Cuidados de enfermería en el balón de contrapulsación intraaórtico

15 julio 2026

AUTORES

  1. Ana Isabel Castillejo Albarracín. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  2. David Jiménez Romero. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

El balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA) es un dispositivo de asistencia ventricular izquierda que mejora la función cardíaca mediante el inflado y desinflado sincronizados de un balón que se encuentre en la arteria aorta con el objetivo de aumentar la perfusión coronaria y reducir la carga ventricular Izquierda.

Los cuidados de enfermería se centran en la monitorización hemodinámica continua y la supervisión de un correcto funcionamiento del dispositivo, detectando posibles alteraciones en la sincronización o el sistema y detectando la aparición de complicaciones.

Es esencial la vigilancia del punto de inserción, controlando signos de sangrado, infección o desplazamiento del catéter, además de mantener el miembro afectado inmovilizado y realizar curas estériles, así como de la comprobación de pulsos pedios, temperatura y perfusión junto con un control de parámetros analíticos de la coagulación y hemoglobina y, en cuanto a su retirada, realizarlo progresivamente y realizar la vigilancia y control de posible sangrado.

PALABRAS CLAVE

Contrapulsador intraaórtico, enfermería de cuidados críticos, insuficiencia cardíaca, monitorización hemodinámica.

ABSTRACT

The intra-aortic balloon pump (IABP) is a left ventricular assist device that improves cardiac function by synchronized inflation and deflation of a balloon in the aorta to increase coronary perfusion and reduce ventricular workload.

Nursing care focuses on continuous hemodynamic monitoring and ensuring proper device function, detecting any alterations in synchronization or the system, and identifying any complications.

Monitoring the insertion site is essential, checking for signs of bleeding, infection, or catheter displacement. The affected limb must be immobilized, and sterile wound care must be provided. Pedal pulses, temperature, and perfusion must be checked, along with coagulation and hemoglobin levels. The balloon should be removed gradually, and close monitoring and control for any bleeding is crucial.

KEY WORDS

Intra-Aortic balloon pumping, critical care nursing, heart failure, hemodynamic monitoring.

INTRODUCCIÓN

El balón de contrapulsación intraórtico (BCIA) es un sistema destinado a dar asistencia al ventrículo izquierdo por el desplazamiento mecánico del volumen de la sangre en el interior aórtico para aumentar la perfusión del miocardio y reducir el trabajo ventricular izquierdo y mejorar así el gasto cardíaco para aumentar la presión de perfusión coronaria durante la fase diastólica1,2.

El efecto de contrapulsación se consigue a través del desplazamiento sanguíneo de unos 30-50 ml, inflando y desinflando un balón en sincronía del comienzo diastólico e inicio de la sístole del ventrículo izquierdo respectivamente, adaptándose así a ambos ciclos cardíacos y actuando como bomba auxiliar cardíaca 1,2.

Durante el inflado mejora la perfusión coronaria ya que aumenta el volumen de la sangre en el arco aórtico, aumentando el aumento de la presión en la diástole y redistribuyendo el flujo coronario en aquellas zonas isquémicas y aumentando la circulación colateral mientras que durante el desinflado reduce la resistencia periférica disminuyendo el trabajo cardíaco1.

El BCIA es un catéter de dos luces (uno para monitorizar y otro para circular el helio en el llenado y vaciado del balón), flexible y radiopaco en el que en la zona distal tiene un balón distensible no trombogénico de látex o silicona, teniendo un diámetro de 7,5 a 9 Fr y se sitúa en el segmento proximal de la aorta descendente1,2.

Su inserción puede ser realizada a través de la técnica de Seldinger estéril de forma percutánea a pie de cama o a través de técnica quirúrgica mediante disección femoral. La forma más común del acceso es por arteria femoral, aunque también se puede insertar a través de la arteria subclavia1,2.

Se debe de informar al paciente si se encuentra despierto y comentarle que debe mantener la pierna a insertar estirada en todo momento de la introducción para evitar que se acode. Se debe de proceder al vaciado del balón del catéter con una jeringa de 50 ml, realizar el vaciado del sistema y realizar el calibrado con la consola. El transductor se colocará a nivel de la aurícula derecha, se lavará la línea arterial y se comprobará la correcta colocación mediante escopia1.

En cuanto a la consola, en la pantalla se puede observar del estado del nivel de helio, el electrocardiograma, la presión arterial, el compresor neumático, el nivel de carga de la batería y el compresor neumático 1.

Para que la terapia sea óptima es de importancia la correcta sincronización del contrapulsado del balón, pudiéndose modificar a través de la pantalla, siendo la correcta aquella que ocurre en el punto dícroto de la onda arterial y en el que el desinflado ocurre justo antes del inicio sistólico1,2.

La terapia es indicada en pacientes sometidos a cirugía cardíaca cuando existe una disfunción del ventrículo izquierdo grave con una fracción de eyección inferior al 30% o, en el caso de que ésta sea moderada cuando hay presencia de estenosis aórtica severa, infarto agudo de miocardio, cuando hay patología coronaria asociada a la disfunción ventricular izquierda, taquicardia ventricular o angina refractaria a tratamiento, shock cardiogénico, insuficiencia cardíaca o dificultad para el uso de circulación extracorpórea1,2.

En cuanto a las contraindicaciones, se encuentra presencia de insuficiencia valvular aórtica moderada o severa, disección o aneurisma aórtica, sangrado por anticoagulación o trombocitopenia severa, daño cerebral irreversible o insuficiencia hepática grave1,2.

En cuanto a las complicaciones que pueden ocurrir en el uso del BCIA son, en primer lugar, los relacionados con el funcionamiento del sistema, siendo presencia de marcapasos auricular, taquicardia o disminución del volumen de gas. En segundo lugar, las complicaciones vasculares que pueden ser pérdida de pulso, isquemia, síndrome compartimental, tromboembolismo, disección aórtica o daño del vaso a nivel local. Además, se pueden observar complicaciones como infección del punto de inserción, fiebre o trombocitopenia1,2.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Describir los cuidados enfermeros aplicados en el balón de contrapulsación intraaórtico.

Objetivos secundarios:

  • Describir el funcionamiento e inserción del BCIA.
  • Identificar las indicaciones, contraindicaciones y complicaciones de su uso.
  • Analizar las tareas relacionadas con la retirada del BCIA.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para la revisión de los cuidados enfermeros destinados al balón de contrapulsación intraaórtico, se ha procedido a una búsqueda bibliográfica a través de Google Académico con las palabras claves obtenidas a partir de los descriptores DeCS, usando así las palabras claves ‘’contrapulsador intraaórtico, enfermería de cuidados críticos, insuficiencia cardíaca, monitorización hemodinámica’’ para realizar la búsqueda y usando el conector booleano ‘’AND’’, obteniéndose un total de 260 resultados.

Tras ello se usó el filtro de solo artículos en español y se filtraron los artículos según el año de publicación, usando solo artículos a partir de 2022, obteniéndose un total de 68 resultados.

Finalmente, se han escogido un total de 5 artículos, los cuales se encuentran adjuntos en la bibliografía.

RESULTADOS

El equipo enfermero realiza un desempeño fundamental en el cuidado del paciente portador del BCIA. Su intervención no se limita solo a la monitorización de este, ya que requiere de cuidados concretos y vigilancia estrecha en todo momento3,4.

Uno de los primeros cuidados que se precisan para verificar el buen funcionamiento del BCIA es la monitorización hemodinámica, precisando de un registro continuo de la presión arterial invasiva, la frecuencia cardíaca, los signos de respuesta del tratamiento y la perfusión tisular, sabiendo interpretar los gráficos y líneas que se encuentran en la pantalla de la consola y saber detectar si hay fallos en la sincronización, tratando de saber los parámetros del BCIA y la modalidad y controlando el nivel del gas y cambiarlo en caso de que se precise3,4,5.

También se debe realizar una vigilancia y control estricto sobre el punto de inserción del dispositivo, precisándose de vigilancia horaria en la zona femoral tratando de valorar signos de sangrado, hematoma, infección o desplazamiento del catéter por lo que, se debe de inmovilizar todo lo posible en el miembro insertado para evitar complicaciones3,4,5.

En cuanto al punto de inserción se debe realizar las curas de forma estéril y, en la movilización de este, se deben realizar planificaciones de forma delicada y tranquila para evitar el desplazamiento del balón y promover la recuperación4,5.

Además, se debe realizar el cuidado neurovascular del miembro inferior insertado, precisándose la vigilancia de la presencia de pulso pedio tibial posterior, comprobar signos de isquemia y la presencia de buena temperatura y notificarse en caso de que haya algún problema3,5.

En cuanto a la administración de anticoagulantes, se debe realizar control estricto sobre los niveles de coagulación, así como de los niveles de hemoglobina para prevenir hemorragias y trombosis, vigilando además signos de insuficiencia renal4.

Otro de los aspectos importantes en la intervención enfermera es prevenir y reconocer algunas situaciones de urgencia, como puede ser que el sistema de bombeo no se haya activado en un plazo máximo de 20 minutos o la condensación dentro de la línea, suspendiéndose la asistencia colocando al paciente en posición Trendelemburg hasta que se verifique la posible ruptura del globo5.

En cuanto a la retirada del dispositivo, se debe de observar previamente que los valores gasométricos se encuentren bien, la temperatura, que se estén realizando el volumen correcto de diuresis, que el electrocardiograma no esté alterado, que la presión arterial sistólica sea superior a 90 mmHg y que la presión arterial media sea superior a 70 mmHg, que el soporte vasoactivo sea mínimo y que la frecuencia de la contrapulsación del balón vaya a menos poco a poco reduciéndose de cada latido, a dos, a cuatro y finalmente cada 8, así como la cantidad de helio demandado, permitiendo que el ventrículo izquierdo vaya adquiriendo fuerza, debiéndose apagar luego la consola y retirando el catéter en un plazo máximo de 20 minutos para evitar la aparición de trombos5.

Además, se debe de suspender el tratamiento con anticoagulantes y verificar los niveles de plaquetas y tiempo de coagulación y al retirar hacer compresión directa sobre el punto de inserción con un apósito Safeguard, inflándose con 20 ml antes de ponerlo y, al ponerlo meter otros 20 ml y, tras 4 horas retirar 20 ml y dejarlo sin presión tras 2 horas más. Tras ello, se colocará un apósito compresivo tras 24 horas más y mantener al paciente en decúbito supino sin flexionar la pierna afectada, vigilándose la presencia de pulsos, color, sangrado y temperatura5.

CONCLUSIONES

En conclusión, el papel enfermero dentro del manejo del balón de contrapulsación es imprescindible ya que sus tareas conllevan la monitorización y estabilización del paciente, mediante la vigilancia y el reconocimiento de complicaciones, así como de los cuidados directos en este dispositivo.

La tarea enfermera en relación con este dispositivo consta de la vigilancia de la presencia de pulsos tibiales y pedios en el miembro insertado ya que puede llegar a realizar isquemia debiéndose de cerciorarse de la presencia de una correcta coloración y temperatura tratando de mantener inmóvil la extremidad para que no haya riesgo de extracción. Asimismo, se debe vigilar que no se realicen hemorragias ni hematomas en el punto de inserción tratando de controlar la coagulación del paciente y de realizar curas estériles periódicas en el lugar de punción.

En cuanto a la consola, se debe de comprobar el buen ciclado del balón concorde a la sincronía con el ciclo cardíaco para promover la terapéutica del paciente vigilando que la modalidad pautada sea la correcta y que los niveles de helio continúen con una buena cantidad.

Finalmente, la retirada debe ser progresiva, colocándose un apósito Safeguard sobre el punto el cual se irá retirando también progresivamente en caso de la ausencia de sangrado hasta finalmente retirarlo y colocar un apósito compresivo y, tras 24 horas, proceder a su retirada.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gracia Sesé L, Lladró Sáenz B, Cardiel Hernández C, Iglesias Montori M, Francés Muñoz D, Tipán Chiliguano JG. Balón de contrapulsación intraaórtico. Artículo monográfico [Internet]. Revista Sanitaria de Investigación. 2024 [citado 10 jun 2026]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/articulo-monografico-balon-de-contrapulsacion-intraaortico/
  2. Cicolini A, Taret F, Giordanino EF. Balón de contrapulsación intraaórtico. Intraaortic balloon pump. Rev Argent Cardiol [Internet]. [citado 10 de junio de 2026]. Disponible en: https://adm.meducatium.com.ar/contenido/articulos/38000170022_3005/pdf/38000170022.pdf
  3. Ruiz Sánchez L, Oviedo Ortega VL, Hernández González A, García Domínguez A, Pauliuc S, Martínez Laborda D. Cuidados de enfermería en personas portadoras de balón de contrapulsación intraaórtico. Artículo monográfico [Internet]. Revista Sanitaria de Investigación. 2025 [citado 10 de junio de 2026]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/cuidados-de-enfermeria-en-personas-portadoras-de-balon-de-contrapulsacion-intraaortico-articulo-monografico/
  4. Ruesca Sancho B, Echeverría Ferrer A, Algueta Garcés A, Aguilar Montoliu A, Pina Arruego V, Pina Chueca A. Manejo del paciente portador de balón de contrapulsación intraaórtico. Cuidados de enfermería. Artículo monográfico [Internet]. Revista Sanitaria de Investigación. 2025 [citado 10 de junio de 2026]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/manejo-del-paciente-portador-de-balon-de-contrapulsacion-intraaortico-cuidados-de-enfermeria-articulo-monografico/
  5. Ripa Peralta E, Martínez Nivela J, Cuartero Tolosa M, Laplana Otín MI, Latorre Martínez J, Lax Oria G. Cuidados de enfermería en pacientes portadores de balón de contrapulsación intraaórtico. Artículo monográfico [Internet]. Revista Sanitaria de Investigación. 2024 [citado 10 de junio de 2026]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/cuidados-de-enfermeria-en-pacientes-portadores-de-balon-de-contrapulsacion-intraaortico-articulo-monografico/

 

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