- Ana García Rodrigo. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa Zaragoza, España.
- Laura Rodríguez Pedraz. Enfermera en Centro de Salud Actur Sur. Zaragoza, España.
- Carmen Marchand Romeu. Enfermera en Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.
- Gonzalo Enrique Arbués Redondo. Enfermero en Hospital Miguel Servet. Zaragoza, España.
- María Faure Germán. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.
RESUMEN
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurodesarrollativo que afecta a niños y adolescentes, caracterizado por inatención, hiperactividad e impulsividad. El tratamiento farmacológico, principalmente con estimulantes como el metilfenidato o no estimulantes como atomoxetina y guanfacina, se utiliza junto con terapias conductuales para mejorar los síntomas. Una preocupación frecuente ha sido si dicho tratamiento podría incrementar el riesgo de abuso de sustancias durante la adolescencia.
La evidencia recopilada en estudios epidemiológicos y metaanálisis sugiere que el tratamiento farmacológico del TDAH no aumenta el riesgo de consumo de drogas en adolescentes. Por el contrario, algunos estudios señalan un posible efecto protector, reduciendo la probabilidad y gravedad de conductas de abuso de sustancias a largo plazo. Sin embargo, los resultados no son homogéneos, y la influencia de factores como la edad, el sexo, la duración del tratamiento y la presencia de comorbilidades puede modificar los resultados. Además, muchos estudios se han realizado principalmente en muestras masculinas, lo que limita la generalización de los hallazgos a adolescentes femeninas2,3,4.
En general, el tratamiento farmacológico del TDAH puede considerarse seguro en relación con el riesgo de consumo de sustancias, siempre que se realice bajo supervisión médica adecuada, con un diagnóstico preciso y un seguimiento individualizado. La evidencia respalda la importancia de personalizar la terapia según características del paciente, como edad, sexo, comorbilidades y respuesta previa a la medicación.
PALABRAS CLAVE
TDAH, tratamiento farmacológico, drogas ilícitas.
ABSTRACT
Attention-deficit/hyperactivity disorder (ADHD) is a neurodevelopmental disorder affecting children and adolescents, characterized by inattention, hyperactivity, and impulsivity. Pharmacological treatment, mainly with stimulants such as methylphenidate or non-stimulants like atomoxetine and guanfacine, is commonly combined with behavioral therapies to improve symptoms. A frequent concern has been whether such treatment could increase the risk of substance abuse during adolescence.
Evidence from epidemiological studies and meta-analyses suggests that pharmacological treatment of ADHD does not increase the risk of drug use in adolescents. On the contrary, some studies indicate a potential protective effect, reducing the likelihood and severity of substance abuse over the long term. However, results are not entirely consistent, and factors such as age, sex, treatment duration, and the presence of comorbidities may influence outcomes. Furthermore, many studies have predominantly included male participants, limiting the generalizability of findings to female adolescents.
Overall, pharmacological treatment of ADHD can be considered safe regarding the risk of substance use when administered under proper medical supervision, with accurate diagnosis and individualized monitoring. Evidence supports the importance of tailoring therapy to patient characteristics, including age, sex, comorbidities, and prior medication response.
KEY WORDS
ADHD, pharmacological treatment, illicit drugs.
INTRODUCCIÓN
¿Qué es el trastorno por déficit de atención (TDAH)?, ¿cuál es su tratamiento?
El trastorno por déficit de atención conocido por el acrónimo TDA,TDAH O ADHD en inglés, es una de las patologías del neurodesarrollo más comunes y crónicas si hablamos de niños. Aunque puede aparentar ser un diagnóstico médico de una persona “despistada”, es un trastorno potencialmente grave. Cursa con desatención, hiperactividad e impulsividad, conductas que interfieren en el rendimiento escolar y en sus relaciones sociales.
Hoy en día, su etiología sigue siendo desconocida, aunque parece asociarse con con factores genéticos así como del entorno que disponen a la personal a ser más vulnerable a sufrir una disfunción catecolaminérgica, dopamina (DA) y noradrenalina (NA), a nivel central y fundamentalmente en la corteza prefrontal (CPF).
El diagnóstico (dx) principal está basado en los criterios establecidos en el DSM. Se incluyen 3 síntomas cardinales distribuidos en: inatención e hiperactividad/impulsividad. Además, se debe llevar a cabo un estudio cuidadoso de la historia personal así como familiar relacionada con hitos del desarrollo, enfermedades médicas, agudeza visual, audición, abuso de sustancias e historia psicosocial. También se debe realizar un examen físico y evaluar la posibilidad de que exista una comorbilidad asociada.
