AUTORES
- Laura Moreno Navarro. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Jaime Reyes Florido. Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Andrea Nieto Pérez. Enfermera en Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa (Zaragoza).
- Anastasia Mindrescu Mindrescu. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Raquel Arcas Callén. Graduada en Enfermería, Universidad de Zaragoza. Enfermera interna residente en Hospital Universitario San Jorge (Huesca).
- Cristina Piedrafita Rueda. Graduada en Enfermería, Universidad de Zaragoza. Enfermera en Hospital Universitario San Jorge (Huesca).
RESUMEN
El delirio o síndrome confusional agudo es una patología frecuente en el adulto hospitalizado y en la población anciana. El envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades crónicas que conlleva es una de las razones por la cual su incidencia es cada vez mayor. Sin embargo, a pesar de su alta incidencia y su impacto, es una condición que se puede prevenir y detectar a tiempo si se hace una correcta evaluación y seguimiento de la persona.
PALABRAS CLAVE
Delirio, guía de práctica clínica, diagnóstico.
ABSTRACT
Delirium or acute confusional syndrome is a frequent pathology in hospitalized adults and in the elderly population. The aging of the population and the associated increase in chronic diseases is one of the reasons for its increasing incidence. However, despite its high incidence and impact, it is a condition that can be prevented and detected early if the person is properly evaluated and tracked up.
KEY WORDS
Delirium, clinical practice guideline, diagnosis.
DESARROLLO DEL TEMA
El delirio o síndrome confusional agudo es un síndrome donde se produce alteración de áreas como la cognición, conciencia y/o el pensamiento, aunque no se debe confundir con demencia. Su inicio es rápido, brusco y los síntomas pueden aparecer y desaparecer1,2,3.
EPIDEMIOLOGÍA:
Este estado mental afecta sobre un 1-2% de la población adulta y al 14% de las personas mayores de 85 años. Gran parte de los casos se dan en el ámbito hospitalario y dentro de este predominan los pacientes pertenecientes a urgencias, servicios quirúrgicos, unidad de cuidados intensivos o cuidados paliativos. Esta patología incrementa las tasas de comorbilidad y mortalidad, llegando a ser hasta un 34% de la población hospitalizada esta última2,4.
FACTORES DE RIESGO – FACTORES PRECIPITANTES:
Cualquier persona puede desarrollar delirio pero es más común que se genere en ámbitos sanitarios como hospitales o residencias. Además del entorno existe una serie de factores de riesgo que hace que aumente la probabilidad de desarrollarlo, entre se encuentran1;
- Edad: 65 años o más.
- Estado neurológico: Antecedente o actual deterioro cognitivo y/o demencia.
- Enfermedades: Fractura de cadera, parkinson, enfermedad vascular cerebral etc.
Por otro lado están los factores precipitantes, aquellos que desencadenan el episodio y se divide en 6 grupos4;
- Polimedicación.
- Infecciones.
- Fallo orgánico.
- Asociadas al metabolismo: Alteraciones hidroelectrolíticas, metabólicas, endocrinas, deficiencias nutricionales etc.
- Cambios cerebrales: Convulsiones, enfermedad psiquiátrica, traumatismo craneal etc.
- Alteración física: Quemaduras, cambios en la Tª corporal o traumatismos.
Una vez establecida la enfermedad se debe considerar así misma como un factor de riesgo propio para el aumento de estancia hospitalaria, para el desarrollo de patologías como la demencia, caídas o úlceras por presión y mortalidad1.
TIPOS:
Existen 3 tipos de delirio:
- Delirio hiperactivo (15-25%): En este subtipo de delirio encontraremos sintomatología como agitación psicomotriz, inquietud y/o agresividad. El paciente no atiende a razones y es fácil de diagnosticar ya que sus síntomas son evidentes1,3,4.
- Delirio hipoactivo (19-25%): Este se caracteriza por cansancio o depresión, enlentecimiento psicomotor, letargia, tendencia a la somnolencia y estos pacientes se vuelven retraídos. A diferencia del delirio hiperactivo, este diagnóstico está subdiagnosticado por la confusión que generan sus signos y síntomas. Es común que se confunda con demencia1,3,4.
- Delirio mixto (30-50%): Es la forma más frecuente de delirio y es una mezcla de episodios entre los dos tipos mencionados anteriormente3,4.
EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico es en su totalidad clínico, habrá que analizar con precisión su historia clínica y realizar una exploración física completa4.
