Cambio en la función renal posterior a la administración de medio de contraste intravenoso por estudio tomográfico

31 enero 2025

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.68.21.001

 

 

AUTORES

  1. Vargas Hidalgo Karla Paola, Médico Residente Medicina Interna del Cuarto Año. Adscrito al Hospital General Regional No. 1 Orizaba, Veracruz. México, OOAD Veracruz Sur del Instituto Mexicano del Seguro Social. México.
  2. Patlan Gómez Mayra Stefania Laboratorista, Adscrita a la Coordinación de Banco de Sangre del Hospital General Regional. No. 1 Orizaba, Veracruz, México. OOAD: Veracruz Sur del Instituto Mexicano del Seguro Social. México.
  3. Ramírez Macías Jonathan Rene Médico No Familiar, Médico Internista, Adscrito al Hospital General Regional No. 1 Orizaba, Veracruz, México. OOAD: Veracruz Sur del Instituto Mexicano del Seguro Social. México.

 

RESUMEN

Antecedentes: los cambios en la función renal en pacientes sometidos a contraste intravenoso y que han cumplido con la definición de lesión renal aguda inducida por medio de contraste han sido cada vez menores. La incidencia ha disminuido gracias al desarrollo de diferentes estrategias. Además, se han estudiado los factores predisponentes y comorbilidades asociadas que pudieran contribuir a la lesión renal aguda.

Objetivo: identificar el cambio en la función renal posterior a la administración de medio de contraste intravenoso por estudio tomográfico, en un hospital de segundo nivel.

Material y método: Estudio longitudinal, grupo pareado, analítico, prospectivo en 83 pacientes sometidos a Tomografía contrastada mayores de 18 años; evaluando creatinina sérica previo a la exposición del contraste y a las 24-72 horas posteriores a la tomografía. En la estadística inferencial se utilizó T de student. Durante marzo 2024- agosto 2024.

Resultados. 83 pacientes hospitalizados fueron sometidos a medio de contraste intravenoso. Con los datos obtenidos, solo tres pacientes (3.61%) cumplían con la definición de lesión renal aguda inducida por contraste, 100% eran del sexo masculino. Al utilizar T de student se demostró un valor de p de 0.345, comparando creatinina basal y a las 24 horas; para creatinina basal y a las 72 horas el valor de p fue 0.478. para tasa de filtrado glomerular basal y control el valor de p fue de 0.6761. La comorbilidad que más trascendió fue la hipertensión arterial con p valor 0.008 y la diabetes tipo 2 con p valor 0.05.

Conclusiones: luego de realizar un análisis estadístico pareado prospectivo, con T student, se corroboró que la administración de medio de contraste no muestra relevancia clínica ni estadística con respecto a la función renal.

PALABRAS CLAVE

Lesión renal aguda (LRA), lesión renal aguda inducida por contraste (LRA IC), nefropatía inducida por contraste (NIC).

ABSTRACT

Background: Changes in renal function in patients undergoing intravenous contrast and who have met the definition of contrast-induced acute kidney injury have decreased substantially. The rate has decreased due to the development of several strategies. Additionally, predisposing factors and associated comorbidities which could contribute to acute kidney injury have also been studied.

Objective: Identify the changes in renal function after the administration of intravenous contrast medium using computed tomography, within a secondary hospital.

Material and method: Longitudinal, paired group, analytical, prospective study consisting of 83 patients, over 18 years old, undergoing contrast-enhanced tomography; evaluating serum creatinine levels prior to contrast exposure and 24-72 hours after undergoing tomography. Student’s T test was used for inferential statistics. Data collected during the timeframe of March 2024 to August 2024.

Results: 83 hospitalized patients underwent intravenous contrast medium. Data showed only three patients (3.61%) met the definition of contrast-induced acute kidney injury, of which 100% were male. Using Student’s T test, a p value of 0.345 was demonstrated, comparing baseline creatinine and creatinine at 24 hours after exposure and a p value was 0.478 for baseline creatinine and creatinine at 72 hours after exposure. For baseline and constant glomerular filtration rate the p value was 0.6761. The most significant comorbidities were arterial hypertension and type 2 diabetes with a p value of 0.008 and 0.05 for the latter.

Conclusions: after performing a prospective paired statistical analysis, with Student’s T test, it was confirmed that the administration of contrast medium does not show clinical or statistical relevance associated to renal function.

KEYWORDS

Acute kidney injury (AKI), contrast-induced acute kidney injury (CI AKI), contrast-induced nephropathy (CIN).

 

INTRODUCCIÓN

La nefropatía aguda por contraste se define como el empeoramiento de la función renal, en ausencia de otras etiologías tras la administración de contraste yodado. La definición de nefropatía inducida por contraste se ha manejado como la elevación de las cifras basales de creatinina sérica en 0,3-0,5 mg/dl, o un aumento relativo del 25-50% de la creatinina basal en las primeras 24-72 horas tras la exposición a un medio de contraste1,2.

