Estrategias de prevención del deterioro cognitivo en ancianos: artículo monográfico

8 julio 2025

AUTORES

  1. María Calejero Martínez. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Cristina Antón Gutiérrez. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Jorge Fle Usón. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Alba García Varona. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Manuel Piazuelo Guíu. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Jaime Sahún Calavia. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

El deterioro cognitivo es un trastorno caracterizado por la disminución persistente de funciones como la memoria, atención o lenguaje, siendo el Alzheimer la causa más común en adultos mayores. Actualmente, no existe un tratamiento efectivo, pero los cambios cerebrales ocurren años antes de los síntomas, lo que ofrece una gran ventana para aplicar acciones preventivas.

Diversos factores aumentan el riesgo de deterioro cognitivo, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, hipertensión, así como una dieta poco saludable. En este contexto, la dieta mediterránea y la dieta DASH han demostrado efectos protectores. Estas dietas, ricas en antioxidantes, ácidos grasos saludables y vitaminas, incluyen alimentos como frutas, verduras, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva. A su vez, se desaconseja el consumo excesivo de carne roja, ultraprocesados y alcohol.

Aunque no hay consenso sobre la eficacia de los suplementos, seguir una dieta equilibrada parece más beneficioso. Por otro lado, el ejercicio físico también desempeña un papel clave, reduciendo el riesgo de demencia mediante la mejora del funcionamiento cerebral, la salud cardiovascular y el estado emocional. Se ha observado que caminar más de 10 000 pasos al día puede asociarse con menor riesgo de demencia, estimándose que hasta un 3% de los casos podrían prevenirse con mayor actividad física.

Las intervenciones que combinan dieta saludable, ejercicio y estimulación cognitiva han mostrado mejores resultados que aquellas centradas en un solo enfoque. Por tanto, se recomienda al personal sanitario, especialmente de atención primaria, fomentar estilos de vida saludables para prevenir el deterioro cognitivo en personas mayores.

PALABRAS CLAVE

Deterioro cognitivo, dieta, ejercicio físico.

ABSTRACT

Cognitive impairment is a condition characterized by a persistent decline in one or more cognitive functions, such as memory, attention, or language, with Alzheimer’s disease being the most common cause in older adults. Although there is currently no effective treatment, pathological brain changes begin years before clinical symptoms appear, offering a window of opportunity for preventive strategies.

Several risk factors contribute to cognitive decline, including cardiovascular disease, diabetes, obesity, hypertension, and an unhealthy diet. In this context, the Mediterranean and DASH diets have shown protective effects. These diets, rich in antioxidants, healthy fats, and vitamins, emphasize the intake of fruits, vegetables, legumes, fish, nuts, and olive oil. Excessive consumption of red meat, processed foods, and alcohol should be avoided, as they are linked to increased cognitive decline.

While there’s no clear consensus on the effectiveness of supplements, a balanced diet appears to be more beneficial. In addition to diet, physical exercise (PE) plays a key role in preventing cognitive decline. PE helps reduce cardiovascular risk, supports brain activity, and improves emotional well-being, including sleep, depression, and anxiety—factors strongly linked to dementia. Walking more than 10,000 steps a day has been associated with a reduced risk of dementia, and studies estimate that up to 3% of dementia cases could be prevented by increasing physical activity.

Multidomain interventions that combine healthy eating, exercise, and cognitive training show greater effectiveness than single-focus approaches. Therefore, primary care health professionals are encouraged to promote healthy lifestyle habits, including diet and regular physical activity, especially in individuals at risk of cognitive decline.

KEY WORDS

Cognitive impairment, diet, physical exercise.

DESARROLLO DEL TEMA

El deterioro cognitivo es un trastorno clínico que se caracteriza por una disminución persistente en al menos una función cognitiva como la memoria, atención, función ejecutiva, capacidad visoespacial o el lenguaje, en comparación con lo que se consideraría normal para una persona de la misma edad y nivel educativo. En adultos mayores la causa más frecuente es el Alzheimer, lo cual lo convierte en un importante problema de salud pública.

Otras causas frecuentes en mayores son la demencia por cuerpos de Lewy y la degeneración lobar frontotemporal, especialmente en su variante conductual. Se distingue otro grupo, el deterioro cognitivo de origen vascular, que comprende un grupo heterogéneo cuyo origen son las patologías cerebrovasculares, siendo su forma más grave la demencia vascular, que es la segunda causa de demencia en mayores después del Alzheimer y posiblemente la primera en mayores de 90 años. Por otro lado, existen causas de deterioro cognitivo potencialmente reversibles como son los fármacos, la depresión, la hidrocefalia a presión normal, infecciones (VIH, sífilis) y las causas metabólicas.

En cuanto a la prevalencia del deterioro cognitivo, se estima que su prevalencia global en mayores de 75 años varía entre el 3% y el 20%, siendo mayor en mujeres, y aumentando con la edad1.

Se han identificado numerosos factores de riesgo relacionados con la demencia, como una dieta inadecuada. Más allá, estudios han demostrado el efecto protector de la dieta mediterránea frente al deterioro cognitivo en personas mayores1. En diferentes estudios se ha observado el efecto protector que tienen el consumo de aceite de oliva y los frutos secos para prevenir el deterioro cognitivo, más allá, estudios han señalado puntuaciones más altas en el test Mini-Mental State Examination (MMSE) en aquellos individuos que consumían legumbres, nueces, cereales integrales con frecuencia, o bien seguían una dieta mediterránea o dieta antihipertensiva, también llamada dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension)2.

Otros factores de riesgo encontrados para el desarrollo de deterioro cognitivo son eventos cardiovasculares, obesidad, diabetes, la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares2. Los cuales también se pueden prevenir con la dieta. Tanto la dieta DASH como la mediterránea incluyen alimentos con propiedades neuroprotectoras y cardioprotectoras.

La dieta DASH y mediterránea son ricas en antioxidantes, vitaminas B, polifenoles, ácidos grasos poliinsaturados (PUFA), ácidos grasos monoinsaturados (MUFA) y ácido docosahexaenoico; los cuales los podemos encontrar en alimentos como: vegetales, frutas como fresas y arándanos, nueces y semillas, granos integrales, legumbres, grasas saludables, pescado y aves. Además, se recomienda limitar el consumo de carne roja, dulces, alimentos procesados y bebidas azucaradas; también se ha observado que el consumo excesivo de alcohol acelera el desarrollo de deterioro cognitivo además de afectar negativamente a la salud en otros aspectos2.

Aunque se anime a seguir una dieta rica en ácidos grasos PUFA, como el omega-3, y en micronutrientes, como el magnesio, no existe un consenso claro en cuanto a si la suplementación sería positiva para evitar el desarrollo de deterioro cognitivo2.

En la actualidad, no hay un tratamiento efectivo para el deterioro cognitivo. Los cambios patológicos que se producen en la demencia aparecen mucho antes de las manifestaciones clínicas. Esto brinda una amplia ventana de tiempo para aplicar estrategias preventivas que ayuden a retrasar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento y la demencia2.

En cuanto al tratamiento farmacológico no existe evidencia concluyente que respalde el uso de antiinflamatorios, suplementos hormonales (estrógeno/progestina), antihipertensivos, antidiabéticos o medicamentos para la demencia, en la prevención del deterioro cognitivo en personas con función cognitiva normal o con deterioro cognitivo leve. Las terapias no farmacológicas como el entrenamiento cognitivo o el ejercicio físico tampoco son concluyentes. Sin embargo, las intervenciones multidimensionales que combinan la dieta, el entrenamiento cognitivo y la actividad física han mostrado mejoras significativas2.

