AUTORES
- Blanca Nery Robles Rojas. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Noemí Fuentelsaz Hernández. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Nuria Buchaca Pardo. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Nicolás Carretero Bernal. Diplomado Universitario de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Jorge Araque Pérez. Graduado en Enfermería. Centro de Salud José Ramón Muñoz Fernández. Zaragoza.
- María Pilar Laborda Sanz. Diplomada Universitaria de Enfermería. Enfermera Especialista en Enfermería del Trabajo. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
RESUMEN
Los cuidados de enfermería en las transfusiones sanguíneas incluyen la verificación de la identificación del paciente y la sangre, el monitoreo constante durante la transfusión y la evaluación post-transfusión. Es crucial estar alerta ante signos de reacciones adversas y detener la transfusión si es necesario. También se deben vigilar a los pacientes con un mayor riesgo de complicaciones. En resumen, estos cuidados garantizan la seguridad del paciente y la eficacia del tratamiento.
PALABRAS CLAVE
Transfusión sanguínea, cuidados de enfermería, seguridad del paciente.
ABSTRACT
Nursing care in blood transfusions includes verification of patient and blood identification, constant monitoring during transfusion, and post-transfusion evaluation. It is crucial to be alert for signs of adverse reactions and stop the transfusion if necessary. Patients at increased risk of complications should also be monitored. In summary, this care guarantees patient safety and the effectiveness of the treatment.
KEY WORDS
Blood transfusion, nursing care, patient safety.
INTRODUCCIÓN
En 1628 William Harvey descubre la circulación de la sangre, poco después Richard Lower realizó en 1666 la primera transfusión de sangre entre animales, pero la primera transfusión de sangre humana documentada fue administrada por el Dr. Jean-Baptiste Denys el 15 de junio de 1667. Gracias al esfuerzo, estudio e investigación de un gran número de médicos la transfusión sanguínea es una estrategia terapéutica habitual en nuestra práctica1.
En la primera década del siglo XX, es cuando se determinó los diferentes tipos de sangre y que la incompatibilidad entre el donante y el receptor podía causar la muerte. Fue Karl Landsteiner quien en el año 1901 describió el sistema de grupos ABO, posteriormente sus discípulos Alfredo de Castelló y Adriano Sturli identificaron que en las personas podía existir un cuarto grupo (AB) y, finalmente en 1940, Landsteiner junto con Alexander Salomon Wiener, descubrieron el antígeno Rh también presente en los hematíes2.
OBJETIVO
El objetivo de enfermería en las transfusiones sanguíneas es garantizar la seguridad del paciente y adecuado desarrollo del procedimiento, reduciendo al mínimo las posibles complicaciones.
METODOLOGÍA
El trabajo que se presenta consiste en una revisión bibliográfica sobre las transfusiones sanguíneas.
RESULTADOS
Para transfundir, se requiere el consentimiento informado del usuario, por lo que, al personal médico y de enfermería encargado de llevarlo a cabo, se le exige conocimiento, habilidad, eficiencia y una adecuada evaluación clínica del estado del paciente2. Las transfusiones pueden causar reacciones adversas inmediatas y tardías, las cuales deben ser evitadas.
Componentes Sanguíneo2.
- Sangre completa: Indicada en hemorragias masivas.
- Sangre total reconstituida: A partir de sangre de donantes o de células sanguíneas.
- Concentrados de hematíes: Se separa del plasma mediante centrifugación.
- Plasma fresco congelado: Se obtiene mediante la congelación del plasma fresco.
- Concentrado de plaquetas: Se realiza a través de un proceso llamado centrifugación.
- Crioprecipitado: Esta fracción se obtiene mediante el congelamiento del plasma fresco y su posterior descongelamiento, provocando la precipitación de las proteínas.
- Transfusión autóloga de sangre: Es de la misma persona a quien se le transfundirá su propia sangre.
Reacciones adversas a las transfusiones2,3.
Reacciones adversas inmediatas
- Reacción hemolítica aguda: La gravedad suele ser proporcional al volumen transfundido.
- Reacción anafiláctica: Ocurre en los primeros minutos de la transfusión. Inestabilidad cardiovascular, hipotensión, taquicardia, pérdida de conocimiento, arritmia cardiaca.
- Lesión pulmonar aguda: Insuficiencia respiratoria aguda y edema pulmonar no cardiogénico.
- Reacción febril no hemolítica: Aumento de la temperatura durante y hasta una hora después de finalizar la transfusión.
- Reacción alérgica urticariante: Asociadas a las proteínas del plasma. Incluye prurito, urticaria, eritema.
- Reacción por contaminación bacteriana: Aparecen rápidamente tras el comienzo de la transfusión, pero pueden demorar varias horas. Fiebre alta, escalofríos e hipotensión.
- Reacción por sobrecarga circulatoria: Cuando se transfunde a un ritmo más rápido del adecuado. Disnea, cianosis, ortopnea, cefalea intensa, hipertensión o insuficiencia cardiaca congestiva.