Aunque la mayoría de los estudios de valoración de riesgo han sido efectuados en pacientes expuestos al contraste de forma intraarterial, la vía de administración más frecuente es la intravenosa. Entre los factores de riesgo para injuria renal relacionados con el paciente, destacan la enfermedad renal crónica, especialmente nefropatía diabética, insuficiencia cardiaca, hipovolemia e inestabilidad hemodinámica mientras que para aquellos relacionados al procedimiento podemos mencionar la dosis y tipo de medio de contraste, y el tipo de procedimiento (intrarterial versus intravenoso, diagnóstico versus intervencional). Existe poco riesgo en pacientes con eGFR ≥ 45 mL/min/1.73 m 23,4.

Los factores de riesgo relacionados con el paciente son inespecíficos, comunes a otras causas de lesión renal aguda: deterioro de la función renal preexistente que puede ser desconocido y pasado por alto, diabetes mellitus, hipertensión crónica, edad avanzada, malignidad, trastornos metabólicos, anemia, insuficiencia cardíaca, hipovolemia, hipotensión, inflamación/sepsis, medicamentos nefrotóxicos. Hay un aumento del 5% en el riesgo cuando hay dos factores de riesgo reconocidos, que puede aumentar hasta un 30% en pacientes con tres factores de riesgo5,6.

La creatinina sérica generalmente comienza a aumentar dentro de las 24 horas posteriores a la administración del medio de contraste yodado intravascular, alcanza su punto máximo dentro de los 4 días y, a menudo, regresa a la línea base dentro de los 7 a 10 días. Se han implementado medidas preventivas generalmente utilizadas en pacientes con factores de riesgo. Los pacientes con enfermedad renal crónica anúrica en etapa terminal que no tienen un trasplante funcional pueden recibir medio de contraste yodado intravascular sin riesgo de daño renal adicional porque sus riñones ya no funcionan7.

Cuando se inyecta contraste yodado en el circuito arterial sistémico, se produce una vasodilatación transitoria dependiente del endotelio mediado por liberación de óxido nítrico, seguido de vasoconstricción que dura de varios segundos a minutos en la circulación periférica. En la arcada renal de los vasos sanguíneos que se subdividen en la arteriola glomerular aferente que sirve al glomérulo, la arteriola eferente se divide y forma la red peritubular y finalmente los vasos rectos, la dilatación transitoria puede ser seguida por un período de vasoconstricción sostenida que dura varias horas. Cuando hay un parénquima renal reducido y menos nefronas en el contexto de la Enfermedad renal Crónica (ERC) y entre los diabéticos, la reducción del flujo de sangre puede ser lo suficientemente sostenido para deteriorar oxigenación a la médula externa, lo que resulta en isquemia a los túbulos proximal y distal. Hay estasis de contraste dentro de los riñones después de que se completa el procedimiento. Los tipos más comunes de agentes de contraste utilizados hoy en día para inyección intravascular son iso-osmolares (aproximadamente 290 mOsm/kg) iodixanol, que es un dímero, o monómeros no iónicos de baja osmolaridad, (iohexol, iomeprol, iopamidol, iopromida, ioversol, ioxilano8,9.

Los medios de contraste (MC) afectan distintos sitios anatómicos en el riñón y manifiestan efectos adversos a través de varios mecanismos. Ejercen cuatro efectos cardinales: Un efecto citotóxico directo sobre los túbulos proximales del riñón, daño celular a través de especies reactivas de oxígeno, aumentan la resistencia al flujo sanguíneo en el riñón, exacerban la vasoconstricción renal, particularmente en la médula. A nivel histopatológico se puede notar la presencia de inflamación intersticial, vacuolización celular y necrosis del parche10.

Los protocolos de hidratación profiláctica utilizados actualmente: protocolo estándar intravenoso 0,9% NaCl 3-4 mL/kg por hora durante 4 horas antes y 4 horas después de la administración de contraste; protocolo largo intravenoso 0,9% NaCl 1 mL/kg por hora durante 12 horas antes y 12 horas después administración de contraste. Los medios de contraste de alta osmolaridad, que son aproximadamente 4 veces la osmolaridad de la sangre, fueron reemplazados por medios de contraste de baja osmolaridad, que son aproximadamente dos veces la osmolaridad de la sangre, y que redujo claramente la incidencia de reacciones de contraste generalizadas11.

Las intervenciones coronarias requieren mayor volumen de medios de contraste. En estos procedimientos se han descrito que existe una reducción de nefropatía inducida nefropatía después de la hidratación (volumen medio de contraste de 174 mL y concentración de yodo de 320 mg/mL)12.

En un estudio prospectivo, multicentrico de pacientes neuroquirúrgicos se documentó que el mayor riesgo de desarrollar NIC está relacionada con la insuficiencia renal preexistente, especialmente cuando la disminución de la función renal es secundaria a nefropatía diabética. En un ensayo realizado en el 2019 se estudió a pacientes con niveles basales séricos de creatinina ≥ 1,5 mg/dL, la incidencia de lesión renal aguda (LRA) en el grupo de contraste en Tomografia contrastada fue mayor que en los grupos de Tomografía (TC) sin contraste13,14.

