- Sonia García Val. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Delicias Norte. Zaragoza. España.
- Manuel Cerezo Royo. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Delicias Sur. Zaragoza. España.
- Beatriz Viñuales Chueca. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud de Berbegal. Huesca. España.
- Natalia Fidalgo Pinilla. Diplomada en Enfermería. Enfermera de Pediatría del Centro de Salud de Valdespartera. Zaragoza. España.
- Aurora Hurtado Abad. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Delicias Norte. Zaragoza. España.
- María Pilar Lafuente Sánchez. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Mora de Rubielos. Teruel. España.
RESUMEN
El reservorio venoso subcutáneo es un dispositivo de acceso vascular central cada vez más frecuente en pacientes que acuden de forma habitual a los centros de atención primaria para la extracción de sangre. Su uso presenta muchas ventajas, como la reducción de venopunciones repetidas, mayor seguridad y menor dolor siempre que la técnica se realice por un profesional de enfermería capacitado. El presente trabajo describe las características del dispositivo, sus principales indicaciones y contraindicaciones, así como el material necesario y el procedimiento estandarizado para la extracción de sangre en atención primaria.
KEY WORDS
Primary care nursing, vascular access devices, blood specimen collection.
ABSTRACT
The subcutaneous venous reservoir is a central vascular access device that is increasingly common in patients who regularly visit primary care centers for blood collection. Its use has many advantages, such as reducing repeated venipunctures, greater safety, and less pain, provided that the technique is performed by a trained nursing professional. This paper describes the characteristics of the device, its main indications and contraindications, as well as the necessary equipment and standardized procedure for blood collection in primary care.
PALABRAS CLAVE
Enfermería de atención primaria, dispositivos de acceso vascular, recolección de muestras de sangre.
INTRODUCCIÓN
El reservorio venoso subcutáneo o Port-a-Cath consiste en un dispositivo de silicona o poliuretano implantado debajo de la piel. Está compuesto de una cámara metálica y una membrana de silicona que aguanta hasta 3000 punciones sin riesgo de deterioro si se utiliza una aguja adecuada (de tipo Huber o gripper). Se encuentra conectado a través de un catéter a una vena central (subclavia o yugular). Su colocación está indicada en pacientes que precisan de un acceso vascular repetido o con accesos venosos difíciles (extracción sanguínea, pacientes oncológicos, nutrición parenteral)1.
La colocación del reservorio es un procedimiento poco invasivo con anestesia local. Se realiza una pequeña incisión para insertar el catéter en la vena central y se tuneliza hasta un bolsillo bajo la piel donde queda protegido del exterior. Se cierra con sutura intradérmica reabsorbible, dejando muy poca cicatriz. Principalmente se implanta en la zona subclavicular1.
Tras su implantación se podría utilizar desde el primer momento, pero es aconsejable esperar de 7 a 14 días1.
Este dispositivo facilita la extracción sanguínea gracias a su seguridad, lo que facilita las extracciones en pacientes con accesos venosos difíciles o que requieren analíticas muy frecuentes. Esto conlleva a un aumento en la calidad de vida de los pacientes por su facilidad de uso, siempre que sea personal entrenado. A pesar de ello, al ser una técnica médico-quirúrgica puede presentar complicaciones, ya sean por el implante, el manejo del reservorio o su mantenimiento. Es esencial capacitar y entrenar al personal en la técnica y reducir así el número de complicaciones, como infecciones, trombosis, extravasaciones o migraciones del catéter, entre otras1,2.
En atención primaria se va aumentando la capacitación del personal ya que cada vez son más las personas con reservorios que acuden a realizarse extracciones sanguíneas y no tienen accesos venosos fáciles2.
Indicaciones:
- Extracciones sanguíneas frecuentes.
- Administración de tratamientos prolongados (quimioterapia, antibióticos, nutrición parenteral)3.
Contraindicaciones:
- Signos de infección.
- Hematomas.
- Escasa experiencia profesional3.
METODOLOGÍA
Para la realización del trabajo monográfico se ha realizado una búsqueda bibliográfica en Pubmed y Sciencedirect. Los criterios de inclusión han sido: Textos disponibles desde el 2020. Se han utilizado los operadores booleanos “AND” y “OR”.
