Cuidados paliativos en el adulto

4 agosto 2024

AUTORES

  1. María García Rodríguez. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Ángela Zarranz García. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Yolanda Francés Bellido. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Oroitz Nebreda Diest. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Sarai Zaher Sánchez. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Marina Moyano Espadero. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Los cuidados paliativos son los cuidados que se brindan a los pacientes que presentan una enfermedad en fase terminal. Principalmente estos cuidados se centran en aliviar el dolor y los síntomas y mejorar en lo posible su calidad de vida.

Cada año en torno a unos 40 millones de personas necesitan recibir este tipo de cuidados, siendo el 78% personas que viven en países de ingresos medianos y bajos.

Es muy necesaria una buena coordinación y formación de los profesionales sanitarios tanto de atención primaria como de atención especializada para poder identificar los pacientes que necesiten este tipo de cuidados y así poder brindarles unos cuidados de calidad.

PALABRAS CLAVE

Cuidados paliativos, paciente terminal, calidad de vida, dolor.

ABSTRACT

Palliative care is the care provided to terminally ill patients. Mainly, this care focuses on relieving pain and symptoms and improving your quality of life as much as possible.

Every year around 40 million people need to receive this type of care, 78% of whom live in low- and middle-income countries.

Good coordination and training of health professionals in both primary care and specialized care is very necessary to be able to identify patients who need this type of care and thus be able to provide them with quality care.

KEY WORDS

Palliative care, terminal patient, quality of life, pain.

DESARROLLO DEL TEMA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los cuidados paliativos (CP) como «el enfoque que mejora la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentan a los problemas asociados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de la prevención y el alivio del sufrimiento, por medio de la identificación temprana y la impecable evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicosociales y espirituales»1.

Las características de estos cuidados se deben centrar en aliviar el dolor y los síntomas que producen sufrimiento, ayudar a considerar la muerte como un proceso natural, animar a los pacientes a vivir de la manera más activa posible, así como mejorar en la medida de lo posible su calidad de vida.

Los objetivos a los que se tienen que adaptar los equipos de cuidados paliativos son principalmente: la promoción del bienestar y la mejora de la calidad de vida. Para ello es imprescindible una buena comunicación entre el enfermo, su familia y los profesionales sanitarios con el fin de asegurarles unas respuestas claras y sinceras durante todo este proceso, acompañado del apoyo emocional que requiera cada caso. Es necesario garantizar una continuidad de cuidados, el profesional debe estar al tanto de la evolución de su proceso y adaptarse a las características de la enfermedad, estableciendo una coordinación clara entre los ámbitos asistenciales y los servicios implicados2.

HISTORIA:

El desarrollo moderno de los cuidados paliativos tiene su origen en el movimiento “hospice”, liderado en el Reino Unido por Cicely Saunders, a finales de los años setenta. Tras lo cual se desarrollaron equipos de atención a domicilio, centros de día y equipos de soporte hospitalario. En el resto de Europa, los cuidados paliativos comenzaron a visibilizarse al inicio de los años ochenta3.

En España, en el desarrollo de los cuidados paliativos han contribuido numerosos profesionales tanto a nivel comunitario como hospitalario, con su labor cotidiana de acompañamiento a pacientes y familias y con sus recomendaciones con respecto al proceso. Todo esto ha sido de gran ayuda para la creación de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) en el año 1992. Esta sociedad nace para dar la visibilidad que merecen los cuidados paliativos en España y como nexo de unión de todos los profesionales de la salud que trabajan en este medio4.

PREVALENCIA:

Anualmente unos 40 millones de personas en el mundo necesitan recibir cuidados paliativos, sin embargo, tan solo reciben esta asistencia un 14%. El 78% de estas personas que precisan cuidados paliativos viven en países de ingresos medianos y bajos.

El número de personas que necesitan cuidados paliativos se verá incrementado por el envejecimiento de la población y por aumento de enfermedades irreversibles. Las enfermedades que más precisan este tipo de cuidados son las cardiovasculares (38,5%), cáncer (34 %), enfermedades respiratorias crónicas como el EPOC (10,3%), sida (5,7%) y diabetes (4,6%)1.

MANEJO DEL DOLOR:

El dolor se define como “experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a una lesión real o potencial de los tejidos, cuya expresión es inherente a las características de cada persona”.

Entre el 20-40% de los pacientes diagnosticados de neoplasia presentan dolor, en la etapa terminal está presente en el 70-80%. El dolor es causado principalmente por el tumor, por las consecuencias que provoca, por los efectos secundarios de los tratamientos y por las dolencias que puedan coexistir.