La exposición al contraste intravenoso se asoció con una reducción de 0,4 mL/min/1,73 m 2 en la tasa de filtración glomerular estimada hasta 6 meses después, lo que no fue estadísticamente significativo ni clínicamente significativo. La estimación puntual para pacientes con diabetes fue potencialmente compatible con un daño clínicamente significativo, sin embargo, a pesar de ser un factor de riesgo independiente para la lesión renal aguda y crónica, la mayoría de los estudios existentes no encuentran evidencia de que la diabetes aumenta específicamente el riesgo de CIN15.

Las guías actuales recomiendan el protocolo recomendado es 1 ml/kg/h 12 h antes y continuado durante 24 h después del procedimiento o 0,5 ml/kg/h si la fracción de eyección del ventrículo izquierdo es menor o igual al 35% y en pacientes con insuficiencia cardíaca con clase >2 de la New York Heart Association según las Guías ESC/EACTS sobre revascularización miocárdica publicadas en 201816.

El deterioro de la función cardíaca contribuye a la inestabilidad hemodinámica, que puede disminuir la presión de perfusión renal efectiva, activando en consecuencia el sistema renina-angiotensina y el sistema nervioso simpático, aumentando los factores inflamatorios y los niveles de radicales de oxígeno, todo lo cual contribuye al desarrollo de la IRA-IC. La puntuación de riesgo de Mehran es un modelo clásico de evaluación del riesgo de la IRA-IC. Los niveles elevados de NT-proBNP son factores de riesgo independientes de lesión renal inducida por contraste independientemente de la clasificación de la Insuficiencia cardiaca. El aumento de radicales de oxígeno reactivo puede causar un aumento de la hipoxia medular renal17,18.

Ensayos realizados han demostrado que la administración de bicarbonato de sodio 1 hora antes de la exposición al MC en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) no es inferior a la hidratación con solución salina periprocedimiento y es más práctico y genera ahorros sustanciales en la atención de la salud19.

El desarrollo de nefropatía inducida por contraste tras un procedimiento coronario invasivo se asocia con una hospitalización prolongada, un destacado incremento en la morbimortalidad. La nefropatía inducida por contraste (NIC), que se presenta desde un 1% hasta un 33% de los pacientes derivados para procedimientos angiográficos coronarios invasivos, es una de las causas más comunes de fracaso renal agudo en los pacientes cardiológicos, especialmente en caso de síndrome coronario agudo20.

Se descubrió que la diabetes mellitus era otro factor de riesgo importante. En pacientes con diabetes mellitus y enfermedad renal crónica, la aparición de lesión renal aguda inducida por contraste se duplica y puede alcanzar hasta el 33%. Aunque existe una afirmación imprecisa de que la lesión renal aguda inducida por contraste está relacionada con la duración de la diabetes o un control glucémico deficiente, es importante garantizar un control glucémico estricto antes de la administración de contraste21.

En la antigüedad los medios de contraste tenían osmolaridades que alcanzaban los 2200 mOsm/kg, que representa de 5 a 8 veces la osmolaridad de cualquier tejido o líquido en el cuerpo humano. Este cambio drástico en la osmolaridad puede deformar los glóbulos rojos, causar daño directo a los vasos células endoteliales, y dan lugar a cambios en el intravascular y volumen de líquido extravascular. Además de la hidratadcion recomendaciones actuales incluyen el bicarbonato de sodio y el alprostadil para la protección contra lesión renal aguda por medio de contraste, pero su eficacia sigue siendo controvertida22.

Actualmente y con el desarrollo de nuevos ensayos se ha concluido que la NIC probablemente sea menos frecuente de lo que se pensó inicialmente.  Incluso se ha demostrado que lesión renal aguda es independiente de la exposición al material de contraste, incluso en pacientes con eGFR de menos de 30 ml/min/1,73 m223.

En general, se preferiría la administración de solución salina normal (0,9 % de NaCl, ya que está fácilmente disponible) durante varias horas alrededor del momento de la exposición a medio de contraste24.

La creatinina sérica como biomarcador de lesión renal aguda inducida por contraste, también tiene otras limitaciones. La producción muscular de creatinina varía con la edad, el sexo, la raza y el peso, que afectan a la masa muscular. Por lo tanto, aunque el medio de contraste disminuye la TFG casi inmediatamente, no es hasta 24-48 h después que esto se refleja en un aumento de la creatinina sérica. El tiempo es importante para determinar la incidencia de NIC, ya que la elevación de la creatinina es relativamente lenta, se requieren de 48 a 72 horas para identificar muchos casos de NIC y, por lo tanto, los estudios que evalúan la NIC 24 a 48 horas después de la exposición al contraste subestiman su tasa25,26.

Después de la administración intravenosa o intraarterial de un medio de contraste el nivel de creatinina suele elevarse sobre el valor basal dentro de los 7 días posteriores a la exposición al medio de contraste. Los medios de contraste son derivados triyodados del benceno. El yodo contenido en todos los tipos de CM alta osmolaridad, baja osmolaridad e isoosmolar tiene un efecto tóxico directo sobre las células humanas, y en particular sobre las células epiteliales tubulares renales (vacuolización de células tubulares y nefrosis osmótica) y sobre las células endoteliales27.

Los pacientes con ERC en estadios 4 o 5 tienen una contraindicación relativa en lugar de absoluta para los medios de contraste yodados. Si se requiere la administración de medios de contraste para un diagnóstico potencialmente mortal, entonces no se debe suspender en función de la función renal. Si la administración intravenosa de medios de contraste yodados está clínicamente indicada, su uso debe basarse en la consideración de los posibles riesgos y beneficios, así como en las estrategias de diagnóstico por imágenes alternativas. Los pacientes con un solo riñón normal o parcialmente funcional (p. ej., agenesia renal, nefrectomía, trasplante) deben ser tratados de manera similar a los pacientes con volumen renal normal28.

Finalmente, pocas publicaciones comparan el riesgo de NIC tras la administración de contraste intraarterial frente a intravenoso. La administración intraarterial de contraste puede implicar lesión renal por factores de riesgo que generalmente no están asociados con la inyección de material de contraste intravenoso, incluida la sedación que puede disminuir la presión arterial, manipulación intraarterial que puede conducir a la embolización de colesterol, gas, o coágulos, e inyección de algo de contraste concentrado material en la aorta que no se filtra y diluye a través de los capilares pulmonares. La administración intravenosa también se ha asociado con dosis más bajas de contraste y mayor porcentaje de pacientes hemodinámicamente estables en comparación con intraarterial. Sus resultados respaldan la creciente evidencia que el contraste intravascular es menos nefrotóxico de lo que previamente se ha creído29.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Diseño del estudio:

Estudio longitudinal, grupo pareado, analítico, prospectivo.

Lugar del estudio:

El presente protocolo de investigación se desarrolló en el Hospital General Regional no.1 de Orizaba del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el servicio de Medicina Interna que atiende pacientes pertenecientes a la delegación Veracruz Sur.

Período a desarrollarse:

El tiempo a desarrollar este estudio comprendió el periodo de marzo 2024 a agosto 2024.

Universo de Trabajo:

Todos los pacientes mayores de 18 años sometidos a estudios tomográficos con contraste intravenoso del Hospital General Regional Orizaba, del servicio de medicina interna, que se encuentren hospitalizados.

Población:

83 pacientes del servicio de Medicina Interna en quienes se solicite la realización de Tomografía Contrastada.

Criterios de selección:

Criterios de Inclusión:

● Pacientes mayores de 18 años.

● Pacientes sometidos a estudios contrastados en el Hospital General Regional de Orizaba.

● Pacientes sometidos a la administración de medio de contraste intravenoso.

● Pacientes hospitalizados en el servicio de medicina interna.

Criterio de exclusión:

● Pacientes que presenten reacción alérgica al medio de contraste (náuseas, vómito, urticaria, broncoespasmo, edema pulmonar, arritmias cardiacas, convulsiones).

● Pacientes que no acepten el estudio con contraste intravenoso.

● Pacientes que no firmen el consentimiento informado para el protocolo de estudio.

● Pacientes que presenten lesión renal aguda por otra causa.

Criterios de eliminación:

● Pacientes que no se logró tomar creatinina sérica de control.

 

Descripción general del estudio:

Procedimiento:

El presente estudio se realizó en el Hospital General Regional no.1 de Orizaba, Veracruz Delegación Sur, el cual fue autorizado, con obtención del número de registro ante el comité de ética en investigación y de investigación en salud 3101, con número de registro R 2024-3101-012. Se basó en la estimación en el cambio de la función renal de acuerdo a la creatinina sérica, de pacientes hospitalizados en el servicio de medicina interna, que fueron sometidos a estudios tomográficos con contraste intravenoso. Los cuales fueron realizados en el servicio de radiología de nuestro hospital. Se tomó creatinina sérica basal y se tomó controles de creatinina sérica a las 24 y 72 horas posterior al estudio imagenológico, procesado en el laboratorio de nuestro hospital, para ello fue necesario la revisión del sistema institucional del laboratorio. De acuerdo al reporte se valoró si existió aumento significativo, es decir elevación de creatinina mayor a 0.3 -0.5 g/dl, respecto a la basal posterior a 24 horas de la infusión de contraste. Se desarrolló en el periodo de tiempo establecido de marzo 2024 a agosto 2024.

El estudio pretendió inicialmente establecer si existen casos de lesión renal aguda por medio de contraste y si son estadísticamente significativos.

Se realizó estadística descriptiva de las variables antes descritas, mediante porcentajes, frecuencias y medidas de tendencia central. En la estadística inferencial, para correlacionar las medias de creatinina se utilizó T de student.

Muestra:

83 pacientes hospitalizados del servicio de medicina interna, a los que se les realizan estudios tomográficos con contraste intravenoso.

Cálculo de la muestra:

De acuerdo con lo reportado en el servicio de radiología se realizan al menos 288 estudios contrastados al año, correspondientes a pacientes hospitalizados del servicio de medicina interna. Con un margen de error al 5% y nivel de confianza 95% se obtiene una muestra de 166 pacientes al año. Ajustado al periodo de estudio y utilizando el método SurviveMonkey, son 83 pacientes.

