AUTORES
- Ana María Catalán Alonso. Terapeuta ocupacional Hospital Universitario San Jorge de Huesca. Servicio Aragonés de Salud. España.
- Lucia Oliván Peña. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. España.
- Miguel Cortés Amés. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. España.
- Ángel José Gavín Samperí. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. España.
- Pilar Verde Calvo. Fisioterapeuta en el Hospital San Jorge de Huesca. España.
RESUMEN
Las estrategias sensoriales juegan un papel fundamental en la preparación y facilitación de tarea para las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Dado que las personas con TEA presentan dificultades a la hora de procesar la información sensorial, proveer estrategias sensoriales de autorregulación y crear entornos sensorialmente adaptados son dos ítems clave para favorecer la participación, el aprendizaje y la autonomía de la persona y su familia.
PALABRAS CLAVE
TEA, estrategias sensoriales, cognición
ABSTRACT
Sensory strategies play a fundamental role in the preparation and facilitation of tasks for individuals with Autism Spectrum Disorder (ASD). Given that individuals with ASD experience difficulties in processing sensory information, providing sensory self-regulation strategies and creating sensory-adapted environments are two key factors in promoting participation, learning, and autonomy for the individual and their family.
KEY WORDS
ADS, sensory strategies, cognition.
INTRODUCCIÓN
Las personas con TEA presentan una serie de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades (de mayor o menor gravedad). Según el manual diagnóstico DSM-V, se caracterizan por presentar deficiencias persistentes en la comunicación e interacción social, patrones repetitivos de comportamiento e interés restringidos e hiper o hiporeactividad a los estímulos sensoriales. Este conjunto de condiciones están presentes en las primeras fases del desarrollo y confluyen a lo largo de toda la vida de la persona. (DSM-V). Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual y no pueden ser explicados por la discapacidad intelectual o por el retraso global del desarrollo1.
En 1963,1980 Luria, propone 3 bloques funcionales para explicar el funcionamiento cerebral2:
- Primer bloque: activación óptima de la corteza cerebral.
- Segundo bloque: input o entrada de información por los sentidos.
- Tercer bloque: programación y control de actividad.
Para poder activar de forma correcta la corteza cerebral necesitamos tener un nivel de arousal óptimo. Este aurosal es el primer nivel de la clasificación jerárquica de la atención propuesta por3 el aurosal implica cambios en el cerebro que permiten estar en vigilia y mantener la alerta para seguir instrucciones o procesar de forma consciente estímulos internos o externos.
Una vez activado el estado de vigilia, los seres humanos obtenemos la información a través de los sentidos. Según Schaaf, Benevides & Zapletal “La integración de la información sensorial requiere que los sistemas y áreas cerebrales interactúen de una forma coordinada y sincronizada. Una integración sensorial pobre, no sólo incluye el procesamiento de la información motora y sensorial si no también la distribución de la atención y la cognición al estímulo principal”4.
Por lo que para poder obtener el mayor número de respuestas adaptativas posibles con un buen nivel de programación y control en cualquiera de las actividades de la vida diaria necesitamos que los dos predecesores del aprendizaje (nivel de alerta e integración sensorial) trabajen conjuntamente y de forma coordinada.
Diversos estudios demuestran que el autismo tiene un impacto directo en la memoria de trabajo, atención, procesamiento de la información y control de impulsos5 por lo que, establecer actuaciones específicas para favorecer el aprendizaje en población TEA, resulta un reto imprescindible.
ESTRATEGIAS SENSORIALES PARA REGULACIÓN DE PERSONAS CON TEA:
Las estrategias que se muestran a continuación son de carácter general. Para que estas estrategias sean efectivas habrá que establecer un plan individualizado bajo la orientación y supervisión de terapeutas ocupacionales especializadas en el enfoque de Integración sensorial. Las recomendaciones del plan incluirán de forma holística el análisis de: las áreas del desempeño ocupacional en las que la persona necesite las estrategias de regulación, estas pueden ser en actividades cognitivas escolares o extraescolares. Cerciorándose de cuáles son las habilidades y destrezas que están interfiriendo en el desempeño de la actividad cognitiva seleccionada e identificar qué estrategias de regulación sensorial se aplicarán en función del contexto de participación, motivación e intereses de la persona, así como los patrones de desempeño ocupacional involucrados en la tarea y las demandas de la actividad6.