Este trastorno no tiene cura, pero el tratamiento (TTO) puede ayudar mucho con los síntomas. En la mayoría de los casos, el TDAH se trata mejor combinando la terapia conductual y el uso de medicamentos.
Para ello, existen dos grupos de fármacos:
Estimulantes Son los más conocidos y utilizados. Un ejemplo de ellos es el Metilfenidato, que actúa incrementando la disponibilidad de dopamina y noradrenalina en el espacio sináptico. Tras el Metilfenidato, las anfetaminas son los fármacos más comercializados para el tratamiento del TDAH, indicados en niños de más de 6 años si la respuesta al Metilfenidato ha sido insuficiente. Dadas sus características, no produce ningún efecto esnifada ni pinchada, a diferencia de otras anfetaminas.
No estimulantes Como alternativa farmacológica al uso de psicoestimulantes para el tratamiento de déficit por atención, se han comercializado distintas sustancias como la Guanfacina y Atomexetina. Esta última es un inhibidor de la recaptación de noradrenalina que incrementa los niveles de dopamina y mejora la concentración, atención y función ejecutiva. Mientras, la Guanfacina está autorizada únicamente cuando los fármacos estimulantes no han resultado beneficiosos. Se trata de un agonista selectivo del receptor alfa-2A adrenérgico y no está muy bien definido su mecanismo de acción. Un dato llamativo es que este fármaco tiene gran cantidad de usos, siendo uno de ellos para la dependencia del tabaco y para el síndrome de la abstinencia a la heroína.
Ambos grupos son adecuados y su elección se va a ver determinada por la edad del paciente, los síntomas que presente, la respuesta anterior a otros fármacos, la interacción con otros medicamentos y la presencia o no de otras patologías1.
Establecer si el tratamiento farmacológico está ligado a un mayor abuso de drogas durante la adolescencia-juventud en niños que sufren TDAH.
FUENTES DE DATOS:
Se realizó una revisión bibliográfica en la base de datos Science Direct utilizando como descriptores “ADHD“, “pharmacological treatment“ y “drugs”. Se obtuvieron 379 resultados y fue utilizado 2 de ellos por cumplir con lo siguientes criterios de inclusión: texto en español o inglés y fecha de publicación de no más de 10 años.
En la base de datos Pubmed, se utilizaron como descriptores los términos “ADHD”, “treatment” y “substance use”. Se obtuvieron 552 resultados y fueron utilizados 2 de ellos por cumplir con los siguientes criterios de inclusión: texto en español o ingles, texto completo y fecha de publicación de no más de 10 años.
RESULTADOS
¿Es el tratamiento farmacológico un riesgo para el abuso de drogas durante la adolescencia-juventud?
- Se encuentra evidencia de que el TTO con medicamentos para el TDAH reduce la probabilidad y la gravedad de una amplia gama de resultados negativos para la salud a corto plazo y de por vida. Concretamente, los resultados de abuso de sustancias hablan de los efectos a largo plazo del tratamiento farmacológico. El estudio realizado en Carolina del Sur y en el que se incluyeron 145,264 niños y adolescentes, sugiere que en niños que estén bajo TTO farmacológico, tener un trastorno por abuso de drogas se ve reducido en un 7,3%2.
- Según un estudio farmacoepidemiológico llevado a cabo en EE. UU, se evidencia que existe una disminución importante en los eventos que están relacionados con el consumo de sustancias en personas que se encuentran recibiendo tratamiento para el TDAH. Los autores del estudio analizaron a 2.993.887 adolescentes, objetivando en los hombres una reducción del 35% y un 31% en mujeres. Un diseño de estudio similar que usó datos del registro nacional de Suecia, llegó a las mismas conclusiones. Este estudio trató con 26.249 hombres y 12.504 mujeres con TDAH, los cuales tuvieron un seguimiento durante un período de 3 años. Se encontraron tasas un 31% más bajas de problemas relacionados con el abuso de sustancias. Además, un metaanálisis llevado a cabo en 2003 estudió un conjunto de datos de los que 674 casos estaban siendo tratados con estimulantes para el TDAH y 360 no. El estudio encontró una reducción de 1,9 veces con respecto al riesgo de trastornos por uso de sustancias en el grupo tratado. Así pues, el tratamiento de niños y adolescentes con fármacos estimulantes (y no estimulantes) para el TDAH disminuye en vez de aumentar el riesgo3.
