- Francisco Javier Álvarez Arjonilla. Matrón. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- María Jiménez Amuedo. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Alicia Román Rojas. Matrona. Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Laura Santos Rodríguez. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
RESUMEN
La matrona desempeña un papel vital en la atención clínica y transformadora frente a la violencia machista y sexual, integrando liderazgo, formación específica y respuesta sanitaria coordinada. Su intervención comprende la detección precoz, valoración integral, manejo urgente, recogida y custodia forense de pruebas, y el diseño de seguimientos personalizados. La implementación del Protocolo Común del Sistema Nacional de Salud para la Actuación Sanitaria ante la Violencia Sexual (2023) y del avanzado Protocolo Andaluz para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género ofrece un marco garantista, seguro y humanizado. Estos protocolos destacan la importancia de atender con especial cuidado a colectivos vulnerables y aplicar una perspectiva interseccional que reconozca la complejidad de factores sociales, culturales y personales que afectan la vivencia y atención de la violencia. La coordinación interdisciplinar, junto con la Ley Orgánica 2/2020, refuerza el papel de la matrona como figura garante de la autonomía, consentimiento informado y dignidad, asegurando una práctica ética y eficaz. Se evidencian también barreras como la falta de recursos, formación insuficiente y resistencias culturales, que deben ser superadas para avanzar hacia una sanidad inclusiva y sensible. Este artículo destaca el liderazgo clínico transformador de las matronas y ofrece recomendaciones para fortalecer su rol en la atención integral con perspectiva interseccional y derechos humanos.
PALABRAS CLAVE
Matrona, perspectiva de género, liderazgo clínico, violencia sexual, protocolos sanitarios.
ABSTRACT
The midwife plays a vital role in both clinical and transformative care in response to gender-based and sexual violence, integrating leadership, specialized training, and coordinated healthcare response. Her intervention includes early detection, comprehensive assessment, urgent management, forensic evidence collection and custody, and the design of personalized follow-ups. The implementation of the Common Protocol of the National Health System for Healthcare Action in Cases of Sexual Violence (2023) and the advanced Andalusian Protocol for Healthcare Action in Cases of Gender-Based Violence provides a guaranteed, safe, and humane framework. These protocols emphasize the importance of providing special care to vulnerable populations and applying an intersectional perspective that recognizes the complexity of social, cultural, and personal factors affecting the experience and management of violence. Interdisciplinary coordination, together with Organic Law 2/2020, reinforces the midwife’s role as a guarantor of autonomy, informed consent, and dignity, ensuring ethical and effective practice. Barriers such as lack of resources, insufficient training, and cultural resistance are also evident and must be overcome to advance toward an inclusive and sensitive healthcare system. This article highlights the transformative clinical leadership of midwives and offers recommendations to strengthen their role in comprehensive care with an intersectional and human rights-based perspective
KEY WORDS
Midwife, gender perspective, clinical leadership, sexual violence, health protocols.
DESARROLLO DEL TEMA
En la atención sanitaria contemporánea, las matronas se constituyen como agentes transformadores capaces de ofrecer una respuesta clínica y social con perspectiva de género ante la violencia machista y sexual1. La violencia estructural se expresa y afecta de manera diversa según factores de interseccionalidad que incluyen discapacidad, origen étnico, identidad sexual, situación socioeconómica, ruralidad o situación administrativa, entre otros2. Los protocolos oficiales, como el Protocolo Común del Sistema Nacional de Salud (SNS) para la Actuación Sanitaria ante la Violencia Sexual (2023) destacan la necesidad de una atención integral, respetuosa y específica para estos colectivos vulnerables, asegurando acompañamiento y respeto a su diversidad y derechos3. En este contexto, la Ley Orgánica 2/2020 proporciona un marco jurídico que protege la autonomía y la dignidad de las mujeres, reforzando la práctica clínica basada en el consentimiento informado y la protección integral4. La formación especializada de las matronas en estos ámbitos es esencial para garantizar una atención humanizada, segura y efectiva.
1. Liderazgo clínico y rol terapéutico:
La matrona asume un rol clínico fundamental en la atención directa y personalizada a mujeres víctimas de violencia de género y sexual, con intereses y necesidades diferenciadas por su diversidad social y funcional. Entre sus funciones destacan5:
- Detección precoz mediante anamnesis sensible, exploración meticulosa y escucha activa, identificando signos físicos y emocionales compatibles con violencia.
- Valoración clínica integral, con aplicación de protocolos estandarizados que contemplan aspectos médicos, psicológicos y sociales, priorizando la seguridad inmediata.
- Manejo clínico urgente, que incluye estabilización, control del dolor, profilaxis post-exposición (anticoncepción de emergencia, prevención de ITS), valoración obstétrica y ginecológica, y otras exploraciones necesarias.
- Recogida y custodia forense de pruebas en un único acto, asegurando la cadena de custodia para su validez legal sin revictimización.
- Planificación personalizada del seguimiento, con rutas asistenciales integrales en salud mental, ginecología, trabajo social y otros recursos, adecuadas a las necesidades específicas de cada mujer.
