El cociente alfa/beta en radioterapia: fundamentos del modelo lineal-cuadrático, valores de referencia por órgano y su papel en el hipofraccionamiento

15 octubre 2026

 

AUTORES

  1. María Wenlin Lasala Lahoz. M.I.R (R1), Oncología Radioterápica, H.U.M.S, Zaragoza, España.
  2. Saida Macho Fillat. M.I.R (R4), Medicina Familiar Y Comunitaria, Sector II, Zaragoza, España.
  3. Andrea Ochoa Conrado. M.I.R (R2), Oncología Radioterápica, H.U.M.S, Zaragoza, España.
  4. Irene Pilar Montón Blasco. M.I.R (R3), Servicio de Cardiología, H.U.M.S, Zaragoza, España.
  5. Teresa Rueda Ortín. F.E.A Endocrinología y Nutrición, HCD Gómez Ulla, Madrid, España.
  6. Carmen Pilar Villalba Pérez. F.E.A Oncología Radioterápica, UCMORA, Zaragoza, España.

RESUMEN

El modelo lineal-cuadrático (LQ) constituye la herramienta radiobiológica de referencia para predecir la respuesta tisular a distintos esquemas de fraccionamiento en radioterapia. El cociente α/β, parámetro central de este modelo, determina la sensibilidad relativa de cada tejido al tamaño de la fracción y condiciona de forma directa las decisiones sobre dosis y fraccionamiento en la práctica clínica.

Los tejidos de respuesta precoz y la mayoría de los tumores presentan cocientes α/β elevados (en torno a 10 Gy), mientras que los tejidos de respuesta tardía se caracterizan por cocientes bajos (2-3 Gy), lo que respalda el fraccionamiento convencional de 2 Gy/día como estrategia para proteger el tejido sano sin comprometer el control tumoral. Sin embargo, un grupo relevante de tumores (próstata, mama, sarcomas de partes blandas, melanoma) presenta cocientes α/β bajos, similares a los del tejido tardío, lo que invierte esta lógica y respalda el hipofraccionamiento como estrategia radiobiológicamente racional, confirmada en ensayos aleatorizados de referencia en próstata y mama. El modelo LQ presenta, no obstante, limitaciones reconocidas a dosis por fracción muy elevadas (>8-10 Gy), como las empleadas en radioterapia estereotáctica, existiendo un debate no resuelto sobre su validez en este contexto.

Conclusiones: El conocimiento del cociente α/β de cada tejido y tumor resulta relevante para individualizar el fraccionamiento, optimizar el balance entre control tumoral y toxicidad, y fundamentar de forma racional las estrategias de hipofraccionamiento cada vez más extendidas en la práctica oncológica.

PALABRAS CLAVE

Radiobiología, fraccionamiento de la dosis de radiación, tolerancia a radiación, neoplasias de la próstata, neoplasias de la mama, sarcoma.

ABSTRACT

The linear-quadratic (LQ) model is the standard radiobiological tool for predicting tissue response to different radiotherapy fractionation schedules. The α/β ratio, the central parameter of this model, determines the relative sensitivity of each tissue to fraction size and directly informs dose and fractionation decisions in clinical practice.

Early-responding tissues and most tumours have high α/β ratios (around 10 Gy), whereas late-responding tissues are characterised by low ratios (2-3 Gy), supporting conventional fractionation (2 Gy/day) as a strategy to spare normal tissue without compromising tumour control. However, a clinically relevant group of tumours (prostate, breast, soft-tissue sarcomas, melanoma) has low α/β ratios similar to those of late-responding tissue, reversing this rationale and supporting hypofractionation as a radiobiologically sound strategy, confirmed in landmark randomised trials in prostate and breast cancer. The LQ model nonetheless has recognised limitations at very high doses per fraction (>8-10 Gy), such as those used in stereotactic radiotherapy, and its validity in this range remains debated.

Conclusions: Knowledge of the α/β ratio of each tissue and tumour is relevant for individualising fractionation, optimising the balance between tumour control and toxicity, and providing a rational basis for the hypofractionation strategies increasingly used in oncological practice.

KEY WORDS

Radiobiology, dose fractionation, radiation, radiation tolerance, prostatic neoplasms, breast neoplasms, sarcoma.

DESARROLLO DEL TEMA

La radioterapia fraccionada se fundamenta en el principio de que la administración de la dosis total en múltiples sesiones amplía el margen terapéutico entre el control tumoral y la toxicidad sobre el tejido sano, al aprovechar las diferencias en la capacidad de reparación del daño subletal entre células tumorales y células normales. Desde los trabajos pioneros de Withers y Fowler, el modelo lineal-cuadrático (LQ) se ha consolidado como la herramienta radiobiológica de referencia para cuantificar y comparar distintos esquemas de fraccionamiento1.

