Intervenciones de enfermería en la prevención y manejo de la conducta suicida en el ámbito hospitalario

13 junio 2026

 

AUTORES

  1. María Susín Estremé. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Angela Obón Ollera. Terapeuta Ocupacional, comarca del Bajo Martín. Aragón, España.
  3. Marina Cutié Arnalda. Terapeuta Ocupacional, Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Lucia Bayo Aspiroz. Terapeuta Ocupacional, atención temprana Huesca. Aragón, España.
  5. Laura Tercero Antoni. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La conducta suicida constituye un problema prioritario de salud pública y una de las principales causas de muerte prevenible a nivel mundial. El entorno hospitalario representa un espacio clave para la detección precoz y la intervención temprana en pacientes con ideación suicida o antecedentes de intento autolítico. El personal de enfermería, debido a su contacto continuo y cercano con el paciente, desempeña un papel fundamental en la identificación de factores de riesgo, la aplicación de intervenciones terapéuticas y la coordinación interdisciplinar.

El objetivo de este trabajo es revisar las principales intervenciones enfermeras en la prevención y manejo de la conducta suicida en el ámbito hospitalario. Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica publicada entre 2010 y 2024 en bases de datos biomédicas, incluyendo guías clínicas y revisiones sistemáticas.

Los resultados destacan la importancia de la valoración estructurada del riesgo suicida, la comunicación terapéutica, la intervención en crisis, la implementación de planes de seguridad individualizados y la continuidad asistencial tras el alta hospitalaria. La formación específica en salud mental y la existencia de protocolos institucionales mejoran la seguridad del paciente y reducen la probabilidad de reintentos.

Se concluye que la enfermería desempeña un rol esencial en la prevención del suicidio en el entorno hospitalario, siendo necesario fortalecer la capacitación profesional y promover modelos de atención centrados en la persona.

PALABRAS CLAVE

Conducta suicida, prevención del suicidio, enfermería en salud mental, evaluación de riesgo, intervención en crisis.

ABSTRACT

Suicidal behavior is a major public health concern and one of the leading causes of preventable death worldwide. Hospital settings represent a key environment for early detection and intervention in patients presenting suicidal ideation or previous suicide attempts. Due to their continuous and close contact with patients, nurses play a fundamental role in risk identification, therapeutic interventions, and interdisciplinary coordination.

The aim of this study is to review the main nursing interventions for the prevention and management of suicidal behavior in hospital settings. A narrative review of scientific literature published between 2010 and 2024 was conducted, including clinical guidelines and systematic reviews.

Findings highlight the importance of structured suicide risk assessment, therapeutic communication, crisis intervention, individualized safety planning, and continuity of care after hospital discharge. Specific mental health training and institutional protocols improve patient safety and reduce the likelihood of repeated suicide attempts.

Nursing professionals play an essential role in suicide prevention within hospital environments. Strengthening professional training and promoting person-centered care models are necessary to enhance clinical outcomes.

KEY WORDS

Suicidal behavior, suicide prevention, mental health nursing, risk assessment, crisis intervention.

INTRODUCCIÓN

El suicidio constituye un grave problema de salud pública. La Organización Mundial de la Salud estima que más de 700.000 personas fallecen cada año por esta causa¹. Además del impacto en la mortalidad, la conducta suicida genera consecuencias psicológicas, sociales y económicas significativas².

Los hospitales representan un punto estratégico para la detección precoz del riesgo suicida, ya que muchos pacientes con ideación autolítica acuden inicialmente a servicios de urgencias o permanecen ingresados por patologías médicas o psiquiátricas³. En este contexto, el personal de enfermería ocupa una posición privilegiada debido a su contacto continuo con el paciente.

Diversas investigaciones señalan que la evaluación sistemática del riesgo y la intervención temprana reducen significativamente la probabilidad de reintento⁴. Sin embargo, la falta de formación específica y la persistencia del estigma pueden dificultar una actuación eficaz⁵.

El objetivo de este trabajo es revisar las intervenciones enfermeras basadas en la evidencia dirigidas a la prevención y manejo de la conducta suicida en el ámbito hospitalario.

MÉTODO

Se realizó una revisión narrativa de literatura científica publicada entre 2010 y 2024 en PubMed, CINAHL y Scopus. Se emplearon los términos MeSH: Suicidal Behavior, Suicide Prevention, Mental Health Nursing y Risk Assessment.

Se incluyeron revisiones sistemáticas, estudios observacionales y guías clínicas internacionales. Se excluyeron estudios exclusivamente pediátricos y artículos sin revisión por pares. La información se organizó en cuatro áreas: valoración del riesgo, intervenciones terapéuticas, seguridad hospitalaria y continuidad asistencial.

RESULTADOS

1. Cuidados en la valoración inicial del paciente con riesgo suicida:

La valoración enfermera constituye el eje central en la prevención de la conducta suicida en el ámbito hospitalario. Debe realizarse de forma estructurada, sistemática y adaptada al contexto asistencial⁶.

1.1 Valoración integral

Antes de establecer cualquier intervención, la enfermería debe realizar una valoración completa que incluya:

Antecedentes de intentos autolíticos previos.

• Diagnóstico psiquiátrico actual o previo.

• Consumo de alcohol u otras sustancias.

• Presencia de enfermedad crónica o dolor persistente.

• Situaciones vitales estresantes recientes.

• Red de apoyo familiar y social.

Es imprescindible explorar de forma directa la presencia de ideación suicida, intensidad, frecuencia y posible planificación. Preguntar explícitamente por estos aspectos no incrementa el riesgo y favorece la expresión emocional del paciente⁷.

2. Intervenciones enfermeras en situación de riesgo:

La actuación enfermera debe adaptarse al nivel de riesgo identificado durante la valoración.

2.1 Comunicación terapéutica

La relación enfermera–paciente constituye el pilar fundamental del cuidado en salud mental. Las intervenciones más relevantes incluyen:

• Escucha activa y presencia terapéutica.

• Validación emocional sin juicios.

• Uso de preguntas abiertas.

• Refuerzo de factores protectores identificados.

Una alianza terapéutica adecuada reduce la sensación de aislamiento y favorece la adherencia al tratamiento⁶.

2.2 Intervención en crisis

En situaciones de riesgo elevado o planificación activa se deben implementar medidas inmediatas:

• No dejar al paciente solo.

• Garantizar un entorno seguro retirando objetos potencialmente peligrosos.

• Informar al equipo médico y activar protocolos institucionales.

• Registrar de manera detallada la valoración y actuaciones realizadas.

La implementación de protocolos estructurados en el entorno hospitalario mejora la seguridad del paciente y reduce eventos adversos⁸.

3. Cuidados durante la hospitalización:

El ingreso hospitalario representa una oportunidad clave para la estabilización emocional y la prevención de nuevas conductas autolesivas.

3.1 Supervisión y seguridad ambiental

Las intervenciones enfermeras incluyen:

• Supervisión continua o intermitente según nivel de riesgo.

• Control del acceso a medicación.

• Revisión del entorno físico para eliminar riesgos.

• Observación de cambios conductuales bruscos.

La vigilancia sistemática forma parte de las estrategias internacionales de prevención en entornos sanitarios⁸.

3.2 Registro y seguimiento clínico

La documentación debe reflejar:

• Evolución del estado emocional.

• Cambios en la ideación suicida.

• Respuesta a intervenciones terapéuticas.

• Coordinación con el equipo interdisciplinar.

El registro adecuado garantiza continuidad asistencial y seguridad clínica.

4. Plan de seguridad y educación al alta

El alta hospitalaria constituye un periodo de especial vulnerabilidad.

4.1 Elaboración del plan de seguridad

La enfermería debe colaborar con el paciente en la elaboración de un plan individualizado que incluya:

• Identificación de señales de alerta personales.

• Estrategias de afrontamiento.

• Personas de contacto en caso de crisis.

• Recursos sanitarios disponibles.

La utilización de planes de seguridad se asocia con menor riesgo de repetición de conducta suicida⁹.

4.2 Educación a paciente y familia

Las intervenciones educativas incluyen:

• Información sobre signos de alarma.

• Recomendación de retirar medios potencialmente letales del domicilio.

• Refuerzo de la importancia del seguimiento en salud mental.

La continuidad asistencial y el seguimiento precoz tras el alta reducen significativamente el riesgo en los primeros meses⁹.

DISCUSIÓN

La evidencia respalda que la enfermería desempeña un papel esencial en la prevención del suicidio en el ámbito hospitalario. La valoración estructurada, combinada con habilidades de comunicación terapéutica, permite detectar precozmente situaciones de riesgo.

La formación específica en salud mental aumenta la confianza profesional y mejora la calidad de la atención. Asimismo, la coordinación interdisciplinar garantiza continuidad asistencial y disminuye la fragmentación del cuidado¹⁰.

El reto principal continúa siendo la detección temprana en entornos no psiquiátricos y la reducción del estigma asociado a la conducta suicida.

CONCLUSIÓN

La prevención y manejo de la conducta suicida en el entorno hospitalario requiere intervenciones enfermeras estructuradas y basadas en la evidencia.

La evaluación sistemática del riesgo, la comunicación terapéutica, la seguridad ambiental y la continuidad asistencial constituyen pilares fundamentales.

Fortalecer la formación en salud mental y promover protocolos institucionales contribuye a mejorar la seguridad del paciente y reducir la incidencia de reintentos.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Turecki G, Brent DA. Suicide and suicidal behaviour. Lancet. 2016;387(10024):1227-39.
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  6. Peplau HE. Interpersonal relations in nursing. New York: Springer; 1991.
  7. Dazzi T, Gribble R, Wessely S. Does asking about suicide and related behaviors induce suicidal ideation? Psychol Med. 2014;44(16):3361–3.
  8. Joint Commission. Detecting and treating suicide ideation in all settings. Sentinel Event Alert. 2016;(56):1–7.
  9. Stanley B, Brown GK. Safety planning intervention: a brief intervention to mitigate suicide risk. Cogn Behav Pract. 2012;19(2):256–64.
  10. Education Development Center. Zero Suicide Toolkit. Washington; 2019.

 

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