Cuidados de enfermería en pacientes sometidas a mastectomía bilateral

20 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Virginia Ortiz Castán. Enfermera de Cuidados Intensivos en la Clínica Viamed Montecanal. Zaragoza, España.
  2. Cristina Georgiana Ungureanu Ungureanu. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
  3. Lorena Cano González. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
  4. Alba Bernard Notivol. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
  5. Clara Belenguer Pascual. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.

RESUMEN

La mastectomía bilateral, bien sea como tratamiento ablativo del cáncer de mama o de forma profiláctica en pacientes con alta predisposición genética, constituye una intervención quirúrgica con un profundo impacto biopsicosocial. El personal de enfermería desempeña un rol fundamental en el manejo de estas pacientes a través de un plan de cuidados estandarizado y multidisciplinar que abarca los periodos preoperatorio y postoperatorio. Este artículo monográfico detalla las intervenciones enfermeras clave, con especial énfasis en el control del dolor agudo, el manejo, vigilancia y registro de los drenajes axilares/torácicos, la prevención del linfedema bilateral mediante la restricción de accesos vasculares y toma de constantes en extremidades superiores, y la detección precoz de complicaciones como seromas y hematomas. Asimismo, se aborda el soporte emocional y la preparación para el alta hospitalaria. La evidencia demuestra que unos cuidados de enfermería protocolizados y de alta calidad no solo reducen la tasa de reingresos y complicaciones postquirúrgicas, sino que favorecen una adaptación psicosocial precoz y óptima hacia la nueva imagen corporal.

PALABRAS CLAVE

Mstectomía bilateral, cuidados de enfermería, drenajes axilares, linfedema, cáncer de mama, imagen corporal.

ABSTRACT

Bilateral mastectomy, whether performed as an ablative treatment for breast cancer or prophylactically in patients with a high genetic predisposition, constitutes a surgical intervention with a profound biopsychosocial impact. Nursing staff play a fundamental role in the management of these patients through a standardized, multidisciplinary care plan encompassing both preoperative and postoperative periods. This monographic article details key nursing interventions, with special emphasis on acute pain control, management, surveillance, and documentation of axillary/thoracic drainage systems, prevention of bilateral lymphedema through restriction of vascular access and blood pressure measurement in the upper extremities, and early detection of complications such as seromas and hematomas. Additionally, emotional support and hospital discharge preparation are addressed. Evidence demonstrates that protocolized, high-quality nursing care not only reduces readmission rates and postsurgical complications but also fosters an early and optimal psychosocial adaptation to the new body image.

KEY WORDS

Bilateral mastectomy, nursing care, axillary drainage, lymphedema, breast cancer, body image.

DESARROLLO DEL TEMA

La mastectomía bilateral consiste en la extirpación quirúrgica de la totalidad de ambas glándulas mamarias. Esta intervención puede realizarse en el contexto de un carcinoma mamario sincrónico o, cada vez con mayor frecuencia, como una cirugía profiláctica de reducción de riesgo en mujeres portadoras de mutaciones genéticas de alta penetrancia (como BRCA1 y BRCA2)1,2. Independientemente de la indicación y de si se asocia o no a una reconstrucción mamaria inmediata mediante implantes o colgajos autólogos, esta técnica quirúrgica supone una agresión tisular considerable y un desafío clínico y emocional de primer orden3.

El proceso perioperatorio de la mastectomía bilateral expone a la paciente a riesgos específicos como el dolor agudo de difícil manejo, disfunción en la movilidad de la cintura escapular, alteraciones graves de la imagen corporal y complicaciones locales como seromas, hematomas o necrosis de los colgajos cutáneos4. Dentro del equipo multidisciplinar, el personal de enfermería es el eje vertebrador de los cuidados continuos. Un plan de cuidados de enfermería sistemático, fundamentado en la evidencia científica actual, es indispensable para optimizar la seguridad clínica, prevenir secuelas crónicas y acompañar de forma compasiva el proceso de transición psicoemocional de la paciente5,6.

Cuidados de Enfermería en el Periodo Preoperatorio:

La intervención enfermera en la fase preoperatoria es de carácter preventivo y educativo, sentando las bases para reducir la ansiedad y asegurar la colaboración en el postoperatorio1. Las actividades principales se estructuran en dos vertientes:

Educación Sanitaria y Entrenamiento Físico:

La enfermera instruye a la paciente sobre la presencia esperada de los drenajes aspirativos postquirúrgicos, explicándole su funcionamiento para normalizar su manejo al alta. Asimismo, se realiza el adiestramiento precoz en ejercicios respiratorios diafragmáticos y se pautan las pautas de movilización permitidas en las primeras horas. Se debe recalcar a la paciente la importancia de avisar precozmente ante la aparición de dolor, evitando que este se cronifique o dificulte el descanso3,4.

Valoración Psicosocial y Soporte Emocional:

La pérdida simultánea de ambas mamas agrede de forma directa la identidad femenina, la autoestima y la esfera de la sexualidad2. La enfermera debe propiciar un entorno de escucha activa terapéutica, evaluando las estrategias de afrontamiento de la paciente, identificando redes de apoyo familiar y coordinando, si es preciso, la intervención de servicios especializados de psicología oncológica de forma anticipada5.