Muestreo:

Muestreo no probabilístico, de tipo deliberado, crítico o por juicio, se seleccionó sólo a pacientes que son sometidos a estudio contrastado intravenoso, ya que este tipo de muestreo cumple con el propósito necesario para realizar la investigación.

Análisis de datos y aspectos estadísticos:

Una vez obtenidos los datos se realizó estadística descriptiva para variables cualitativas además de estadística inferencial para las variables estadísticamente significativas, el registro de datos se realizó en el programa Excel, así como SPSS y GraphPad. En el análisis descriptivo las variables cualitativas se expresarán mediante frecuencias y porcentajes a través de figuras y tablas, las variables cuantitativas se expresaron mediante medidas de tendencia central. En la estadística inferencial se utilizó T de student, para evaluar si existe alteración de la creatinina sérica con respecto al uso de contraste intravenoso.

RESULTADOS

83 pacientes hospitalizados en el Hospital General Regional de Orizaba, fueron sometidos a contraste intravenoso, a los cuales se les dio seguimiento mediante su función renal con creatinina sérica, con la que se pudo estimar la tasa de filtrado glomerular. Se recabaron los datos mediante una ficha de recolección y se llevó a cabo el procesamiento y análisis de estos de acuerdo a los objetivos planteados. Se presentan a continuación los resultados obtenidos de este protocolo. En cuanto al sexo participaron 45 hombres (54.21%), en cuanto a las mujeres participaron 38 (45.78%).

Los rangos de edad de los pacientes que participaron en el estudio van de 18-30 años con 6 pacientes (7.23%), de 31-50 años participaron 25 pacientes (30.12%), de 51-70 años participaron 33 pacientes (39.76%) y del rango de mayor a 71 años estuvo conformado por 19 pacientes (22.89%). De las comorbilidades presentes en los pacientes a los que se les realizó tomografía contrastada, para valorar los cambios en la función renal, se encontró a la diabetes tipo 2 en 22 pacientes (22.51%), la hipertensión arterial sistémica en 25 pacientes (30.12%), insuficiencia cardiaca en 10 pacientes (12.05%) y casos con lesión renal previa en 1 paciente (1.2%).

Al realizar el análisis estadístico respecto a la creatinina previa al contraste con la creatinina a las 24 horas y utilizando T student, se encontró un p valor de 0.345, con rango de intervalo de confianza 95%. La media de creatinina previa al contraste fue 0.7986 mg/dl y la media a las 24 horas fue de 0.8169 mg/dl (figura 1).

Respecto a la creatinina previa al contraste con la creatinina a las 72 horas y utilizando T student, se encontró un p valor de 0.478, con rango de intervalo de confianza 95%. La media de creatinina previa al contraste fue 0.7986 mg/dl y la media a las 72 horas fue de 0.7825 mg/dl (figura 2).

Del total de pacientes sometidos a seguimiento con creatinina a las 24 y 72 horas (n= 83), solo 7 personas cumplieron con la definición de lesión renal aguda, correspondiendo al 8.43%. Sin embargo, aunque cumplieron con el criterio de elevación de creatinina en el tiempo establecido, no se descartaron causas secundarias de daño renal, por lo cual aún no era concluyente el contraste como causa de nefropatía.

La comorbilidad que más se presentó en los pacientes con lesión renal aguda de causas generales fue la hipertensión arterial con 5 casos (71.43%). Seguida de diabetes tipo 2, con 3 casos (42.86%) e insuficiencia cardiaca con 3 casos (42.86%).

De los 7 pacientes reportados con lesión renal aguda, 4 pacientes presentaban factores de riesgo para lesión renal (57.14%) y solo 3 pacientes (42.86%) se encontraban sin factores de riesgo para daño renal secundario; por lo cual se puede inferir que en estos 3 casos el medio de contraste intravenoso fue el que originó la lesión renal aguda.

De los 3 pacientes que se llegó a la conclusión de lesión renal aguda inducida por medio de contraste, el sexo masculino fue el que se presentó en los 3 casos, correspondiendo al 100%.

Los rangos de edad de los pacientes que cumplieron con lesión renal aguda inducida por contraste van de 51-70 años, con 2 pacientes (66.67%) y del rango de mayor a 71 años estuvo conformado por solo 1 paciente (33.33%) (figura 3).

La comorbilidad que más se presentó en los pacientes con lesión renal inducida por medio de contraste, fue la hipertensión arterial con 2 casos (66.67%), seguida de diabetes tipo 2 con 1 paciente (33.33%) (tabla 1).

DISCUSIÓN

Existen estudios que comparan los niveles de creatinina sérica antes y después de la administración de contraste yodado para la realización de una TC. Muchos de los cuales han sido retrospectivos, sin embargo, el realizar el presente protocolo de manera prospectiva permite un mejor análisis y menor cantidad de sesgos.