Según las recomendaciones de la guía de práctica clínica NICE para el delirium, cuando se observen síntomas que se puedan asociar a indicadores del delirio, un profesional debe poner en marcha evaluaciones para su correcto diagnóstico. Actualmente una herramienta clave para ello es el test 4AT, en cuidados intensivos y en pacientes postoperatorios también son de gran uso la escala CAM-ICU o la lista de verificación ICDSC1.
Si hay dificultad para distinguir entre los diagnósticos de delirio o demencia, se debe tratar como prioridad el delirio1.
TRATAMIENTO:
El tratamiento irá encaminado al control de los síntomas causa subyacente. Para un correcto abordaje del mismo, debe intervenir un equipo multidisciplinario y crear un plan de atención con múltiples intervenciones y adaptado a las necesidades individuales del paciente4.
Tratamiento etiológico:
Se trata de averiguar la causa precipitante del delirio y actuar directamente contra ella4.
Tratamiento no farmacológico
Se usarán medidas para disminuir la intensidad del episodio y/o prevenir la reincidencia del mismo. Entre ellas se encuentra una buena higiene del sueño, iluminación adecuada, movilización precoz, correcta hidratación y aporte nutricional, mantener un acompañante en la habitación, darle información sobre su situación actual y reorientar en espacio-tiempo1,4,5.
Tratamiento farmacológico:
En el caso de que la persona se sienta agitada primero se utilizan técnicas verbales para reducir la intensidad del episodio, si esto no funciona se pasa al uso de contenciones médicas y fármacos. Se debe reducir al máximo el tiempo de ambas1,5.
Como complemento a las medidas no farmacológicas se pueden utilizar fármacos para reducir los síntomas y mejorar el confort del paciente. Los medicamentos más usados son los neurolépticos y como complementos las benzodiacepinas, pero hay que tener precaución para no sedar en exceso al paciente ya que esto podría tener consecuencias graves4,5.
Neurolépticos:
Dentro de este grupo de fármacos tenemos los neurolépticos atípicos y típicos;
En el grupo de los neurolépticos típicos tenemos el haloperidol como uno de los medicamentos más usados para esta patología ya que se considera de primera línea. Tiene un buen balance beneficios-riesgos con pocos efectos secundarios. Otro punto a favor es su rápido tiempo de acción y la variedad en la forma de administración ya que existe en formato oral y parenteral (Vía intravenosa o intramuscular)5.
En cuanto a los neurolépticos atípicos tenemos algunos fármacos como la risperidona, clozapina, olanzapina y quetiapina. La risperidona es el fármaco de elección de este grupo por su rápida acción y su menor actividad anticolinérgica. La desventaja a diferencia del haloperidol es que solo lo encontramos en presentación oral, lo que dificulta su administración. El menos usado es la clozapina por sus efectos secundarios hematológicos5.
Si el episodio de delirio no se resuelve con la combinación de los distintos tratamientos habrá que reevaluar las causas y hacer un seguimiento y evaluación para un posible diagnóstico de demencia1.
PREVENCIÓN:
La guía NICE expone una serie de acciones para prevenir la aparición del delirio1;
- Realizar el menor movimiento posible del paciente entre habitaciones.
- Evaluar riesgos a las 24 h posterior al ingreso.
- Proporcionar una adecuada iluminación.
- Orientar en espacio y tiempo con objetos como reloj y calendario.
- Tratar los problemas médicos concomitantes e infecciones.
- Control del dolor.
- Abordar la inmovilidad o movilidad limitada.
- Facilitar las visitas.
- Revisar y controlar la medicación.
- Fomentar un descanso adecuado.
- Control de la saturación de oxígeno.
BIBLIOGRAFÍA
- Homepage | NICE [Internet]. Delirium: prevention, diagnosis and management in hospital and long-term care | Guidance | NICE; 28 de julio de 2010 [consultado el 6 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/cg103
- EL DELIRIUM ES PREVENIBLE EN UN 30-40% DE LOS CASOS [Internet]. SEGG. Disponible en: https://www.segg.es/actualidad-segg/2022/03/14/dia-mundial-del-delirium-2022
- Efectos secundarios – Delirio – NCI [Internet]. www.cancer.gov. 2016. Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/cancer/tratamiento/efectos-secundarios/delirio
- Palmero Picazo J, Lassard Rosenthal J. Delirium: una revisión actual. Atención Familiar. 2021 Sep 30;28(4):284.
- Antón Jiménez M, Giner Santeodoro A, Villalba Lancho E. DELIRIUM O SÍNDROME CONFUSIONAL AGUDO. En: TRATADO de GERIATRÍA para residentes [Internet]. Madrid; 2006 [consultado 6 ago 2024]. p. 189–98. Disponible en: https://www.segg.es/tratadogeriatria/main.html