Artículo monográfico sobre los disruptores endocrinos

3 agosto 2025

 

AUTORES

  1. Nuria Pilar Lázaro Compaired. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Atención Continuada C.S. Broto, Huesca, España.
  2. Yaiza Pilar Gracia García. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  3. Nazaret Vico Moya. Graduada en Enfermería. Universidad de Salamanca. Hospital Materno-Infantil, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Rosa Iliarte Llop. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que alteran el sistema endocrino de los seres humanos y otros organismos, interfiriendo con la producción, liberación, transporte, metabolismo y eliminación de hormonas naturales. Estas sustancias pueden estar presentes en productos cotidianos como plásticos, cosméticos y pesticidas, y su exposición está asociada con diversos problemas de salud, como trastornos reproductivos, metabólicos y del desarrollo. En este artículo, se revisan los mecanismos de acción de los disruptores endocrinos, sus fuentes más comunes, los efectos sobre la salud y las estrategias de prevención y control.

PALABRAS CLAVE

Disruptores endocrinos, salud pública, hormonas, sustancias químicas, exposición ambiental, trastornos endocrinos.

ABSTRACT

Endocrine disruptors are chemical substances that interfere with the endocrine system in humans and other organisms, affecting the production, release, transport, metabolism, and elimination of natural hormones. These substances can be found in everyday products such as plastics, cosmetics, and pesticides, and their exposure is associated with various health problems, including reproductive, metabolic, and developmental disorders. This article reviews the mechanisms of action of endocrine disruptors, their common sources, health effects, and strategies for prevention and control.

KEY WORDS

Endocrine disruptors, public health, hormones, chemical substances, environmental exposure, endocrine disorders.

DESARROLLO DEL TEMA

Los disruptores endocrinos son compuestos químicos exógenos que tienen la capacidad de alterar el sistema endocrino, interfiriendo en la función normal de las hormonas. Estas sustancias pueden mimetizar las hormonas naturales, bloquear sus receptores o alterar la síntesis y liberación de hormonas. En consecuencia, pueden provocar efectos adversos sobre el desarrollo, la reproducción y el funcionamiento normal de los sistemas biológicos1.

Los disruptores endocrinos afectan a diversas especies, incluidos los seres humanos, y se encuentran en una amplia gama de productos de consumo cotidiano, como plásticos, productos de cuidado personal, pesticidas y productos farmacéuticos1,2.

Uno de los mecanismos más comunes de acción de los disruptores endocrinos es la imitación de las hormonas esteroides, como los estrógenos, andrógenos y glucocorticoides. Estos compuestos pueden unirse a los receptores celulares, activando o inhibiendo las señales hormonales naturales. Este tipo de interacción puede llevar a la modificación de procesos biológicos cruciales, tales como la regulación del ciclo reproductivo, la función inmunitaria y el desarrollo del sistema nervioso2,3.

Los disruptores endocrinos están presentes en el medio ambiente debido a la producción y el uso generalizado de productos químicos sintéticos. Una de las fuentes más comunes es el bisfenol A (BPA), un compuesto utilizado en la fabricación de plásticos y resinas, especialmente en envases de alimentos y bebidas. Además, el BPA se encuentra en productos de cuidado personal, como cosméticos y productos para el cuidado del cabello4. Otro grupo importante de disruptores endocrinos son los ftalatos, que se encuentran en plásticos flexibles, cosméticos y productos de cuidado personal5. Los pesticidas, como el DDT y sus derivados, también son disruptores endocrinos conocidos que pueden persistir en el medio ambiente y en los organismos durante largos períodos de tiempo6. La exposición a estos compuestos ocurre principalmente a través de la ingestión de alimentos contaminados, la inhalación de aire contaminado y el contacto dérmico con productos que contienen estas sustancias. La presencia de estos disruptores en el entorno laboral también es relevante, ya que las personas que trabajan en la fabricación de plásticos, pesticidas o productos de limpieza tienen un riesgo mayor de exposición ocupacional2,7.

Estudios recientes han puesto especial énfasis en el impacto de los disruptores endocrinos durante las etapas críticas del desarrollo humano, como el embarazo y la infancia. La exposición prenatal a compuestos como el BPA o los ftalatos se ha asociado con alteraciones en la diferenciación sexual del cerebro, mayor riesgo de pubertad precoz y posibles efectos a largo plazo en la fertilidad. Investigaciones epidemiológicas también han encontrado vínculos entre estas exposiciones tempranas y el aumento de ciertas enfermedades metabólicas y neuroconductuales en la adultez. Esto sugiere que los efectos de los disruptores endocrinos no solo son inmediatos, sino que pueden manifestarse años después del contacto inicial, afectando la salud de forma prolongada8,9.

La exposición a los disruptores endocrinos se ha relacionado con una amplia gama de efectos negativos para la salud. En los seres humanos, se han identificado efectos adversos en el sistema reproductivo, como la reducción de la calidad del semen y la alteración del ciclo menstrual. Además, estos compuestos pueden estar involucrados en el desarrollo de trastornos hormonales, como la pubertad precoz, problemas de fertilidad y malformaciones congénitas10.

