El masaje perineal y su relación con las lesiones perineales: artículo monográfico

8 julio 2025

AUTORES

  1. María Calejero Martínez. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Cristina Antón Gutiérrez. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Jorge Fle Usón. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Alba García Varona. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Manuel Piazuelo Guíu. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Jaime Sahún Calavia. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

El trauma perineal durante el parto, incluye cualquier lesión en el área entre la vagina y el ano, como desgarros espontáneos o episiotomías. Aunque la episiotomía busca facilitar el parto y prevenir lesiones graves, estudios como los de Cochrane indican que su uso rutinario no aporta beneficios significativos. Los desgarros perineales se clasifican en grados del 1 al 4, siendo los grados 3 y 4 los más severos. Factores como la edad materna, el uso de instrumental o anestesia epidural influyen en el riesgo de lesiones. Estas pueden causar dolor, sangrado e infecciones, y a largo plazo, disfunciones de suelo pélvico e incontinencia.

El masaje perineal, aplicado prenatalmente o durante el parto, ha demostrado reducir la incidencia de episiotomías y desgarros severos, especialmente en mujeres primíparas. Su uso prenatal entre las semanas 32-34 mejora la elasticidad del periné, mientras que durante el parto puede disminuir el dolor, la hemorragia y el tiempo expulsivo. Aunque no se han encontrado beneficios directos para el recién nacido, tampoco se han reportado efectos adversos. Se considera una técnica sencilla, económica y efectiva, por lo que se sugiere su inclusión en la preparación prenatal y atención obstétrica, aunque se necesitan más estudios para validar su efectividad a largo plazo.

PALABRAS CLAVE

Trauma perineal, masaje perineal, parto vaginal.

ABSTRACT

Perineal trauma during birth includes any injury to the area between the vagina and the anus, such as spontaneous tears or episiotomies. Although episiotomy is intended to facilitate delivery and prevent severe injuries, studies like those from Cochrane indicate that routine use provides no significant benefit. Perineal tears are classified from grade 1 to 4, with grades 3 and 4 being the most severe. Risk factors include maternal age, use of instruments, and epidural anesthesia. These injuries can lead to bleeding, pain, infection, and, in the long term, pelvic floor dysfunction and incontinence.

Perineal massage, whether applied prenatally or during labor, has shown to reduce the incidence of episiotomies and severe tears, especially among first-time mothers. Prenatal massage, recommended from weeks 32–34, improves perineal elasticity, while intrapartum massage can decrease pain, hemorrhage, and the duration of the pushing stage. While no direct neonatal benefits have been observed, no adverse effects have been reported either. It is considered a simple, low-cost, and effective technique, and its inclusion in childbirth preparation and obstetric care is encouraged. However, further high-quality research is needed to standardize its use and assess long-term outcomes.

KEY WORDS

perineal injuries, perineal massage, vaginal birth.

DESARROLLO DEL TEMA

Se considera trauma perineal secundario al parto a cualquier lesión que se produce en la zona del periné, entre la vagina y el ano durante el parto. Se distinguen las episiotomías y los desgarros. La episiotomía es una incisión quirúrgica del perineo cuyo objetivo es agrandar la abertura vaginal, proteger el tono del perineo, prevenir desgarros vaginales no deseados y facilitar el parto. Sin embargo, un análisis de Cochrane ya indicó que no se justifica realizar una episiotomía de rutina para prevenir traumatismos graves y que no se identifica ningún beneficio para la madre ni para el bebé. Por el otro lado, los desgarros son lesiones que se producen de forma espontánea durante el parto, se pueden clasificar en cuatro grados, los grados 3 y 4 son los más severos e incluyen la lesión del esfínter anal y la mucosa anorrectal, respectivamente1.

El trauma perineal durante el parto es una complicación frecuente que puede estar influenciada por factores de riesgo tanto modificables como no modificables. Entre los factores modificables se incluyen el parto vaginal instrumental, la episiotomía en línea media y el uso de anestesia epidural, mientras que los factores no modificables abarcan la edad materna avanzada, el peso fetal elevado y la duración prolongada de la segunda etapa del parto2.

