Caso clínico: shock séptico de origen urológico por Escherichia coli

12 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Mª Ángeles Borrás Mandrión. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. Aragón, España.
  2. Ana María Sánchez Oliván. Enfermera en Hospital Universitario San Jorge, Huesca. Aragón, España.
  3. Carlota Aguareles Barón. Enfermera en CRP Santo Cristo de los Milagros, Huesca. Aragón, España.
  4. Larissa Neres Souza. Enfermera en Hospital Universitario Santa Bárbara, Soria. Castilla y León, España.
  5. Alba Rodríguez Lanao. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. Aragón, España.
  6. Alexandra Lona Calomarde. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. Aragón, España.
  7. Claudia Plana Pérez. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. Aragón, España.

RESUMEN

La sepsis constituye una de las principales causas de morbimortalidad en las unidades de cuidados intensivos, siendo el resultado de una respuesta desregulada del organismo ante una infección que conduce a disfunción orgánica. En los casos más graves, puede evolucionar a shock séptico, caracterizado por un estado de hipoperfusión tisular y por alteraciones circulatorias y metabólicas, asociadas a un elevado riesgo de mortalidad. Entre los diferentes focos infecciosos, el origen urológico representa una causa frecuente de sepsis, por lo que su identificación y tratamiento precoz resultan fundamentales para evitar la progresión a estadios más graves.

En este contexto, se presenta el caso clínico de una paciente que ingresa en la unidad de cuidados intensivos con sospecha de shock séptico de origen urológico. A partir de una valoración integral, se desarrolla un plan de cuidados individualizado basado en el modelo de las 14 Necesidades de Virginia Henderson, identificando las necesidades alteradas y estableciendo los diagnósticos enfermeros, las intervenciones y los resultados esperados mediante el uso de las taxonomías NANDA, NIC y NOC.

PALABRAS CLAVE

Sepsis, shock séptico, cuidados de enfermería, NANDA, NIC, NOC.

ABSTRACT

Sepsis is one of the leading causes of morbidity and mortality in intensive care units, resulting from a dysregulated host response to infection that leads to organ dysfunction. In more severe cases, it may progress to septic shock, characterized by a state of tissue hypoperfusion and by circulatory and metabolic alterations associated with a high risk of mortality. Among the different infectious sources, the urinary tract is a common origin of sepsis; therefore, its early identification and treatment are essential to prevent progression to more severe stages.

In this context, this clinical case presents a female patient admitted to the intensive care unit with suspected septic shock of urinary origin. Based on a comprehensive assessment, an individualized care plan is developed using Virginia Henderson’s 14 Basic Needs model, identifying altered needs and establishing nursing diagnoses, interventions, and expected outcomes through the NANDA, NIC, and NOC taxonomies.

KEY WORDS

Sepsis, septic shock, nursing care, NANDA, NIC, NOC.

INTRODUCCIÓN

La sepsis es un síndrome complejo, de difícil diagnóstico y tratamiento, caracterizado por una respuesta desregulada del huésped ante un proceso infeccioso, que conduce a disfunción orgánica. Presenta una elevada morbimortalidad, especialmente cuando se asocia a fracaso orgánico y/o shock y cuando no se instaura un tratamiento precoz. Constituye una de las causas más frecuentes de ingreso hospitalario y en unidades de cuidados intensivos. Su letalidad supera en un 10% a la del ictus, el IAM o el trauma grave, alcanzando cifras cercanas al 40% cuando se produce shock séptico1.

El shock séptico se define como un subtipo de sepsis con aumento significativo de la mortalidad debido a las alteraciones circulatorias y/o del metabolismo celular. Desde el punto de vista clínico, el shock se caracteriza por hipotensión persistente que requiere del uso de vasopresores para mantener una presión arterial media ≥ 65 mmHg, junto con niveles de lactato sérico > 18 mg/dl, a pesar de la reposición adecuada de volumen. Etiológicamente, la mayoría de los casos están causados por bacilos gramnegativos y cocos grampositivos, siendo más frecuentes en pacientes inmunodeprimidos o con comorbilidades crónicas, como diabetes mellitus, leucopenia o la cirrosis hepática, así como en aquellos portadores de dispositivos invasivos (tubos endotraqueales, catéteres urinarios o vasculares, drenajes)2. En el contexto de las infecciones de origen urinario, Escherichia coli representa el principal agente etiológico.

