AUTORES
- María Laborda Cerrada. Enfermera en Centro de Salud Épila Zaragoza.
- Cristina Macarulla Frias. Enfermera en Centro de Salud Maria de Huerva Zaragoza.
- Beatriz Benedi Ortiz. Enfermera en Centro de Salud Épila Zaragoza.
- Sonia Fajardo Soutullo. Enfermera en Centro de Salud Épila Zaragoza.
- María Andrés Becerril. Enfermera en Centro de Salud Santa Isabel Zaragoza.
- Angel Benedi Ortiz. Enfermero en Quirófano HUCLB Zaragoza.
RESUMEN
El carcinoma basocelular es una neoplasia maligna derivada de células no queratinizadas que se originan en la capa basal de la epidermis. Es el más común en los seres humanos, abarca cerca de un tercio total de las neoplasias. Es más frecuente en individuos ancianos pero se vuelve cada vez más frecuente en los individuos menores de 50 años , donde se ha demostrado en estudios recientes un incremento significativo en mujeres menores de 40 años. Se desarrolla sobre piel expuesta al sol y es más frecuente en individuos de piel blanca, puesto que la melanina es un protector solar natural. Su etiología es multifactorial, con factores constitucionales (intrínsecos) y ambientales (extrínsecos), jugando un papel fundamental en su desarrollo.
En la actualidad, existen múltiples tratamientos para el carcinoma basocelular, que abarcan desde la terapia localizada hasta la intervención quirúrgica, no obstante, el procedimiento de elección se basa en las características clínicas e histológicas del mismo.
PALABRAS CLAVE
carcinoma basocelular, diagnóstico, pronóstico, tratamiento.
ABSTRACT
Basal cell carcinoma is a malignant neoplasm derived from non-keratinized cells that originate in the basal layer of the epidermis. It is the most common in humans, accounting for about one-third of all neoplasms. It is more frequent in elderly individuals but is becoming increasingly common in those under 50 years old, with recent studies showing a significant increase in women under 40. It develops on sun-exposed skin and is more common in individuals with fair skin, as melanin is a natural sun protector. Its etiology is multifactorial, with constitutional (intrinsic) and environmental (extrinsic) factors playing a fundamental role in its development. Currently, there are multiple treatments for basal cell carcinoma, ranging from localized therapy to surgical intervention; however, the treatment of choice is based on the clinical and histological characteristics of the carcinoma.
KEY WORDS
Basal cell carcinoma, diagnosis, prognosis, treatment.
DESARROLLO DEL TEMA
El cáncer de piel es el más común en los seres humanos, abarca cerca de un tercio total de las neoplasias. Se distinguen dos grandes grupos: el melanoma maligno (MM) y el cáncer cutáneo no melanoma (CCNM). Este último incluye los carcinomas espinocelulares y los basocelulares, considerados como los tipos más frecuentes1.
El cáncer de piel continúa representando la neoplasia más frecuente a nivel mundial, con estimaciones de que aproximadamente 3.5 millones de los casos diagnosticados por año corresponden a un cáncer no melanomatoso, y el carcinoma basocelular (CBC) representa un 80% del total2.
El carcinoma basocelular es una neoplasia maligna derivada de células no queratinizadas que se originan en la capa basal de la epidermis3. Se caracteriza por un crecimiento lento pero es localmente invasivo; aunque posee un bajo potencial metastásico, tiene capacidad destructiva local y compromete extensas áreas de tejido, cartílago e incluso huesos, en las formas clínicas más severas. A diferencia de otros tumores malignos de piel, el CBC no se presenta en las mucosas1.
EPIDEMIOLOGÍA:
El aumento en la incidencia de cáncer de piel se ha documentado en todo el mundo. Dicho aumento podría ser producto de diferentes factores, entre los cuales vale la pena mencionar la creciente exposición recreacional al sol, asociada a la cultura del bronceado como un símbolo de belleza, favoreciendo exposiciones prolongadas y contínuas3.
Es más frecuente en individuos ancianos pero se vuelve cada vez más frecuente en los individuos menores de 50 años , donde se ha demostrado en estudios recientes un incremento significativo en mujeres menores de 40 años.
Se desarrolla sobre piel expuesta al sol y es más frecuente en individuos de piel blanca, puesto que la melanina es un protector solar natural. El 20% está localizado en la nariz seguido por otros sitios del rostro. Los hombres se ven afectados ligeramente más que las mujeres. Los pacientes que presentan carcinoma basocelular tienen 3 veces más riesgo de presentar melanoma pero no así otro tipo de tumor3.
ETIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO:
En relación con su etiopatogenia se ha reconocido ampliamente el papel de la radiación ultravioleta, donde ésta ha sido ampliamente aceptada como el determinante más importante para el desarrollo del carcinoma basocelular. Las exposiciones muy intensas aunque de corta duración son las que generan mayor riesgo de carcinoma basocelular.(1) Se dice que cinco quemaduras solares antes de los 18 años aumentan la probabilidad en un 50% de cáncer cuando se llega a la adultez1,3.
Su etiología es multifactorial, con factores constitucionales (intrínsecos) y ambientales (extrínsecos), jugando un papel fundamental en su desarrollo3. De todos ellos los de mayor relevancia médica son la exposición a la radiación ultravioleta, el fenotipo (fototipos claros de Fitzpatrick), el antecedente personal o heredofamiliar de CBC, senilidad e inmunosupresión2.
La exposición a luz UVB produce daño directo al ADN ya que induce mutaciones en los genes supresores tumorales, mientras que la exposición UVA induce estrés fotooxidativo y mutaciones a través de la generación de especies reactivas de oxígeno generando un nexo potencial entre la luz UV y la disminución de la inmunidad1.
Otros factores de riesgo incluyen personas de ojos azules, piel blanca, poca capacidad para el bronceado, cabellos rubios con acentuada exposición solar a lo largo de sus vidas y aquellas personas que habitan cerca del Ecuador. Las radiaciones ionizantes han demostrado su capacidad para producir CBC tanto en animales como en humanos4.
De los carcinógenos químicos sólo el arsénico, el 3- metilcolantereno y la antralina, han demostrado su capacidad de inducir estos tumores. Otras situaciones predisponen a la aparición de estos tumores como la presencia de cicatrices de quemadura, úlceras y lesiones crónicas; estudios basados en la respuesta inmune sugieren que existe una incapacidad «genética» para desencadenar una respuesta inmune después de la exposición a radiaciones UVB y esto predispone a la formación del CBC4.
COMPORTAMIENTO BIOLÓGICO:
El carcinoma basocelular tiene una naturaleza invasora local, la cual es su máximo peligro. Sin tratamiento invade tejido subcutáneo, músculo, hueso e incluso sistema nervioso central. Por medio de los planos de fusión anatómica: surco nasofacial y surco retroauricular, puede invadir más rápidamente. Rara vez realiza invasiones perineurales y cuando ésta se presenta es más frecuente en tumores recurrentes localizados preauricular, malar y periocular. Esta última se manifiesta con síntomas neurológicos focales: dolor, parestesias, debilidad y parálisis. Es extremadamente raro que el carcinoma basocelular de metástasis, cuando lo hace lo realiza con más frecuencia a ganglios linfáticos y pulmones3.
Histológicamente se caracteriza por presentar islotes o cordones de células basaloides, bien circunscritos que adquieren tamaño y forma variable. En la periferia de dichos islotes, las células basaloides se disponen en empalizada, aquellas localizadas en el centro se disponen al azar. Por fuera del islote tumoral se evidencian áreas de separación o retracción artefactual del estroma. La célula basaloide posee un núcleo uniforme, redondeado u oval, hipercromático con cromatina densamente agrupada, nucleolo inconspicuo y citoplasma escaso poco definido.
El comportamiento biológico de un determinado CBC con patrón mixto depende del patrón histológico más agresivo presente en el mismo4.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS:
En general el carcinoma basocelular es una lesión friable que no cicatriza localizada sobre áreas expuestas al sol. Se caracterizan por translucidez, ulceración, presencia de telangiectasias y borde enrollado1,3.
Existen cinco variantes clínicas
- Carcinoma basocelular nodular: se presenta como una pápula o nódulo traslúcido (perlado), del color de la piel o rojizo, superficie lisa con telangiectasias, bien delimitado y de consistencia firme.
- Carcinoma basocelular ulcerado: úlcera a menudo con costras con un borde sobreelevado que también es traslúcido, perlado con telangiectasias en su superficie y de consistencia firme.
- Carcinoma basocelular esclerodermiforme: aparece como una pequeña placa de aspecto indurado como si se produjera una cicatriz superficial, a menudo mal delimitada, del color de la piel pero también con una pigmentación como pimienta.
- Carcinoma basocelular multicéntrico superficial: aparece en forma de placas delgadas sin llegar a presentar una tumoración exofítica de una coloración rosada o rojiza. A veces se pueden observar telangiectasias y una leve descamación superficial.