En un estudio prospectivo titulado “Riesgo mínimo de lesión renal inducida por contraste en una cohorte seleccionada al azar con TFG levemente reducida” donde evaluaron a 1009 participantes, realizado en SCAPIS, desarrollado desde el 2014 hasta septiembre de 2016, con tasa de filtrado glomerular mayor de 50 ml, el riesgo de IRA-PC en esta cohorte seleccionada aleatoriamente fue muy bajo, incluso del 0.2% cuando se utilizaron los criterios actualizados de ESUR5. Con base en los datos reportados en nuestro estudio sobre lesión renal inducida por contraste se ha demostrado que los cambios no son estadísticamente significativos y que la infusión con medio de contraste no muestra relevancia clínica ni estadística con respecto a la función renal. Ajustado a nuestra población de estudio la incidencia fue de 0.03%.

Una revisión general del Medical Journal publicada en el 2023, demuestra que el riesgo de desarrollar nefropatía inducida por contraste aumenta en presencia de ciertos factores, entre ellos disfunción renal preexistente, diabetes, insuficiencia cardíaca congestiva, edad avanzada y el uso concomitante de fármacos nefrotóxicos; Este riesgo varía del 5% en pacientes con disfunción renal leve al 50% en pacientes con diabetes y disfunción renal grave21.

En el presente protocolo de estudio se pudo corroborar que, a mayor edad, así como la presencia de hipertensión arterial, seguida de la diabetes tipo 2 mostraron mayor riesgo para la modificación de la creatinina, aunque no cumpla precisamente con la definición de lesión renal aguda. Aunque existe una afirmación imprecisa de que la lesión renal aguda inducida por contraste está relacionada con la duración de la diabetes o un control glucémico deficiente, sin embargo, es importante garantizar un control glucémico estricto antes de la administración de contraste.

Se ha documentado que las tasas de LRA post-TC en pacientes que no recibieron contraste intravenoso fueron similares o idénticas a las de los pacientes que recibieron contraste yodado intravenoso. Estos resultados sugirieron que la lesión renal aguda inducida por medio de contraste por administración intravenosa es menos común de lo que se pensó originalmente o no ocurre en absoluto28. Este protocolo de estudio prospectivo, coincide con la bibliografía actual, ya que en el análisis descriptivo solo se encontraron 3 casos de lesión renal aguda inducida por medio de contraste, respecto a los 83 pacientes estudiados, correspondiendo a un 3.61 %.

Este estudio al ser prospectivo permitió un seguimiento estrecho de los pacientes sometidos al contraste intravenoso, individualizar a cada uno y así analizar posibles causas secundarias de disfunción renal; además permitió identificar las características sociodemográficas, así como las comorbilidades que cada uno presentaba con el fin de analizar a los pacientes de manera particular y evitar sesgos a la hora de identificar los casos reales de lesión renal inducida por medio de contraste. Sin embargo, este protocolo amerita seguimiento de la creatinina por más días y un número de muestra más amplio.

 

CONCLUSIONES

La lesión renal aguda inducida por contraste intravenoso es menor o incluso inexistente de lo que se pensó inicialmente. El presente protocolo muestra que el medio de contraste no muestra relevancia clínica ni estadística con respecto a la función renal y que de existir cambio en los marcadores de daño renal no llega a cumplir en la mayoría de los casos con la definición establecida de lesión renal aguda inducida por medio de contraste.

Una vez realizado todo el análisis estadístico, evaluando a (n=83) pacientes hospitalizados en El Hospital General Regional de Orizaba, mediante T student se corroboró dicha irrelevancia estadística; cumpliendo de esta manera con el objetivo principal del presente protocolo de estudio.

Se analizaron las características sociodemográficas de los pacientes a los que se les realizó la tomografía contrastada; se incluyeron 38 mujeres y 45 hombres. En lo que respecta a la edad, se dividieron por grupos, obteniendo que el grupo más estudiado en este protocolo corresponde a 51- 70 años, con un total de 33 pacientes. Además, se evaluó la existencia de diabetes tipo 2 (22 pacientes), así como la presencia de hipertensión arterial (25 pacientes) y de cardiopatías (10 pacientes).

Respecto al control de las comorbilidades se vio que la diabetes tipo 2 y la hipertensión se asociaron a cambio de la función renal; por lo cual se infiere gracias a este protocolo, que el control de las comorbilidades antes de la administración de medio de contraste, es una medida preventiva a implementar en un hospital de segundo nivel.

Del total de pacientes sometidos a seguimiento con creatinina a las 24 y 72 horas (n= 83), solo 7 personas cumplieron con la definición de lesión renal aguda, correspondiendo al 8.43%. Sin embargo, aunque cumplieron con el criterio de elevación de creatinina en el tiempo establecido, no se descartaron causas secundarias de daño renal, por lo cual fueron sometidas a nuevo protocolo de descarte. Se analizaron las posibles causas y se descartaron aquellas que pudieran influir en el cambio de la función renal, como sepsis, hipovolemia, choque, entre otros, concluyendo finalmente a 3 pacientes, los cuales la lesión renal aguda sólo se justificaba por el contraste.

Este estudio al ser prospectivo permitió un seguimiento estrecho de los pacientes sometidos al contraste intravenoso y así identificar posibles causas secundarias de daño renal; se describen además las características sociodemográficas, así como las comorbilidades de los pacientes, con el fin de individualizar a cada uno y evitar sesgos a la hora de establecer los casos reales de lesión renal inducida por medio de contraste. El protocolo amerita seguimiento y un número más grande de muestras.

Finalmente, al no existir relevancia estadística del contraste intravenoso con la función renal, se puede justificar el uso seguro de estudios contrastados en nuestro hospital, con el fin de brindar mejor atención a nuestros pacientes y ampliar el uso de auxiliares diagnósticos para la atención integral de nuestra población.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Robert goulden MBBS, Brian H Rowe médico, Michal Abrahamowics, Asociación de radiocontraste Radiocontrast With Kidney Function: A Regression Discontinuity Analysis. JAMA Intern Med. 2021;181(6):767–774.
  2. M.D. Ferrer Puchol P. Montesinos Garcíaa, M. Forment Navarroa, E. Sanz Rodrigo b, E. Blanco Pérez a y E. Taberner López. Administración de medios de contraste. ¿Existe riesgo de daño renal agudo?, 2019 SERAM. Elsevier España S.L.U.
  3. Herrera P, Wenger R, Aros C, Muñoz D, Ardiles LG. Injuria renal aguda asociada a medios de contraste radiológicos yodados: una mirada actualizada. Rev Nefrol Dial Traspl. oct.-dic. 2021; 41(4):292-9.
  4. Carlqvist, J., Nyman, U., Sterner, G. et al. Minimal risk of contrast-induced kidney injury in a randomly selected cohort with mildly reduced GFR. Eur Radiol 31, 3248–3257 (2021).
  5. Lakhal K, Ehrmann S, Robert-Edan V. Iodinated contrast medium: Is there a renal problem? A clinical vignette-based review. Crit Care. 2020 Nov 10;24(1):641.
  6. Shams E, Mayrovitz HN. Contrast-Induced Nephropathy: A Review of Mechanisms and Risks. Cureus. 2021 May 4;13(5):e14842. doi: 10.7759/cureus.14842. PMID: 34104587; PMCID: PMC8174394.
  7. Carolyn Wang, MD, José Cavallo, MD, ACR Manual on Contrast Media, ACR Committee on Drugs and contrast media 2021.
  8. Peter A. McCullough, MD, MPH,a,b,c,d James P. Choi, MD,c Georges A. Feghali, MD,c Jeffrey M. Schussler, MD,c Robert M. Stoler, MD,c Ravi C. Vallabahn, MD,c Ankit Mehta, MDa, Contrast-Induced Acute Kidney Injury, 2016.
  9. Travis Scharnweber, MDa, Lea Alhilali, MDa , Saeed Fakhran, Magn Reson Imaging Clin N Am, Contrast-Induced Acute Kidney Injury Pathophysiology, Manifestations, Prevention, and Management, 25 (2017) 743–753.
  10. KalgiModi Sandeep A. Padala; Mohit. Nefropatía inducida por contraste. HSC de la Universidad Estatal de Luisiana. UMC de Augusta/ Facultad de Medicina de Georgia. 2 de agosto de 2021.
  11. Luk L, Steinman J, Newhouse JH. Intravenous Contrast-Induced Nephropathy-The Rise and Fall of a Threatening Idea. Adv Chronic Kidney Dis. 2017 May;24(3):169-175.
  12. Estelle Nijssen y col, Lesión renal inducida por hidratación y contraste. (1 de abril, pág. 1312) Vol 390 July 29, 2017.
  13. Serafin Z, Karolkiewicz M, Gruszka M, Strózecki P, Lasek W, Odrowaz-Sypniewska G, Manitius J, Beuth W. High incidence of nephropathy in neurosurgical patients after intra-arterial administration of low-osmolar and iso-osmolar contrast media. Acta Radiol. 2011 May 1;52(4):422-9.
  14. Michael R. Rudnick,Amanda K. Leonberg-Yoo,Harold I. Litt,Raphael M. Cohen,Susan Hilton,Peter P. Reese . The Controversy of Contrast-Induced Nephropathy With Intravenous Contrast: What Is the Risk? January 2020.
  15. Goulden R, Rowe BH, Abrahamowicz M, Strumpf E, Tamblyn R. Association of Intravenous Radiocontrast With Kidney Function: A Regression Discontinuity Analysis. JAMA Intern Med. 2021;181(6):767–774. doi:10.1001/jamainternmed.2021.0916
  16. Somkereki C, Palfi R, Scridon A. Prevention of contrast-associated acute kidney injury in an era of increasingly complex interventional procedures. Front Med (Lausanne). 2024 Jan 9;10:1180861. doi: 10.3389/fmed.2023.1180861. PMID: 38264052; PMCID: PMC10803418.
  17. Xu, T., Lin, M., Shen, X. et al. Asociación de la clasificación y la gravedad de la insuficiencia cardíaca con la incidencia de lesión renal aguda inducida por contraste. Sci Rep 11, 15348 (2021). https://doi.org/10.1038/s41598-021-94910-1
  18. Aksoy F, Aydın Baş H, Bağcı A, Basri Savaş H. Predictive value of oxidant and antioxidant status for contrast-induced nephropathy after percutaneous coronary intervention for ST-segment elevation myocardial infarction. Rev Port Cardiol (Engl Ed). 2021 Jul;40(7):489-497.