Las lesiones perineales pueden generar consecuencias tanto a corto como a largo plazo, afectando la calidad de vida de las mujeres que dan a luz por vía vaginal. Se han propuesto diferentes estrategias para reducir el trauma perineal, entre ellas, el masaje perineal, cuyo uso prenatal y durante el parto ha sido objeto de diversos estudios3,4.

Incidencia y consecuencias del trauma perineal:

Entre un 53-89% de las mujeres que experimentan un parto vaginal sufren lesiones perineales de diverso grado, con mayor incidencia en mujeres primíparas (4). Las complicaciones a corto plazo de los traumas perineales causados por el parto incluyen sangrado, dolor, infección y retraso en el vínculo madre-hijo1,4, mientras que a largo plazo son disfunciones del suelo pélvico, incontinencia fecal o urinaria y dificultades en la actividad sexual (4). Si además, se lesiona el esfínter anal en el parto, se puede producir incontinencia urinaria , dolor anal, dolor pélvico y disfunción sexual. Las probabilidades de dolor a los 10 días y dispareunia a los 6 meses posparto son cuatro y cinco veces mayores, respectivamente, en mujeres con traumatismo de segundo grado o episiotomía, en comparación con aquellas cuyo perineo ha permanecido intacto o ha sufrido un traumatismo perineal de primer grado. Además, las mujeres con episiotomía y/o lesión obstétrica del esfínter anal (OASIS) tienen una peor experiencia de parto que aquellas con desgarros perineales de primer y segundo grado5.

Se han estudiado diversas estrategias para su prevención, entre las cuales destacan el entrenamiento de los músculos de suelo pélvico, el uso de dispositivos especializados como el Epi-No, el uso de compresas calientes intraparto5 y el masaje perineal4.

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico durante el embarazo mejora su fuerza y flexibilidad, reduciendo así el riesgo de lesión perineal. Por otro lado, el uso de dispositivos como el entrenador de parto vaginal Epi-No ha demostrado aumentar la elasticidad del tejido perineal y reducir tanto desgarros como la necesidad de episiotomía4.

El masaje perineal es una técnica de masaje que se aplica como indica su nombre en el perineo, cuyo objetivo es aumentar la flexibilidad de los músculos perineales para que estos puedan estirarse durante el parto sin desgarrarse6. El masaje perineal ha sido recomendado en estudios para su aplicación prenatal y durante la segunda etapa del parto, ya que puede disminuir la incidencia de desgarros perineales, el número de episiotomías y reducir el dolor perineal7.

El masaje perineal prenatal se recomienda realizarlo en las últimas 5-6 semanas del embarazo, aplicándose con lubricantes hidrosolubles o aceites vegetales. La técnica estándar consiste en la inserción de uno o dos dedos en la vagina a unos 3-4 cm, ejerciendo una presión suave sobre el perineo y deslizándolo hacia afuera y los lados. Se recomienda iniciarlo entre la semana 32 y 34 del embarazo, con sesiones de 8 a 10 minutos.

En cuanto a su efectividad la bibliografía difiere. Diversos estudios han mostrado resultados favorables al uso del masaje perineal prenatal en la prevención del trauma perineal, mostrando un incremento de perinés íntegros tras el parto. Además, se ha observado una reducción en la tasa de episiotomías y desgarros espontáneos que requieren sutura, especialmente entre mujeres primigestas. La mayoría de los estudios afirman que el masaje perineal sí previene los desgarros de tercer y cuarto grado, sin embargo, no se encuentran diferencias en la prevención de desgarros de primer y segundo grado3.

Efectos del masaje perineal antenatal en el posparto:

En cuanto a los beneficios que se han demostrado durante el postparto, el masaje perineal aplicado antes del parto se ha asociado con una disminución del dolor postparto inmediato y en los tres meses posteriores al parto. No se ha encontrado relación significativa entre el masaje perineal prenatal y la aparición de incontinencia urinaria o fecal, aunque un estudio reportó una reducción del 17% en la incontinencia anal por gases. Tampoco se ha evidenciado una relación entre el masaje perineal prenatal y la insatisfacción sexual posparto3.