- Carcinoma basocelular pigmentado: puede ser de diversas coloraciones, desde marrón a azul o negro. La superficie es lisa y brillante, de consistencia indurada. El pigmento del tumor se debe a melanina que se acumula tanto en los nidos de células epiteliales basaloides malignas como en la dermis alrededor del tumor (en forma de melanófagos)5.
Aproximadamente 80% se encuentran en cabeza y cuello, y entre un 15-43% en el tronco. Existen diferencias con respecto a su ubicación por sexo, en las mujeres se observan más en el área frontal y región periorbitaria, por otra parte, en los hombres se fija mayoritariamente en el pabellón auricular, área geniana y cuello, y en ambos sexos la zona de mayor afección es la nariz y los surcos nasogenianos. Generalmente los de mayor diámetro se observan en lesiones de larga evolución con un diagnóstico tardío, además asocian peor pronóstico, mayor morbilidad quirúrgica y metástasis2.
Desde el punto de vista clínico puede presentarse como una pápula, placa, nódulo o tumor que característicamente luce perlada con la presencia de telangiectasias en su superficie. Puede presentar áreas de hipopigmentación, atrofia y cicatrización o tener coloración marrón, azul o negra4.
DIAGNOSTICO:
Para realizar el diagnóstico de esta entidad es necesario recoger en la anamnesis algún factor predisponente que el paciente pueda aportar. El examen físico realizado puede apoyarse en la dermatoscopia y la certeza se obtiene con la histología al realizar exéresis de la lesión. La dermatoscopia es un método útil, que aproxima más al diagnóstico correcto de CBC, posee una sensibilidad del 93% y una especificidad del 89%1.
En la actualidad, se cuenta con procedimientos no invasivos que orientan a su diagnóstico, no obstante, se considera siempre necesario la toma de biopsia para la obtención de manera inequívoca del diagnóstico histopatológico de carcinoma basocelular2.
TRATAMIENTO:
En la actualidad, existen múltiples tratamientos para el carcinoma basocelular, que abarcan desde la terapia localizada hasta la intervención quirúrgica, no obstante, el procedimiento de elección se basa en las características clínicas e histológicas del mismo2.
Sin embargo, el de elección ante cualquier forma clínica es la resección quirúrgica (Cirugía micrográfica de Mohs o cirugía convencional), debido a que nos permite el control histológico de los márgenes del tumor traduciéndose en la curación del paciente. También se emplea la electrocoagulación, la radioterapia, la crioterapia, el láser, los inmunomoduladores, la quimioterapia local y la terapia fotodinámica, pero su inconveniente es la ausencia del criterio histológico tanto diagnóstico como pronóstico. Por tanto es preciso un seguimiento mantenido para evaluar futuras recidivas1.
El tratamiento preventivo va encaminado a eliminar todos los factores predisponentes, mencionados con anterioridad, que pueden ser precursores para estos tumores. Se hace énfasis en la fotoprotección, ya que es un recurso dependiente del individuo y se puede actuar sobre él. Estrategias de Foto-educación. Aplicar fotoprotectores tópicos de amplio espectro (UVB Y UVA) correctamente, como complemento de los hábitos sanos frente al sol (Factor de protección solar 30 o más). Desaconsejar el uso de las camas solares/lámparas bronceadoras1.
En resumen, el diagnóstico del CBC es clínico y se confirma mediante anatomía patológica. El tratamiento de elección es la extirpación radical del tumor y posterior cierre primario, colgajo cutáneo o injerto5.
PRONÓSTICO:
El desarrollo de un CBC primario confiere un riesgo de presentar un 1 o más CBC en 5 años de aproximadamente un 37- 50%, y en 10 años de hasta un 90%. El pronóstico de curación es excelente, logrando llegar hasta un 99% con la cirugía de Mohs, sin embargo, tiene un alto impacto en morbilidad, ya que al no brindar un temprano y adecuado manejo podría presentar invasión local en la inmensa mayoría de pacientes. Se sabe que este tumor duplica su tamaño en aproximadamente 6 meses a 1 año, y puede llegar a invadir desde tejido subcutáneo hasta sistema óseo2.
El CBC, se considera una enfermedad de lento crecimiento y localmente agresiva. La capacidad de dar metástasis tanto regionales como a distancia, a pesar de ser posible, se ha considerado como extremadamente poco habitual para estos tumores, estimándose entre 0,0028% y 0,5%, con menos de 400 casos reportados en la literatura desde que se describió por primera vez en 1894 por Beadles. El riesgo a desarrollar un segundo carcinoma basocelular primario va desde un 36% a 50%. Los tumores recidivantes producen mayor destrucción local pero tienen pronóstico favorable no así los metastásico cuya supervivencia es de 8 a 10 meses3.
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