Fisioterapia en parálisis cerebral infantil. Artículo monográfico.

23 septiembre 2022

AUTORES

  1. Leticia Izquierdo Valiente. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  2. Mar Sanz Martínez. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  3. Elena Calvo Santacruz. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  4. María Magdalena Gaudioso Anguas. Diplomada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  5. Víctor Aparicio Úbeda. Graduado en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud.
  6. Ángela Andrés Lorente. Graduada en Fisioterapia. Fisioterapeuta en el servicio aragonés de salud.

 

RESUMEN

La Parálisis Cerebral infantil (PCI) es un conjunto de desórdenes motores y posturales permanentes que originan una limitación de la actividad. Son lesiones no progresivas que con frecuencia se acompañan de trastornos sensoriales, de la comunicación, perceptivos, de la conducta y/o cognitivos.

El uso del adjetivo “permanente” descarta trastornos transitorios en la PC, pero no cambios en la clínica, manifestaciones, que se modifican con el tiempo y pueden manifestarse mejoras o empeoramientos espontáneos o inducidos1. Son muchas las formas de abordar con la fisioterapia esta patología.

 

PALABRAS CLAVE

Parálisis cerebral infantil, fisioterapia, tratamiento.

 

ABSTRACT

Infant Cerebral Palsy (ICP) is a set of permanent motor and postural disorders that cause activity limitation. They are non-progressive lesions that are often accompanied by sensory, communication, perceptual, behavioral and/or cognitive disorders.

The use of the adjective «permanent» rules out transitory disorders in CP, but not clinical changes, manifestations, which change over time and may manifest spontaneous or induced improvements or worsening. There are many ways to approach this pathology with physiotherapy.

 

KEYWORDS

Infant cerebral palsy, physiotherapy, treatment

 

DESARROLLO DEL TEMA

La Parálisis Cerebral infantil (PCI) es un conjunto de desórdenes motores y posturales persistentes que originan una limitación de la actividad. Son trastornos no progresivos causados en un cerebro inmaduro durante la etapa fetal o infantil temprana. Debido a los cambios que se producen en esta etapa hay lesiones casi imperceptibles al comienzo de la enfermedad que se van haciendo más evidentes con el paso del tiempo. La afectación motora de la PCI, con frecuencia, se acompaña de trastornos sensoriales, de la comunicación, perceptivos, de la conducta y/o cognitivos2,3.

La incidencia en el mundo se estima de 2 a 2.5 por 1000 nacidos vivos, siendo la causa principal el bajo peso al nacer, inferior a 1500 g, y la asfixia perinatal asociada a otros trastornos congénitos. La incidencia de PCI, en los niños de peso inferior a 1.500 g, es 70 veces superior a la de los niños de peso superior a 2.500, según registros europeos3,4.

En la PCI, además de la restricción de la actividad y los trastornos del control motor (componentes que siempre están presentes en la PC), la condición incluye trastornos frecuentes asociados tales como déficits sensorio-perceptivos, trastornos práxicos y gnósticos, dificultades de aprendizaje y trastornos cognitivos y relacionales, todos ellos que, si bien varían en frecuencia y gravedad, son fenómenos explícitos e investigables, incluso a una edad muy temprana años.

PC se diagnostica sólo en casos en que la lesión subyacente se produjo en el primer año de vida; después de este límite de tiempo, el diagnóstico específico (traumatismo craneoencefálico, tumor cerebral, accidente cerebrovascular, encefalitis, etc.) deben ser aplicados y el plan de rehabilitación considerará las características peculiares de la enfermedad específica1.

Es importante por ello establecer una buena clasificación para poder establecer el tratamiento específico para cada caso. Formas clínicas de parálisis cerebral5,6:

ESPÁSTICA

  • Tetraplejía (tetraparesia): la más grave. Afectación de las cuatro extremidades.
  • Diplejía (diparesia): la más frecuente. Afectación de predominio de EEII.
  • Hemiplejía (hemiparesia): paresia de un hemicuerpo con mayor afectación de la EESS.
  • Triplejía (triparesia): afecta a tres de las cuatro extremidades.
  • Monoparesia: paresia de un miembro o parte de él.

DISCINÉTICA: fluctuación y cambio brusco del tono muscular, presencia de movimientos involuntarios y de reflejos arcaicos. Según sintomatología predominante, se diferencian distintas formas clínicas.

  • Coreoatetósica (temblor).
  • Distónica (cambio tono).
  • Mixta (espasticidad).

ATÁXICA: sentido defectuoso de la marcha y descoordinación motora tanto fina como gruesa. Predominancia hipotónica.

  • Diplejía atáxica.
  • Ataxia simple.
  • Síndrome de desequilibrio.

HIPOTÓNICA: poco frecuente. Hipotonía muscular con hiperreflexia osteotendinosa que persiste más allá de los 2-3 años.

MIXTA: muy frecuente, con trastorno motor no puro asociado más comúnmente a ataxia y distonía o distonía con espasticidad.

Una vez identificada la tipología de PCI, la fisioterapia juega un papel muy importante para la mejora de los déficits así como de la preservación de las funciones motoras y cognitivas del niño.

La rehabilitación es un proceso complejo destinado para promover la mejora en la participación y calidad de vida del niño y de la familia. A través de acciones directas e indirectas, se centra en el individuo en todas sus dimensiones, física, mental, emocional, comunicativa e involucra el contexto familiar, social y ambiental7.

La fisioterapia neurológica es un campo complejo de intervención, para lo cual se requiere que el fisioterapeuta mantenga una comunicación efectiva con el equipo interdisciplinario. Los fundamentos teóricos se basan en el conocimiento profundo del neurodesarrollo, la neurofisiología, biomecánica, reeducación muscular y el aprendizaje motor. Es importante evaluar permanentemente los logros o dificultades que se puedan presentar en un proceso de rehabilitación y replantear constantemente las técnicas y métodos que utiliza, en aras de brindar la mejor y mayor calidad terapéutica8.

 

Podemos encontrar:

La estrategia de Bobath: parte de la evaluación detallada del tono postural anormal para compararlo con el normal teniendo en cuenta la jerarquización en que se da el neurodesarrollo. Hace uso del manejo del tono muscular y la postural anormal para pasar a una inhibición de la actividad refleja patológica. Con ello pretende conseguir un movimiento correcto, según la manipulación desde los puntos clave. El objetivo final es la ganancia del control motor para transformarlo en conductas motoras sucesorias.

La estrategia de Jonstone: se basa en el control de la actividad refleja anormal y en la normalización de los reflejos posturales. Parte de la jerarquización del control de movimiento, y del control próximo – distal de las extremidades. Trabaja la estimulación con la utilización de férulas de presión y trabaja con base en ejercicios pasivos (estabilización rítmica), luego asistidos y posteriormente activo – asistido. Todo ello para conseguir una modulación de la espasticidad9.

La técnica de Facilitación Neuromuscular Propioceptiva (TFNP): s una técnica que integra la información sensitiva proveniente de los receptores mecánicos, térmicos, de presión y químicos. En la FNP son imprescindibles los movimientos espirales y diagonales, que involucran los diferentes planos del espacio y se usan patrones tridimensionales que actúan en los grupos musculares que trabajan conjuntamente. Pueden ser pasivo o activo-asistido. En el uso de la técnica de FNP involucra estímulos propioceptivos como método preparativo antes de la realización de estiramientos, con el fin de lograr la relajación muscular mediante la inhibición de los reflejos miotáticos10.

La estrategia de Brunnström: plantea su teoría en la recuperación estereotípica del movimiento a partir del control sinérgico de la extremidad afectada y de los grupos musculares dominantes. Es progresivo y parte de voluntarios, que en un inicio son gruesos o en masa, pero que evolucionan con la intervención a movimientos finos, siguiendo orden próximo-distal.

La estrategia Rood: mediante un manejo adecuado de estímulos sensoriales se puede obtener un control del movimiento voluntario y la postura, gracias a la modulación del tono muscular. El movimiento debe ser voluntario y a la vez se emplean actividades con el fin de conseguir una respuesta automática provocando de forma subcortical el patrón de movimiento deseado, la respuesta de los músculos agonistas, antagonistas y sinergistas se producen en forma refleja de acuerdo con el propósito que se desea alcanzar. Utiliza: la inhibición, busca inhibir el paso de algún impulso nervioso que produzca una respuesta que dificulte la respuesta motora voluntaria y la facilitación, es la creación de nuevas vías de acción motriz11.

Estrategia de Carr y Shepherd: se basa en las teorías de control motor, cinemática y cinética del movimiento normal. Requiere de la participación activa para la realización de las diferentes tareas motoras relacionadas con las actividades de la vida diaria9.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pin T, Dyke P, Chan M. The effectiveness of passive stretching in children with cerebral palsy. Dev Med Child Neurol. 2006 Oct;48(10):855-62. doi: 10.1017/S0012162206001836. PMID: 16978468.
  2. Bax M, Goldstein M, Rosenbaum P, Leviton A, Paneth N, Dan B, et al. Proposed definition and classification of cerebral palsy.Dev Med Child Neurol. 2005;47(8):571-6.
  3. Lorente I, La parálisis cerebral. Actualización del concepto, diagnóstico y tratamiento. Pediatr Integr. 2007;11(8):687-98.
  4. Kleinsteuber, k; Avaria, María de los Angeles; Varela X. Parálisis Cerebral. Rev Pediatría Electrónica. 2014;11(2):54-70.
  5. Póo P, Servicio de Neurología. Hospital Sant Joan de Dèu B. Protocolos diagnósticos y terapeúticos en pediatría. 2a edición. 2008. 273 p.
  6. Terapia ocupacional y parálisis cerebral (PC). Terapia Ocupacional Murcia [Internet]. [Citado 7 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://terapiaocupacionalmurcia.wordpress.com/2015/10/13/terapia-ocupacional-y-paralisis-cerebral-pc/.
  7. Hagberg B, Hagberg G, Olow I. The changing panorama of cerebral palsy in Sweden 1954–1970. I. Analysis of the general changes. Acta Paediatr Scand 1975;64:187-92.
  8. González Arévalo, María Piedad, Fisioterapia en neurología:estrategias de intervenciónen parálisis cerebral. Umbral Científico [Internet]. 2005; (7):24-32. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=30400704.
  9. Hernández, Roberto; Fernández, Carlos; y Baptista, Pilar. Metodología de la investigación. México : McGraw Hill, 1997. 379 p.
  10. Fisioterapia online. Todo sobre fisioterapia. [Internet]. [Citado 7 de septiembre de 2022]. Disponible en: https://www.fisioterapia-online.com/articulos/estiramientos-con-la-facilitacion-neuromuscular-propioceptiva.
  11. González N. Comparación del método Rood y Phelps en niños con hipertonía. [Internet]. 2019. Recuperado de: http://repositorio2.udelas.ac.pa/handle/123456789/398.

 

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