La infección del tracto urinario, particularmente en población anciana, puede evolucionar hacia formas más complicadas como la pielonefritis, donde las bacterias se propagan a los riñones, o progresar a sepsis mediante la diseminación hematógena de los microorganismos. Entre los principales factores predisponentes destacan la edad avanzada, la presencia de resistencias a antibióticos y el sistema inmunológico débil3.

El diagnóstico de la sepsis urinaria y del shock séptico de origen urológico se basa en la combinación de hallazgos clínicos, analíticos y microbiológicos. Incluye la realización de análisis de sangre, hemocultivos, urocultivos y cultivos de otros focos potencialmente infectados, así como la realización de pruebas de función renal2,3. Para la valoración de la gravedad de la disfunción orgánica se emplean escalas validadas como la SOFA (Sequential Organ Failure Assessment), en la que una puntuación ≥ 2 se asocia a una mortalidad aproximada del 10% en pacientes con infección, muy utilizada en UCI. Asimismo, la escala qSOFA, permite la identificación rápida de pacientes con mayor riesgo de mala evolución en entornos como urgencias o áreas de hospitalización, considerando como criterio de alto riesgo una puntuación ≥ 24.

Desde el punto de vista clínico, la sepsis urinaria puede manifestarse con fiebre superior a 38ºC, síntomas urinarios (disuria, polaquiuria, urgencia miccional), retención de orina o incontinencia de reciente aparición, así como dolor en la región suprapúbica, espalda o lumbar. En fases más avanzadas pueden aparecer signos como somnolencia, desorientación, anorexia, astenia intensa o hematuria3.

El manejo terapéutico de la sepsis urológica requiere una actuación precoz y protocolizada para asegurar una mejor respuesta y supervivencia. La reanimación hemodinámica inicial se basa en la reposición intravenosa con cristaloides (suero fisiológico al 0,9% o Ringer Lactato) para restaurar la perfusión tisular 5. Si a pesar de la adecuada reposición hídrica la hipotensión persiste (PAM ≤ 65 mmHg) o existe sobrecarga hídrica, está indicado el inicio de soporte vasoactivo, con noradrenalina (fármaco de primera elección), dobutamina o vasopresina, así como la administración de corticoides4.

El tratamiento antibiótico empírico debe iniciarse de forma precoz, idealmente en la primera hora tras el diagnóstico, y siempre tras la obtención de los hemocultivos y urocultivos. Se recomienda el uso inicial de antibióticos de amplio espectro hasta la identificación de la fuente específica de la infección, para posteriormente elegir los antibióticos adecuados y desescalando tan pronto como sea posible5. En la sepsis de origen urinario, los antibióticos más empleados incluyen ceftriaxona, ampicilina, piperacilina-tazobactam y meropenem1.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Mujer de 80 años, sin alergias conocidas, que ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos por sospecha de shock séptico de origen urológico, con abscesos hepáticos y esplénicos asociados.

ANTECEDENTES PERSONALES: Hepatitis B a los 25 años. Lumboartrosis L4-L5.

MEDICACIÓN HABITUAL: analgesia convencional.

HISTORIA ACTUAL:

La paciente acude al servicio de Urgencias por dolor intenso en hipocondrio izquierdo y fosa renal derecha, sin irradiación, de cuatro días de evolución, asociado a un episodio febril de 37,8 ºC. No ha presentado clínica miccional ni alteraciones del ritmo deposicional. En la analítica realizada en Urgencias se objetiva PCR de 84 mg/L y procalcitonina de 2,38 ng/mL, junto con elevación de transaminasas y enzimas de colestasis, con función renal conservada. El sedimento en orina resulta patológico.

