Introducción a las fracturas osteoporóticas más frecuentes. Artículo monográfico

18 agosto 2024

AUTORES

  1. Irene García Ibáñez. Graduada en Fisioterapia. Servicio Aragonés de Salud.
  2. Raquel Montaña Cortés. Graduada en Fisioterapia. Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

La osteoporosis es la enfermedad metabólica ósea más frecuente caracterizada por la disminución de masa ósea. Es una patología generalmente asintomática hasta que se produce la fractura debido a la fragilidad del hueso. Con este artículo se pretende dar una visión global acerca de la epidemiología, clínica y clasificación de las fracturas osteoporóticas más frecuentes, que son: la vertebral, radio distal, proximales de húmero y las de cadera.

PALABRAS CLAVE

Osteoporosis, fractura osteoporótica.

ABSTRACT

Osteoporosis is the most common metabolic bone disease characterized by a decrease in bone mass. It is a generally asymptomatic pathology until the fracture occurs due to the fragility of the bone. This article aims to provide a global vision of the epidemiology, clinical features and classification of the most frequent osteoporotic fractures, which are: vertebral, distal radius, proximal humerus and hip fractures.

KEY WORDS

Osteoporosis, osteoporotic fractures.

DESARROLLO DEL TEMA

La osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad ósea sistémica caracterizada por una disminución de la masa ósea con deterioro de la microestructura del tejido óseo, provocando que el hueso se vuelva más frágil y se produzca un aumento de la susceptibilidad de fracturas1,2. Debido a esto último, se conoce como epidemia silenciosa porque, en muchos casos, no se manifiestan sus síntomas hasta que no se produce la fractura debido a la importante pérdida ósea2.

En cuanto a su epidemiología cabe decir que es la enfermedad metabólica ósea más frecuente siendo complicado conocer su prevalencia real ya que, como hemos comentado, es una enfermedad asintomática hasta que se produce la fractura. Se estima que la padecerán entre el 30 y 50% de las mujeres postmenopáusicas. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en España afecta a unos 3.5 millones de personas produciéndose unas 100.000 fracturas anuales por este motivo3.

Para su diagnóstico se realiza el análisis de la densidad de masa ósea (DMO)3. La radiografía es un método poco sensible y poco específico ya que se necesitan pérdidas superiores al 30% de DMO para que se aprecie2. La prueba considera el patrón de oro de su diagnóstico es la densitometría ósea (DEXA), en ella se hace una estratificación en cuatro grupos en función de las seviaciones estándar (DE) en comparación con el valor medio del adulto joven:

  • Normal: > -1.5 DE
  • Osteopenia: Entre -1.5 y -2.5 DE
  • Osteoporosis: <-2.5 DE
  • Osteoporosis grave o establecida: Cuando hay fracturas1,2,3.

 

En cuanto al tratamiento se emplea principalmente la prevención mediante las siguientes recomendaciones: Dieta rica en calcio y viatmina D, realizar actividad física, entornos seguros en el hogar y precaución en la calle. Además, también disponen de diversos fármacos2.

Fracturas osteoporóticas:

La posibilidad de que una mujer osteoporótica sufra una fractura está en torno al 30% y se estima que casi la mitad de las mujeres han sufrido una fractura osteoporótica a los 70 años.

Además, tenemos que tener en cuenta que presenta una tasa de mortalidad significativa, ya que se relaciona con una reducción del 12-20% de supervivencia1.

Las fracturas osteoporóticas más frecuentes son las vertebrales, seguidas de la cadera, radio distal y tercio proximal del húmero, entre otras2.

A continuación, vamos a explicar de manera breve las generalidades (epidemiología, clínica y clasificación) de las fracturas osteoporóticas más frecuentes.

Fracturas vertebrales:

Son las fracturas más frecuentes y prevalentes (afectan al 44% de las mujeres osteoporóticas)2, localizadas principalmente en el segmento vertebral toraco-lumbar4, siendo más frecuente entre T7-T8 y T12-L12.

Aunque en hasta casi el 30% de los casos pasan de manera inadvertida2, en ellas aparecen dolor incapacitante de espalda (tanto agudo como crónico) limitando la calidad de vida y la autonomía de las personas ya que suele producirse una progresiva cifosis dorsal2,4.

La clasificación más empleada en la actualidad para su diagnóstico tras radiografía es el Método de Genant el cual las clasifica en tres patrones morfológicos: Acuñamiento anterior, bicóncava o aplastamiento4.

Fracturas de radio distal:

Son las fracturas más frecuentes de la extremidad superior2,4 alcanzando el 18% de las totales. El pico de incidencia en las mujeres es entre los 40 y 60 años4.

Producen dolor en la articulación de la muñeca, la deformidad típica del “dorso del tenedor” e impotencia funcional4.

Para su diagnóstico existen multitud de clasificaciones como: la clasificación AO de Müller, la clasificación de Fernández o clasificarlas según los nombres clásicos como fractura de Colles, de Smith, Rhea-Barton, etc4.

Fracturas de húmero proximal:

Representa el 5% del total de las fracturas, siendo más frecuentes a partir de los 60 años2 en mujeres4.

Se produce tras un traumatismo directo o tras una caída con el brazo en hiperextensión2 lo que provoca dolor e impotencia funcional. Es muy típica la equimosis en brazo y torax que se observa un tiempo después. Puede provocar multitud de complicaciones como pueden ser: rigidez, necrosis avascular o consolidación en mala posición.

La clasificación más empleada para su diagnóstico es la de Neer, que la divide en 6 posibles tipos en función de la zona en la que se produce: cuello anatómico, cuello quirúrgico, troquiter, troquín, fractura anterior o posterior4.

Fracturas de cadera:

Las fracturas del extremo proximal del fémur suelen producirse en mayores de 80 años2 lo que conlleva que sean catalogadas como muy graves debido a la mortalidad asociada que presentan2,4, siendo del 8%. en fase aguda y del 20% a los 12-18 meses4.

Producen dolor en la zona inguinal con impotencia funcional tanto para la movilización como para la marcha.

Para su diagnóstico existen multitud de clasificaciones sin haberse conseguido establecer ninguna como marcador de referencia. Entre las más empleadas están: La clasificación de Garden para subcapitales y la clasificación de Evans para pertrocantéreas4.

Fracturas de pelvis y acetábulo:

Como en el caso anterior, ocurren en personas ancianas. La proporción de las personas que las sufren ha aumentado notablemente en comparación con los anteriores grupos.

Provocan dolor en ingle, lumbar y cadera, provocando también impotencia funcional.

También existen multitud de escalas siendo una de la más conocida la de Judet-Letournel que las clasifica en 10 tipos (5 simples y 5 asociadas)4.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sanz Granda Á. Fracturas osteoporóticas (I). Offarm [Internet]. 2004 [Citado el 25 de junio de 2024];23(2):140–3. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-fracturas-osteoporoticas-i–13057701
  2. García Espasa C, Agudo M. Capítulo 43 – Fracturas patológicas [Internet] [Citado el 25 de junio de 2024]. Disponible en: https://unitia.secot.es/web/manual_residente/CAPITULO%2043.pdf
  3. Hermoso de Mendoza MT. Clasificación de la osteoporosis: Factores de riesgo. Clínica y diagnóstico diferencial. Anales del Sistema Sanitario de Navarra [Internet]. 2003 [Citado el 25 de junio de 2024];26:29–52. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272003000600004
  4. Romanillos Arroyo O. Atlas de fracturas osteoporóticas. 1ª ed. Madrid: Canal Editorial; 2022.

 

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