Los profesionales encargados de llevar el plan a cabo deben de establecer las siguientes pautas:
- Desarrollar una capacidad observacional que nos permita identificar qué necesidades sensoriales tiene la persona con TEA en cada momento. De esta forma podremos aplicar estímulos que disminuyan el nivel de alerta o que activen un aurosal adecuado a la actividad cognitiva posterior.
- Conocer los tipos de estímulos que pueden necesitar las personas con TEA y qué función neuronal a nivel de regulación sensorial desempeñan. Según la teoría de Integración sensorial descrita por Ayers los sistemas más implicados en la regulación son:
- Vestibular: sus receptores están situados en el oído medio. Registra la información proveniente de la posición de la cabeza, del cuello, los ojos y el resto del cuerpo. Identifica la posición corporal en relación a la gravedad.
- Estímulos vestibulares calmantes: hamacarse suavemente, balancearse.
- Estímulos vestibulares excitantes: saltar, correr en círculos, columpiarse muy intensamente.
- Propioceptivo: capta la información sensorial de músculos y articulaciones, lo que provee al sistema nervioso central de conciencia corporal. A través de este sentido sabemos la posición del cuerpo, qué partes están móviles y cuáles no.
- El sistema propioceptivo regula las hiperrespuestas, por lo que todos los estímulos propioceptivos serán calmantes. Fomentaremos que realicen actividad física regular y en especial antes de realizar la actividad cognitiva. Juegos de cargar peso, arrastrarse o reptar, escalar…pedirle que nos ayude a subir la compra por las escaleras, actividades cotidianas que impliquen movimiento, recoger el cesto de la ropa, poner o quitar la mesa…
- Táctil: está localizado en la piel. Se trata de la barrera entre nuestro cuerpo con el ambiente exterior. Nos permite protegernos de peligros ambientales. Esta sensación contribuye y refuerza la noción de los límites corporales7.
- Estímulos táctiles calmantes: manipulación de fidgets, tacto profundo (por ejemplo: masajes presionando con pelotas), exposición a temperaturas calientes/tibias. Prendas de presión (neopreno, licra) o de peso (chalecos lastrados).
- Estímulos táctiles excitantes: tacto ligero, cepillado con diferentes tipos de cepillos, plumas, roce de objetos sobre la piel. Exposición a temperaturas frías. Orientar ventiladores o salidas de aire a la persona.
- Vestibular: sus receptores están situados en el oído medio. Registra la información proveniente de la posición de la cabeza, del cuello, los ojos y el resto del cuerpo. Identifica la posición corporal en relación a la gravedad.
Los dos grandes patrones de disfunción sensorial identificados en las investigaciones son modulación y discriminación. El primero puede resultar en hiper o hiporreactividad sensorial (vestibular, táctil, auditiva, visual), y el segundo (vestibular, propioceptiva, táctil), en dispraxia8.
- Hiperrespuesta: las personas con hiperrespuesta advierten o sienten más intensamente las entradas de información sensorial que el resto, captando más detalles o entradas de información del entorno. Por lo que pueden sentirse molestos, irritados o incluso agradecidos ante estímulos, en principio, inofensivos.
- Hiporespuesta: se refiere a una falta de respuesta o respuesta de insuficiente intensidad a los estímulos sensoriales: disminución de la respuesta al dolor o falta de orientación a sonidos novedosos. Puede observarse como que no captan lo que ocurre en el entorno.
- Dispraxia: se refiere a las dificultades en la ideación, planificación y ejecución de las acciones, dificultades en la imitación de gestos y en la realización de juego simbólico.
- Ideomotora: Afecta a la escritura, cortar con tijeras, capacidad para abrir y cerrar cremalleras, atarse los zapatos o abrocharse los botones…
- Ideatoria: afecta a la parte cognitiva se observa como dificultades en la realización y ejecución de un plan9.
Proveer de un entorno sensorial regulado:
- Reducción de estímulos visuales, auditivos y olfativos: la sobre estimulación sensorial como ruidos fuertes o constantes, luces parpadeantes o muy brillantes, olores intensos, color de las paredes…dificulta la capacidad atencional de las personas con TEA. Por lo que si solicitamos actividades que requieran habilidades cognitivas nos aseguraremos de proveer un entorno ordenado y muy estructurado en el que la luz sea suave, sin ruido exterior y si lo hay podremos poner auriculares con cancelación de ruido y olfativamente neutro o con aromas agradables para la persona.
- Paralelamente a la medida anterior, se crearán espacios de regulación sensorial, con material que permita la vuelta al nivel de arousal óptimo que la actividad cognitiva requiere. Puede ser una sala o un rincón con fidgets sensoriales, elementos que permitan estimulación vestibular como pelotas, balancines, hamacas, alfombra de diferentes texturas…
- Facilitar una “dieta sensorial” que reduzca diariamente y en todos los ámbitos de la vida picos de estrés.
Paralelo a estas estrategias sensoriales aplicaremos otras generales conductuales y de comunicación. Como son:
- Asegurarnos que están entendiendo la información que queremos trasmitir, información adecuada para su nivel cognitivo (ni muy fácil que se aburran ni muy difícil que se frustren). Si es necesario, utilizar apoyos visuales como Sistemas de Comunicación Aumentativa y Alternativa (SCAA)
- Las actividades tienen que suponer un desafío justo para la persona.
- Proveer ambientes enriquecedores.
- Anticipar lo que va a suceder, estructurando los pasos en la medida que se necesite.
- Tener presente las preferencias y gustos de la persona.
Los estados de alerta altos contribuyen a la agitación, ansiedad y comportamientos autoestimulantes. Por ello, conocer qué está distorsionando el estado de alerta y aplicar estrategias que permitan regular nos ayudará a crear un entorno más seguro y estimulante. Dependiendo del tipo de disfunción de la persona con TEA se establecerán unas estrategias de regulación u otras10.
CONCLUSIÓN
Para desarrollar nuestro máximo potencial en todas las áreas de la vida, incluyendo el ámbito de la estimulación cognitiva, nuestro sistema nervioso central tiene que mantenerse en un nivel de alerta adecuado para cada situación. Por lo que las estrategias y apoyos pautados, en personas TEA, por terapeutas ocupacionales con un fin regulatorio del sistema nervioso central, deben implicar a todos los entornos (educativo, terapéutico, familiar y comunitario) y contextos para poder asegurar un impacto significativo en la vida de la persona.
BIBLIOGRAFÍA
- Morrison J. DSM-5® Guía para el diagnóstico clínico. Editorial El Manual Moderno. 2015.
- Alonso MJÁ, Cabello-Sanz S, De Gea Abril L, Illán CG, Lobo PM, Ruiz SM, et al. Neuroeducación en primaria: Un enfoque práctico a través de las áreas curriculares. 2024.
- Sohlberg MM, Mateer CA. Effectiveness of an attention-training program. J Clin Exp Neuropsychol [Internet]. 1987;9(2):117–30. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/0168863870840535
- Schaaf RC, Zapletal AL. Mastering neuroscience: a laboratory guide. Elsevier Health Sciences; 2009.
- Maximo JO, Cadena EJ, Kana RK. The implications of brain connectivity in the neuropsychology of autism. Neuropsychol Rev [Internet]. 2014;24(1):16–31. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/s11065-014-9250-0
- Occupational therapy practice framework: Domain et process. American Occupational Therapy Association. 2020;74(7412410010).
- Serrano P. La integración sensorial: en el desarrollo y aprendizaje infantil. Vol. 85. Narcea Ediciones; 2019.
- Abelenda AJ, Armendariz E. Evidencia científica de integración sensorial como abordaje de terapia ocupacional en autismo. Medicina (Buenos Aires). 2020;80:41–6.
- Baranek GT, David FJ, Poe MD, Stone WL, Watson LR. Sensory Experiences Questionnaire: discriminating sensory features in young children with autism, developmental delays, and typical development: SEQ. J Child Psychol Psychiatry [Internet]. 2006;47(6):591–601. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1111/j.1469-7610.2005.01546.x
- Omairi C, Mailloux Z, Antoniuk SA, Schaaf R. Occupational therapy using Ayres Sensory Integration®: A randomized controlled trial in Brazil. Am J Occup Ther [Internet]. 2022;76(4). Disponible en: http://dx.doi.org/10.5014/ajot.2022.048249