Se realiza ecografía abdominal para descartar cólico renal complicado, objetivándose una lesión hepática indeterminada en el segmento VII, así como lesiones sólidas esplénicas sospechosas de enfermedad metastásica. Se observan además signos de paniculitis mesentérica en región meso e hipogástrica.

En Urgencias se obtienen hemocultivos y urocultivos y se inicia tratamiento antibiótico con Ceftriaxona. La paciente ingresa en planta a cargo de Medicina Interna con diagnóstico de pielonefritis aguda izquierda y lesiones ocupantes (LOES) en hígado y bazo, para completar estudio y continuar tratamiento antibiótico intravenoso.

En el urocultivo se aísla Escherichia Coli (pendiente de antibiograma). Se realiza TC-Abdominal, en la que se objetivan dos lesiones focales esplénicas que, en el contexto febril, podrían ser compatibles con abscesos, sin poder descartar otras etiologías tales como linfoma o metástasis.

Al tercer día de ingreso en planta, la paciente presenta hipotensión (67/45 mmHg) y ACXFA a 120 lpm, acompañada por sudoración y signos de hipoperfusión distal. Empeoramiento analítico con creatinina de 2,47 mg/dl, PCR de 142 mg/L y lactato 3,8. Se incrementa la fluidoterapia y se administra Bicarbonato 1/6M. Ante la sospecha de shock séptico de origen urológico, se decide su traslado a UCI.

INGRESO EN UCI Y EVOLUCIÓN:

A su ingreso en UCI, la paciente se encuentra consciente, orientada, alerta y colaboradora. No precisa oxigenoterapia, con SatO2 del 95-96%, sin disnea y con adecuada mecánica respiratoria. A la auscultación pulmonar, presenta murmullo vesicular conservado, sin ruidos sobreañadidos.

  • Presión arterial: 100/60 mmHg; taquicardia a 140 en fibrilación auricular. Adecuada perfusión periférica.
  • Pupilas isocóricas y normorreactivas, sin focalidad neurológica.
  • Abdomen blando, depresible, con ruidos hidroaéreos presentes, sin dolor a la palpación ni signos de irritación peritoneal.
  • Portadora de sonda vesical, permeable, sin piuria.

Se inicia tratamiento con Noradrenalina y Amiodarona. La analítica al ingreso en el servicio muestra acidosis metabólica compensada, por lo que se administran 50 mEq de bicarbonato 1M.

Al día siguiente, la paciente se encuentra hemodinámicamente estable, habiéndose podido suspender la Noradrenalina durante la noche, con cifras tensionales en torno a 130/70. Durante la madrugada presenta un nuevo episodio de fibrilación auricular que requiere nueva carga de Amiodarona, recuperando posteriormente el ritmo sinusal a 60 lpm. Mantiene adecuada perfusión distal. Asimismo, presenta un nuevo pico febril (hasta 38,2ºC), que cede con la administración de antipiréticos intravenosos.

A nivel renal, mantiene diuresis justas a pesar de la administración de fluidoterapia, por lo que se inicia tratamiento diurético con Furosemida cada 6 horas, consiguiendo un balance hídrico positivo aproximado de 2 litros. En la analítica de control se observa empeoramiento de la función renal (creatinina 3,03 mg/dl), con iones dentro de valores normales y bicarbonato de 18 mEq/L.

Se escala el tratamiento antibiótico a Meropenem y Amikacina (esta última se suspende por empeoramiento de su función renal). Se objetiva un incremento de la PCR hasta 218 mg/dl y procalcitonina de 7 ng/ml.

Su buen estado general, se inicia tolerancia oral, adecuadamente tolerada, con progresión de dieta. Las glucemias se mantienen en rango y se observa mejoría de las enzimas de colestasis. Se inicia tratamiento con Enoxaparina sódica 20 mg (la paciente pesa 45 kg). La paciente se moviliza al sillón por la tarde, sin incidencias.