Para evaluar el dolor debemos saber: localización exacta, duración y características. Una vez recopilada esta información procederemos al abordaje, que debe ser multidimensional y seguir unos principios básicos:

  • Preguntar siempre por la existencia del dolor.
  • Conocer la etiología y la cantidad de ellos.
  • Evaluar la repercusión emocional que produce el dolor.
  • Establecer una analgesia fija y dosificada a cada paciente.
  • Reevaluar la eficacia del tratamiento.
  • Asociar laxantes y antieméticos para evitar estreñimiento y náuseas.
  • Marcar objetivos realistas.

 

Para el manejo del dolor, la Organización Mundial de la Salud, propuso una escalera analgésica para utilizar de forma adecuada los analgésicos. Si un fármaco del primer escalón no mejora, se pasará al siguiente escalón, así hasta mejorar el control del dolor. Entre esos escalones encontramos:

  • Primer escalón: AINES +/- COADYUVANTES.
  • Segundo escalón: opiáceos débiles +/- AINE +/- coadyuvantes.
  • Tercer escalón: opiáceos potentes +/- AINE +/- coadyuvantes.
  • Cuarto escalón: técnicas intervencionistas5.

 

CUIDADOS GENERALES DEL PACIENTE DURANTE EL PROCESO DE MUERTE:

La fase denominada agónica o de últimos días está considerada como el tiempo cercano que precede al fallecimiento de la persona. Se identifica por una serie de signos que nos indican el deterioro progresivo del estado y de las funciones vitales. Algunos de estos signos son: problemas respiratorios (como el trabajo respiratorio y aumento de secreciones pulmonares), alteraciones mentales, astenia y retención urinaria.

Es de vital importancia identificar esta fase, ya que requerirá unos cuidados específicos para el paciente. El objetivo principal en esta fase será obtener el mayor bienestar para obtener una muerte digna.

SEDACIÓN PALIATIVA:

Es un procedimiento farmacológico que se lleva a cabo para reducir el sufrimiento causado por las complicaciones refractarias a los tratamientos habituales mediante la reducción del nivel de conciencia. Se suele iniciar ante síntomas de sufrimiento, agitación, disnea, estatus convulsivo o hemorragia, entre otros. La instauración está sujeta a la disponibilidad del consentimiento informado del paciente o bien del familiar responsable, se recomienda que este tema se consensuó con el paciente antes de la situación de fragilidad.

Como norma general, se suelen usar fármacos como las benzodiacepinas (la más común el midazolam) y neurolépticos (como el fenobarbital y el Propofol). Se recomienda la asociación de varios fármacos hasta obtener el grado de sedación deseado.

La sedación debe ir acompañada de unos cuidados específicos, tales como un adecuado tratamiento para el dolor y los estertores pre mortem. En estos casos la hidratación y nutrición del paciente se suspenderían, ya que no aportan beneficio alguno6.

 

CONCLUSIÓN

Con el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades como el cáncer y enfermedades crónicas, ha aumentado la necesidad de las personas de recibir cuidados paliativos.

Para conseguir todo esto, es necesario una buena formación de los profesionales sanitarios para que consigan identificar a los pacientes que necesitan este tipo de cuidados, evalúen sus necesidades y así poder brindarles unos cuidados de calidad y facilitarles un proceso de muerte digna.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cuidados paliativos. [Internet]. Organización mundial de la Salud. [Consultado el 1 de junio de 2024]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/palliative-care
  2. Guía de práctica clínica sobre atención paliativa al adulto en situación de últimos días. Edición 2021. [Consultado el 1 de junio de 2024] Disponible en: https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2021/09/gpc_612_atencion_paliativa_avaliat_compl.pdf
  3. SECPAL. [Internet]. [Consultado el 1 de junio de 2024] Disponible en: https://www.secpal.org/historia-de-los-cuidados-paliativos/
  4. AECPAL. Disponible en: https://www.secpal.org/aecpal/historia-aecpal/
  5. Protocolos de tratamiento en cuidados paliativos. Barcelona: Primera edición; Diciembre de 2023. Disponible en: https://www.secpal.org/wp-content/uploads/2024/05/protocolos-de-tratamiento-en-cuidados-paliativos-2023.pdf pag565-575
  6. Guías clínicas, cuidados paliativos. Badalona. 2011. Disponible en: https://semergen.es/resources/files/biblioteca/guiaClinicas/Guia_SEMERGEN_paliativos.pdf

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