Cuidados de enfermería en el catéter venoso periférico

15 julio 2026

AUTORES

  1. Ana Isabel Castillejo Albarracín. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  2. David Jiménez Romero. Graduado en Enfermería. Enfermero en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

El catéter venoso periférico es uno de los dispositivos más usados a nivel clínico para la administración intravenosa a corto plazo. A pesar de ser una técnica sencilla y mínimamente invasiva, su uso se puede asociar a ciertas complicaciones entre las que destaca la flebitis, infección, extravasación u oclusión del catéter. Estas complicaciones pueden afectar a la seguridad del paciente, prolongando la estancia hospitalaria del paciente, así como retrasar la terapia a administrar.

Por ello, la literatura científica destaca la importancia de los cuidados enfermeros aplicados en el manejo del catéter venoso periférico tratando realizar una buena valoración del paciente así como una correcta colocación del dispositivo y su posterior cuidado a través de la estrecha vigilancia del punto de inserción, el mantenimiento de la permeabilidad del catéter y realizando los cuidados extraluminales correctos para minimizar el riesgo de complicaciones, tratando de detectarlas precozmente. Asimismo, se aconseja la retirada del dispositivo cuando deje de ser necesario o existan signos de alguna complicación.

PALABRAS CLAVE

Cuidado de enfermería, cateterismo periférico, infusiones intravenosas, seguridad del paciente, flebitis.

ABSTRACT

The peripheral venous catheter is one of the most commonly used devices in clinical practice for short-term intravenous administration. Despite being a simple and minimally invasive technique, its use can be associated with certain complications, including phlebitis, infection, extravasation, and catheter occlusion. These complications can affect patient safety, prolonging hospital stays and delaying therapy.

Therefore, the scientific literature emphasizes the importance of nursing care in the management of peripheral venous catheters. This includes thorough patient assessment, correct catheter placement, and subsequent care through close monitoring of the insertion site, maintaining catheter patency, and providing appropriate extraluminal care to minimize the risk of complications and detect them early. Furthermore, removal of the device is recommended when it is no longer needed or when signs of any of complications appear.

KEY WORDS

Nursing care, catheterization, peripheral, infusions, intravenous, patient safety, phlebitis.

INTRODUCCIÓN

La canalización de un catéter venoso periférico (CVP) resulta ser la técnica invasiva más usada dentro del ámbito hospitalario, suponiendo una prevalencia de aproximadamente el 80% en aquellos pacientes hospitalizados en, al menos 1 vez por hospitalización. Sin embargo, ciertos estudios epidemiológicos estiman que en torno al 40% de estas vías periféricas no son totalmente necesarias, añadiendo además que, entre un 40 a un 70% de estos han de retirarse debido a ciertas complicaciones asociadas a estos1.

Un catéter venoso periférico es un dispositivo el cual es insertado mediante técnica percutánea a través de un vaso venoso periférico el cual es pinchado con una aguja la cual, una vez nos refluye sangre y, observamos que nos encontramos dentro de la cavidad vascular, se retira mientras que se deja una cánula de plástico, permitiendo así la infusión de terapia intravenosa a corto plazo en aquellas personas que lo requieren1,2.

El cateterismo venoso periférico presenta la gran ventaja de que supone un acceso rápido en la circulación venosa del paciente a través de una técnica mínimamente invasiva en comparación a otras técnicas vasculares como puede ser la canalización de una línea media o un catéter venoso central1.

La principal indicación del CVP es la necesidad de terapia intravenosa por debajo de 6 días de duración, permitiendo el uso de sueroterapia, la administración de hemoderivados, farmacoterapia, profilaxis en pacientes críticos o urgentes y como uso para pruebas diagnósticas1.

Sin embargo, también contiene una serie de contraindicaciones ya que se desaconseja su uso para procedimientos más complejos como puede ser la hemodialización, terapias vesicantes como quimioterapia, nutrición parenteral y no usar tratamientos con osmolaridad mayor a 600 mOms/l1,2.

Asimismo, mediante el uso del CVP también se pueden encontrar una serie de complicaciones tanto a nivel local, las cuales pueden aparecer desde el inicio terapéutico como a nivel sistémico, cuando se sospecha de un problema a nivel sistémico requiriendo de una actuación inmediata para minimizar el riesgo de complicaciones y daños potenciales, siendo capaces de ser letales3.

Así, dentro de las complicaciones que se pueden encontrar, se observa la extravasación o infiltración, la extracción accidental (total o parcial) del CVP de la vena canalizada, infección relacionada con el catéter (requiriendo del cultivo de la punta del catéter), la obstrucción/oclusión de la luz (evitando la administración de terapias intravenosas) y la flebitis (la cual supone la inflamación de la pared vascular en la zona de inserción, la cual se caracteriza por rojez, calor, dolor e inflamación de esta zona)1,2.

Dentro de esta serie de complicaciones la flebitis resulta ser la más común, suponiendo hasta el 30% de estos. Dicha complicación puede ser causado por factores como un mayor tiempo de permanencia que el recomendado de la vía periférica, la canalización del CVP de gran calibre, la inserción en servicios de urgencias y emergencias, baja calidad del capital venoso, enfermedades como diabetes, cáncer o infecciosas, edad avanzada del paciente o el lugar insertado (presentando mayor riesgo en fosa antecubital o mano y menor en antebrazo), traduciéndose a su vez en un mayor tiempo de estancia hospitalaria y un retraso en la terapia intravenosa en algunos casos1,2.

Así, el papel enfermero abarca un papel fundamental tanto en la inserción como en el manejo de este, siendo el encargado de la prevención de complicaciones y precisando de vigilancia estricta sobre este tipo de dispositivos1.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

Describir los cuidados de enfermería aplicados en el catéter venoso periférico.

Objetivos secundarios:

  • Describir las complicaciones asociadas al uso del dispositivo.
  • Definir el catéter venoso periférico.
  • Explicar los cuidados previos, durante y después de la inserción del catéter.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para la revisión de los cuidados de enfermería en el cateterismo venoso periférico, se ha procedido a una búsqueda bibliográfica a través de Google Académico con las palabras claves obtenidas a partir de los descriptores DeCS, usando así las palabras claves ‘’Cuidado de enfermería, cateterismo periférico, infusiones intravenosas, seguridad del paciente, flebitis’’ para realizar la búsqueda y usando el conector booleano ‘’AND’’, obteniéndose un total de 923 resultados.

Tras ello se usó el filtro de solo artículos en español y se filtraron los artículos según el año de publicación, usando solo artículos a partir de 2022, obteniéndose un total de 256 resultados.

Finalmente, se han escogido un total de 5 artículos, los cuales se encuentran adjuntos en la bibliografía.

RESULTADOS

En la canalización endovenosa periférica se encuentran riesgos, por lo que es fundamental que el equipo enfermero pueda justificar el uso de la canalización, así como ser capaz de tener conocimientos a cerca de su manejo y mantenimiento, siendo capaz de prevenir las posibles complicaciones que surjan a cerca de su uso4.

El cuidado del catéter debe comenzar previo a su propia inserción, ya que el profesional debe de tener experiencia previa de ello. Así, previo a ello se debe realizar el correcto lavado de manos con agua y jabón, valorando la zona donde se realizará la inserción, teniéndose en cuenta la necesidad terapéutica del tratamiento a infundir4,5.

Tras ello se debe informar de la técnica a realizar al paciente, explicando detenidamente los motivos de la necesidad de la técnica que se le va a aplicar al propio paciente (o a su acompañante) mostrándole que puede reportar cualquier situación incómoda o cambio de pensamiento con respecto a la técnica4,5.

Ya durante la técnica, se debe de proceder a la visualización de la zona a insertar y valoración del catéter a elegir en función al diámetro de la vena y del tipo de terapia que se llevará a cabo como de la duración que se prevé que tendrá5.

Así, la elección del catéter es fundamental ya que uno de los objetivos a llevar a cabo es realizar el menor evento traumático vascular posible. Entre los diámetros en los que se puede usar de catéter encontramos desde el 14G (Gauges) siendo el más grande hasta el 25G (siendo el más pequeño), entre los que se ha observado que el que más suele ser usado es el 20G1,2.

Una vez valorado y elegido el catéter se debe proceder a la desinfección de la zona con clorhexidina alcohólica al 2% preferiblemente frente al uso de povidona yodada o alcohol al 70% por mayor acción desinfectante y dejar secar durante 30 segundos y, en caso de presencia de abundante vello se debe intentar rasurar4,5.

Ya una vez insertado el catéter se debe proceder a los cuidados destinados al mantenimiento de este, por lo que en el cuidado extraluminal, se destaca la necesidad de valoración diaria la zona insertada mediante la palpación y observación, tratando de prevenir así cualquier riesgo de flebitis, debiéndose retirar el catéter inmediatamente ante cualquier mínimo signo de este. Para facilitarlo se debe de cubrir el punto de inserción mediante un apósito transparente estéril y así permitir su total visualización con la mínima manipulación del dispositivo posible4,5.

Dicho apósito se debe cambiar cada 7 días o cada vez que el apósito se encuentre sucio, mojado o con signos de daño intentando minimizar el movimiento del catéter en todo lo posible. En caso de precisar de apósito de gasa debido a sangrado o sudoración, se debe retirar cada 48 horas o cuando no esté en buenas condiciones, debiéndose desinfectar el punto de inserción con clorhexidina alcohólica al 2%4,5.