Durante la segunda noche en UCI, presenta un nuevo episodio de ACxFA que requiere nueva carga de Amiodarona, con reversión posterior a ritmo sinusal.

Ante la evolución favorable, mejoría de los síntomas y normalización de los valores analíticos, la paciente pasa a planta al cuarto día de ingreso en UCI para completar tratamiento antibiótico intravenoso, estudio de las lesiones en bazo e hígado y valoración cardiológica.

VALORACIÓN DE LAS NECESIDADES SEGÚN EL MODELO DE VIRGINIA HENDERSON

Respirar normalmente:

La paciente no presenta dificultad respiratoria y no precisa oxigenoterapia durante su ingreso. La frecuencia respiratoria se mantiene dentro de los valores normales.

Comer y beber adecuadamente:

Se inicia tolerancia oral durante su estancia en el servicio, progresando hasta dieta basal. Presencia de hiporexia inicial, probablemente secundaria al proceso infeccioso y a la fiebre. Se encuentra bien perfundida y normohidratada. Se refuerza la importancia de aumentar la ingesta hídrica.

Eliminación de los desechos del organismo:

Presenta diuresis justas, que requieren inicialmente de aumento de fluidoterapia y, posteriormente, administración de diuréticos. No refiere disuria ni presenta piuria, la orina es de aspecto normal. Permanece sondada durante el ingreso para el control y manejo estricto del balance hídrico. Realiza deposición durante su ingreso, de características normales.

Movimiento y mantenimiento de una postura adecuada:

Durante el ingreso presenta movilidad reducida, secundaria a debilidad generalizada y dolor asociado a la sepsis. Se levanta del sillón con ayuda y va aumentando el tiempo de sedestación con el paso de los días. En domicilio, la paciente es autónoma para las ABVD y mantiene una vida activa.

Sueño y descanso:

Precisa medicación para conciliar el sueño, debido al dolor y a los factores ambientales propios de la unidad de cuidados intensivos. Refiere dificultad para conciliar el sueño también en su domicilio. Se administra analgesia para el control del dolor.

Elegir ropa adecuada, vestirse y desvestirse:

Necesidad no alterada en condiciones basales. No valorable durante el ingreso en UCI.

Regulación de la temperatura corporal:

Presenta pico febril, controlado con tratamiento antipirético. Se realiza monitorización continua de constantes vitales.

Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel:

Se realiza aseo diario y cuidado de la piel en la unidad por parte del personal sanitario (paciente autónoma en domicilio). Se aplican medidas de prevención de lesiones por presión como colchón antiescaras y ácidos grasos hiperoxigenados.

Evitar los peligros del entorno:

La paciente se encuentra consciente y orientada en todas las esferas. Se toman medidas para prevenir caídas.

Comunicación y relación con los demás:

Sin alteraciones para la comunicación. Se relaciona de forma animada con todo el personal de la unidad. Recibe visitas familiares, especialmente de su marido e hija.

Valores y creencias:

Necesidad no alterada.

Trabajar y sentirse realizado:

Se fomenta su participación en actividades básicas de autocuidado, especialmente en el aseo. La paciente, previamente activa y cuidadora principal de su familia, manifiesta cierto desánimo al depender de otros para la satisfacción de sus necesidades.

Actividades recreativas:

Necesidad no alterada. Durante el ingreso se mantiene entretenida escuchando la radio y viendo la televisión.

Aprendizaje:

Se realiza educación para la salud. La paciente muestra interés por su proceso, tratamiento e indicaciones médicas para prevenir nuevas infecciones.

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA: NANDA, NOC, NIC6,7,8

DIAGNÓSTICO NANDA [00004] Riesgo de infección relacionado con la instrumentación urinaria (sondaje vesical) y la patología de base.

NOC [1842] Conocimiento: manejo de la infección.

Indicadores:

  • [184204] Signos y síntomas de infección.
  • [184206] Procedimientos de monitorización de las infecciones.
  • [184209] Tratamiento de la infección diagnosticada.
  • [184217] Importancia de la adherencia al tratamiento.

NIC [4255] Manejo del shock: sepsis.

