AUTORES
- David Jiménez Romero. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
- Ana Isabel Castillejo Albarracín. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
RESUMEN
Los catéteres MIDLINE son dispositivos venosos periféricos de duración intermedia indicados en pacientes con acceso venoso difícil y necesidad de terapia intravenosa prolongada. Se insertan mediante técnica ecoguiada de manera estéril a través de venas del brazo, principalmente la vena basílica, permitiendo así la administración de antibioterapia, fluidoterapia y analgésicos, aunque están contraindicados para soluciones vesicantes, nutrición parenteral y fármacos citostáticos.
Su uso cada vez mayor hace que la necesidad de una buena formación para su inserción y posterior cuidado para su mantenimiento sea imprescindible para así evitar complicaciones como infecciones, trombosis y flebitis.
La cura del dispositivo se debe de realizar de forma estéril debiéndose de curar cada 4-7 días o cada vez que el apósito esté dañado valorando diariamente el punto de inserción. Se debe de realizar tras el lavado de manos.
La cura extraluminal consta de la desinfección de clorhexidina alcohólica al 2% fijando el MIDLINE mediante dispositivos sin suturas y colocando un apósito transparente estéril impregnado en clorhexidina para disminuir riesgo de infección.
En cuanto a la cura intraluminal se debe de realizar el lavado del catéter con suero salino fisiológico al 0,9% mediante técnica push-stop-push realizando la desinfección de los bioconectores con clorhexidina y alcohol isopropílicos antes y después de cada uso y, en caso de no hacer uso del catéter tras 12 horas se debe de sellar con heparina según protocolo hospitalario.
Por último, es importante registrar correctamente el MIDLINE y registrar todos los cuidados para garantizar la seguridad del paciente y el correcto funcionamiento del dispositivo.
PALABRAS CLAVE
Enfermería, infecciones relacionadas con catéteres, cateterismo periférico, línea media.
ABSTRACT
MIDLINE catheters are intermediate-term peripheral venous devices indicated for patients with difficult venous access and a need for prolonged intravenous therapy. They are inserted under sterile, ultrasound-guided technique through veins in the arm, primarily the basilic vein, allowing for the administration of antibiotics, fluid therapy, and analgesics. However, they are contraindicated for vesicant solutions, parenteral nutrition, and cytostatic drugs.
Their increasing use makes thorough training for insertion and subsequent maintenance essential to prevent complications such as infections, thrombosis, and phlebitis.
The device dressing must be changed under sterile conditions every 4-7 days or whenever the dressing is damaged, assessing the insertion site daily. This should be done after handwashing.
Extraluminal dressing changes consist of disinfection with 2% alcoholic chlorhexidine, securing the MIDLINE with sutureless devices, and applying a sterile, transparent, chlorhexidine-impregnated dressing to minimize the risk of infection.
Intraluminal dressing changes involve flushing the catheter with 0.9% physiological saline using the push-stop-push technique. Disinfection of the bioconnectors with chlorhexidine and isopropyl alcohol is required before and after each use. If the catheter is not used for 12 hours, it should be sealed with heparin according to hospital protocol.
Finally, it is important to accurately record the MIDLINE and document all care procedures to ensure patient safety and proper device function.
KEY WORDS
Nursing, catheter-related infections, catheterization, peripheral, midline.
INTRODUCCIÓN
Los catéteres vasculares son dispositivos esenciales en la terapia intravenosa ya que permiten la infusión de terapia intravenosa, nutrición parenteral, sueroterapia, hemoderivados, así como la realización de pruebas diagnósticas como la monitorización del paciente1.
Existen varios dispositivos venosos los cuales se pueden usar en función de la necesidad terapéutica requerida. Estos dispositivos se pueden clasificar, de forma general, en catéteres vasculares centrales y, por otro lado, catéteres vasculares periféricos, según el posicionamiento de la punta del catéter1,2.
Por un lado, los catéteres venosos centrales son aquellos dispositivos cuya punta de catéter queda alojada a nivel central en la vena cava. Estos pueden ser, los catéteres venosos centrales (CVC), los cuales son insertados a través de una vena central del cuerpo, y los catéteres venosos centrales de inserción periférica (PICC), siendo canalizados a través de una vena periférica del brazo, como puede ser la vena basílica, la cual es la vena de elección. Tanto los PICC como los CVC son usados en terapias vesicantes, en la administración de vasoactivos, en terapias de larga duración, monitorización hemodinámica e infusión de medicación incompatible por la presencia de diferentes lúmenes y la extracción sanguínea2.
Por otro lado, los catéteres periféricos son aquellos cuya punta no alcanza un vaso central, permaneciendo así a nivel periférico. Se encuentran dos catéteres principales. Por un lado, los catéteres venosos periféricos cortos, logrando una inserción directa del vaso, la cual permite la infusión de terapia intravenosa, sueroterapia y administración de contrastes para pruebas diagnósticas, pero con el inconveniente de que no deben permanecer más de 7 días de duración 2.
Por otro lado, dentro de los catéteres periféricos encontramos los catéteres de línea media (MIDLINE). Los MIDLINE son dispositivos de línea media no tunelizados los cuales miden entre 10 y 20 cm y constan de 1 o 2 lúmenes2,3.
Los MIDLINE son insertados a través de las venas periféricas de los miembros superiores, es decir, mediante la venopunción de la vena basílica (siendo la de elección), y de las venas braquial y cefálica. En ellos, la punta del dispositivo se queda alojada a nivel axilar o en la subclavia proximal, siendo indicada en tratamientos cortos3,4.
Los catéteres de línea media permiten un tiempo de permanencia menor al PICC, pero mayor que los catéteres periféricos cortos, unos 28 días, debido a su longitud y su alojamiento en venas de mayor profundidad que estos últimos, presentando un menor riesgo trombótico de flebitis, indicándose así en aquellos pacientes con acceso venoso difícil en los que además se prevea una necesidad prolongada de estos dispositivos2,3.
La inserción de los MIDLINE se realiza a través de ecografía mediante la técnica de Seldinger o la técnica de Seldinger modificada de forma estéril en la que se debe colocar al paciente en decúbito supino con el brazo en ángulo de 90º2,3,4.
Dichas técnicas constan de la venopunción de la vena y, una vez en el vaso, se inserta una guía metálica a través de él y se retira la aguja. Tras ello, en la técnica tradicional, se inserta y retira un dilatador y tras ello se implementa el MIDLINE a través de la guía la cual se debe ir retirando. En el caso de la modificada se inserta un introductor con dilatador a través de la guía y se retirará el dilatador y guía, dejando alojado solo el introductor por el que se insertará el catéter y mientras que se va insertando se irá ‘’pelando’’ el introductor, quedando finalmente insertado el MIDLINE2,3,4.
Estos dispositivos permiten la infusión de antibioterapia, sueroterapia y de analgésicos, mientras que está contraindicado el uso de vesicantes, citostáticos, nutrición parenteral y soluciones con osmolaridad mayor a 850 mOsm/L, así como en pacientes con insuficiencia renal, infección cutánea local, trombosis venosa, síndrome mediastínico, mastectomía ipsolateral o linfedema2,3.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Describir los cuidados enfermeros necesarios para el mantenimiento de los catéteres MIDLINE.
Objetivos secundarios:
- Identificar las características y principales indicadores de los catéteres MIDLINE.
- Explicar las medidas de asepsia para manipular el dispositivo.
- Destacar la importancia del papel enfermero en el cuidado y mantenimiento de estos dispositivos.
MATERIAL Y MÉTODO
Para la revisión de los cuidados en los MIDLINE, se ha procedido a una búsqueda bibliográfica a través de Google Académico con las palabras claves obtenidas a partir de los descriptores DeCS, usando así las palabras ‘’ Enfermería, infecciones relacionadas con catéteres, cateterismo periférico, línea media’’ para realizar la búsqueda mediante el conector booleano ‘’AND’’, obteniéndose un total de 1.020 resultados.
Tras ello se usó el filtro de solo artículos en español y se filtraron los artículos según el año de publicación, usando solo artículos a partir de 2022, obteniéndose un total de 358 resultados.
Finalmente, se han escogido un total de 5 artículos, adjuntos en la bibliografía.
RESULTADOS
El papel enfermero en el cuidado y mantenimiento de los MIDLINE son esenciales para poder evitar posibles complicaciones asociados a ello5.
Previa a la manipulación del catéter es de vital importancia la realización del lavado de manos con agua y jabón y realizar la cura mediante medidas estrictas de asepsia haciendo uso de guantes estériles excepto en el momento de la retirada del apósito, realizándose con guantes no estériles2,3,5.
La cura se debe de realizar en torno cada 4-7 días en el caso de que el apósito no se encuentre dañado ni sucio, requiriendo la cura de este en caso de que sí lo esté. Esto se debe de evaluar cada 24 horas o siempre que se vea necesario para reducir el riesgo de infección por bacteriemia y la primera cura deberá de hacerse tras 48 horas de implementación del dispositivo2,5.
La cura extraluminal del MIDLINE se debe de realizar mediante técnica estéril usando clorhexidina alcohólica al 2% para limpiar y desinfectar correctamente el punto de inserción1,2,5.
Tras ello se debe de realizar una correcta fijación del MIDLINE con dispositivos de fijación sin suturas para disminuir el riesgo de infección y de migración del catéter y, una vez realizado se debe de tapar con un apósito impregnado en clorhexidina o colocar en caso de que sea un apósito sin impregnación, un dispositivo de liberación de clorhexidina, siempre permitiendo que se visualice el punto de inserción, por lo que lo más adecuado es usar dichos apósitos transparentes y así reducir el riesgo de flebitis1,2,5.
Además de ello se debe de hacer uso de nuevos de equipos de infusión cada 24 horas en caso de que sean continuas y en caso de que sean intermitentes cada 7 días. Dichos sistemas deben ser cerrados e intentar no hacer uso de llaves de tres pasos o del menor número de estos para así disminuir riesgos de infección1,5.
Así, en cuanto a la cura intraluminal, se debe de realizar una limpieza con 10 mL de suero salino fisiológico al 0,9% mediante la técnica push-stop-push, debiéndose de realizar la desinfección previa (y siempre que se manipule) de la luz con clorhexidina alcohólica al 2% o alcohol isopropílico (debiéndose sustituir los bioconectores además cada 7 días). Esto se debe de realizar previa y post infusión intravenosa para así reducir complicaciones y realizar una comprobación de la correcta función del MIDLINE, debiéndose de comprobar el reflujo sanguíneo mediante aspiración antes de iniciar dicha técnica1,2,5.
En aquello casos en el que se prevea que no se va a hacer uso del MIDLINE en un periodo igual o superior a 12 horas, se debe de realizar una limpieza con suero salino fisiológico como la ya descrita y, una vez realizado se debe de proceder al sellado con 3mL de heparina sódica (20UI/mL) mediante presión positiva, aunque dicho sellado puede variar en función del protocolo de cada entidad hospitalaria y se debe de retirar en caso de necesitar una nueva infusión. Así pues, hay que usar tapones impregnados en alcohol o clorhexidina para disminuir complicaciones2,5.
Por último, se debe de proceder a la correcta identificación del dispositivo para evitar errores que nos lleven a pensar de que se trata de un PICC, identificándose como ‘’MD’’ y rotular la fecha de curación y realizar el registro en la historia clínica del paciente1,5.
CONCLUSIONES
En conclusión, los MIDLINE son catéteres vasculares cada vez más usados, y un correcto cuidado en su mantenimiento es crucial para su buen funcionamiento y evitar complicaciones como la infección por bacteriemia.
La cura de este dispositivo se debe de realizar de manera estéril cada 7 días o en caso de que se encuentre sucio o dañado. Dicha cura consta de una parte extraluminal e intraluminal.
En cuanto a la parte extraluminal, se debe de proceder a una correcta fijación del catéter mediante dispositivos de fijación sin suturas y se debe de realizar una buena desinfección del punto de punción mediante el uso de clorhexidina alcohólica al 2% y cubrirlo con apósito transparente estéril impregnado en clorhexidina o, en caso de que no lo esté haciendo uso de algún dispositivo de liberación de clorhexidina, siempre permitiendo una buena visualización del punto de inserción para lograr disminuir el riesgo de complicaciones.
Además de ello hay que realizar un cambio de los sistemas de infusión cada 24 horas, en caso de que se haga un uso continuo o cada 7 días en caso de que sean intermitentes.
En cuanto a la cura intraluminal, consta del lavado con 10 mL de suero salino fisiológico al 0,9% mediante la técnica push-stop-push con una desinfección antes y después a ello de clorhexidina o alcohol isopropílico. En el caso de que se prevea no hacer uso de este en un plazo de 12 horas, se debe proceder a su sellado mediante heparina sódica (20 UI/mL) según el protocolo del centro o, en caso de que no lo haya con 3 mL.
Así, se debe de finalizar el procedimiento mediante la identificación del dispositivo para evitar confusiones con los PICC, rotular la fecha de la cura y realizar el registro en la historia clínica del paciente.
Por último, como recomendación futura, se podría promover el entrenamiento de la canalización de los MIDLINE del equipo enfermero y su correcto mantenimiento mediante cursos y talleres, así como promover la inversión en el número de ecógrafos para que sea el equipo enfermero de cada unidad el que haga uso de este tipo de herramienta sin depender de otros profesionales, promoviendo su autonomía y disminuyendo el dolor y la multipunción sobre todo en aquellos pacientes en el que se espera una larga estancia hospitalaria, con necesidad de terapia intravenosa y con dificultad de acceso venoso.
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