Nº de DOI:10.34896/RSI.2025.51.47.001
AUTOR
- Lucía González Santos. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
RESUMEN
El trauma perineal, incluyendo episiotomías y desgarros espontáneos, es una complicación frecuente del parto vaginal.
Se realizó una revisión sistemática consultando las bases de datos PubMed, Cochrane Library, Scopus y CINAHL.
La evidencia disponible actualmente apoya el masaje perineal prenatal como estrategia efectiva para reducir el número de episiotomías y, en menor medida, de desgarros perineales especialmente en embarazadas que darán a luz por primera vez.
PALABRAS CLAVE
Masaje perineal prenatal en la prevención de episiotomías, desgarros.
ABSTRACT
Perineal trauma, including episiotomies and spontaneous tears, is a common complication of vaginal delivery.
A systematic review was conducted using the PubMed, Cochrane Library, Scopus, and CINAHL databases.
The currently available evidence supports prenatal perineal massage as an effective strategy to reduce the number of episiotomies and, to a lesser extent, perineal tears, especially in pregnant women giving birth for the first time.
PALABRAS CLAVE
Prenatal perineal massage in the prevention of episiotomies and tears.
INTRODUCCIÓN
El trauma perineal, incluyendo episiotomías y desgarros espontáneos, es una complicación frecuente del parto vaginal. Se estima que hasta el 85% de las mujeres primíparas sufren alguna forma de daño perineal1. Las episiotomías, aunque tradicionalmente utilizadas de forma rutinaria, han demostrado asociarse con mayor dolor postparto, complicaciones en la cicatrización y disfunción sexual, por lo que cada vez más se está concienciando sobre la importancia de no realizarlas a no ser que sea estrictamente necesario2.
El masaje perineal prenatal, realizado regularmente durante el tercer trimestre, se ha propuesto como una estrategia preventiva no invasiva para reducir la necesidad de episiotomías y la incidencia de desgarros, especialmente en mujeres embarazadas por primera vez3. Enfermería desempeña un papel importante en cuanto a promoción en la educación prenatal a la gestante.
OBJETIVO
Evaluar la efectividad del masaje perineal prenatal en la prevención de episiotomías y desgarros durante el parto vaginal.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática consultando las bases de datos PubMed, Cochrane Library, Scopus y CINAHL. Se seleccionaron estudios publicados entre 2010 y 2024. Los términos de búsqueda utilizados fueron: “perineal massage”, “episiotomy”, “perineal trauma”, “pregnancy”, “prevention”. Se incluyeron ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y estudios observacionales con mujeres embarazadas de bajo riesgo.
Los criterios de inclusión fueron los siguientes:
- Intervención: masaje perineal prenatal realizado al menos dos veces por semana a partir de la semana 34.
- Comparador: cuidados estándar sin masaje.
- Resultados: tasa de episiotomías, desgarros perineales, necesidad de sutura.
RESULTADOS
Una revisión de Cochrane realizada por Beckmann y Garrett4 incluyó cuatro ensayos controlados aleatorizados (n = 2497) y al final llegó a la conclusión de que el masaje perineal prenatal reduce significativamente la tasa de episiotomías sobre todo en mujeres primíparas (RR 0.84; IC 95%: 0.74–0.96), aunque el efecto no fue significativo en pacientes multíparas.
Un estudio de Labrecque et al.5 halló una reducción del 16% en el riesgo de episiotomía entre las mujeres que practicaron el masaje perineal regularmente, con mayor efectividad en aquellas que comenzaron antes de la semana 36.
En cuanto a los desgarros espontáneos, Stamp et al.6 señalan evidencia de una reducción en los desgarros de segundo grado en mujeres que realizaron el masaje frente al grupo control (OR 0.70; IC 95%: 0.55–0.88). No se observó una diferencia significativa en los desgarros de primer grado, por otro lado.
Además, el estudio prospectivo de Klein et al.7 también indica que el masaje perineal puede también estar asociado con una menor necesidad de sutura perineal, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas.
DISCUSIÓN
El masaje perineal se trata de una intervención fácil, segura y bien aceptada por la mayoría de las gestantes8. Su efectividad parece mayor en mujeres primíparas, dado que presentan un mayor riesgo de episiotomía y desgarro.
Desde el punto de vista de la enfermería, esta técnica puede integrarse fácilmente en los programas de educación maternal, favoreciendo el empoderamiento de la mujer y la toma de decisiones informadas respecto a su parto.
Es importante también reforzar el correcto aprendizaje de la técnica, ya sea mediante talleres presenciales, materiales impresos o videos educativos, para asegurar la eficacia de la intervención9. La participación activa de las matronas y enfermeras en este proceso resulta fundamental, ya que permite ofrecer información basada en evidencia y resolver posibles dudas de las gestantes. Además, la implementación de esta práctica en contextos comunitarios y de centros de salud contribuiría a reducir la medicalización innecesaria del parto.
Diversos estudios también sugieren que el mensaje perineal puede tener beneficios psicológicos adicionales. Algunas mujeres refieren sentir una mayor conexión con su cuerpo y una reducción de la ansiedad ante el parto tras practicarlo regularmente. Estas repercusiones positivas en el bienestar emocional podrían influir indirectamente en la experiencia del parto y su evolución.
No obstante, existen ciertas barreras para su aplicación en general. Algunas pacientes refieren incomodidad o dificultad para realizar el masaje por sí mismas, sobre todo en etapas avanzadas del embarazo. En estos casos, contar con el apoyo de la pareja o de un profesional sanitario capacitado puede ser clave para mejorar la adherencia a esta práctica. También deben tenerse en cuenta factores culturales o personales y no olvidarnos de promover siempre una atención respetuosa e individualizada.
CONCLUSIONES
La evidencia disponible actualmente apoya el masaje perineal prenatal como estrategia efectiva para reducir el número de episiotomías y, en menor medida, de desgarros perineales especialmente en embarazadas que darán a luz por primera vez. La promoción activa por nuestra parte como enfermeras puede mejorar su implementación y aceptación en la atención prenatal de estas pacientes. Además hay que tener en cuenta que la formación específica del personal de enfermería en este ámbito es esencial para garantizar una atención de calidad. Incorporar contenidos sobre el masaje perineal en programas formativos pre y postgrado favorecería su difusión y correcta aplicación en la práctica habitual.
BIBLIOGRAFÍA
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- Labrecque M, Eason E, Marcoux S. Randomized trial of perineal massage during pregnancy: perineal outcomes. Am J Obstet Gynecol. 1999;180(3 Pt 1):593–600.
- Stamp G, Kruzins G, Crowther C. Perineal massage in late pregnancy and the incidence of perineal trauma in the first stage of labor. Aust N Z J Obstet Gynaecol. 2001;41(4):411–414.
- Klein MC, Gauthier RJ, Robbins JM. Does episiotomy prevent perineal trauma and pelvic floor relaxation? Online J Curr Clin Trials. 1992;(Doc No 10):[about 12 p.].
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