Actividades:

  • Evaluar las constantes vitales y los valores de laboratorio utilizando los criterios prescritos de las herramientas de cribado.
  • Identificar las posibles causas (p.ej., exposición reciente a una infección).
  • Obtener hemocultivos lo antes posible y antes de administrar antibióticos.
  • Administrar antibióticos i.v. de amplio espectro en la primera hora, según la prescripción
  • Administrar cristaloides i.v en caso de hipotensión (PAM < 65mmHg) o lactato ≥ 4 mmol/l, según el protocolo y las normas del centro.
  • Utilizar vasopresores para mantener la PAM ≥ 65mmHg.
  • Asegurar la detección continua de shock séptico en personas que cumplan criterios de sepsis (p.ej., disminución significativa de la diuresis, cambio brusco del estado mental, disminución del recuento de plaquetas, dificultad para respirar, función de bombeo cardiaco anormal, dolor abdominal).

NIC [6680] Monitorización de los signos vitales.

Actividades:

  • Monitorizar la presencia arterial, el pulso, la temperatura, el dolor y el estado respiratorio, según corresponda.
  • Seguir el protocolo del centro para el uso de sistemas automáticos de monitorización de los signos vitales.
  • Observar las tendencias y fluctuaciones de la presión arterial.
  • Monitorizar y registrar si hay signos y síntomas de hipotermia e hipertermia
  • Monitorizar el ritmo y la frecuencia cardíaca.
  • Monitorizar la concentración de oxígeno mediante pulsioximetría.
  • Observar si se producen patrones respiratorios anormales (de Cheyne-Stokes, de Kussmaul, ortopneico, paradójico, de Biot, apnéustico, atáxico, suspiros excesivos).

DIAGNÓSTICO NANDA [00016] Deterioro de la eliminación urinaria relacionado con pielonefritis.

NOC [0503] Eliminación urinaria.

Indicadores:

  • [050301] Patrón de eliminación.
  • [050303] Cantidad de orina.
  • [050305] Partículas visibles en la orina.

NOC [0703] Severidad de la infección.

Indicadores:

  • [070306] Piuria.
  • [070307] Fiebre.
  • [070324] Colonización de urocultivo.

NIC [0590] Manejo de la eliminación urinaria.

Actividades:

  • Monitorizar la eliminación urinaria, incluyendo la frecuencia, la consistencia, el olor, el volumen y el color, según corresponda.
  • Vigilar los signos y síntomas de retención urinaria, infección del tracto urinario, deshidratación o sobrecarga de líquidos.
  • Fomentar la ingesta adecuada de líquidos, especialmente con las sondas permanentes.
  • Enseñar los signos y síntomas de una infección del tracto urinario y monitorizar para detectar una infección del tracto urinario.

NIC [0580] Sondaje vesical.

Actividades:

  • Explicar el procedimiento y el fundamento del sondaje.
  • Limpiar el área que rodea el meato uretral con una solución antibacteriana, suero salino estéril o agua estéril, según el protocolo del centro.
  • Utilizar la sonda del calibre más pequeño posible.
  • Mantener una técnica aséptica estricta.
  • Colocar la bolsa del drenaje por debajo del nivel de la vejiga urinaria.
  • Mantener un sistema de drenaje urinario cerrado y no obstruido.
  • Monitorizar las entradas y las salidas.

DIAGNÓSTICO NANDA [00492] Riesgo de deterioro del equilibrio del volumen de líquidos relacionado con el shock séptico y la hipotensión.

NOC [0601] Equilibrio hídrico.

Indicadores:

  • [060107] Balance de entradas y salidas en 24 horas.
  • [060101] Presión arterial.
  • [060126] Función renal.
  • [060127] Diuresis.

NIC [4120] Manejo de líquidos.

