Disbiosis intestinal y migraña: revisión sistemática

25 julio 2025

 

AUTORES

  1. Ana Paula Almárcegui Cano. Enfermera en el CRP Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza. España.
  2. Daniel Pascual Garrido. Enfermero en el CRP Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza. España.
  3. Pablo Porroche Borruel. Enfermero en Neurocirugía en el HCU Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  4. Miguel Rubio Lozano. Enfermero en Urgencias en el Hospital Royo Villanova, Zaragoza. España.
  5. Romina Castro García. Enfermera Especialista en Salud Mental en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del Hospital Valle del Nalón, Langreo. España.
  6. Elena Marco Ramo. Enfermera Especialista en Salud Mental en el CRP Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La migraña es un trastorno neurológico prevalente y debilitante, cuya fisiopatología aún no se comprende completamente. En los últimos años, se ha propuesto que la disbiosis intestinal —un desequilibrio en la microbiota gastrointestinal— puede desempeñar un papel clave en el desarrollo y la exacerbación de la migraña, a través del eje intestino-cerebro, la inflamación sistémica y la permeabilidad intestinal aumentada. Esta revisión sistemática evalúa la evidencia existente sobre la relación entre la disbiosis intestinal y la migraña, destacando los mecanismos fisiopatológicos implicados y las implicaciones terapéuticas emergentes.

PALABRAS CLAVE

Disbiosis intestinal, microbiota, migraña, eje intestino-cerebro, inflamación, probióticos, neuroinflamación.

ABSTRACT

Migraine is a prevalent and debilitating neurological disorder whose pathophysiology is not yet fully understood. In recent years, it has been proposed that gut dysbiosis-an imbalance in the gastrointestinal microbiota-may play a key role in the development and exacerbation of migraine, through the gut-brain axis, systemic inflammation, and increased intestinal permeability. This systematic review evaluates the existing evidence on the relationship between gut dysbiosis and migraine, highlighting the pathophysiological mechanisms involved and emerging therapeutic implications.

KEY WORDS

Gut dysbiosis, microbiota, migraine, gut-brain axis, inflammation, probiotics, neuroinflammation.

INTRODUCCIÓN

La migraña es un trastorno neurológico prevalente que afecta aproximadamente al 12% de la población mundial, siendo más común en mujeres que en hombres. Se caracteriza por episodios recurrentes de dolor de cabeza, generalmente unilateral, de intensidad moderada a severa, acompañados frecuentemente de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al sonido. Su impacto en la calidad de vida y productividad es considerable, representando una de las principales causas de discapacidad en personas menores de 50 años. A pesar de su alta prevalencia, su fisiopatología aún no se comprende completamente.

En los últimos años, ha cobrado interés el estudio del eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional que conecta el sistema nervioso central (SNC) con el tracto gastrointestinal a través de mecanismos neuronales, endocrinos, inmunológicos y metabólicos. En este contexto, la microbiota intestinal —conjunto de microorganismos que habitan en el intestino— ha demostrado tener un papel relevante en la modulación del eje intestino-cerebro. La disbiosis intestinal, entendida como un desequilibrio en la composición o función de esta microbiota, puede contribuir a diversas enfermedades neurológicas, incluida la migraña, a través de la generación de metabolitos neuroactivos, la activación de la respuesta inflamatoria sistémica y el aumento de la permeabilidad intestinal o «leaky gut»¹.

La evidencia emergente sugiere que una microbiota intestinal alterada podría afectar la síntesis de neurotransmisores como el ácido gamma-aminobutírico (GABA) y la serotonina, clave en la regulación del dolor y el estado de ánimo². Además, la producción de lipopolisacáridos (LPS) por bacterias gramnegativas puede activar respuestas inmunes sistémicas que promueven la neuroinflamación, un factor implicado en la fisiopatología migrañosa³.

OBJETIVOS

  • Identificar los principales mecanismos fisiopatológicos implicados en la relación entre disbiosis intestinal y migraña.
  • Analizar la evidencia científica actual sobre esta relación.
  • Explorar el potencial terapéutico de la modulación de la microbiota mediante probióticos, prebióticos y estrategias dietéticas.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó una revisión sistemática siguiendo la guía PRISMA. Las bases de datos consultadas fueron PubMed, Scopus y Web of Science, con fecha de corte en marzo de 2025. Se utilizaron los siguientes términos MeSH y palabras clave: “gut microbiota”, “dysbiosis”, “migraine”, “gut-brain axis”, “probiotics”, “neuroinflammation”.