TÉCNICA DE EXTRACCIÓN SANGUÍNEA:
-Material y condiciones de asepsia:
- Mascarilla quirúrgica.
- Guantes normales y estériles.
- Paño estéril.
- Gasas estériles.
- Clorhexidina alcohólica al 2%.
- Aguja tipo Huber o Gripper.
- Jeringas de 10 ml.
- Campana de vacutainer.
- Tubos para analíticas
- Suero fisiológico.
- Agujas.
- Ampolla de fibrilin (heparina sódica 20UI/ml).
- Apósito estéril1.
-Protocolo:
- Verificar que es el paciente correcto e informar del procedimiento a realizar.
- Antes de iniciar la técnica hay que comprobar y palpar el reservorio para descartar complicaciones locales.
- Preparar un campo estéril.
- Limpiar la zona donde se encuentra el reservorio, no son necesarios los guantes estériles.
- Colocarse los guantes estériles y desinfectar la zona con clorhexidina.
- Colocar el paño fenestrado alrededor del reservorio.
- Cargar una jeringa de 10 ml con una ampolla de suero fisiológico.
- Purgar el gripper con suero fisiológico.
- Fijar reservorio con dedos índice y pulgar de mano dominante.
- Avisar al paciente de que le vamos a puncionar.
- Puncionar reservorio con mano dominante de forma perpendicular hasta notar la parte metálica del dispositivo.
- Desechar de 5 a 10 ml de sangre.
- Colocar la campana de vacutainer y colocar tubos de analíticas necesarios.
- Una vez terminada la extracción, limpiar el catéter con 10 ml de suero fisiológico, mediante técnica push stop.
- Sellado de sistema con fibrilin, cuando quede poco por introducir, clampar el sistema con presión positiva para evitar el reflujo de sangre.
- Retirar aguja, aplicar clorhexidina en zona y proteger con un apósito estéril1.
En el caso de que el reservorio no se utilice frecuentemente, sería necesario su sellado con fibrinil cada 4 a 6 semanas para evitar obstrucciones por acumulación de fibrina1.
COMPLICACIONES:
- Obstrucción, puede ser parcial (no se puede extraer sangre, pero si administrar fluidos o al revés) o total (no sale sangre ni se pueden administrar fluidos).
- Extravasación, en el caso de administración de fármacos.
- Infección. Puede ser local (si es en el punto de la punción o en la zona del reservorio; eritema, calor, dolor, inflamación) o sistémica.
- Desconexión del catéter, puede producirse si se realiza una presión excesiva al utilizar jeringas de menos de 10 ml.
- Embolización del catéter.
- Rotación del reservorio/síndrome de Twiddler3.
FORMACIÓN DEL PROFESIONAL:
Para la realización de esta técnica es imprescindible una adecuada formación del personal de enfermería en el manejo de los reservorios. Los profesionales de atención primaria deben adquirir las competencias necesarias para realizar la punción, extracciones sanguíneas y mantenimiento de estos dispositivos con seguridad evitando futuras complicaciones3.
CONCLUSIONES
En conclusión, los reservorios subcutáneos son un buen dispositivo para la extracción de sangre en atención primaria en pacientes seleccionados, siempre que se cuente con una adecuada formación profesional. Las evidencias científicas destacan que su uso es una forma más cómoda, segura y menos dolorosa para el paciente, lo que reduce las venopunciones repetidas y las complicaciones asociadas.
El aumento en la capacitación de los profesionales de atención primaria en estas técnicas está permitiendo mantener la continuidad asistencial desde el hospital al centro de salud, lo que conlleva a una atención más cercana al paciente y al ahorro de recursos para el sistema sanitario.
BIBLIOGRAFÍA
- Navarro MNR. Limpieza del reservorio o Port-a-cath. FMC-Formación Médica Continuada en Atención Primaria [Internet]. 2025;32(2):75-78. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1134207224002536
- Pérez Calvo J, Castellví Valls J, Crusellas O, Petrone P. Estudio comparativo entre vías de acceso de implantación de Port-A-Cath. Cirugía Española [Internet]. 2020;98(2):79–84. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0009739X19303045
- Álvarez Rodríguez JA, López González A, Álvarez Rodríguez L, Alonso Arévalo A. Central venous catheters with subcutaneous reservoir with implementation braquial: An alternative to consider. Rev Enferm. 2017;40(1):48–54. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30260163/