Reacciones adversas tardías
- Reacciones hemolíticas transfusionales retardadas: La hemólisis se presenta días después (5-10 días) que se ha administrado una transfusión aparentemente compatible.
- Púrpura post-transfusional: Causadas por anticuerpos dirigidos contra las plaquetas en el receptor.
- Infecciones por transfusión: Actualmente muy raro, por la transfusión de enfermedades infecciosas.
Cuidados de enfermería en las transfusiones sanguíneas4.
Los cuidados de enfermería incluyen una serie de actividades para garantizar una transfusión segura.
Fase pre-transfusional:
- Informar al paciente sobre la transfusión, sus riesgos y beneficios. El consentimiento informado debe ser aceptado y firmado por el paciente.
- El personal de enfermería debe evaluar el estado general del paciente y determinar si tiene alguna alergia, fiebre, escalofríos, o cualquier otra condición que pueda afectar la transfusión de sangre.
- Pruebas cruzadas. Orden de reserva por el médico responsable, enviada al banco de sangre.
- Correcta identificación del paciente: nombre completo, fecha de nacimiento, edad, sexo, número de identificación, número de historia clínica, número de habitación y cama.
- Verificación del hemocomponente a transfundir, la cantidad de unidades, el grupo sanguíneo. La fecha, la hora y el nombre del profesional que va a ser el responsable de la transfusión.
- Transfundir los hemoderivados solo por una vía y no reutilizar los equipos. Los equipos son desechables.
Fase transfusional:
- Monitoreo durante la transfusión: Para detectar cualquier reacción adversa.
- Al obtener la bolsa de sangre, comprobar la identificación del paciente a pie de cama. Se le deberá preguntar cuál es su nombre completo y fecha de nacimiento.
- Comprobar la información con la que pone en la bolsa del componente sanguíneo, en la pulsera identificativa y en la solicitud del procedimiento.
- Comprobar el número de identificación del paciente, número de cama, registro de la tipificación ABO y Rh, número de identificación de la bolsa.
- Verificación de la compatibilidad del grupo sanguíneo. Antes de iniciar la transfusión.
- Si hay un error en la identificación, no transfundir hasta solucionarlo.
- Vigilar la fluidez del acceso venoso, así como revisar y valorar el punto de punción.
- Control del tiempo que el componente ha permanecido fuera del refrigerador. Si supera la media hora deberá ser reemplazado por otro, ya que pierde sus propiedades por la hemólisis.
- Iniciada la transfusión, comprobar la velocidad y el tiempo que se tarda en hacerlo. Se recomienda la infusión lenta del componente durante los primeros 15 minutos, después la velocidad se ajustará en función de la tolerancia del paciente. Registrar la fecha y hora del inicio de la transfusión.
- En caso de reacción adversa, detener inmediatamente la transfusión e informar al médico responsable. Administrar infusión salina para mantener permeable la vía intravenosa y la estabilidad hemodinámica del paciente.
Fase post-transfusional
- Desconectar los equipos utilizados y desechar el material a un contenedor de riesgo biológico.
- Observar al paciente hasta una hora después de finalizada la transfusión, valorar su estado general.
- Dejar registrado: La orden médica, el consentimiento informado, el tipo de vía de infusión, el tipo de hemocomponente, las unidades, la fecha y la hora del inicio y final de la transfusión, el volumen transfundido, y la identificación del profesional de enfermería responsable.
Hay ocasiones en que la transfusión sanguínea es indispensable para el paciente, sin embargo, se deben tomar todas las medidas para garantizar la seguridad y calidad de la sangre utilizada y para limitar el uso de transfusiones innecesarias.
CONCLUSIÓN
La transfusión sanguínea es un procedimiento médico importante y necesario para tratar diversas condiciones médicas. Sin embargo, existen riesgos asociados con la transfusión, como la transmisión de enfermedades y las reacciones inmunológicas. Por lo tanto, es importante que se realice una evaluación cuidadosa del paciente y una compatibilidad adecuada de la sangre antes de la transfusión. Además, se deben tomar medidas para minimizar el uso de transfusiones innecesarias y fomentar la donación voluntaria de sangre para garantizar un suministro adecuado y seguro.
BIBLIOGRAFÍA
- Manuel Marrón-Peña, G. (2017). Historia de la transfusión sanguínea. Revista Mexicana de anestesiología, 40(3).
- Palma, B. (2018). Aspectos generales de la transfusión de sangre y sus componentes. Rev Med Vozandes, 29, 83-90.
- Barba EJR. Transfusión de sangre y sus componentes: riesgos, beneficios e indicaciones. Rev Mex Patol Clin Med Lab. 2004;51(2):97-118.
- Ruiz Romero, V. (2020). Cuidados y conocimientos de enfermería en las transfusiones sanguíneas.