Otra estrategia muy estudiada es el ejercicio físico (EF). Se considera que es una estrategia común, con beneficios demostrados tanto para la prevención como para el tratamiento. Recientemente se ha demostrado que el EF y un alto número de pasos al día (más de 10 000 pasos), en particular, podrían reducir el riesgo de deterioro cognitivo3. Es más, se ha estimado que el 3% de los casos de demencia podrían prevenirse aumentando los niveles de actividad física en la vida libre4.

El efecto que tiene el EF en la prevención del deterioro cognitivo se puede explicar por diversos mecanismos. En primer lugar, el EF disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que como se ha apuntado antes es un factor de riesgo, por el otro lado puede mantener y aumentar la actividad de diferentes regiones cerebrales y finalmente; la actividad física puede afectar positivamente algunos aspectos conductuales/socioemocionales como el sueño, la depresión y la ansiedad, los cuales están fuertemente asociados con la demencia y el deterioro cognitivo leve4.

 

CONCLUSIÓN

En conclusión, parece ser que la bibliografía hasta la fecha invita a seguir una dieta mediterránea o DASH para retrasar la aparición de deterioro cognitivo, identificando el llevar una dieta adecuada como un factor protector. Más allá, anima a incluir el consumo diario de AOVE, frutos secos como las nueces, bayas y frutas como las fresas y los arándanos, legumbres y grasas saludables2. Además de conseguir unos buenos hábitos alimenticios, también parece ser clave la realización de ejercicio físico para la prevención del deterioro cognitivo4. Con esta información el personal de enfermería debería emplear estrategias adecuadas para ayudar a implementar tanto buenos hábitos alimenticios como de ejercicio físico a aquellas personas en riesgo de deterioro cognitivo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Zárate Sáez CM, Rodríguez Espeso EA, Hernández Sánchez LA, Cruz Jentoft AJ. El deterioro cognitivo en los mayores. Med Programa Form Méd Contin Acreditado. 2021 Dec;13(46):2671-2687. doi: 10.1016/j.med.2021.12.002.
  2. Dominguez LJ, Veronese N, Vernuccio L, Catanese G, Inzerillo F, Salemi G, et al. Nutrition, Physical Activity, and Other Lifestyle Factors in the Prevention of Cognitive Decline and Dementia. NUTRIENTS. 2021 Nov;13(11):4080. doi: 10.3390/nu13114080
  3. Baldimtsi E, Mouzakidis C, Karathanasi EM, Verykouki E, Hassandra M, Galanis E, Hatzigeorgiadis A, Goudas M, Zikas P, Evangelou G, Papagiannakis G, Bellis G, Kokkotis C, Tsatalas T, Giakas G, Theodorakis Y, Tsolaki M. Effects of virtual reality physical and cognitive training intervention on cognitive abilities of elders with mild cognitive impairment. J Alzheimers Dis Rep. 2023 Dec; 29;7(1):1475-1490. doi: 10.3233/ADR-230099.
  4. Veronese N, Soysal P, Demurtas J, Solmi M, Bruyère O, Christodoulou N, Ramalho R, Fusar-Poli P, Lappas AS, Pinto D, Frederiksen KS, Corbi GM, Karpenko O, Georges J, Durães J, Schlögl M, Yilmaz O, Sieber C, Shenkin SD, Smith L, Reginster JY, Maggi S, Limongi F, Ars J, Barbagallo M, Cherubini A, Quinn T; on behalf of Alzheimer Europe, European College of Neuropsychopharmacology, European Geriatric Medicine Society (Leading Society), European Interdisciplinary Council on Ageing, European Society for Clinical and Economic Aspects of Osteoporosis and Osteoarthritis, International Association of Gerontology and Geriatrics–European Region, Scottish Brain Health ARC, World Psychiatric Association–Section of Preventive Psychiatry; endorsed by the European Academy of Neurology. Physical activity and exercise for the prevention and management of mild cognitive impairment and dementia: a collaborative international guideline. Eur Geriatr Med. 2023 Sep; 28;14(5):925–952. doi: 10.1007/s41999-023-00858-y.

 

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