Además, se ha de cambiar los equipos y sistemas cada 96 horas (o 24 horas si son soluciones lipídicas) o cuando se vean sucios o se retiren, precisando de la desinfección con alcohol 70º o clorhexidina alcohólica de la luz del catéter5.

En cuanto al cuidado intraluminal, se debe mantener la permeabilidad del CVP con lavados de 10 ml de suero salino fisiológico al 0,9% tras la administración de cualquier fármaco o cada 24 horas para evitar la colusión del catéter5.

Finalmente, se debe retirar cualquier catéter que no sea imprescindible para minimizar el riesgo de infección, no realizar el cambio de ningún catéter de forma rutinaria, retirarlo si existen riesgos de infección, mal funcionamiento o flebitis o cuando la técnica aséptica en la inserción del catéter no se pueda garantizar, por lo que se aconsejan los recambios de los catéteres insertados en emergencias cuanto antes sea posible5.

CONCLUSIONES

En conclusión, el catéter venoso periférico es un dispositivo ampliamente utilizado en la práctica clínica diaria, cuyo manejo y correcta inserción resultan fundamental para proporcionar seguridad del paciente y eficacia durante la terapia intravenosa. A pesar de sus grandes beneficios y ventajas respecto a otros dispositivos ya que resulta rápido y mínimamente invasivo de colocar puede llegar a asociarse a diversas complicaciones, siendo la flebitis la más frecuente.

En este contexto, el papel del equipo de enfermería resulta esencial en la prevención, detección precoz y manejo de estas complicaciones mediante la aplicación de los correctos cuidados extraluminales e intraluminales en el mantenimiento del catéter, así como de su correcta preparación antes y durante la inserción, precisando de una vigilancia continua.

Por lo tanto, como recomendación futura, se aconseja la formación continua del personal enfermero y el cumplimiento de protocolos de actuación para mejorar la calidad asistencial. Asimismo, se recomienda la ampliación de la plantilla enfermera para reducir las ratios enfermera-paciente y mejorar dicha atención al paciente y poder estar más alerta y dedicar más tiempo en la prevención de complicaciones.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Laura MA. Intervenciones enfermeras en el cuidado del catéter venoso periférico. Una revisión bibliográfica [trabajo de fin de grado en Internet]. Madrid: Universidad Europea; 2023 [citado el 5 de junio de 2026]. Disponible en: https://titula.universidadeuropea.com/handle/20.500.12880/7591
  2. Ramirez Aguilera N, Veloz Medina P, Hernández Jara F, Funez Toledo F, Martínez Asenjo X, Rodríguez Garrido C, Campos Salazar B, Letelier Alvarado V, De La Fuente F. Eventos adversos relacionados a catéter venoso periférico en personas hospitalizadas en un hospital público en Chile. Rev. chil. enferm. [Internet]. 31 de enero de 2025 [citado 5 de junio de 2026];7:76926. Disponible en: https://analesfcfm.uchile.cl/index.php/RCHE/article/view/76926
  3. Angulo Yarmas NL. Cuidados de enfermería en el paciente portador de catéter venoso periférico en el área de emergencia del Hospital Félix Torrealva Gutiérrez Ica-2022 [trabajo académico en Internet]. Lima: Universidad María Auxiliadora; 2022 [citado el 5 de junio de 2026]. Disponible en: https://repositorio.uma.edu.pe/bitstream/handle/20.500.12970/1341/TRABAJO%20ACADEMICO-ANGULO%20YARMAS.pdf?sequence=1
  4. Ruiz Medina, M Cuidados de enfermería del catéter venoso periférico y grado de flebitis en pacientes en la unidad de cuidados intensivos. [Internet]. Universidad Privada Norbert Wiener; 2023 [citado: 2026, junio]. Disponible en: https://hdl.handle.net/20.500.13053/10374
  5. Palacios Laseca M, Charlo Bernardos M, Sáez de Guinoa Sentre M, Altarribas Bolsa E. Protocolo cuidados del catéter intravenoso periférico [Internet]. En: Protocolos del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa 2017-2022. Zaragoza: Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa; 2019 [citado el 5 de junio de 2026]. p. 539-561. Disponible en: https://www.researchgate.net/profile/Isaac-Lacambra/publication/364829428_Protocolos_del_Hospital_Clinico_Universitario_Lozano_Blesa_2017-2022/links/635cc9ac96e83c26eb625138/Protocolos-del-Hospital-Clinico-Universitario-Lozano-Blesa-2017-2022.pdf

 

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