La alimentación en la enfermedad de Crohn

13 abril 2024

 

AUTORES

  1. Cristina Villarroya Garcés. Enfermera Hospitalización en Planta de Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz. Teruel.
  2. Raquel Domingo Milian. Enfermera Pruebas Funcionales de Neumología. Hospital Comarcal de Alcañiz. Teruel.
  3. Lucía Gargallo Carceller. Enfermera Hospitalización en Planta de Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz. Teruel.
  4. Marta Gimeno Ponz. Enfermera Hospitalización en Planta de Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz. Teruel.
  5. Laura Andreu Train. Enfermera Hospitalización en Planta de Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz. Teruel.
  6. Alberto Samper Callao. Enfermero Hospitalización en Planta de Ortogeriatría y Cirugía. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.

 

RESUMEN

La enfermedad de Crohn es un trastorno inflamatorio intestinal crónico que afecta al tracto gastrointestinal, causando síntomas como dolor abdominal, diarrea, fatiga y pérdida de peso. Aunque su causa exacta no se conoce, se cree que factores genéticos, ambientales e inmunológicos juegan un papel importante en su desarrollo. Los síntomas pueden variar entre leves y graves, con posibles manifestaciones fuera del tracto intestinal. Se estima que afecta a millones de personas en todo el mundo, con una incidencia significativa en España. Aunque no existe una cura definitiva, el manejo adecuado de la dieta es fundamental para controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes. Factores dietéticos como la fibra insoluble, las grasas, los lácteos y los alimentos procesados pueden influir en la exacerbación de los síntomas y se deben tener en cuenta al elaborar una dieta adecuada. Se proporciona una lista de alimentos permitidos y prohibidos para ayudar a los pacientes a gestionar su enfermedad. Además de la nutrición, otros aspectos del estilo de vida, como dejar de fumar, hacer ejercicio regularmente y manejar el estrés, pueden influir en la evolución de la enfermedad. Aunque la investigación en este campo está en constante evolución, es esencial que los pacientes trabajen en colaboración con su equipo de atención médica para desarrollar un plan de tratamiento personalizado. Con el enfoque adecuado, es posible controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad de Crohn.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Crohn, alimentación, manejo nutricional, manejo de la enfermedad.

 

ABSTRACT

Crohn’s disease is a chronic inflammatory bowel disorder that affects the gastrointestinal tract, causing symptoms such as abdominal pain, diarrhea, fatigue, and weight loss. Although its exact cause is unknown, genetic, environmental, and immunological factors are believed to play a significant role in its development. Symptoms can vary from mild to severe, with possible manifestations outside the intestinal tract. It is estimated to affect millions of people worldwide, with a significant incidence in Spain. Although there is no definitive cure, proper dietary management is essential for controlling symptoms, improving the quality of life, and the prognosis of patients. Dietary factors such as insoluble fiber, fats, dairy, and processed foods can influence the exacerbation of symptoms and should be considered when developing an appropriate diet. A list of allowed and prohibited foods is provided to help patients manage their disease. In addition to nutrition, other lifestyle aspects, such as quitting smoking, regular exercise, and stress management, can influence the progression of the disease. Although research in this field is constantly evolving, it is essential that patients work in collaboration with their healthcare team to develop a personalized treatment plan. With the right approach, it is possible to control symptoms and improve the quality of life of patients with Crohn’s disease.

 

KEY WORDS

Crohn’s disease, nutrition, nutritional management, disease management.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) que puede afectar a cualquier segmento del tracto gastrointestinal. Se caracteriza por la inflamación crónica del tracto digestivo, especialmente en el intestino delgado y el colon, lo que puede provocar dolor abdominal, diarrea severa, fatiga, pérdida de peso y desnutrición1.

Aunque la causa exacta de la enfermedad de Crohn es desconocida, se cree que es causada por una combinación de factores ambientales, inmunológicos y bacterianos en individuos genéticamente susceptibles. Además, hay otros factores que desempeñan un papel importante en su desarrollo, como puede ser la historia familiar, la etnia, la autoinmunidad y estilos de vida como el consumo de tabaco. Los síntomas de esta enfermedad pueden variar ampliamente de leves a graves entre los pacientes e incluyen dolor abdominal y sensibilidad, hinchazón, cansancio, diarrea (que puede mezclarse con sangre, moco o pus en los casos más graves), estreñimiento, náuseas, pérdida de peso, fiebre y sangrado rectal2. En otros casos, los pacientes pueden experimentar síntomas fuera del tracto intestinal, que incluyen inflamación de piel, articulaciones, ojos y boca, inflamación del hígado o conductos biliares, cálculos renales y anemia, por la deficiencia de hierro1.

Este trastorno inflamatorio crónico afecta a millones de personas en todo el mundo. A nivel mundial se estima que hay 10 millones de personas viviendo con ello. En 2019, hubo aproximadamente 4’9 millones de casos en todo el mundo y en cuanto a España, la incidencia en adultos oscila entre 9’6 y 44’3 casos por 100,000 habitantes3. Si bien no existe una cura definitiva para la enfermedad de Crohn, el manejo adecuado de la dieta desempeña un papel muy importante. Ésta repercutirá en el desarrollo de la enfermedad, en el control de sus síntomas, en la mejora de la calidad de vida y el estado nutricional y en el pronóstico de los pacientes afectados4,5.

La enfermedad de Crohn es una afección gastrointestinal seria y crónica que afecta a muchas personas en todo el mundo. La alimentación juega un papel crucial en el manejo de los síntomas y el control de la enfermedad. Por lo tanto, es importante investigar y comprender cómo la dieta puede ayudar a las personas a gestionar su enfermedad y mejorar su calidad de vida. Este artículo monográfico pretende explorar el rol de la alimentación en el manejo de la enfermedad y aportar evidencias para guiar a pacientes y profesionales de la salud en la formulación de estrategias terapéuticas efectivas.

Los pacientes con enfermedad de Crohn a menudo experimentan intolerancias alimentarias y sensibilidades que pueden desencadenar brotes de la enfermedad. Existen factores dietéticos que se han asociado con un mayor riesgo de exacerbación de los síntomas de la enfermedad, estos factores dietéticos incluyen:

  1. Alimentos ricos en fibra: la fibra insoluble presente en alimentos como frutas con cáscara, verduras crudas y granos enteros puede ser difícil de digerir para algunas personas con enfermedad de Crohn. Durante los brotes de la enfermedad, estos alimentos pueden aumentar la motilidad intestinal y provocar síntomas como diarrea y dolor abdominal. Por lo tanto, es muy importante limitar la ingesta de fibra insoluble en la dieta, y optar por opciones más suaves y fácilmente digeribles que puedan ayudar a reducir la irritación del tracto gastrointestinal6.
  2. Alimentos grasos: los alimentos ricos en grasas pueden ser problemáticos para algunas personas que padecen Crohn, ya que pueden ser más difíciles de digerir y pueden aumentar la inflamación en el tracto intestinal. Esto incluye alimentos fritos, comidas grasas, alimentos procesados y aceites vegetales refinados. Optar por fuentes más naturales de grasas, como el aceite de oliva virgen extra, los aguacates y los frutos secos, ayudan a reducir la irritación intestinal que padecen6 7.
  3. Alimentos lácteos: muchos pacientes con enfermedad de Crohn son intolerantes a la lactosa, que es el azúcar natural presente en los productos lácteos. Esta intolerancia a la lactosa puede provocar síntomas como gases, hinchazón y diarrea. Limitar o evitar los productos lácteos les puede ayudar a reducir estos síntomas. Hay numerosas alternativas a los productos lácteos convencionales que incluyen leches sin lactosa, leches vegetales (como leche de almendras o leche de soja) y productos lácteos sin lactosa o fermentados, como el yogur griego8.
  4. Alimentos procesados y alimentos ricos en azúcar: los alimentos procesados (como la comida rápida, las frituras, los alimentos precocinados y varios productos horneados) y los alimentos ricos en azúcares (como la bollería industrial, los refrescos, las mermeladas, etcétera) a menudo contienen ingredientes artificiales, conservantes y azúcares añadidos que pueden desencadenar la inflamación y empeorar los síntomas en pacientes con enfermedad de Crohn. Optar por alimentos frescos y naturales y limitar la ingesta de azúcares refinados va a ayudarles a reducir la inflamación y promoverá su salud intestinal6.