El presente trabajo tiene como objetivo revisar los fundamentos del modelo LQ y del cociente α/β, resumir los valores de referencia disponibles para los principales órganos y tejidos, y analizar su traducción clínica más relevante: la identificación de tumores con cociente α/β bajo como candidatos racionales al hipofraccionamiento.

El modelo lineal-cuadrático: fundamento radiobiológico:

El modelo LQ describe la fracción de células supervivientes tras una dosis de radiación mediante la expresión -ln(S) = αD + βD², donde el término α representa el daño letal directo, proporcional a la dosis, y el término β representa el daño subletal acumulativo, proporcional al cuadrado de la dosis2. El cociente α/β corresponde a la dosis a la cual ambos componentes contribuyen de forma equivalente al efecto biológico, y se expresa en gray (Gy).

Los tejidos y tumores de proliferación rápida (respuesta precoz) como la mucosa, la piel o la mayoría de los carcinomas escamosos, presentan cocientes α/β elevados (en torno a 10 Gy) lo que traduce una escasa sensibilidad al tamaño de la fracción. Los tejidos de respuesta tardía (médula espinal, riñón, pulmón, sistema nervioso central) presentan, en cambio, cocientes bajos, en torno a 2-3 Gy, siendo más sensibles a incrementos en la dosis por fracción2,3. Esta diferencia constituye la base radiobiológica del fraccionamiento convencional de 2 Gy/día, orientado a maximizar el efecto sobre el tumor (α/β alto) mientras se preserva el tejido sano de respuesta tardía (α/β bajo). En la Tabla 1 se recogen los valores de α/β de referencia habitualmente empleados para los principales órganos y tejidos2,3,4.

Traducción clínica: dosis biológica efectiva (BED) y EQD2:

A partir del modelo LQ se deriva el concepto de dosis biológica efectiva (BED), que permite comparar el efecto biológico de esquemas de fraccionamiento distintos mediante la expresión BED = nd(1 + d/[α/β]), donde n es el número de fracciones y d la dosis por fracción1,2. Un derivado de amplio uso clínico es la dosis equivalente en fracciones de 2 Gy (EQD2), que facilita la comparación directa con los esquemas convencionales y resulta especialmente útil en la planificación de la reirradiación y en la conversión entre esquemas de fraccionamiento.

Tumores de α/β bajo: una ventana terapéutica para el hipofraccionamiento:

La mayoría de los tumores comparten el cociente α/β elevado (~10 Gy) característico de los tejidos de respuesta precoz, lo que respalda el fraccionamiento convencional como estrategia general. Sin embargo, un grupo de neoplasias (entre las que destacan el cáncer de próstata, el cáncer de mama, los sarcomas de partes blandas, el melanoma y el condrosarcoma) presenta cocientes α/β bajos, comparables a los del tejido sano de respuesta tardía3. Esto invierte la lógica radiobiológica habitual: si el tumor y el tejido sano de referencia comparten un α/β similarmente bajo, el hipofraccionamiento (fracciones mayores de 2 Gy, con menor número total de sesiones) puede lograr un efecto antitumoral equivalente sin incrementar de forma proporcional la toxicidad tardía, además de aportar ventajas logísticas y de accesibilidad evidentes.

Esta hipótesis radiobiológica ha sido confirmada en ensayos aleatorizados de referencia. En cáncer de próstata, el ensayo CHHiP mostró la no inferioridad de un esquema hipofraccionado (60 Gy en 20 fracciones) frente al fraccionamiento convencional (74 Gy en 37 fracciones), sin incremento relevante de la toxicidad tardía5. De forma análoga, los ensayos START en cáncer de mama confirmaron la seguridad y eficacia a diez años de esquemas hipofraccionados (40 Gy en 15 fracciones) frente al esquema convencional de 50 Gy en 25 fracciones6. Ambos ejemplos han modificado el estándar de tratamiento en sus respectivos escenarios clínicos y constituyen la validación clínica más sólida del papel del cociente α/β como herramienta de decisión terapéutica (Tabla 2).

Limitaciones del modelo lineal-cuadrático a dosis por fracción elevadas:

Pese a su utilidad, el modelo LQ presenta limitaciones reconocidas cuando se aplica a dosis por fracción muy elevadas (superiores a 8-10 Gy), como las empleadas en radioterapia estereotáctica corporal (SBRT/SABR) o en radiocirugía. Mientras que algunos autores defienden que el modelo LQ continúa siendo una aproximación razonable incluso en este rango7, otros consideran que sobreestima el efecto biológico a dosis ablativas y proponen modelos alternativos que incorporan mecanismos adicionales de muerte celular -daño vascular, respuesta inmunitaria- no contemplados en la formulación clásica8. Este debate permanece abierto y condiciona la interpretación de los esquemas de fraccionamiento extremo cada vez más empleados en la práctica clínica.

CONCLUSIONES

El cociente α/β constituye un parámetro radiobiológico con una traducción clínica directa en el diseño de los esquemas de fraccionamiento. Su conocimiento permite anticipar la sensibilidad relativa de cada tejido u órgano al tamaño de la fracción, fundamenta el uso del fraccionamiento convencional como estrategia general, e identifica a un subgrupo relevante de tumores (próstata, mama, sarcomas, melanoma) como candidatos racionales al hipofraccionamiento, ya validado en ensayos aleatorizados de referencia. Persisten, no obstante, incertidumbres sobre la validez del modelo LQ en el rango de dosis por fracción extremas propio de la radioterapia estereotáctica, que precisan de mayor investigación.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Fowler JF. The linear-quadratic formula and progress in fractionated radiotherapy. Br J Radiol. 1989;62(740):679-94.
  2. Hall EJ, Giaccia AJ. Radiobiology for the Radiologist. 8th ed. Philadelphia: Wolters Kluwer; 2019.
  3. van Leeuwen CM, Oei AL, Crezee J, Bel A, Franken NAP, Stalpers LJA, et al. The alfa and beta of tumours: a review of parameters of the linear-quadratic model, derived from clinical radiotherapy studies. Radiat Oncol. 2018;13:96.
  4. Bentzen SM, Constine LS, Deasy JO, Eisbruch A, Jackson A, Marks LB, et al. Quantitative Analyses of Normal Tissue Effects in the Clinic (QUANTEC): an introduction to the scientific issues. Int J Radiat Oncol Biol Phys. 2010;76(3 Suppl):S3-9.
  5. Dearnaley D, Syndikus I, Mossop H, Khoo V, Birtle A, Bloomfield D, et al; CHHiP Investigators. Conventional versus hypofractionated high-dose intensity-modulated radiotherapy for prostate cancer: 5-year outcomes of the randomised, non-inferiority, phase 3 CHHiP trial. Lancet Oncol. 2016;17(8):1047-60.
  6. Haviland JS, Owen JR, Dewar JA, Agrawal RK, Barrett J, Barrett-Lee PJ, et al. The UK Standardisation of Breast Radiotherapy (START) trials of radiotherapy hypofractionation for treatment of early breast cancer: 10-year follow-up results of two randomised controlled trials. Lancet Oncol. 2013;14(11):1086-94.
  7. Brenner DJ. The linear-quadratic model is an appropriate methodology for determining isoeffective doses at large doses per fraction. Semin Radiat Oncol. 2008;18(4):234-9.
  8. Kirkpatrick JP, Brenner DJ, Orton CG. The linear-quadratic model is inappropriate to model high dose per fraction effects in radiosurgery. Med Phys. 2009;36(8):3381-4.

Anexos

Tabla 1. Valores de referencia del cociente α/β por órgano, tejido y tumor.

Órgano / tejido / tumor α/β aproximado (Gy)
Mucosa, piel (reacción aguda) ~8-10
Carcinomas escamosos (cabeza y cuello, cérvix, pulmón) ~10
Médula espinal ~2 (0,9-2)
Pulmón (neumonitis/fibrosis) ~3-4
Riñón ~2-3
Hígado ~2-3
Recto (toxicidad tardía) ~3-5
Cerebro / sistema nervioso central (necrosis tardía) ~2-3
Cáncer de próstata ~1,5-3
Cáncer de mama ~3-5
Sarcomas de partes blandas / melanoma ~0,6-3

Tabla 2. Principales ensayos aleatorizados de hipofraccionamiento en tumores de α/β bajo.

Tumor / ensayo Esquemas comparados y resultado principal
Próstata (CHHiP) 74 Gy/37 fracciones vs. 60 Gy/20 fracciones vs. 57 Gy/19 fracciones: no inferioridad del esquema de 60 Gy/20 fracciones, sin incremento relevante de la toxicidad tardía
Mama (START A y B) 50 Gy/25 fracciones vs. esquemas hipofraccionados (39-41,6 Gy/13 fracciones y 40 Gy/15 fracciones): seguridad y eficacia comparables a 10 años de seguimiento

 

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