- Se realizó un metaanálisis de 15 estudios longitudinales que incluían a 2565 individuos para verificar si el TTO con medicación, (generalmente metilfenidato), predecía los resultados posteriores en relación con las sustancias, a lo que se concluyó que los niños que recibieron TTO con medicación estimulante fueron en general, equivalentes a los niños con TDAH que no habían recibido.
Si es cierto, que un metaanálisis realizado hace 10 años sobre este tema difiere en lo expuesto al confirmar que el tratamiento estimulante para el TDAH redujo significativamente los problemas posteriores relacionados con el consumo de sustancias. Aunque el estudio original se basó únicamente en 6 estudios, fue muy acreditado debido al alto número de citas que se usó. De manera crucial, los descubrimientos del metaanálisis actual, el cual abarca una muestra más extensa (incluso incluye estudios no publicados), sugerieron que no existe un riesgo mayor o menor.
Los investigadores han sostenido que el supuesto efecto protector del TTO farmacológico en el estudio de Biederman et al puede haber revelado en cambio, diferencias en relación con la edad, ya que los participantes de más edad tienen más probabilidades de haber probado sustancias en algún momento o de haber cumplido incluso los criterios de abuso. Por lo tanto, la edad en el momento de seguimiento es una consideración importante ya que los patrones de consumo de drogas pueden cambiar en relación a la edad de los individuos.
Además, las muestras son predominantemente masculinas, a diferencia por ejemplo del estudio de Wilens et al, que es totalmente femenino y que sugirió que el tratamiento farmacológico para el TDAH constituye un factor protector ante el consumo de estupefacientes posterior. Es por lo tanto importante considerar los diferentes sexos para los resultados de la medicación estimulante y el consumo de sustancias4.
DISCUSIÓN
Aunque la evidencia indica que el tratamiento farmacológico del TDAH no aumenta el riesgo de consumo de drogas en la adolescencia e incluso puede tener un efecto protector, la mayoría de los estudios se han realizado en muestras predominantemente masculinas, lo que limita la generalización a niñas y adolescentes femeninas. Además, los diseños metodológicos difieren: algunos metaanálisis incluyen únicamente estudios publicados, mientras otros integran datos no publicados, lo que puede sesgar los resultados. Otro aspecto importante es la duración del seguimiento, ya que la mayoría de las investigaciones cubren solo hasta la adolescencia y no permiten evaluar el impacto a largo plazo en la adultez. Por último, las comorbilidades frecuentes, como trastornos de ansiedad o depresión, no siempre se controlan, lo que podría influir en el riesgo de consumo de sustancias y en la interpretación del efecto protector de la medicación.
- El riesgo de que aparezcan problemas de adición en la adolescencia o juventud no está relacionado con el tratamiento farmacológico en niños que sufran TDAH. Además, se han encontrado estudios que afirman que recibir tratamiento farmacológico puede resultar incluso un factor protector, aunque otros lo desmienten.
- Es vital que exista un correcto diagnóstico ante esta enfermedad y que el tratamiento farmacológico sea controlado para evitar posibles usos indebidos.
- La individualización de la terapia (tipo de fármaco, dosis, edad, sexo, comorbilidades) es fundamental.
- Un diagnóstico precoz y un seguimiento continuo son esenciales para maximizar beneficios y minimizar riesgos.
BIBLIOGRAFÍA
- Rodillo Eliana B. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en adolescentes. Revista Médica Clínica Las Condes [Internet]. 2025 Ene-Feb [citado 12 nov 2025]; 26(1). Disponible en: https://www.elsevier.es/pt-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-trastorno-por-deficit-atencion-e-S0716864015000097?utm_source=
- Chorniy A, Kitashima L. Sex, drugs, and ADHD: The effects of ADHD pharmacological treatment on teens’ risky behaviors. ScienceDirect [Internet]. 2016 Dic [citado 12 nov 2025];43. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0927537116300665?via%3Dihub
- Asherson P. Drug Treatments for ADHD Reduce Risk of Substance Use Disorders. Pubmed [Internet]. 2017 Sep [citado 12 nov 2025]; 174(9). Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28859502/
- Humphreys K.L, Eng T, Lee S.S. Stimulant Medication and Substance Use Outcomes. Pubmed [Internet]. 2019 Ago [citado 12 nov 2025]; 70(7). Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6688478/