También existen investigaciones que sugieren que los disruptores endocrinos están relacionados con trastornos metabólicos, como la obesidad, la diabetes tipo 2 y los problemas cardiovasculares. En este sentido, se cree que la exposición a estos compuestos puede interferir con el metabolismo y la regulación del peso corporal, lo que favorece el desarrollo de enfermedades metabólicas11,12. Además, se han observado efectos en el desarrollo neurocognitivo, lo que plantea preocupaciones sobre los impactos a largo plazo de la exposición a los disruptores endocrinos en los niños, incluyendo dificultades de aprendizaje y trastornos del comportamiento13.

Otra preocupación creciente dentro del ámbito científico es la posibilidad de que los efectos de los disruptores endocrinos sean transgeneracionales. Algunos estudios han demostrado que la exposición a sustancias como el dietilestilbestrol (DES), un estrógeno sintético, puede afectar no solo a las personas expuestas directamente, sino también a sus descendientes. Se han observado alteraciones reproductivas y mayor susceptibilidad a ciertos tipos de cáncer en la segunda y tercera generación. Este fenómeno puede explicarse a través de mecanismos epigenéticos, lo que refuerza la importancia de actuar preventivamente en etapas sensibles del desarrollo humano14,15.

La prevención de la exposición a los disruptores endocrinos es fundamental para reducir sus impactos negativos sobre la salud. En este sentido, es importante desarrollar políticas públicas que promuevan la sustitución de compuestos químicos peligrosos por alternativas más seguras, tanto en productos de consumo como en procesos industriales. Además, la regulación de estos compuestos debe contemplar una mayor transparencia en la información sobre los productos que contienen disruptores endocrinos. A nivel individual, se recomienda evitar el uso de productos plásticos que contienen BPA y ftalatos, elegir productos libres de químicos tóxicos en cosméticos y otros productos de cuidado personal, y optar por alimentos orgánicos siempre que sea posible. Asimismo, es fundamental educar a la población sobre los riesgos asociados con la exposición a estos compuestos y promover un entorno más saludable y seguro4,5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pombo Arias M, Castro-Feijóo L, Barreiro Conde J, Cabanas Rodríguez P. Una revisión sobre los disruptores endocrinos y su posible impacto sobre la salud de los humanos. Rev Esp Endocrinol Pediatr. 2020;11(2).
  2. Diamanti-Kandarakis E, Bourguignon JP, Giudice LC, Hauser R, Prins GS, Soto AM, et al. Endocrine-disrupting chemicals: An Endocrine Society scientific statement. Endocr Rev. 2009;30(4):293–342.
  3. Gore AC, Chappell VA, Fenton SE, Flaws JA, Nadal A, Prins GS, et al. Introduction to endocrine-disrupting chemicals. Endocrine-Disrupting Chemicals. 2015;1–14.
  4. Calafat AM, Ye X, Wong LY, Reidy JA, Needham LL. Exposure to bisphenol A and other phenols in humans: A review of the literature. Reprod Toxicol. 2009;27(2):204–19.
  5. Reddy AP, Lakshmi R, Raghu P. Endocrine disruptors and metabolic diseases: Diabetes and obesity. Mol Cell Endocrinol. 2016;434:107–17.
  6. Gore AC. Environmental causes of cancer: Endocrine disrupters as carcinogens. Nat Rev Endocrinol. 2010;6(5):278–89.
  7. United States Environmental Protection Agency (EPA). Overview of Endocrine Disruption. 2024. Disponible en: https://www.epa.gov/endocrine-disruption/overview-endocrine-disruption
  8. Chevrier C, Daniele G, Warembourg C, et al. Exposure to bisphenol A and phthalates during pregnancy and ultrasound measures of fetal growth in the INMA-Sabadell cohort. Environ Health Perspect. 2015;123(6):623–30.
  9. Watkins DJ, Sánchez BN, Téllez-Rojo MM, et al. Exposure to phthalates and bisphenol A during pregnancy and childhood: implications for children’s health. Curr Environ Health Rep. 2015;2(3):287–301.
  10. Pombo Arias M, Castro-Feijóo L, Barreiro Conde J, Cabanas Rodríguez P. Una revisión sobre los disruptores endocrinos y su posible impacto sobre la salud de los humanos. Rev Esp Endocrinol Pediatr. 2020;11(2).
  11. Rochester JR, Bolden AL. Targeting chemical exposures to improve public health: Endocrine-disrupting chemicals and obesity. Int J Environ Res Public Health. 2015;12(10):13438–65.
  12. Teeguarden JG, Twaddle NC, Churchwell MI, Doerge DR. Phthalates, obesity, and metabolic syndrome: An integrative approach. Environ Health Perspect. 2011;119(2):161–7.
  13. Myers JP, Zoeller RT, vom Saal FS. The toxicological evidence for endocrine disruption in animals and humans. Science. 2017;356(6338):181–5.
  14. Jirtle RL, Skinner MK. Environmental epigenomics and disease susceptibility. Nat Rev Genet. 2007;8(4):253–62.
  15. Newbold RR, Padilla-Banks E, Jefferson WN, Heindel JJ. Effects of endocrine disruptors on obesity. Int J Androl. 2008;31(2):201–8.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos