Caso clínico. Picadura palpebral por garrapata

23 mayo 2025

 

AUTORES

  1. Blanca Montori Lacámara. MsC. Óptico-Optometrista. ⁠Departamento de Farmacología y Fisiología, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España. Departamento de oftalmología, Hospital Real y Provincial de Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza, España.
  2. Marta Sancho Larraz. MsC. Óptico-Optometrista.⁠ ⁠Biotech Visión SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  3. Aser Cebollada Martínez. MsC. Óptico-Optometrista. Biotech Visión SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  4. Carla Sierra Santamaría. Óptico-Optometrista. Liince Óptica, Universidad de Zaragoza, España
  5. Sara Marquina Martín. MsC. Óptico-Optometrista. ⁠Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, Zaragoza, España. Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Se describe el caso de una paciente que sufre picadura de una garrapata común en el párpado inferior derecho, ésta fue extraída mediante tracción.

Las picaduras de garrapata son poco frecuentes en nuestro medio, pero es crucial reconocerlas y tratarlas adecuadamente. Su presencia es más común en áreas rurales. Su extracción debe realizarse de forma completa para evitar la retención de restos, siendo fundamental descartar zoonosis asociadas.

Las infestaciones oculares por garrapatas son poco comunes en humanos, pero pueden representar un riesgo significativo para la salud ocular y sistémica. Las garrapatas son ectoparásitos hematófagos que pueden transmitir diversas enfermedades, como la fiebre botonosa mediterránea, la enfermedad de Lyme y la anaplasmosis.

Las garrapatas pueden adherirse a la piel de los párpados debido a la delgadez y vascularización de la zona, lo que facilita la succión sanguínea. Su fijación prolongada puede desencadenar inflamación local, e incluso necrosis tisular. Representan un riesgo potencial de transmisión de enfermedades infecciosas, dependiendo de la especie del parásito y región geográfica.

El presente artículo trata de un caso clínico de una mujer de 45 años, sin antecedentes patológicos relevantes, acudió a consulta oftalmológica por sensación de cuerpo extraño, prurito y leve inflamación en el párpado inferior del ojo derecho (OD).

Destaca la importancia de considerar las infestaciones por garrapatas en pacientes con síntomas oculares inespecíficos, especialmente en aquellos con antecedentes de exposición en áreas rurales. La extracción adecuada del parásito y el seguimiento clínico oportuno son esenciales para evitar complicaciones oculares y sistémicas.

PALABRAS CLAVE

Picadura de garrapata, garrapata, párpado, zoonosis.

ABSTRACT

We describe the case of a patient who suffered a common tick bite on the right lower eyelid, which was removed by traction.

Tick bites are uncommon in our region but recognizing and properly managing them is crucial. Their presence is more frequent in rural areas. Complete extraction is essential to prevent retained remnants, and it is fundamental to rule out associated zoonotic diseases.

Ocular tick infestations are uncommon in humans, but they can pose a significant risk to ocular and systemic health. Ticks are blood-sucking ectoparasites that can transmit various diseases, including Mediterranean buttonworm fever, Lyme disease, and anaplasmosis.

Ticks can attach to the skin of the eyelids due to the thinness and vascularity of the area, which facilitates blood sucking. Prolonged attachment can trigger local inflammation and even tissue necrosis. They pose a potential risk for transmitting infectious diseases, depending on the parasite species and geographic region.

This article deals with a clinical case of a 45-year-old woman, with no relevant pathological history, who attended an ophthalmological consultation due to a sensation of a foreign body, itching and mild inflammation in the lower eyelid of the right eye (RO).

Highlights the importance of considering tick infestations in patients with nonspecific ocular symptoms, especially those with a history of exposure in rural areas. Proper parasite removal and timely clinical follow-up are essential to avoid ocular and systemic complications.

KEY WORDS

Tick bite, tick, eyelid, zoonoses.

INTRODUCCIÓN

Las infestaciones oculares por garrapatas son poco comunes en humanos, pero pueden representar un riesgo significativo para la salud ocular y sistémica. Las garrapatas son ectoparásitos hematófagos que pueden transmitir diversas enfermedades, como la fiebre botonosa mediterránea, la enfermedad de Lyme y la anaplasmosis1.

La fijación de estos parásitos en la región periocular puede causar inflamación, blefaritis, conjuntivitis, úlceras corneales e incluso endoftalmitis si no se extraen de manera adecuada y oportuna2.

El reconocimiento temprano y la extracción cuidadosa de la garrapata son fundamentales para prevenir complicaciones oculares y sistémicas. Este reporte presenta un caso clínico de infestación ocular por garrapata adherida al margen palpebral, abordando su diagnóstico, tratamiento y consideraciones en la práctica oftalmológica.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

En este artículo, se presenta el caso clínico de una mujer de 45 años, sin antecedentes patológicos relevantes, acudió a consulta oftalmológica por sensación de cuerpo extraño, prurito y leve inflamación en el párpado inferior del ojo derecho (OD). Refirió haber realizado una caminata en una zona rural días antes del inicio de los síntomas.

En la exploración con lámpara de hendidura, se evidenció un ectoparásito adherido al margen palpebral del OD (figura 1), con el aparato bucal anclado a la piel. Se observaron leve hiperemia conjuntival e inflamación local, sin signos de afectación intraocular.

La agudeza visual fue de la unidad en ambos ojos (AO) y el resto de la exploración incluido el fondo de ojo fue normal.

Se realizó extracción cuidadosa de la garrapata con fórceps de punta fina, asegurando la remoción completa del aparato bucal para evitar reacciones inflamatorias secundarias.

Posteriormente, se indicó tratamiento profiláctico con antibióticos tópicos y lubricantes oculares, junto con seguimiento clínico para descartar complicaciones secundarias, como queratitis o celulitis periorbitaria. La paciente evolucionó favorablemente sin secuelas.

 

DISCUSIÓN

Las garrapatas pueden adherirse a la piel de los párpados debido a la delgadez y vascularización de la zona, lo que facilita la succión sanguínea. Su fijación prolongada puede desencadenar inflamación local, e incluso necrosis tisular. Representan un riesgo potencial de transmisión de enfermedades infecciosas, dependiendo de la especie del parásito y región geográfica. (Parola & Raoult, 2001).

El diagnóstico de infestación ocular por garrapata es clínico y se basa en una inspección minuciosa del párpado y la superficie ocular mediante biomicroscopía. La extracción manual completa del parásito es el tratamiento de primera línea, asegurándose de retirar el parásito completo, incluyendo las piezas bucales, para evitar una reacción inflamatoria residual3,4.

Tras la extracción, se recomienda la aplicación de antibióticos tópicos para prevenir infecciones bacterianas secundarias y antiinflamatorios locales si hay una reacción inflamatoria significativa1.

En pacientes de áreas endémicas para enfermedades transmitidas por garrapatas, es importante vigilar la aparición de síntomas sistémicos en las semanas siguientes, como fiebre, fatiga, que podrían sugerir la transmisión de patógenos como Rickettsia conorii (fiebre botonosa mediterránea) o Borrelia burgdorferi (enfermedad de Lyme). La profilaxis antibiótica puede considerarse en casos seleccionados, especialmente si la garrapata ha permanecido adherida por más de 24-48 horas o si el paciente presenta factores de riesgo5.

 

CONCLUSIÓN

Este caso destaca la importancia de considerar las infestaciones por garrapatas en pacientes con síntomas oculares inespecíficos, especialmente en aquellos con antecedentes de exposición en áreas rurales. La extracción adecuada del parásito y el seguimiento clínico oportuno son esenciales para evitar complicaciones oculares y sistémicas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Dantas-Torres F, Chomel BB, Otranto D. Ticks and tick-borne diseases: a One Health perspective. Trends Parasitol. 2012;28(10):437-46.
  2. Sevik MO, Uğurbaş SH. Tick infestation of the eyelid. Turk J Ophthalmol. 2015;45(5):239-41.
  3. Estrada-Peña A, Jongejan F. Ticks feeding on humans: a review of records on human-biting Ixodoidea with special reference to pathogen transmission. Exp Appl Acarol. 1999;23(9):685-715.
  4. Ortuño A, Quesada M, Castellà J. Detection of Rickettsia spp. in ticks collected from humans in Catalonia, northeastern Spain. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 2007;26(10):723-7.
  5. Parola P, Raoult D. Ticks and tickborne bacterial diseases in humans: an emerging infectious threat. Clin Infect Dis. 2001;32(6):897-928.

 

ANEXOS

Imagen borrosa de una persona

Descripción generada automáticamente con confianza baja

Figura 1. Ectoparásito adherido al margen palpebral del ojo derecho en exploración con lámpara de hendidura.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos