Efecto del entrenamiento de los músculos respiratorios en personas con enfermedad de Parkinson

3 abril 2024

AUTORES

  1. Esther Varas García, Fisioterapeuta.
  2. Nadia Soriano Gil. Diplomada en Fisioterapia y Graduada en Enfermería. Fisioterapeuta en el Servicio Madrileño de Atención Social.
  3. Paula Rojo Haro, Fisioterapeuta, Clínica Irimpa, Fisioterapia, Osteopatía y Pilates, Palencia, España.
  4. Laura Ruiz Burgos. Fisioterapeuta.

 

RESUMEN

La Enfermedad de Parkinson se considera una enfermedad neurodegenerativa del movimiento, siendo la más común de estos trastornos. Debido a las alteraciones en el sistema respiratorio que pueden sufrir las personas con esta enfermedad, hemos de considerar la fisioterapia respiratoria como una herramienta para mejorar el estado funcional y la calidad de vida de estas personas. Hemos considerado importante conocer cómo influye el entrenamiento de la musculatura respiratoria en la fuerza de esta musculatura y en la capacidad funcional de las personas con enfermedad de Parkinson, y determinar si esto puede influir en la calidad y en la esperanza de vida.

Para ello se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica desde septiembre hasta diciembre de 2023, en diferentes bases de datos. Se incluyeron estudios de tipo ensayo clínico o ensayo controlado aleatorizado, los cuales debían de incluir personas que sufrieran enfermedad de Parkinson, programas donde se llevarán a cabo entrenamiento de la musculatura respiratoria, debían de tener máximo 10 años de antigüedad, las pruebas debían de estar realizadas únicamente en humanos y el idioma debía de ser español o inglés. Tras realizar una lectura crítica de los diferentes estudios encontrados, se seleccionaron 3 de ellos para llevar a cabo la revisión sistemática.

Esta revisión demuestra que el entrenamiento de la musculatura respiratoria en personas con enfermedad de Parkinson es efectivo y mejorará la fuerza muscular, la capacidad física y la capacidad funcional de las personas que la sufren. Se ha podido observar que los programas de entrenamiento de la musculatura respiratoria combinados con otras técnicas, bien sean respiratorias o de entrenamiento, aportarán mejores resultados que si se llevan a cabo de manera aislada. Con estas aportaciones favorables podemos concluir que la esperanza y calidad de vida de las personas con enfermedad de Parkinson mejorarán.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Parkinson, fuerza de la musculatura respiratoria, esperanza de vida, calidad de vida.

ABSTRACT

Parkinson’s Disease is considered a neurodegenerative movement disease, being the most common of these disorders. Due to the alterations in the respiratory system that people with this disease may suffer, we must consider respiratory physiotherapy as a tool to improve the functional status and quality of life of these people. We have considered it important to know how respiratory muscle training influences the strength of these muscles and the functional capacity of people with Parkinson’s disease, and to determine if this can influence the quality and life expectancy.

For this purpose, a bibliographic search was carried out from September to December 2023, in different databases. Studies of a clinical trial or randomized controlled trial type were included, which had to include people suffering from Parkinson’s disease, programs where respiratory muscle training was carried out, they had to be a maximum of 10 years old, the tests had to be performed only on humans and the language had to be Spanish or English. After critically reading the different studies found, 3 of them were selected to carry out the systematic review.

This review demonstrates that respiratory muscle training in people with Parkinson’s disease is effective and will improve muscle strength, physical capacity and functional capacity of people who suffer from Parkinson’s disease. It has been observed that respiratory muscle training programs combined with other techniques, whether respiratory or training, will provide better results than if carried out in isolation. With these favorable contributions we can conclude that the life expectancy and quality of life of people with Parkinson’s disease will improve.

KEY WORDS

Parkinson’s disease, respiratory muscle strength, life expectancy, quality of life.

INTRODUCCIÓN

La Enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo del movimiento, afecta al sistema nervioso de manera crónica y progresiva, siendo esta enfermedad la más común dentro de estos trastornos1. El proceso de neurodegeneración provoca la disminución de la dopamina, apareciendo actividades oscilatorias patológicas en las beta-frecuencias, bloqueando la actividad normal de los ganglios basales, causando sintomatología de carácter hipocinética2.

Dentro de los síntomas que pueden presentar las personas con EP tenemos síntomas motores como temblores, rigidez, acinesias o bradicinesias entre otros, o síntomas no motores como deterioro cognitivo, síntomas psiquiátricos o síntomas sensoriales1, y podemos encontrar otros síntomas menos conocidos como la disfunción respiratoria, a pesar de que la afectación de la musculatura inspiratoria puede encontrarse incluso en los inicios de la enfermedad3.

Las alteraciones respiratorias del paciente con EP que se han reportado son tanto obstructivas como restrictivas, en vías aéreas superiores o incluso en el control ventilatorio central4. Entre las alteraciones que podemos encontrar están la dificultad para toser, disnea, neumonías recurrentes, broncoaspiraciones, tolerancia al ejercicio disminuida, dificultad para hablar, hipofonía, atelectasias, hipoxia, hipercapnia, respiración alterada durante el sueño e insuficiencia respiratoria aguda entre otras5.

Debido a las alteraciones respiratorias que puede sufrir una persona con EP, la Fisioterapia Respiratoria ha de considerarse una herramienta de gran importancia, a través de técnicas como permeabilización de la vía aérea, reeducación del patrón ventilatorio o del movimiento de la caja torácica, la reexpansión pulmonar o el entrenamiento de la musculatura tanto inspiratoria, espiratoria y general5 con las que buscaremos mejorar la función respiratoria del paciente con EP, disminuir los ingresos hospitalarios, mejorar la calidad de vida y disminuir la mortalidad causada por neumonías.

Centrándonos en el entrenamiento de la musculatura tanto inspiratoria como espiratoria, existe evidencia de que toda intervención en el entrenamiento de la musculatura respiratoria en pacientes con EP mostrará resultados positivos, considerando de esta manera el entrenamiento de la musculatura respiratoria una posible herramienta para el tratamiento de la EP3. Es por ello que, hemos de iniciar líneas de investigación sobre la efectividad del entrenamiento de la musculatura respiratoria y cómo llevar a cabo estos entrenamientos para poder influir en la EP y mejorar en los diferentes ámbitos la vida y el estado funcional de estas personas.

OBJETIVO

El objetivo de esta revisión es determinar la efectividad del entrenamiento de la musculatura involucrada en la respiración en aquellas personas que padecen enfermedad de Parkinson en base a la fuerza de esta musculatura y la capacidad física de cada persona.

Objetivo específico: Determinar si el entrenamiento de la musculatura respiratoria afecta a la esperanza de vida y a la calidad de vida de las personas que padecen Enfermedad de Parkinson.

MATERIAL Y MÉTODO

Se diseñó un estudio de revisión bibliográfica en el que se recogieron artículos desde septiembre hasta diciembre del año 2023.

La estrategia de búsqueda se basó en la pregunta PICO, los términos clave utilizados para llevar a cabo la revisión son los descritos en el Anexo 1, pertenecientes todos ellos al vocabulario MeSH. Estos términos fueron unidos por los operadores booleanos AND y OR. Los estudios debían de ser ensayos clínicos o ensayos controlados aleatorizados.

La búsqueda de los diferentes artículos se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, Pedro y Librería Cochrane. La estrategia de búsqueda puede consultarse en el Anexo 2.

Los criterios de inclusión que se establecieron en este estudio fueron:

  • Estudios que incluyan pacientes que sufran Enfermedad de Parkinson.
  • Estudios donde se lleve a cabo alguna estrategia de entrenamiento de la musculatura respiratoria.
  • Estudios de ensayo clínico o ensayo controlado aleatorizado.
  • Estudios de máximo 10 años de antigüedad.
  • Estudios donde las pruebas fueran realizadas únicamente en humanos.
  • Estudios escritos en inglés o español.

 

Utilizando la pregunta PICO como guía para llevar a cabo la búsqueda bibliográfica, y limitando la búsqueda con los siguientes filtros, estudios escritos en inglés o español con máximo 10 años de antigüedad, estudios donde las pruebas fueran realizadas exclusivamente en humanos y que fuesen estudios de tipo ensayo clínico o ensayo controlado aleatorizado, se obtuvieron un total de 2140 artículos. Tras desechar los artículos duplicados obtuvimos un total de 2083 artículos, de los cuales se realizó una lectura detenida del título. 26 artículos fueron seleccionados por su título, de los cuales se realizó una lectura de texto completo, con el fin de comprobar si cumplían los criterios de inclusión y si nos aportaban la información necesaria. Finalmente 3 artículos fueron seleccionados para llevar a cabo la revisión sistemática.

RESULTADOS

Oguz et al.6 llevó a cabo un estudio prospectivo aleatorio y controlado que incluye 30 personas diagnosticadas con EP por un neurólogo, estos pacientes debían de estar en un estadio I-III según la escala de Hoehn-Yahr, tomar medicación acorde a la EP y estar en un periodo activo de la enfermedad. Los participantes se dividieron en dos grupos de manera aleatoria, con el objetivo de poder estudiar los cambios que se producen en la función pulmonar, la fuerza de la musculatura respiratoria y en la capacidad funcional ante el ejercicio en personas con EP a través de un programa de entrenamiento de la musculatura respiratoria de manera independiente o bien combinado con una sesión de caminata. El programa se llevó a cabo durante 8 meses, realizando un programa domiciliario al menos 5 días a la semana, 2 veces al día, con sesiones de 15 minutos de entrenamiento de la musculatura inspiratoria, espiratoria y en función del grupo asignado también incluían 15 minutos caminando. El entrenamiento de la musculatura respiratoria se llevó a cabo a través del threshold, trabajando al 30% de las presiones máximas inspiratorias y espiratorias obtenidas por cada paciente en la valoración, y la intensidad de la marcha dependía del resultado obtenido en la prueba de 6 minutos marcha. Los participantes acudían una vez a la semana al hospital para ajustar las intensidades del entrenamiento y fueron dotados de un diario para poder anotar cualquier efecto adverso que notarán durante las sesiones de entrenamiento. En cuanto a las variables que se estudiaron, la función pulmonar fue estudiada a través de una espirometría, la fuerza de la musculatura respiratoria fue valorada a través de las presiones máximas inspiratoria y espiratoria, y por último la capacidad funcional ante el ejercicio fue valorada a través de la prueba de 6 minutos marcha, también se estudiaron la presión inspiratoria nasal y los síntomas motores a través de la “Unifield Parkinson´s Disease Rating Scale”. Los parámetros estudiados previamente a la intervención eran similares en ambos grupos y se consideraban dentro de la normalidad. Tras llevar a cabo la intervención, comparando los resultados obtenidos pre y post intervención dentro de cada grupo de trabajo, se puede observar una diferencia significativa en la presión máxima inspiratoria, espiratoria, en la capacidad funcional ante el ejercicio, una mejora, aunque no significativa, en la presión inspiratoria nasal y en los síntomas motores. En los valores obtenidos en la espirometría no se observó ninguna mejora. Los pacientes al finalizar el programa de entrenamiento no refirieron ningún efecto adverso y refirieron sentirse menos cansados, de manera que podían llevar a cabo más fácilmente sus actividades de la vida diaria. En cuanto a los resultados obtenidos comparando los diferentes grupos encontramos un aumento de la presión máxima espiratoria en el grupo que combina ambos entrenamientos, siendo el aumento significativo, una mejora, aunque no significativa en el resultado de la prueba de 6 minutos marcha, y no se encuentran diferencias significativas en el resto de las variables. Se pudo concluir que un entrenamiento combinado que incluya entrenamiento de fuerza de la musculatura respiratoria y caminar ofrece mejores resultados que un entrenamiento de fuerza aislado de la musculatura respiratoria, de manera que con este programa se obtiene una mejora de la presión máxima espiratoria, aumentando el efecto de la musculatura respiratoria y previniendo así que estos pacientes desarrollen una tos ineficaz, lo cual suele afectar gravemente a los pacientes con EP.

Reyes et al.7 llevó a cabo un ensayo controlado aleatorizado, donde incluyó 40 participantes con EP diagnosticada por un neurólogo y estaba en un estadio I-III en la escala de Hoehn-Yahr, aunque finalmente solo 31 completaron el estudio. Los participantes fueron divididos en 3 grupos, el grupo de entrenamiento de musculatura inspiratoria, entrenamiento de musculatura espiratoria y un grupo control. La intervención consistía en un programa de entrenamiento de la musculatura respiratoria domiciliario donde el objetivo era observar qué efectos tenía este entrenamiento, dividido en musculatura espiratoria e inspiratoria sobre el pico flujo de tos tanto voluntario como reflejo, aunque también se evalúan otras variables como la presión espiratoria máxima o la presión inspiratoria máxima y diferentes valores obtenidos en una espirometría. El entrenamiento de la musculatura inspiratoria se llevó a cabo mediante un threshold inspiratorio y el entrenamiento de la musculatura espiratoria a través de un aparato de entrenamiento de la musculatura espiratoria, estos entrenamientos se hicieron al 50% de la máxima presión inspiratoria y espiratoria de cada individuo, siendo esta resistencia evaluada cada dos semanas, alcanzando en las últimas semanas del estudio el 75%. El grupo control se entrenó a través de un threshold PEP pero con la menor resistencia posible. En todos los grupos el entrenamiento se llevó a cabo durante 2 meses, entrenando 6 días a la semana realizando 5 series de 5 repeticiones. Las variables estudiadas fueron dentro de la espirometría, la Capacidad Vital (CV), la Capacidad Vital Forzada (FVC) y el Volumen Espiratorio Forzado durante el 1º segundo (FEV1), las presiones máximas inspiratoria y espiratoria y el pico flujo tanto voluntario como reflejo, las cuales fueron valoradas 3 semanas antes de comenzar el estudio y tras finalizar los dos meses de entrenamiento. Las características de los diferentes grupos eran similares entre ellos y ningún participante refirió efectos adversos durante el estudio. En cuanto a los resultados obtenidos, la presión inspiratoria máxima se ve como la presión máxima inspiratoria obtuvo diferencias significativas entre la primera semana y la segunda, y entre la primera y la tercera, tras los dos meses de entrenamiento se pudo observar una mejora en el grupo de entrenamiento de la musculatura inspiratoria, pero al contrario en los otros dos grupos esta variable empeoró. Entre el grupo de entrenamiento de la musculatura inspiratoria y el control se obtuvo una mejora moderada, entre el inspiratorio y espiratoria una pequeña mejora al igual que entre el espiratorio y el control. Para la máxima presión espiratoria no hubo diferencias significativas entre las semanas, pero al finalizar los 2 meses de entrenamiento se observó un pequeño efecto positivo en el grupo espiratorio, una ligera mejora en el grupo inspiratorio y un empeoramiento en el grupo control. Entre el grupo inspiratorio y el control se obtuvo una moderada mejora, entre el inspiratorio y espiratorio una larga mejora, al igual que entre el grupo espiratorio y el control. En cuanto el pico flujo, para el voluntario se observó un escasa mejoría en el grupo control y en el inspiratorio y una moderada mejora en el espiratorio, entre los grupos se obtuvo una escasa mejoría entre el grupo inspiratorio y el control, una moderada mejora entre el inspiratorio y el espiratorio y una larga mejora entre el espiratorio y el control, para el pico flujo reflejo se obtuvo un resultado negativo en los grupos control e inspiratorio y un escaso efecto positivo en el grupo espiratorio, entre grupos se encontró un escaso efecto positivo entre el grupo control y el inspiratorio, una mejora moderada entre el espiratorio y el control y un escaso efecto negativo entre el grupo inspiratorio y espiratorio. Para los valores de la espirometría se encontró una pequeña mejora en el grupo control y una mejora moderada en el grupo inspiratorio y espiratorio para la CV y una escasa mejora para el grupo inspiratorio y espiratorio, y pequeña mejora para el control en el FVC, entre los grupos el efecto fue escasamente positivo. Gracias a estos resultados se puede ver que el grupo de entrenamiento de la musculatura espiratoria obtiene mejores resultados en cuanto a la máxima presión espiratoria y en cuanto al pico flujo voluntario en comparación con el grupo inspiratorio y el grupo control. Por otro lado, tanto el entrenamiento de la musculatura inspiratoria como el de la espiratoria producen un pequeño efecto positivo en el pico flujo reflejo al igual que en la CV y en el FVC.

Reyes et al.8, dos años después realizan un estudio donde incluyeron 33 pacientes con EP en un estadio de la enfermedad de bajo a moderado, los cuales debían de estar recibiendo medicación contra la enfermedad. Los 33 pacientes fueron divididos en 3 grupos de intervención, en uno de ellos se llevó a cabo tanto entrenamiento de la musculatura espiratoria como la técnica de air stacking, en el segundo grupo únicamente el entrenamiento de la musculatura espiratoria y por último un tercer grupo placebo de entrenamiento de la musculatura espiratoria. El objetivo de la intervención era investigar si un programa de entrenamiento de la musculatura espiratoria y la técnica de air stacking aumentaba el pico flujo voluntario y reflejo en personas con EP. La intervención se llevó a cabo durante 8 semanas, aunque para el grupo que combinaba ambas técnicas únicamente se llevó a cabo durante 6 semanas. Las variables estudiadas en este estudio fueron el pico flujo tanto voluntario como reflejo, la máxima presión inspiratoria y espiratoria y mediante una espirometría se valoró también la CV, todas ellas tanto antes como después de la intervención. Para la intervención en el grupo que combina ambas técnicas, para el entrenamiento de la musculatura espiratoria se utiliza un expiratory muscle trainer, para el grupo que únicamente realiza el entrenamiento de la musculatura espiratoria se utiliza un threshold PEP y el grupo placebo también utiliza el dispositivo anterior, aunque se llevará a cabo con la mínima resistencia posible. En los otros dos grupos la resistencia comenzó siendo del 50% de su presión espiratoria máxima y esta se fue valorando cada dos semanas, llegando a alcanzar el 75% las últimas semanas de entrenamiento. En cuanto a los resultados, entre los grupos no existió diferencia física y fisiológica que condicionarán los resultados. La máxima presión inspiratoria tuvo una baja diferencia entre el grupo de entrenamiento muscular y el grupo placebo, una pequeña diferencia entre el grupo de entrenamiento y el grupo combinado y una diferencia moderada entre el grupo combinado y el placebo. Para la máxima presión espiratoria se obtuvo una larga diferencia entre el grupo de entrenamiento y el placebo, y una moderada diferencia entre el grupo de entrenamiento y el combinado, y el combinado y el placebo. Para el pico flujo voluntario se obtuvo una diferencia moderada entre el grupo de entrenamiento y el placebo, una diferencia pequeña entre el grupo de entrenamiento y el combinado y una larga diferencia entre el grupo combinado y el placebo. Para el pico flujo reflejo se obtuvo una pequeña diferencia entre el grupo de entrenamiento y el placebo, y una larga diferencia entre el grupo de entrenamiento y el combinado, y entre el grupo combinado y el placebo. Por último, para la CV las diferencias entre grupos fueron pequeñas. El grupo que combinaba el entrenamiento de la musculatura espiratoria con la técnica de air stacking obtuvo mejores resultados en cuanto a mejora del pico flujo tanto voluntario como reflejo, siendo la mejora mayor en el pico flujo reflejo. Por otro lado, tanto el grupo de entrenamiento de la musculatura espiratoria como el grupo que combinaba este con la técnica de air stacking ofrecieron pequeñas o moderadas mejoras en la CV de los participantes.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

Esta revisión sistemática se llevó a cabo con el fin de observar si el entrenamiento de la musculatura respiratoria en personas que padezcan EP es efectivo sobre la fuerza de esta musculatura y sobre la capacidad funcional de estas personas, además de poder concluir si estos resultados pueden mejorar la calidad de vida de estas personas y aumentar su esperanza de vida.

En la bibliografía seleccionada se han descrito diferentes maneras de influir sobre la musculatura respiratoria y sobre el estado funcional de las personas con EP. En todos los estudios incluidos se lleva a cabo un programa de entrenamiento de la musculatura respiratoria, en dos de los estudios se lleva a cabo un programa de entrenamiento tanto de la musculatura inspiratoria, como de la espiratoria6,7 y en el estudio restante únicamente se realiza un programa de entrenamiento de la musculatura espiratoria8. Para llevar a cabo estos entrenamientos se utilizaron dispositivos como el threshold6,7, un threshold PEP8, un aparato de entrenamiento de la musculatura espiratoria7,8. Además se han combinado estos entrenamientos con otras técnicas que pueden influir en el estado funcional de las personas con EP como han sido el caminar6 y la técnica de air stacking8. En cuanto a las variables que han sido estudiadas en los estudios incluidos, en todos ellos se llevó a cabo una espirometría tanto previamente como tras finalizar el programa de intervención valorándose diferentes parámetros como la CV7,8, FVC6,7, FEV16,7 y FVC/FEV17, también se valoraron las presiones máximas inspiratoria y espiratoria6-8, presión inspiratoria nasal6, el pico flujo tanto voluntario como reflejo7,8, y otras variables no tan relacionadas con la capacidad respiratoria como la capacidad funcional ante el ejercicio mediante el test de 6 minutos marcha6, o los síntomas motores a través de la “UnifieldParkinson´sDisease Rating Scale”6.

En cuanto a la intensidad del trabajo, en el estudio de Oguz et al.6 se trabajó al 30% de las máximas presiones inspiratorias y espiratorias inicialmente y ese valor se fue ajustando semanalmente, por otro lado, en los estudios de Reyes et al.7,8 se comenzó trabajando al 50% de las máximas presiones inspiratoria y espiratoria y se fue evaluando este valor cada 2 semanas, llegándose a alcanzar el 75% en las dos últimas semanas de entrenamiento. En ninguno de los estudios se reportaron efectos adversos durante los diferentes programas de entrenamiento.

Respecto a los resultados obtenidos en los diferentes estudios hemos podido observar que todo tipo de intervención en cuanto a entrenamiento de la musculatura respiratoria, combinado o no con otras técnicas ofrece mejoras, ya sean significativas o no, sobre las diferentes variables estudiadas. Respecto a la combinación de entrenamientos tanto de musculatura inspiratoria como espiratoria, como se lleva a cabo en el estudio de Reyes et al.7, se puede observar que existe una mejora significativa de mayor grado sobre la máxima presión espiratoria y sobre el pico flujo voluntario en el grupo de entrenamiento de la musculatura espiratoria en comparación con el grupo de entrenamiento de la musculatura inspiratoria o el grupo control, al igual que hay una pequeña mejora sobre el pico flujo reflejo y sobre las variables estudiadas en la espirometría tanto en el grupo de entrenamiento de musculatura inspiratoria como espiratoria. De manera que podemos concluir que para mejorar la presión máxima espiratoria y el pico flujo voluntario será de mayor utilidad un programa de entrenamiento de la musculatura espiratoria, aunque con este la mejora en el pico flujo voluntario va a ser escasa. En cuanto a los estudios donde se compara el entrenamiento aislado de la musculatura respiratoria con otras técnicas como la caminata6 o el air stacking8, los resultados obtenidos reflejan mejores resultados en los grupos donde se combinan ambos programas de entrenamiento, obteniendo mejores resultados en la máxima presión espiratoria y en el test de 6 minutos marcha en el estudio de Oguz et al.6 y mejores resultados en el pico flujo voluntario y reflejo, siendo más significativa en la refleja en el estudio de Reyes et al.8. En el resto de las variables estudiadas, en los grupos donde únicamente se realiza el entrenamiento aislado de la musculatura respiratoria, también se obtienen mejoras significativas, aunque estas mejoras son de mayor grado en los grupos combinados.

En las personas con EP una de las principales variables que se afecta con mayor incidencia es la máxima presión espiratoria, aumentando esta variable conseguimos prevenir que se desarrolle una tos inefectiva, la cual puede causar graves problemas en estos pacientes6, por lo que las intervenciones realizadas, resaltando el programa de entrenamiento de la musculatura espiratoria, puede considerarse una gran herramienta para las personas que sufren EP. El reflejo de la tos es el primer mecanismo que tenemos para limpiar nuestra vía aérea alta y así evitar un posible atragantamiento o en el peor de los casos una broncoaspiración, principal motivo de muerte o empeoramiento del estado de salud en personas con EP8, por lo que según los resultados obtenidos en el estudio de Reyes et al.8, el programa de entrenamiento de la musculatura espiratoria junto a la utilización de la técnica de air stacking, puede ser considerada una gran opción para mejorar el estado funcional y la calidad de vida de estas personas. A parte de estas variables estudiadas, hay evidencia de que el entrenamiento de la musculatura espiratoria aportar beneficios clínicamente significativos en la deglución y la tos en pacientes con EP9.

Todos los programas de entrenamiento6-8 fueron llevados a cabo en el domicilio de cada participante, aunque acudían cada 2 semanas aproximadamente al centro base u hospital, donde se valoraba el estado de cada participante. La adherencia a los programas de entrenamiento fue descrita por los diferentes estudios como muy buena, completando todo el programa de entrenamiento a excepción del estudio de Reyes et al.8 donde 7 participantes no completaron el programa.

Los resultados de la presente revisión parecen indicar que:

  • El entrenamiento de la musculatura involucrada en la respiración en personas que padecen EP es efectivo y aportará mejoras en la fuerza muscular, la capacidad física y en la capacidad funcional de estas personas.
  • Los programas de entrenamiento de la musculatura respiratoria en combinación con otras técnicas respiratorias o de entrenamiento aportarán mejores resultados que de manera aislada.
  • Obteniendo estos datos favorables se puede concluir que la esperanza de vida y la calidad de vida de las personas con EP mejorará.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  2. López del Val LJ. Parkinson y discineasias : abordaje diagnóstico y terapéutico. Park y discinesias abordaje diagnóstico y Ter 2011, ISBN 978-84-9835-435-5, págs 215-268 [Internet]. 2011 [cited 2023 Dec 6];314. Available from: https://books.google.es/books?id=jUeppwAACAAJ&dq=Parkinson+y+discinesias+abordaje+diagnóstico+y+terapéutico&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwi-rPub-bnaAhWJ0RQKHQsRCGYQ6wEIKTAA
  3. Van De Wetering-Van Dongen VA, Kalf JG, Van Der Wees PJ, Bloem BR, Nijkrake MJ. The Effects of Respiratory Training in Parkinson’s Disease: A Systematic Review. J Parkinsons Dis [Internet]. 2020 [cited 2023 Dec 12];10(4):1315. Available from: /pmc/articles/PMC7683068/
  4. Sabaté M, Rodríguez M, Méndez E, Enríquez E, González I. Obstructive and restrictive pulmonary dysfunction increases disability in Parkinson disease. Arch Phys Med Rehabil [Internet]. 1996 [cited 2023 Dec 6];77(1):29–34. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8554470/
  5. O’Callaghan A, Walker R. A review of pulmonary function in Parkinson’s disease. J Park Restless Legs Syndr. 2018 Apr;Volume 8:13–23.
  6. Oguz S, Gurses HN, Kuran Aslan G, Demir R, Ozyilmaz S, Karantay Mutluay F, et al. Walking training augments the effects of expiratory muscle training in Parkinson’s disease. Acta Neurol Scand [Internet]. 2022 Jan 1 [cited 2023 Dec 6];145(1):79–86. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34459496/
  7. Reyes A, Castillo A, Castillo J, Cornejo I. The effects of respiratory muscle training on peak cough flow in patients with Parkinson’s disease: a randomized controlled study. Clin Rehabil. 2018 Oct 1;32(10):1317–27.
  8. Reyes A, Castillo A, Castillo J. Effects of Expiratory Muscle Training and Air Stacking on Peak Cough Flow in Individuals with Parkinson’s Disease. Lung [Internet]. 2020 Feb 1 [cited 2023 Dec 14];198(1):207–11. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31720808/
  9. Troche MS, Rosenbek JC, Okun MS, Sapienza CM. Detraining outcomes with expiratory muscle strength training in Parkinson disease. J Rehabil Res Dev [Internet]. 2014 [cited 2023 Dec 12];51(2):305–10. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24933728/

 

ANEXOS

Anexo 1. Términos clave utilizados en búsqueda bibliográfica.

Lenguaje libre/Término DeCs MesH
Paciente Persona enferma de Parkinson Enfermedad de Parkinson Parkinson Disease
Intervención Ejercicios respiratorios o ejercicios de fuerza para la musculatura respiratoria Ejercicios Respiratorios o Fuerza de la Musculatura Respiratoria Breathing Exercise OR Respiratory Muscles Strength
Comparación Ninguna intervención No intervención Not intervention
Outcomes Prueba de ejercicio o fuerza muscular Prueba de ejercicio o fuerza muscular Exercise test OR Muscle Strength

 

Anexo 2. Estrategia de búsqueda según base de datos.

BASE DE DATOS BÚSQUEDA ARTÍCULOS ENCONTRADOS SELECCIONADOS POR TÍTULO SELECCIONADOS POR TEXTO COMPLETO
Pubmed (Parkinson disease) AND (breathing exercises OR training respiratory muscles) AND (notintervention) AND (exercise test OR respiratory muscles strength) 7 3 2
Pubmed (Parkinson disease) AND (breathing exercises OR training respiratory muscles) 17 3 2
Pubmed (Parkinson disease) AND (breathing exercises OR training respiratory muscles) AND (notintervention) 16 3 2
Librería Cochrane Parkinson disease AND breathing exercises OR training respiratory muscles 2100 7 3
PEDro (Parkinson disease) AND (breathing exercises OR training respiratory muscles) 1 0 0

 

Anexo 3. Resumen de artículos seleccionados.

Artículo Nº de pacientes Duración intervención Estadio de EP Grupos de intervención Test de valoración realizados
Oguz et al.6. 30 8 meses. Estadio I-III según escala Hoehn-Yahr. Entrenamiento musculatura respiratoria y entrenamiento musculatura respiratoria más caminata. Espirometría [FEV1, FVC, FEV/FEV1], test de 6 minutos marcha, UnifieldParkinson´sdisease rating scale, presiones máximas inspiratoria y espiratoria, presión inspiración nasal.
Reyes et al.7. 31 2 meses. Estadio I-III según escala Hoehn-Yahr. Grupo control, grupo entrenamiento musculatura inspiratoria, grupo entrenamiento musculatura espiratoria. Espirometría [CV, FVC, FEV1], presiones máximas inspiratoria y espiratoria, pico flujo voluntario y reflejo.
Reyes et al.8. 33 2 meses a excepción del grupo combinado que realizó únicamente 6 semanas de intervención. Bajo a moderado nivel de la enfermedad. Grupo placebo, grupo entrenamiento musculatura espiratoria, grupo entrenamiento musculatura espiratoria y técnica de air stacking. Espirometría [CV], pico flujo voluntario y reflejo, presiones máximas inspiratoria y espiratoria.

 

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