AUTORES
- Sara Moles Barrio. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Miriam Cazcarra Peinado. Diplomada en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. Zaragoza. España.
- Eduardo Gil Barranco. Diplomado en Enfermería. Servicio aragonés de Salud. Unidad de cuidados intensivos. Hospital universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Jorge García Muro. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Unidad de Cuidados Intensivos Polivalente. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Elena Gutiérrez Joven. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Centro de Salud La Almunia de Doña Godina. Zaragoza. España.
- Alberto Luis Gil Ayllón. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
RESUMEN
El manejo del paciente neurocrítico es frecuente en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Debido al aumento de infecciones con las que se asocian, es necesario la existencia de protocolos estandarizados para el manejo de estos dispositivos. En este artículo se describen las indicaciones del drenaje ventricular y los cuidados de enfermería.
PALABRAS CLAVE
Catéter ventricular, Drenaje ventricular, cuidados de enfermería, drenaje, presión intracraneal.
ABSTRACT
It is frequent in intensive care units the management of the neurocritical patient. Due to the increasing level of infections that are associated, it is necessary protocols for the management of this device. In this article, it is described the indications of ventricular drainage and the nursing cares.
KEY WORDS
Ventricular catheter, ventricular drainage, nursing care, drainage, intracraneal pressure.
DESARROLLO DEL TEMA
El drenaje ventricular externo (DVE) es una herramienta tanto diagnóstica como terapéutica para pacientes con problemas neurológicos como hemorragias intraventriculares, Hipertensión craneal, tumores o hidrocefalias. Permite monitorizar la presión intracraneal (PIC) y realizar el drenaje del líquido cefalorraquídeo (LCR) en caso de hipertensión intracraneal (HIC), así como tomar muestras cuando sea necesario1.
La presión intracraneal (PIC) se refiere a la presión generada dentro del cráneo por los elementos contenidos en su interior: masa encefálica (80 %), sangre (10 %) y líquido cefalorraquídeo (LCR) (10 %). Los niveles normales de PIC oscilan entre 10-15 mmHg, por lo que la hipertensión intracraneal (HTIC) se define como el aumento sostenido de la PIC por encima de 20 mmHg1,2.
La adecuada oxigenación del cerebro depende de la presión de perfusión cerebral (PPC), la cual se define como la diferencia entre la presión arterial media (PAM) y la presión intracraneal. Por lo tanto, un aumento en la PIC provocará una disminución de la PPC.
La presión de perfusión cerebral (PPC) es la presión necesaria para asegurar una adecuada perfusión del tejido nervioso y un correcto funcionamiento metabólico. Existe un riesgo de isquemia cerebral, cuando la PPC cae por debajo de 50 mmHg.
Se dará una hipoxia cerebral y consecuentemente la muerte de las neuronas, si la PIC supera los 35 mmHg durante 5 minutos. Esto se debe a que, para que se produzca un correcto intercambio de oxígeno en los capilares, donde la presión intraarterial es de 35 mmHg, ocurra adecuadamente, es necesario que la PIC debe ser inferior a este valor1.
INDICACIONES DEL DRENAJE VENTRICULAR:
Monitorización de la PIC: se realiza conectando un transductor al monitor. El registro de la PIC proporciona información valiosa sobre la función cerebral.
Drenaje de líquido cefalorraquídeo: se emplea en situaciones de hipertensión intracraneal o hidrocefalia, para eliminar el exceso de LCR.
Administración de medicación: los fármacos deben ser administrados de forma aséptica. Comúnmente se utilizan antibióticos y anticoagulantes. Después de administrar el fármaco, se debe pinzar el drenaje durante aproximadamente una hora antes de despinzarlo.
Extracción de muestras: se realiza previa antisepsia con clorhexidina a través de la llave de tres vías. Se debe pinzar el drenaje media hora antes de la extracción, y la muestra se tomará desde la conexión más cercana al catéter. Se extraerá el menor volumen posible2.
CUIDADOS DE ENFERMERIA
- Posición del paciente: Debe estar en decúbito supino con el cabecero de la cama inclinado entre 25-30º, salvo que haya contraindicaciones médicas como fracturas vertebrales. Además, es esencial mantener una correcta alineación del cuerpo.
- Alineación del sistema: Asegúrese de que el sistema esté nivelado a 0 con el conducto auditivo externo (CAE). Ajuste la altura del cilindro según las indicaciones del neurocirujano (+10, +15, etc.). Cierre el drenaje durante cualquier manipulación del sistema o del paciente, y vuelva a verificar la alineación a 0 una vez que todo esté correctamente ajustado.
- Bolsa de recogida: Debe estar siempre por debajo del nivel del paciente.
- Manipulación del drenaje: Reduzca al mínimo la manipulación del drenaje para disminuir el riesgo de infección.
- Extracción de muestras: No se deben tomar muestras de forma rutinaria; sólo si se sospecha una infección.
- Medidas de asepsia: Mantenga estrictas medidas de asepsia, incluyendo el lavado de manos con solución de povidona yodada jabonosa y el uso de guantes estériles.
- Cuidado del punto de inserción: Cure el punto de inserción cada 24 horas y siempre que el apósito esté manchado o despegado. Realice una cura estéril.
- Control del LCR: Realice un control periódico de las características del líquido cefalorraquídeo (LCR), observando su aspecto y color. La opacificación del LCR debe alertar sobre la posible infección, que deberá ser confirmada mediante pruebas adicionales.
- Volumen de drenaje: Informe al médico responsable si el drenaje supera los 20 ml por hora. Mantenga el cilindro en posición vertical para evitar mojar el filtro antibacteriano.
- Vigilancia neurológica: Mantenga una vigilancia neurológica estricta.
- Permeabilidad del sistema: Revise periódicamente la permeabilidad del sistema, buscando posibles acodamientos o presencia de fibrina.
- Vaciamiento de la bolsa colectora: Vacíe la bolsa colectora cuando esté llena hasta ¾ partes de su capacidad o si han pasado más de 24 horas desde el último cambio.
- Cambio del catéter: Realice el cambio del catéter de forma rigurosa, preferentemente cada 5 días, sin superar los 7 días1-5.
CONCLUSIÓN
Los drenajes ventriculares pueden emplearse tanto con fines diagnósticos como terapéuticos. Aunque son herramientas muy útiles, son delicadas debido a las posibles complicaciones asociadas. Es fundamental que el personal de enfermería mantenga actualizados sus conocimientos y dominio en su manejo para ofrecer una atención de calidad.
BIBLIOGRAFÍA
- Barea Domínguez JM, Arroyo Ruiz LM. Drenaje ventricular externo: manejo y cuidados al paciente. Ciberrevista,2017;(54):2.
- Robles Sánchez, M., del Cotillo Fuente, M. Ángeles, Tabarés Rodríguez, M., De la Torre Calle, L., Sánchez Vallejo, A., & Fernández García, D. (2017). Cuidados de enfermería a pacientes portadores de drenaje ventricular externo. Revista oficial de la asociación española de enfermería y salud.1(3), 35-40.
- Toledano Blanco Domínguez Nuñez D. Cuidados de enfermería en el manejo del drenaje ventricular. Revista paginas enferurg.2009;1(2):6.
- Grille P, Costa G, Biestro A, Wajskopf S. Manejo del drenaje ventricular externo en la unidad de cuidados intensivos. Guía práctica. Rev Méd Urug [Internet].2007[16 de agosto];23 (1):6. Disponible en: http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-03902007000100007
- Rodriguez Marcos E, Marín Costanilla A, Mata Alcaide M. Cuidado de Enfermería en el drenaje ventricular. Publicaciones didácticas [Internet]2017[16 de agosto](86):447-515. Disponible en: https://core.ac.uk/outputs/235855411/?utm_source=pdf&utm_medium=banner&utm_campaign=pdf-decoration-v1