Impacto de la lactancia materna exclusiva en la prevención de infecciones en recién nacidos

31 octubre 2025

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.26.34.001

 

 

 

AUTORES

  1. Leslie Mariceth Romero Macas. Médica Universidad Técnica de Machala, Ecuador, https://orcid.org/0009-0002-5579-6301
  2. Joseline Maria Siguenza Morán. Médico Universidad de Guayaquil, Médico General en Funciones Hospitalarias Área de Neonatología en Hospital General Monte Sinaí. Ecuador, https://orcid.org/0009-0002-5783-7509
  3. Pierina Monserrate Cedeño Alcívar. Médica Cirujana Universidad Técnica de Manabí, Médico General en Funciones Hospitalarias en el Área de Anestesiología Hospital Miguel Hilario Alcívar, Ecuador. https://orcid.org/0000-0001-7108-2371
  4. Mario Rodrigo Toscano Tejada. Médico Cirujano Universidad Técnica de Manabí, Médico General Asistencial en Funciones Hospitalarias Hospital General Dr. Napoleon Dávila Cordova, Ecuador. https://orcid.org/0009-0000-8487-559x

 

RESUMEN

La lactancia materna exclusiva (LME) durante los primeros seis meses de vida es una intervención fundamental para la supervivencia y salud infantil. Se asocia con una reducción significativa del riesgo de infecciones graves en recién nacidos, incluyendo sepsis, diarrea, otitis media e infecciones respiratorias agudas. Esta revisión sistemática y metaanálisis sintetiza la evidencia de estudios publicados entre 2010 y 2023, obtenidos de bases de datos como PubMed, Cochrane Library y Web of Science. Se seleccionaron 15 estudios de alta calidad que incluyeron a más de 5,000 participantes. Los resultados consolidados indican que la LME reduce el riesgo de mortalidad neonatal por causas infecciosas entre un 50% y 60% en comparación con la alimentación parcial o con fórmula. Los principales factores protectores de la leche materna incluyen componentes inmunológicos como inmunoglobulinas (IgA secretora), lactoferrina y lisozima, oligosacáridos (HMOs) que actúan como prebióticos, y el establecimiento de una microbiota intestinal saludable. Se concluye que la promoción, protección y apoyo a la LME es una de las intervenciones más costo-efectivas para la prevención de infecciones neonatales, con profundas implicaciones para las políticas de salud pública globales.

PALABRAS CLAVE

Lactancia materna exclusiva, infecciones neonatales, prevención de enfermedades, microbiota intestinal, inmunidad neonatal, salud pública, metaanálisis, revisión sistemática.

ABSTRACT

Exclusive breastfeeding (EBF) during the first six months of life is a key intervention for infant survival and health. It is associated with a significant reduction in the risk of severe infections in newborns, including sepsis, diarrhea, otitis media, and acute respiratory infections. This systematic review and meta-analysis synthesizes evidence from studies published between 2010 and 2023, obtained from databases such as PubMed, the Cochrane Library, and Web of Science. Fifteen high-quality studies including more than 5,000 participants were selected. The pooled results indicate that EBF reduces the risk of neonatal mortality from infectious causes by 50% to 60% compared with partial or formula feeding. The main protective factors in breast milk include immunological components such as secretory immunoglobulin A (sIgA), lactoferrin, and lysozyme; human milk oligosaccharides (HMOs) that act as prebiotics; and the establishment of a healthy gut microbiota. It is concluded that the promotion, protection, and support of EBF represent one of the most cost-effective interventions for the prevention of neonatal infections, with profound implications for global public health policies.

KEY WORDS

Exclusive breastfeeding, neonatal infections, disease prevention, gut microbiota, neonatal immunity, public health, meta-analysis, systematic review.

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF definen la lactancia materna exclusiva (LME) como la alimentación del lactante únicamente con leche materna, sin ningún otro alimento o bebida (ni siquiera agua), a excepción de soluciones de rehidratación oral, vitaminas, minerales o medicamentos, durante los primeros seis meses de vida. Esta práctica constituye una de las intervenciones más eficaces y de menor costo para mejorar la salud infantil a nivel mundial.

Las infecciones neonatales son una de las principales causas de mortalidad infantil, especialmente en países de ingresos bajos y medios, donde se estima que causan más del 25% de las muertes en este grupo etario. El sistema inmunitario del recién nacido es inmaduro y funcionalmente limitado, creando una «ventana de vulnerabilidad» a patógenos. La leche materna no es solo una fuente de nutrición óptima, sino también un fluido biológico complejo que proporciona inmunidad pasiva y activa la maduración del propio sistema inmune del bebé. Contiene una vasta gama de componentes bioactivos, entre los que destacan:

  • Anticuerpos, principalmente la IgA secretora, que recubren las mucosas del tracto gastrointestinal y respiratorio, neutralizando patógenos.
  • Oligosacáridos de la leche humana (HMOs), que actúan como prebióticos selectivos para bacterias beneficiosas y como señuelos para patógenos, impidiendo su adhesión a las células epiteliales.
  • Factores antimicrobianos como la lactoferrina y la lisozima, que tienen efectos bactericidas y bacteriostáticos directos.

 

Aunque estudios observacionales han sugerido consistentemente el rol protector de la LME, la variabilidad en los resultados según el contexto cultural y socioeconómico ha hecho necesaria la realización de revisiones sistemáticas rigurosas. Este trabajo busca sintetizar la evidencia más reciente sobre cómo la LME previene infecciones, cuantificar su impacto y ofrecer recomendaciones basadas en la evidencia1-15.

OBJETIVOS

Objetivo General:

Evaluar de forma sistemática y cuantitativa el impacto de la lactancia materna exclusiva en la prevención de infecciones comunes en recién nacidos durante los primeros seis meses de vida.

Objetivos Específicos:

  1. Describir y analizar los mecanismos inmunológicos y microbiológicos mediante los cuales la LME confiere protección contra infecciones.
  2. Cuantificar la reducción del riesgo de infecciones específicas (sepsis, diarrea, infecciones respiratorias y otitis media) asociada a la LME en comparación con la alimentación mixta o artificial.
  3. Analizar la influencia de factores contextuales, como el nivel socioeconómico, el modo de parto y la duración de la LME, en la efectividad protectora.
  4. Proporcionar recomendaciones para fortalecer las políticas y programas de promoción de la LME en sistemas de salud pública.

 

MÉTODO

Esta revisión sistemática y metaanálisis se adhiere a las directrices PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). Se realizaron búsquedas sistemáticas en las bases de datos PubMed, Cochrane Library, Web of Science y EMBASE. Se utilizaron términos MeSH y de texto libre como «exclusive breastfeeding», «neonatal infections», «sepsis», «diarrhea», «respiratory tract infections», «prevention» y «meta-analysis». La búsqueda se limitó a estudios publicados en inglés o español entre enero de 2010 y diciembre de 2023.

Criterios de inclusión y exclusión Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (RCTs), estudios de cohorte prospectivos y metaanálisis que compararan resultados de salud en neonatos con LME frente a alimentación no exclusiva (mixta o artificial). Se requirió un tamaño muestral mínimo de 100 participantes. Se excluyeron estudios retrospectivos, revisiones narrativas y aquellos con alto riesgo de sesgo, evaluado mediante la herramienta Cochrane Risk of Bias (RoB 2) para RCTs y la escala Newcastle-Ottawa para estudios de cohorte. De una búsqueda inicial de 1,200 artículos, dos revisores independientes seleccionaron 15 estudios para su inclusión final.

Análisis de datos Se extrajeron los datos utilizando un formulario estandarizado, registrando variables como diseño del estudio, características de la población, definición de la exposición (LME) y medidas de resultado (odds ratios [OR], riesgos relativos [RR] con sus intervalos de confianza [IC] del 95%). El metaanálisis se realizó con el software STATA 17, utilizando un modelo de efectos aleatorios para sintetizar los datos y gestionar la heterogeneidad entre estudios (evaluada con el estadístico I²). Se realizaron subanálisis por tipo de infección y duración de la LME. La calidad de la evidencia global se evaluó utilizando el sistema GRADE.

RESULTADOS

Los 15 estudios analizados (n = 5,684 neonatos) provenían de diversos contextos geográficos, lo que aumenta la generalización de los hallazgos. La LME demostró una reducción consistente y estadísticamente significativa en el riesgo de infecciones.

Reducción en Mortalidad y Morbilidad General:

  • El inicio temprano de la lactancia materna (en la primera hora de vida) se asoció con una reducción del 45% en el riesgo de mortalidad neonatal (OR 0.55; IC 95%: 0.40-0.75; p<0.001).
  • Los neonatos alimentados exclusivamente con leche materna tuvieron un riesgo significativamente menor de muertes relacionadas con infecciones en comparación con los alimentados de forma parcial o con fórmula (OR 0.48; IC 95%: 0.32-0.72).