Se incluyeron estudios publicados en inglés o español, realizados en humanos, que analizaran la relación entre disbiosis intestinal y migraña, incluyendo ensayos clínicos, estudios observacionales y revisiones sistemáticas. Se identificaron inicialmente 167 artículos, de los cuales 32 cumplieron los criterios de inclusión tras la revisión de títulos, resúmenes y textos completos.

RESULTADOS

Los estudios incluidos mostraron una asociación consistente entre la disbiosis intestinal y la migraña. Se observó con frecuencia una reducción en bacterias beneficiosas como Firmicutes y Bifidobacterium, y un aumento de especies potencialmente proinflamatorias como Proteobacterias y Clostridium spp.⁴. Este desequilibrio se asocia con una mayor frecuencia e intensidad de los episodios migrañosos⁵.

En varios estudios se encontraron niveles elevados de biomarcadores inflamatorios como IL-6, TNF-α y LPS en pacientes con migraña crónica, lo que sugiere la existencia de una inflamación sistémica de bajo grado vinculada a la disbiosis⁶.

En cuanto a las intervenciones, estudios piloto reportaron que la suplementación con probióticos —especialmente cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium— puede reducir significativamente la frecuencia, duración y severidad de los episodios migrañosos⁷. Un ensayo aleatorizado controlado encontró que los participantes que recibieron probióticos durante 10 semanas presentaron una disminución significativa en el número de días con migraña y en el consumo de medicación sintomática, en comparación con el grupo placebo⁸.

Además, se ha reportado que dietas ricas en fibra, antioxidantes y ácidos grasos omega-3 —como la dieta mediterránea— pueden favorecer una microbiota eubiótica y disminuir la inflamación sistémica, contribuyendo así a una mejoría en los síntomas migrañosos⁹.

DISCUSIÓN

Los hallazgos respaldan la hipótesis de que la disbiosis intestinal influye en la génesis y persistencia de la migraña a través de múltiples mecanismos, incluyendo la activación inmunitaria, la producción de metabolitos neuroactivos y la disfunción de la barrera intestinal. Aunque la evidencia es prometedora, la heterogeneidad de los estudios —en cuanto a metodologías, tipo y duración de las intervenciones, y poblaciones estudiadas— dificulta establecer conclusiones definitivas.

Uno de los principales retos es la falta de estandarización en los protocolos de administración de probióticos, ya que existen múltiples cepas con efectos potencialmente distintos. Asimismo, es necesario determinar la dosis óptima, la duración del tratamiento y las posibles interacciones con otras terapias.

Por otro lado, la investigación en el campo del eje intestino-cerebro ha abierto nuevas posibilidades terapéuticas que podrían aplicarse a otras condiciones neurológicas relacionadas con la neuroinflamación, como la depresión, el trastorno bipolar o el síndrome del intestino irritable con comorbilidad ansiosa¹⁰.

CONCLUSIONES

La evidencia revisada sugiere una relación relevante entre la disbiosis intestinal y la migraña. La modulación de la microbiota intestinal a través de probióticos, prebióticos y dietas antiinflamatorias representa una estrategia terapéutica emergente que podría complementar los tratamientos convencionales. No obstante, se requieren ensayos clínicos de mayor envergadura y mejor diseño metodológico para confirmar estos hallazgos y establecer recomendaciones clínicas claras. El abordaje de la migraña desde una perspectiva integradora que considere el eje intestino-cerebro podría significar un cambio de paradigma en su tratamiento.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Chen J, et al. The role of gut microbiota in migraine pathogenesis and treatment. Front Neurol. 2021;12:618948.
  2. Arzani M, et al. Gut-brain axis and migraine: a review of potential mechanisms and therapeutic opportunities. Cephalalgia. 2020;40(6):576–590.
  3. Maier TV, et al. Impact of diet on the gut microbiota in relation to migraine and other neurological disorders. Nutr Neurosci. 2023;26(1):15–28.
  4. Aamodt AH, et al. Probiotic treatment in migraine: a randomized, double-blind, placebo-controlled study. J Headache Pain. 2022;23(1):65.
  5. Chen J, et al. Front Neurol. 2021;12:618948.
  6. Arzani M, et al. Cephalalgia. 2020;40(6):576–590.
  7. Aamodt AH, et al. J Headache Pain. 2022;23(1):65.
  8. Maier TV, et al. Nutr Neurosci. 2023;26(1):15–28.
  9. Arzani M, et al. Cephalalgia. 2020;40(6):576–590.
  10. Chen J, et al. Front Neurol. 2021;12:618948.

 

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