2. Aplicación del Protocolo Común del SNS y atención interseccional:
El Protocolo Común del SNS enfatiza la creación de entornos seguros y confidenciales para la valoración, evaluación clínica exhaustiva y el manejo inmediato, con especial atención a colectivos vulnerables3. Entre estos se incluyen mujeres con discapacidad, trastornos mentales, situación migratoria irregular, diversidad sexual, origen étnico-cultural diferenciado o en contextos de privación social. En cada caso la atención se adapta para minimizar los riesgos agravados por estas situaciones, garantizando que los derechos de todas las mujeres sean respetados y que las intervenciones sean comprensibles y accesibles3. La coordinación interdisciplinar con recursos de salud mental, sociales y comunitarios es obligatoria para asegurar la continuidad y la calidad asistencial.
3. Protocolo Andaluz: un referente avanzado:
El Protocolo Andaluz se destaca por su atención diferenciada según el contexto y características de las víctimas, contemplando como colectivos vulnerables a las mujeres embarazadas, menores y mujeres con discapacidad6. Propone procedimientos específicos en la recogida forense, formación especializada para matronas y equipos de respuesta rápida. También hace énfasis en el consentimiento informado y la voluntariedad, garantizando que la mujer participe activamente en su proceso6. Este modelo representa un ejemplo a seguir para profesionales y servicios sanitarios comprometidos con una atención integral y sensata.
4. Formación clínica y competencias:
Por su impacto, la formación de las matronas debe incluir actualización en valoración y manejo clínico de lesiones físicas y psicológicas, comunicación con perspectiva de género, manejo de crisis, competencias forenses y legislación sanitaria, incluyendo el cumplimiento de la Ley Orgánica 2/2020. La comprensión profunda de la interseccionalidad y el abordaje a colectivos vulnerables fortalecen la calidad asistencial y evitan prácticas discriminatorias7.
5. Barreras en la aplicación clínica:
Las matronas enfrentan múltiples obstáculos para la completa aplicación de protocolos, destacando la sobrecarga asistencial que limita el tiempo para una atención exhaustiva; insuficiente formación práctica específica en género y diversidad; carencia de espacios seguros y personal de apoyo; dificultades en coordinación multidisciplinar; resistencia cultural e institucional; temor a repercusiones legales; falta de interés o actualización institucional; además, rígidas jerarquías hospitalarias que limitan su liderazgo autónomo; y un retroceso en las políticas públicas de género recientes, que afecta directamente la implantación de enfoques sensibles y efectivos8.
6. Beneficios clínicos e impacto
El liderazgo clínico de la matrona asegura mayor detección temprana, reducción de daños físicos y psicológicos, mayor adherencia a tratamientos y recuperación integral, disminución de complicaciones ginecológicas y obstétricas, y empoderamiento efectivo de las mujeres, contribuyendo así a la equidad en salud y bienestar comunitario9.
7. Recomendaciones:
Para fortalecer este rol se recomienda:
- Integrar formación clínica y forense continua actualizada.
- Potenciar equipos interdisciplinarios con participación de matronas.
- Garantizar entornos seguros y recursos adecuados.
- Evaluar periódicamente protocolos y prácticas.
- Promover un cambio cultural institucional, reconociendo a las matronas como agente central del enfoque integral, interseccional y basado en derechos humanos10.
CONCLUSIÓN
Las matronas, aplicando con rigor los protocolos nacionales y autonómicos, y respaldadas por la Ley Orgánica 2/2020, juegan un papel insustituible en la prevención, detección y atención sanitaria ante la violencia machista y sexual. Su liderazgo clínico, formación especializada y compromiso ético garantizan intervenciones seguras, humanizadas e inclusivas, centradas en los derechos y la dignidad de las mujeres. Incorporar la interseccionalidad y responder con sensibilidad a los colectivos vulnerables es clave para avanzar hacia un sistema sanitario feminista, justo y eficaz.
BIBLIOGRAFÍA
- Organización Mundial de la Salud. Respondiendo a la violencia de pareja y la violencia sexual contra las mujeres: directrices de la OMS. Ginebra: OMS; 2013.
- Ministerio de Igualdad. Guía para la atención integral a mujeres víctimas de violencia machista. Madrid; 2023.
- Ministerio de Sanidad. Protocolo Común del SNS para la actuación sanitaria ante la violencia sexual. Madrid; 2023.
- Ley Orgánica 2/2020, de 15 de diciembre, de protección a víctimas de violencia de género y sexual. BOE nº 331; 2020.
- Escuriet R, Vázquez C. Humanización y calidad en la atención de matronas en contextos de violencia de género. Rev Catal Salud Pública. 2023;17(2):45-58.
- Servicio Andaluz de Salud. Protocolo Andaluz para la actuación sanitaria ante la violencia de género. 4ª Edición. Sevilla; 2024.
- Asociación de Matronas de España. Formación en perspectiva de género y atención a violencia de género para matronas. Madrid; 2024.
- López R et al. Retos para la atención sanitaria a víctimas de violencia machista: papel de las matronas. Atón Primaria. 2022;54(2):102104.
- UNFPA. Violencia de género y respuesta sanitaria. Nueva York, 2021.
- Federación de Matronas de España. Recomendaciones para atención integral con perspectiva de género. Madrid; 2023.