 

Efecto sobre Infecciones Específicas:

  • Sepsis y Diarrea: La LME redujo el riesgo de sepsis neonatal en un 60% (OR 0.40; IC 95%: 0.25-0.65) y el de diarrea en un 84% (OR 0.16; IC 95%: 0.10-0.25). Este efecto se atribuye a la barrera inmunológica de la IgA y a la acción de los HMOs que inhiben la adhesión de patógenos entéricos como E. coli y Campylobacter.
  • Infecciones Respiratorias: Se observó una reducción del 41% en el riesgo de infecciones del tracto respiratorio inferior, como bronquiolitis y neumonía (OR 0.59; IC 95%: 0.45-0.77), especialmente durante los primeros tres meses de vida.
  • Otitis Media Aguda: La LME se asoció con una reducción de hasta el 50% en el riesgo de otitis media, una de las infecciones más comunes en la infancia (OR 0.50; IC 95%: 0.35-0.71).

 

Impacto en la Microbiota Intestinal:

Una mayor duración de la LME se correlacionó con un perfil de microbiota intestinal más saludable y estable, caracterizado por una alta abundancia de especies de Bifidobacterium y una menor diversidad microbiana, lo que se asocia con una menor incidencia de disbiosis y enterocolitis necrosante en prematuros.

La heterogeneidad entre estudios fue moderada (I² = 52%), siendo parcialmente explicada por diferencias en el modo de parto (el efecto protector fue mayor en neonatos nacidos por cesárea) y el estatus socioeconómico de las poblaciones estudiadas1-15.

DISCUSIÓN

Mecanismos de Protección: Más Allá de la Nutrición:

Los resultados de este metaanálisis confirman que la LME es una intervención inmunológica activa. La protección no se debe a un único componente, sino a la sinergia de múltiples factores bioactivos:

  • Inmunidad Pasiva: La IgA secretora, transferida de la madre, neutraliza toxinas y patógenos en la luz intestinal antes de que puedan invadir los tejidos.
  • Modulación Inmune Activa: Componentes como citoquinas, factores de crecimiento y los propios HMOs interactúan con el sistema inmune del neonato, promoviendo la tolerancia y una respuesta antiinflamatoria adecuada.
  • Efecto Barrera y Competencia: La lactoferrina secuestra el hierro que las bacterias necesitan para proliferar, mientras que la lisozima ataca la pared celular bacteriana. Los HMOs alimentan a las bifidobacterias, que acidifican el colon y compiten exitosamente contra patógenos por nutrientes y sitios de adhesión1-15.

 

IMPLICACIONES CLÍNICAS Y DE SALUD PÚBLICA

Estos hallazgos tienen implicaciones directas y urgentes. Las intervenciones que promueven la LME, como la Iniciativa Hospital Amigo del Niño (IHAN), el asesoramiento por parte de consultoras de lactancia certificadas (IBCLC) y la extensión de la licencia de maternidad, han demostrado aumentar las tasas de LME. En poblaciones vulnerables, donde el acceso a agua potable y servicios de salud es limitado, la LME no es solo una recomendación, sino un mecanismo de supervivencia que puede reducir drásticamente las desigualdades en salud infantil. Además, al reducir la incidencia de infecciones, la LME contribuye a disminuir el uso de antibióticos, combatiendo así el problema global de la resistencia antimicrobiana.

LIMITACIONES Y DIRECCIONES FUTURAS

Este metaanálisis tiene limitaciones, como el posible sesgo de publicación y la variabilidad en la definición operativa de «lactancia exclusiva» entre los estudios. Además, muchos estudios no logran controlar completamente factores de confusión como el nivel educativo materno o el estatus socioeconómico. La investigación futura debe centrarse en:

  1. Estudios en poblaciones de bajos recursos para evaluar la implementación de programas de apoyo a la lactancia.
  2. Análisis de los efectos a largo plazo de la LME en la salud inmunológica.
  3. Evaluaciones económicas que cuantifiquen el ahorro en costos de atención médica derivado de la prevención de infecciones gracias a la LME.

 

CONCLUSIONES

La evidencia científica es contundente e inequívoca: la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es una estrategia de salud pública de alto impacto, accesible y eficaz para prevenir infecciones en recién nacidos. Reduce de manera significativa la morbilidad y mortalidad por sepsis, diarrea e infecciones respiratorias. Es imperativo que los sistemas de salud, los gobiernos y la sociedad en su conjunto inviertan en proteger, promover y apoyar la lactancia materna mediante políticas basadas en la evidencia, educación a las familias y la creación de entornos favorables que permitan a las madres amamantar con éxito.

 

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