  19. The Kompas Randomized Clinical Trial Rohit J. Timal, MD; Judith Kooiman, MD, PhD; Yvo W. J. Sijpkens, MD, PhD; Jean-Paul P. M. de Vries, MD, PhD; Iris J. A. M. Verberk-Jonkers, MD, PhD; Harald F. H. Brulez, MD, PhD; Marjolijn van Buren, MD, PhD; Aart J. van der Molen, MD, PhD; Suzanne C. Cannegieter, MD, PhD; Hein Putter, PhD; Wilbert B. van den Hout, PhD; J. Wouter Jukema, MD, PhD; Ton J. Rabelink, MD, PhD; Menno V. Huisman, MD, PhD, FES. Effect of No Prehydration vs Sodium Bicarbonate Prehydration Prior to Contrast-Enhanced Computed Tomography in the Prevention of Postcontrast Acute Kidney Injury in Adults With Chroni c Kidney Disease, 2020.
  20. Fernández-Rodríguez D, José J. Grillo-Pérez, Pérez-Hernández H, Rodríguez-Esteban M, Pimienta R, Acosta-Materán C, Rodríguez S, Yanes-Bowden G, Manuel J. Vargas-Torres, Sánchez-Grande AF, Hernández-Afonso J, Bosa-Ojeda F, Evaluación prospectiva del desarrollo de nefropatía inducida por contraste en pacientes con síndrome coronario agudo tratados con angiografía coronaria rotacional vs. angiografía coronaria convencional: Estudio CINERAMA, Nefrología, Volume 38, Issue 2, 2018, Pages 169-178.
  21. Kaliyaperumal, Y., Sivadasan, S. y Aiyalu, R. Contrast-induced nephropathy: an overview. Dr. Sulaiman Al Habib Med J (2023).
  22. Woltemath AA, González G, Tecson KM, Vasquez J. Contrast-associated acute kidney injury following peripheral angiography. Proc (Bayl Univ Med Cent). 2021 Jul 6;34(6):678-680.
  23. McDonald JS, McDonald RJ, Carter RE, Katzberg RW, Kallmes DF, Williamson EE. Risk of intravenous contrast material-mediated acute kidney injury: a propensity score-matched study stratified by baseline-estimated glomerular filtration rate. Radiology. 2014 Apr;271(1):65-73.
  24. Rachoin JS, Wolfe Y, Patel S, Cerceo E. Contrast associated nephropathy after intravenous administration: what is the magnitude of the problem? Ren Fail. 2021 Dec;43(1):1311-1321.
  25. González-Nicolás MÁ, González-Guerrero C, Goicoechea M, Boscá L, Valiño-Rivas L, Lázaro A. Biomarkers in Contrast-Induced Acute Kidney Injury: Towards A New Perspective. Int J Mol Sci. 2024 Mar 19;25(6):3438. doi: 10.3390/ijms25063438. PMID: 38542410; PMCID: PMC10970772.
  26. Yildirim E, Cabbar AT. Association between copeptin and contrast-induced nephropathy in patients with ST-elevation myocardial infarction. Rev Port Cardiol (Engl Ed). 2019 Dec;38(12):873-879. English, Portuguese.
  27. Bansal S, Patel RN. Pathophysiology of Contrast-Induced Acute Kidney Injury. Interv Cardiol Clin. 2020 Jul;9(3):293-298. doi: 10.1016/j.iccl.2020.03.001. Epub 2020 May 12. PMID: 32471670.
  28. Matthew S. Davenport , Mark A. Perazella , Jerry Yee , Jonathan R. Dillman , Derek Fine , Robert J. McDonald , Roger A. Rodby , Carolyn L. Wang y Jeffrey C. Weinreb Radiología 2020 294 : 3 , 660-668.
  29. Tong, GE, Kumar, S., Chong, KC y col. Riesgo de nefropatía inducida por contraste para pacientes que reciben administración de yodixanol por vía intravenosa versus intraarterial. Abdom Radiol 41, 91–99 (2016).

 

ANEXOS

Figura. 1. Comparación de la media de creatinina previa y a las 24 horas de la tomografía.

En la comparación realizada no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el grupo de creatinina previa a la exposición y la creatinina a las 24 horas.

Figura 3. Comparación entre creatinina previa y a las 72 horas de la tomografía.

En la comparación realizada no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el grupo de creatinina previa a la exposición y la creatinina a las 72 horas.

Figura 3. Rangos de edad en casos de lesión renal aguda inducida por contraste.

 

El rango de edad que predominó en lesión renal aguda inducida por contraste corresponde al de 51- 70 años, con 2 pacientes (66.67%).

 

Tabla 1. Distribución de comorbilidades en pacientes que cumplieron la definición de lesión renal aguda inducida por medio de contraste.

Comorbilidades n %
Diabetes tipo 2 1 33.33
Hipertensión arterial sistémica 2 66.67
Insuficiencia cardiaca 0 0
Lesión renal previa 0 0

La comorbilidad que más se presentó en los casos de lesión renal aguda inducida por contraste fue la hipertensión arterial, con 2 casos (66.67%).

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos