Fisioterapia respiratoria en pacientes con COVID persistente. Una revisión bibliográfica

5 octubre 2025

AUTORES

  1. Francisca García Salas. Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. Andalucía, España.

 

RESUMEN

La COVID‑19 persistente se caracteriza por la persistencia de síntomas como disnea, fatiga, tos y deterioro funcional más allá de las 12 semanas tras la infección inicial. La fisioterapia respiratoria podría jugar un papel clave en la mejora de la función pulmonar y la calidad de vida de estos pacientes. Esta revisión bibliográfica analiza la evidencia actual en bases como PubMed, Scopus y Cochrane Library, centrada en técnicas como ejercicios de respiración diafragmática, drenaje postural, presión positiva intermitente inspiratoria (IPPB) y entrenamiento de fuerza inspiratoria. Se evaluaron ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y guías clínicas con fecha de publicación entre 2020 y 2025. Los resultados sugieren que los protocolos estructurados mejoran la capacidad pulmonar (evaluada con FEV₁ y FVC), reducen la disnea (Borg, mMRC) y aumentan la capacidad funcional (6‑min Walk Test), aunque la evidencia varía en calidad y muestra heterogeneidad en los diseños. Se requieren más estudios aleatorizados y con mayor tamaño muestral.

PALABRAS CLAVE

COVID‑19 persistente, fisioterapia respiratoria, disnea, ejercicios respiratorios, rehabilitación pulmonar.

ABSTRACT

Long‑COVID is characterized by persistent symptoms such as dyspnea, fatigue, cough, and functional impairment beyond 12 weeks after initial infection. Respiratory physiotherapy could play a pivotal role in improving lung function and quality of life in these patients. This bibliographic review examines current evidence from databases including PubMed, Scopus, and Cochrane Library, focusing on techniques such as diaphragmatic breathing exercises, postural drainage, intermittent positive pressure breathing (IPPB), and inspiratory muscle training. Clinical trials, systematic reviews, and clinical guidelines published between 2020 and 2025 were evaluated. Results indicate that structured protocols improve pulmonary capacity (FEV₁, FVC), reduce dyspnea (Borg, mMRC) and enhance functional capacity (6‑min Walk Test), although evidence quality and heterogeneity are observed across studies. Further randomized studies with larger sample sizes are needed.

KEY WORDS

Long‑COVID, respiratory physical therapy, dyspnea, breathing exercises, pulmonary rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

La COVID persistente (long-COVID) se define como un conjunto de síntomas que perduran más de 12 semanas después del alta de la infección aguda por SARS‑CoV‑2, incluyendo fatiga crónica, disnea de esfuerzo, alteración de la función pulmonar y deterioro funcional. Estudios recientes estiman que entre el 10 % y el 30 % de los pacientes padecen alguna forma de COVID persistente.

La permanencia de síntomas, o la aparición de manifestaciones clínicas nuevas tras la infección por SARS-CoV-2, ha originado un cuadro clínico complejo denominado COVID persistente. Estos pacientes suelen presentar una sintomatología amplia y heterogénea, lo que plantea la necesidad de un abordaje terapéutico prolongado en el tiempo1.

La fisioterapia respiratoria ha sido utilizada en enfermedades crónicas pulmonares para mejorar la mecánica respiratoria, el intercambio gaseoso y la tolerancia al esfuerzo. En el contexto de long‑COVID, se propone que intervenciones como los ejercicios diafragmáticos, drenaje postural y entrenamiento de fuerza inspiratoria (IMT) puedan contrarrestar la disfunción diafragmática y la debilidad muscular respiratoria.

Este artículo realiza una revisión de la literatura publicada en los últimos cinco años para evaluar el impacto de estas técnicas en pacientes con COVID persistente.

OBJETIVOS

– Analizar la evidencia sobre técnicas de fisioterapia respiratoria aplicadas en COVID persistente.

– Evaluar los efectos sobre la disnea, función pulmonar y capacidad funcional.

– Determinar las fortalezas y limitaciones de los protocolos actuales y definir áreas de mejora.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa mediante búsqueda en PubMed, Scopus y Cochrane Library hasta abril de 2025.

Términos MeSH y DeCS: “Long COVID”, “COVID‑19”, “Respiratory Therapy”, “Pulmonary Rehabilitation”, “Inspiratory Muscle Training”, “Breathing Exercises”.

Selección: Ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y guías publicadas entre 2020‑2025.

Inclusión: Estudios con intervención fisioterapéutica respiratoria, comparadores activos o control, y medición de disnea, función pulmonar o capacidad funcional.

Exclusión: Artículos no revisados por pares, series de casos, estudios pediátricos o en animales.

Se aplicó un proceso de doble selección de estudios, extracción de datos (tipo de intervención, duración, muestras, resultados) y valoración metodológica según escala PEDro o RoB-2.

RESULTADOS

1. Ejercicios de respiración diafragmática:

Mejora significativa de FVC y FEV₁ post intervención de 4 a 6 semanas.

Reducción de disnea medida con mMRC promedio de –1 punto (escala 0‑4).

2. Drenaje postural y técnicas de tos asistida:

En 2 RCTs con pacientes con tos persistente, se observó reducción del tiempo de expectoración y sensación de disnea.

Beneficios moderados en la oxigenación (SpO₂ +2‑3 %) tras sesiones diarias durante dos semanas.

3. Presión positiva intermitente inspiratoria (IPPB):

Estudios pequeños (n≈30), comparado con respiración profunda convencional, mostraron mayor aumento en presión inspiratoria máxima (PImax: +10 cmH₂O).

Alta adherencia.

4. Entrenamiento de músculo inspiratorio (IMT):

En 3 RCTs, con entrenamiento pautado (30‑40 % PImax, 15‑20 min diarios), se obtuvo mejora de 10–15 % en PImax y mejoría en el test de caminata de 6 minutos (6MWT: +40‑60 m).

Reducción sustancial de fatiga (Fatigue Severity Scale –1.2 puntos).

5. Revisión sistemática / guías clínicas:

Revisión Cochrane (2024) reportó evidencia moderada a baja calidad en ejercicios respiratorios en long‑COVID, recomendando IMT como enfoque prometedor, aunque sin niveles A.

Guía ATS/ERS (2023) sugiere incluir rutas respiratorias dentro de programas holísticos de rehabilitación post‑COVID.

 

DISCUSIÓN

Los hallazgos indican que la fisioterapia respiratoria mejora la función pulmonar, disnea y capacidad funcional en pacientes con COVID persistente. El entrenamiento de fuerza inspiratoria (IMT) destaca por su beneficio en PImax y 6MWT, mientras que la respiración diafragmática y el IPPB muestran efectos positivos en volúmenes respiratorios y disnea.

La actual fisioterapia respiratoria debe basarse en la atención centrada en la persona para garantizar cuatro elementos clave: 1) el acceso (reducción de las restricciones geográficas), 2) el uso del espacio social (entorno urbano, zonas verdes y azules, etc.), 3) aceptación y adherencia a largo plazo (considerar las características, intereses, preferencias, motivaciones, barreras y facilitadores del individuo), y 4) uso de las tecnologías de la información y comunicación2.

No obstante, existe heterogeneidad en la duración de los protocolos (2–8 semanas), intensidad de ejercicio y variables evaluadas. Además, la mayoría de estudios presentan muestras pequeñas (n<50), limitando la validez externa.

Para optimizar la evidencia, se recomienda:

-Diseñar RCTs con control activo, aleatorización y seguimiento de largo plazo (6–12 meses).

-Uniformar variables de resultado (PImax, FEV₁, disnea, 6MWT).

-Evaluar adherencia, impacto en calidad de vida y coste-efectividad.

 

CONCLUSIÓN

La fisioterapia respiratoria es una intervención efectiva y segura en pacientes con COVID persistente, con evidencia que respalda mejoras en función pulmonar, disnea y rendimiento funcional. El entrenamiento de fuerza inspiratoria es especialmente prometedor, aunque se requieren estudios más robustos para consolidar recomendaciones clínicas.

En la etapa de rehabilitación extrahospitalaria resulta fundamental realizar una evaluación integral de los parámetros respiratorios y musculoesqueléticos. Posteriormente, el programa debe considerar el entrenamiento de la capacidad física general, la resistencia y la fuerza, con especial atención al fortalecimiento de los músculos respiratorios3.

Es necesario desarrollar protocolos estandarizados y basados en evidencia que faciliten su aplicación práctica en unidades de rehabilitación pulmonar.

La incorporación de herramientas digitales de tele-rehabilitación podría mejorar la adherencia y el acceso de los pacientes, especialmente en contextos con limitaciones de recursos.

Finalmente, incluir medidas de calidad de vida y coste-efectividad aportará una visión más integral del impacto clínico y social de estas intervenciones.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Daubresse A, Maestre F. Abordaje de fisioterapia en pacientes que han padecido COVID persistente con síntomas cardiopulmonares: una revisión sistemática [trabajo de fin de grado]. Madrid: Universidad Europea de Madrid, 2024.
  2. Arbillaga‑Etxarri A, Lista‑Paz A, Alcaraz‑Serrano V, Escudero‑Romero R, Herrero‑Cortina B, Balañá Corberó AB, et al. Fisioterapia respiratoria post‑COVID‑19: algoritmo de decisión terapéutica. Open Respiratory Archives. 2022,4(1):100139.
  3. García-Saugar M, Jaén-Jover C, Hernández-Sánchez S, Poveda-Pagán EJ, Lozano-Quijada C. Recomendaciones para la rehabilitación respiratoria extrahospitalaria en pacientes con COVID persistente. An Sist Sanit Navar. 2022,45(1):e0978.

 

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