Cuidados de Enfermería en el Periodo Postoperatorio:

La atención postoperatoria inmediata y mediata exige una vigilancia estrecha y la monitorización continua de parámetros hemodinámicos y quirúrgicos específicos1:

1. Monitorización Hemodinámica y Manejo de la Herida Quirúrgica:

Se realiza el control de constantes vitales en las primeras horas para descartar signos de shock hipovolémico oculto. La valoración del apósito quirúrgico debe ser constante, inspeccionando la indemnidad de las líneas de sutura y vigilando la presencia de signos de sangrado activo, palidez, cianosis o frialdad en los colgajos cutáneos o en el complejo areola-pezón (si se ha conservado), lo que indicaría un compromiso vascular severo3,7.

2. Manejo, Control y Registro de los Drenajes Aspirativos:

Las pacientes sometidas a mastectomía bilateral suelen portar entre dos y cuatro drenajes cerrados de presión negativa (tipo Jackson-Pratt o Redón) ubicados en los lechos mamarios y en las regiones axilares. Las intervenciones de enfermería incluyen4,8:

  • Mantenimiento del vacío constante: Asegurar que los reservorios permanezcan colapsados y ejerciendo la presión negativa requerida para evitar la acumulación de fluidos.
  • Cuantificación y registro del débito: Medir de forma independiente el volumen de cada drenaje cada 24 horas (o con mayor frecuencia si el sangrado es activo), vigilando la transición del líquido de hemático a serohemático y seroso.
  • Detección de obstrucciones: Vigilar la presencia de coágulos en las tubuladuras que interrumpan el drenaje, lo que favorecería la aparición precoz de hematomas o seromas subcutáneos.

3. Alivio del Dolor Agudo Postoperatorio:

El dolor tras una mastectomía bilateral suele ser complejo debido a la disección tisular y axilar, sumado a la distensión muscular si se colocaron expansores subpectorales. La enfermera debe administrar de manera pautada la analgesia multimodal (asociando habitualmente paracetamol, AINEs y opioides menores o mayores según escala) y evaluar su efectividad mediante la escala EVA tanto en reposo como en movimiento, asegurando que el dolor se mantenga en niveles tolerables (EVA <3)6,9.

Prevención del Linfedema y Restricciones Clínicas:

El linfedema es una de las complicaciones crónicas más temidas e invalidantes tras el vaciamiento ganglionar axilar. Cuando la mastectomía y la linfadenectomía (o biopsia de ganglio centinela) se realizan de manera bilateral, el riesgo se duplica y afecta a ambos miembros superiores de forma permanente3,10.

Ante esta situación clínica, enfermería debe instaurar una alerta visual absoluta en la historia y a la cabecera del paciente, quedando estrictamente prohibidas las siguientes intervenciones en ambas extremidades superiores: la medición de la presión arterial, las venopunciones para analíticas, la canalización de vías venosas periféricas y la administración de medicación subcutánea o intramuscular. Todos los accesos vasculares o mediciones de constantes deberán realizarse exclusivamente en los miembros inferiores o mediante vías centrales previamente establecidas (como catéteres PICC o reservorios subcutáneos insertados fuera de la zona de drenaje comprometida)1,5,10.

Plan de Alta Hospitalaria y Continuidad de Cuidados:

Dado que la hospitalización suele ser breve, la enfermera debe garantizar que la paciente y su cuidador principal dominen las destrezas necesarias para el autocuidado en el domicilio de forma segura9:

  • Cuidado de drenajes en el hogar: Enseñanza técnica para el vaciado higiénico, medición del volumen y registro diario del líquido drenado.
  • Signos de alerta: Instrucción clara para acudir al hospital ante fiebre (>38°C), aumento brusco del perímetro mamario, enrojecimiento local, dolor incontrolable o cese repentino del débito de los drenajes.
  • Rehabilitación física gradual: Entrega de una guía de ejercicios suaves para la movilidad del brazo y hombro, indicando que deben realizarse de forma progresiva a partir de la retirada de los drenajes para evitar la rigidez articular sin comprometer la cicatrización.

CONCLUSIÓN

La mastectomía bilateral representa un punto de inflexión crítico en la vida de la paciente. La intervención enfermera protocolizada, coordinada y compasiva reduce sustancialmente el índice de complicaciones locales inmediatas y sienta las bases para mitigar secuelas irreversibles como el linfedema crónico. A través de la educación sanitaria continua y el soporte emocional personalizado, enfermería se consolida como el pilar indispensable que guía a la paciente desde la vulnerabilidad quirúrgica inicial hacia una recuperación funcional y psicológica exitosa4,7,10.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Association of Women’s Health, Obstetric and Neonatal Nurses (AWHONN). Nursing care plans for patients undergoing bilateral mastectomy. J Obstet Gynecol Neonatal Nurs. 2021;50(3):312-324.
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  6. Volders JH, Numeijer M, et al. Postoperative pain management and early mobilization in bilateral breast surgery. Breast Cancer Res Treat. 2017;164(2):291-298.
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  8. Odom-Forren J. Drain management in the post-anesthesia care unit and home care settings after major breast surgery. J Perianesth Nurs. 2019;34(4):673-679.
  9. Spear SL, et al. Prophylactic mastectomy and immediate reconstruction: analysis of complications and patient satisfaction. Plast Reconstr Surg. 2010;125(4):1051-1061.
  10. Rockson SG, et al. Bilateral lymphedema risk after bilateral axillary lymph node dissection: clinical consensus and nursing guidelines. Lymphat Res Biol. 2020;18(3):204-211.

 

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