Actividades:

  • Realizar un registro preciso de entradas (p.ej., i.v., oral) y salidas (p.ej., micción, sonda vesical, ropa interior de incontinencia, pesaje de pañales).
  • Monitorizar los signos vitales y el estado hemodinámico.
  • Controlar los resultados de laboratorio relevantes en la retención de líquidos (aumento de la gravedad específica, aumento del BUN, disminución del hematocrito y aumento de la osmolaridad urinaria).
  • Monitorizar el estado nutricional.
  • Distribuir la ingesta de líquidos en 24 horas, según corresponda.
  • Monitorizar la respuesta a la terapia de electrolitos prescrita.
  • Monitorizar la respuesta a las terapias al menos cada 2 horas.

DIAGNÓSTICO NANDA [00007] Hipertermia relacionada con shock séptico manifestado por taquicardia y piel caliente al tacto.

NOC [0800] Termorregulación.

Indicadores:

  • [080017] Frecuencia cardíaca apical.
  • [080024] Respuesta de fiebre.
  • [080001] Aumento de la temperatura cutánea.

NIC [3900] Regulación de la temperatura.

Actividades:

  • Monitorizar los valores de laboratorio de los electrolitos séricos, el análisis de prima, los hemocultivos, y el hemograma completo.
  • Monitorizar la presión arterial, el pulso y la respiración, según corresponda.
  • Monitorizar el color y la temperatura de la piel.
  • Ajustar la temperatura ambiental a las necesidades de la persona.
  • Administrar medicación antipirética, según proceda.
  • Administrar antibióticos, según proceda.
  • Promover una ingesta adecuada de líquidos y nutrientes, si procede.
  • Monitorizar la aparición de complicaciones (p.ej., insuficiencia renal, desequilibrio ácido-base, coagulopatía, edema pulmonar, edema cerebral, síndrome de disfunción multiorgánica).

DIAGNÓSTICO NANDA [00132] Dolor agudo relacionado con proceso infeccioso.

NOC [2102] Nivel de dolor.

Indicadores:

  • [210201] intensidad del dolor referido.
  • [210206] Expresiones faciales de dolor.
  • [210209] Tensión muscular.

NIC [1410] Manejo del dolor: agudo.

Actividades:

  • Realizar una valoración exhaustiva del dolor que incluya localización, aparición, duración, frecuencia e intensidad, así como los factores que lo alivian y agudizan.
  • Monitorizar el dolor utilizando una herramienta de medición válida y fiable apropiada a la edad y a la capacidad de comunicación.
  • Observar si hay indicios no verbales de incomodidad, especialmente aquellos que no pueden comunicarse eficazmente.
  • Seguir los protocolos del centro en la selección de analgésicos y dosis.
  • Evitar el uso de analgésicos que puedan tener efectos adversos en ancianos.

NIC [2210] Administración de analgésicos.

Actividades:

  • Determinar la aparición, localización, duración, características, calidad, intensidad, patrón, medidas de alivio, factores contribuyentes, efectos en el paciente y gravedad del dolor antes de medicar al paciente.
  • Comprobar las órdenes médicas en cuanto al medicamento, dosis y frecuencia del analgésico prescrito.
  • Comprobar la respuesta previa del paciente a los analgésicos (p.ej., si la medicación opiácea es tan eficaz como la opiácea).
  • Comprobar el historial de alergias a medicamentos.
  • Elegir el analgésico o combinación de analgésicos adecuados cuando se prescriba más de uno.
  • Ajustar el opiáceo para obtener el efecto deseado y evitar efectos secundarios incontrolables (p.ej., comodidad frente a depresión respiratoria).
  • Registrar el nivel de dolor utilizando una escala de dolor apropiada antes y después de la administración de analgésicos.
  • Administrar los analgésicos a la hora adecuada para evitar picos y valles de analgesia, especialmente con dolor intenso, según corresponda.

DIAGNÓSTICO NANDA [00146] Ansiedad relacionada con estado agudo de salud y entorno hospitalario

NOC [1211] Nivel de la ansiedad.

Indicadores:

  • [121104] Angustia.
  • [121106] Tensión muscular.
  • [121117] Ansiedad verbalizada.
  • [121119] Aumento de la presión arterial.

NIC [5820] Disminución de la ansiedad.

Actividades:

  • Identificar los signos verbales y no verbales de ansiedad.
  • Proporcionar la información respecto del diagnóstico, tratamiento y pronóstico.
  • Escuchar con atención
  • Crear un ambiente que facilite la confianza.
  • Identificar los cambios en el nivel de ansiedad.
  • Manejar los estímulos según corresponda a las necesidades.
  • Administrar medicamentos que reduzcan la ansiedad, según corresponda.

DIAGNÓSTICO NANDA [00435] Conocimientos de salud inadecuados.

NOC [1803] Conocimiento: manejo de la enfermedad.

Indicadores:

  • [180305] Factores de riesgo.
  • [180306] Signos y síntomas de la enfermedad.
  • [180318] Opciones de tratamiento.

NIC [5602] Enseñanza: proceso de enfermedad.

Actividades:

  • Evaluar el nivel actual de conocimientos relacionados con el proceso específico de la enfermedad.
  • Determinar los métodos óptimos de aprendizaje.
  • Explicar la fisiopatología de la enfermedad y su relación con la anatomía y la fisiología, al nivel de comprensión de la persona.
  • Describir lo signos y síntomas habituales de la enfermedad, según proceda.
  • Explicar lo que ya se ha hecho para tratar los síntomas.
  • Discutir la terapia y las opciones de tratamiento.

CONCLUSIONES

El shock séptico constituye una causa importante de morbimortalidad y una de las principales causas de ingreso en unidades de cuidados intensivos. Su gravedad requiere una actuación precoz, basada en un diagnóstico rápido y en la implementación de intervenciones eficaces, con el objetivo de mejorar la evolución clínica, reducir la aparición de secuelas y optimizar la recuperación funcional del paciente.

En el presente caso clínico se pone de manifiesto la elevada prevalencia del origen urológico, especialmente en la población anciana, lo que refuerza la importancia de su detección temprana y manejo adecuado.

La aplicación del proceso de enfermería, basado en la teoría de Virginia Henderson, permitió identificar las necesidades alteradas y establecer cuidados individualizados, contribuyendo a la mejora del bienestar físico y emocional de la paciente, así como a una atención individualizada, humanizada e integral.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sánchez-Conrado A, Mata A. Sepsis [Internet]. Pamplona: Clínica Universidad de Navarra; 2018 [citado 15 abr 2026]. Disponible en: https://www.cun.es/dam/cun/archivos/pdf/publicaciones-cun/urgencias/guia-actuacion-sepsis
  2. Forrester JD, Spain DA. Sepsis and septic shock [Internet]. MSD Manual Professional Edition; 2026 [citado 15 abr 2026]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/cuidados-cr%C3%ADticos/sepsis-y-shock-s%C3%A9ptico/sepsis-y-shock-s%C3%A9ptico
  3. Cuideo. Sepsis en mayores: síntomas y prevención [Internet]. Barcelona: Cuideo; [citado 15 abr 2026]. Disponible en: https://cuideo.com/blog/sepsis-en-mayores-sintomas-y-prevencion/
  4. Broseta Rico E, Budía Alba A, Burgués Gasión JP, Luján Marco S, editores. Urología práctica. 5ª ed. Barcelona: Elsevier; 2020.
  5. Borges M, Hidalgo J, Pérez-Fernández J, editores. Código sepsis. 1ª ed. Barcelona: Elsevier; 2024. p. 85.
  6. Herdman H, Kamitsuru S, Lopes CT, editores. NANDA International. Diagnósticos Enfermeros: Definiciones y clasificación, 2024-2026. 13ª ed. Barcelona: Elsevier; 2025.
  7. Moorhead S, Swanson E, Johnson M, editores. Clasificación de resultados de enfermería (NOC). 7ª ed. Barcelona: Elsevier; 2024.
  8. Wagner CM, Butcher H K, Clarke MF, editores. Clasificación de intervenciones de enfermería (NIC). 8ª ed. Barcelona: Elsevier; 2024.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos