El celador y las técnicas de movilización del paciente encamado y paciente geriatrico

19 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Miguel Ángel Burillo Vicente. Celador C.M.E., Inocencio Jiménez, Zaragoza.
  2. Ester Juberias Marco. Celador Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Ana Isabel Carbonel Millán. Auxiliar Administrativo Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Elena Pérez Merino. Celador Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Mónica Mora Simal. Celador Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Juan Manuel Omedas Ladislao. Celador Hospital Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Una de Las funciones más importantes de los celadores, según su estatuto de 1971 de personal no sanitario, es la ayuda en la movilización de los pacientes, por lo que es esencial colocar al paciente en la postura adecuada que asegure una correcta alineación corporal. Sin embargo, no es suficiente para garantizar la salud y el bienestar de los pacientes, pues una presión excesiva, continua y prolongada, produce isquemia de los tejidos, provocando las denominadas úlceras por presión, por lo que es necesario una movilización, al menos cada dos horas de los pacientes impedidos para movilizarse por sí solos.

PALABRAS CLAVE

Movilización, paciente, úlceras, envejecimiento.

ABSTRACT

One of the most important functions of the orderlies, according to their 1971 statute of non-health personnel, is to help in the mobilization of patients, so it is essential to place the patient in the appropriate posture that ensures correct body alignment. However, it is not enough to guarantee the health and well-being of patients, since excessive, continuous, and prolonged pressure produces ischemia of the tissues, causing the so-called pressure ulcers, which is why mobilization is necessary, at least every two hours of patients unable to move on their own.

KEY WORDS

Mobilization, patient, ulcers, aging.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Los objetivos que se consiguen con la movilización, para el bienestar del paciente, son la prevención de úlceras por presión, conservar el tono muscular y la correcta alineación corporal y estimular la autonomía del paciente, hecho fundamental, enseñándole conductas adecuadas y animándole a participar en ello.

Es fundamental, en cualquier tipo de movilización, aplicar los principios fundamentales de la mecánica corporal.

Es imprescindible antes de movilizar a cualquier paciente, tener en cuenta su estado, saber si está en condiciones de colaborar o no y si es posible contar con su ayuda para el cambio de postura, para con todo ello, determinar la mejor forma de llevar a cabo la movilización1.

Situaciones que nos encontramos ante el paciente:

-Cuando la movilización se realiza a un paciente que no colabora, serán necesarios un mínimo de dos celadores o un celador y un TCAE.

-Cuando en la movilización se puede contar con la ayuda del paciente, será necesario un solo celador.

-Para la movilización de un paciente con ayuda de una sábana, es necesario la colaboración de dos celadores.

-movilización de un paciente hasta el borde de la cama, se puede realizar con un solo celador.

-Girar a un paciente hasta colocarlo en posición de decúbito lateral

-Girar a un paciente hasta colocarlo en la cama hasta la posición de decúbito prono

-Movilización de un paciente hacia arriba de la cama, para llevar a cabo esta movilización existen dos procedimientos distintos en función de la cooperación del paciente.

-Si el paciente no colabora, se requieren dos celadores.

-Si el paciente colabora, con un solo celador es suficiente.

-movilización del paciente en bloque, esta movilización consiste en la técnica de hacer rodar en bloque a un paciente que se debe mantener totalmente alineado, por lo que en estos casos es imprescindible tomar cuantas precauciones sean necesarias a fin de evitar una lesión al paciente.

-Ayudar al paciente a sentarse en la cama, técnica menos utilizada, ya que hoy en día los centros sanitarios disponen de camas en las que las cabeceras se elevan de forma mecánica.

-Ayudar al paciente a sentarse en el borde de la cama

-Movilización de pacientes con la ayuda de un elevador hidráulico, utilizado en pacientes que son incapaces de colaborar lo más mínimo y son demasiados pesados para que puedan ser movilizados por el personal, asegurándose unas mínimas condiciones de seguridad1.

 

MOVILIZACION PACIENTES GERIATRICOS:

El envejecimiento es un proceso normal en la vida de las personas que conlleva una serie de cambios físicos y psíquicos en el ser humano. El envejecimiento conlleva un deterioro en la capacidad de los órganos de los sentidos, tanto en la vista, tacto, oído y otros sentidos. Y estos cambios van a influir en la independencia de las personas para realizar sus actividades básicas de la vida diaria, por tanto, los cuidados que debemos proporcionar a estos pacientes, respecto q la movilización, van a ser mayores2.

La movilidad de estas personas es fundamental para evitar un deterioro de su aparato locomotor, así como su calidad de vida, ya que la inmovilidad les provoca una disminución de la fuerza y del tono muscular, un aumento de los riesgos de infecciones, problemas respiratorios, urinarios, estreñimiento, úlceras por presión, etc.3.

Para poder prevenir la aparición de estos problemas es fundamental una movilidad adecuada y unas posturas correctas en la cama.

A fin de evitar los riesgos anteriormente citados, los cambios posturales y los ejercicios de movilización en estos pacientes consiguen que se les favorezca la comodidad y su bienestar, se evita la aparición de lesiones en la piel, se evita la aparición de deformidades, etc.

Las úlceras por presión son una de las complicaciones más frecuentes que surgen en los pacientes ingresados considerados de riesgo, de ahí que su prevención sea considerada como uno de los principales objetivos del personal de enfermería, y dentro de este personal de riesgo se encuentran los pacientes geriátricos, que como hemos visto anteriormente, los cambios que se producen por el envejecimiento van a favorecer el inmovilidad del paciente, además de los cambios que se producen en la piel que va ha hacer que sea más vulnerable a cualquier tipo de lesión debido a los cambios2.

La aparición de este tipo de lesiones es una complicación que va a influir de forma negativa en la evolución del paciente por lo que su estado general se v a ver alterado por un aumento del riesgo de infección, va a aumentar su estancia hospitalaria y va a ocasionar una pérdida de autoestima, independencia, etc, del paciente.

Las úlcera de presión se localizan en los puntos de apoyo del cuerpo, pero en los pacientes geriátricos las zonas más susceptibles se localizan en la cabeza, pecho y sacro, por los que los cambios posturales constituyen una de las acciones más importantes en la prevención de úlceras por presión en pacientes encamados o con nula, movilidad.

En los pacientes que toleran la sedestación, las movilizaciones se efectuarán en franjas horarias.

Es fundamental para el personal sanitario o no sanitario que realice las movilizaciones que realice el trabajo a través de la musculatura de las piernas en vez de utilizar la musculatura de la espalda, es decir utilizar una correcta mecánica corporal.

Así mismo existen una serie de dispositivos de protección diseñados especialmente para el manejo de la presión, que reducen los efectos sobre los pacientes, como camas, colchones, etc., Debido a la existencia de estos dispositivos, un paciente con riesgo de presentar úlcera por presión, no debe acomodarse en una cama con colchón convencional, hay que procurar un colchón anti escaras, con redistribución de presión, pero aún utilizando estos dispositivos hay que seguir haciendo los cambios posturales y demás medidas que prevean la aparición de las úlceras por presión. A fin de conocer cuál es la mejor opción para cada paciente, es fundamental hacer una valoración del paciente en todos aspectos2.

Hay que seguir las recomendaciones generales y comprobar que el paciente no tiene contraindicada ninguna de las posiciones que se emplean para efectuar los cambios posturales. Hay que realizar los cambios posturales de forma programada cada 2 o 3 horas y comprobar que el paciente se encuentra cómodo en esta posición. La utilización de colchones antiescaras, cojines u otros dispositivos especiales, ayudan a prevenir las úlceras por presión, pero simplemente ayudan, en ningún caso deben sustituir a los cambios posturales. Las maniobras en los cambios posturales no se harán de forma brusca. Hay que evitar costuras y ropa excesiva que pueda dañar la piel y hay que estimular al paciente a fin de que realice movimientos en la cama3.

 

CONCLUSIÓN

Como hemos visto anteriormente, es fundamental la función del celador en el movimiento de los pacientes para evitar la aparición de úlceras y favorecer la comodidad del paciente, hacerle sentir cómodo y a gusto durante todo el tiempo que dure su proceso para que pueda sentirse con la mayor autoestima posible. Por lo que es imprescindible que a los celadores se les proporcione la formación y apoyo necesario para realizar dicha tarea.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Estrella Pérez, Alicia. Conocimientos básicos y funciones de los celadores. Formación continuada Logoss., 10º edición- ISBN:978-84-940251-7-4
  2. Francisco Cordón Llera, Úlceras por presión, formación continuada Logoss, 2º edición. ISBN: 978-84-940251-7-4
  3. Celadores de las Instituciones Sanitarias. Formación continuada Logoss, María Teresa Bazo. Envejecimiento y sociedad. Una perspectiva internacional (colección gerontología social) 4º edición Panamericana. Argentina 2006. ISBN: 978-84-15764-08-3.

 

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