Beneficios adicionales del masaje perineal durante el parto:

Para su aplicación se realiza en la segunda etapa del parto. La matrona realiza un masaje perineal suave entre con un movimiento en forma de U entre las posiciones de las 3 y las 9, usando guantes estériles y lubricante estéril . Se aplica durante 10 minutos y el grado de presión descendente con el pulgar se determina de acuerdo con la respuesta de la madre. El masaje perineal se aplica cuando se alcanza el plano Hodge II, entre las contracciones maternas e independientemente de la posición materna5.

El masaje perineal durante la segunda etapa del parto ha demostrado varios beneficios: reducción del riesgo de laceraciones perineales y episiotomía, disminución de la duración de las etapas del parto al mejorar la coordinación entre contracciones uterinas, respiración y esfuerzo expulsivo, reducción de la hemorragia intraparto y posparto al minimizar lesiones graves y mejorar la circulación sanguínea en la zona; y menor riesgo de dolor perineal persistente después del parto4.

El masaje perineal durante la segunda etapa del parto, añadido a la aplicación de compresas calientes, ha demostrado tener un efecto protector, aumentando la incidencia de perineos intactos y una disminución de las tasas de desgarro de segundo grado, OASIS y episiotomía. Esta técnica es factible, económica y reproducible, por lo que podría emplearse5. Si bien no se ha demostrado que el masaje perineal mejore los resultados neonatales, tampoco se han identificado efectos adversos para los recién nacidos4.

 

CONCLUSIONES

El masaje perineal, tanto prenatal como durante el parto, se presenta como una estrategia eficaz para reducir la incidencia de trauma perineal y mejorar la recuperación posparto. Su aplicación en programas de preparación para el parto y en la asistencia obstétrica podría contribuir significativamente a la salud y bienestar de las mujeres durante y después del parto. No obstante, se requieren estudios adicionales de alta calidad para estandarizar su aplicación y evaluar sus efectos a largo plazo4.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Milka W, Paradowska W, Kołomańska-Bogucka D, Mazur-Bialy AI. Antenatal perineal massage – risk of perineal injuries, pain, urinary incontinence and dyspareunia – a systematic review. J Gynecol Obstet Hum Reprod. 2023;52(8):102627. doi:10.1016/j.jogoh.2023.102627
  2. Okeahialam NA, Sultan AH, Thakar R. The prevention of perineal trauma during vaginal birth. Am J Obstet Gynecol. 2022;227(5):701–710. doi:10.1016/j.ajog.2022.06.021
  3. Azón E, Mir E, Hernández J, Aguilón JJ, Torres AM, Satústegui PJ. Actualización sobre la efectividad y evidencia del masaje perineal ante-natal. An Sist Sanit Navar. 2021;44(3):437–450. doi:10.23938/assn.0976
  4. Yin J, Chen Y, Huang M, Cao Z, Jiang Z, Li Y. Effects of perineal massage at different stages on perineal and postpartum pelvic floor function in primiparous women: a systematic review and meta-analysis. BMC Pregnancy Childbirth. 2024;24:405. doi:10.1186/s12884-024-06586-w
  5. Rodrigues S, Silva P, Rocha F, Monterroso L, Silva JN, Sousa NQ, Escuriet R. Perineal massage and warm compresses – Randomised controlled trial for reduce perineal trauma during labor. Midwifery. 2023;124:103763. doi:10.1016/j.midw.2023.103763
  6. Balachandran AA, Wong KKW, Thakar R. Risk factors for and management of obstetric anal sphincter injury. Obstet Gynaecol Reprod Med. 2022;32(6):105–109. doi:10.1016/j.ogrm.2022.04.002
  7. Chen Q, Qiu X, Fu A, Han Y. Effect of prenatal perineal massage on postpartum perineal injury and postpartum complications: a meta-analysis. Comput Math Methods Med. 2022;2022:3315638. doi:10.1155/2022/3315638

 

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