 

A raíz de estos factores se puede elaborar una lista más concreta que ayude a diferenciar aquellos alimentos que se recomiendan para la enfermedad de Crohn o “permitidos”, de aquellos no recomendados per ser perjudiciales o “prohibidos”. Dichos alimentos son:

Alimentos PERMITIDOS:

  • Granos refinados: arroz y pasta de arroz, patatas, polenta de maíz, pan sin gluten, avena.
  • Verduras: al vapor o bien cocidas, pepinos pelados, pimientos, calabaza, judías verdes.
  • Frutas: plátano, melón, manzanas en puré o peladas.
  • Proteínas magras: pollo, pavo, pescado, cortes magros de cerdo, tofu, huevos (sobre todo claras).
  • Grasas sanas: aceite de oliva, aguacate, margarina.
  • Lácteos sin lactosa: leches y yogures vegetales.
  • Pescado enlatado: anchoas y sardinas.
  • Bebidas descafeinadas, rehidratantes bajos en azúcar, agua9,10.

 

Alimentos PROHIBIDOS:

  • Verduras altas en fibras: coles de Bruselas, repollo, col rizada cruda, brócoli, remolacha, coliflor.
  • Alimentos ricos en fibra insoluble: piel de manzana, semillas de girasol.
  • Altos en lácteos: leche de vaca, crema, helado y flan.
  • Alimentos altos en grasas: fritos, platos con queso, carnes grasas.
  • Alimentos picantes: sriracha, chile.
  • Alcohol y bebidas con cafeína.
  • Bebidas azucaradas: refrescos, jarabes, zumos industriales.
  • Alimentos azucarados, azúcares añadidos y edulcorantes: sacarina, aspartamo, galletas, pasteles, azúcar de coco, miel, jarabe de arce9,10.

 

Además de manejar la nutrición con listas de alimentos y estrategias dietéticas variadas, se deben de tener en cuenta la modificación de los estilos de vida hacia una línea más sana que pueda mejorar los síntomas y mantener calidad de vida. De entre ellos destacan: 1) Hábito tabáquico: se recomienda no fumar o dejar de hacerlo ya que aumenta el riesgo de padecer la enfermedad o, una vez establecida, aumenta la incidencia de los brotes. 2) Ejercicio/actividad física: se aconseja la práctica regular de ejercicio para construir masa muscular y ósea. 3) Índice de Masa Corporal: es recomendable mantener un IMC por debajo de 25. 4) Estrés: su aumento incrementa las exacerbaciones, por lo que se aconseja disminuir los niveles de estrés. 5) Medicación y cirugía: dependiendo de la gravedad de los síntomas puede ser necesario el uso de fármacos para tratarlos, como antiinflamatorios, o inmunosupresores. En casos más graves, cuando la medicación no es suficiente, puede recurrirse a la cirugía de resección intestinal de la parte afectada10,11.

 

CONCLUSIÓN

Para concluir, la enfermedad de Crohn es un trastorno crónico y multifacético que afecta a una gran cantidad de individuos globalmente. Aunque no hay una solución definitiva, la correcta administración de la alimentación puede jugar un papel fundamental en el alivio de los síntomas y en la mejora del bienestar de los pacientes.

La investigación ha demostrado que ciertos alimentos y estilos de vida pueden intensificar los síntomas de la enfermedad de Crohn, mientras que otros pueden ayudar a disminuir la inflamación y promover la remisión. Por lo tanto, es importante que los pacientes con enfermedad de Crohn colaboren estrechamente con los profesionales de la salud para desarrollar un plan de dieta personalizado que se adapte a sus necesidades y preferencias individuales.

Además, es importante recordar que es una enfermedad multifactorial que puede ser influenciada por una variedad de factores, incluyendo la genética, el medio ambiente, el sistema inmunológico y la microbiota intestinal. Por lo tanto, aunque la dieta puede desempeñar un papel importante en el manejo de la enfermedad, también es crucial abordar otros aspectos del estilo de vida, como el manejo del estrés y el ejercicio regular.

Finalmente, es importante destacar que la investigación en el campo de la enfermedad de Crohn y la nutrición está en constante evolución. A medida que se realizan más investigaciones, es probable que nuestra comprensión de la relación entre la dieta y la enfermedad de Crohn continúe creciendo y evolucionando. Esto, a su vez, permitirá el desarrollo de estrategias dietéticas más efectivas para el manejo de la enfermedad.

Al ser una afección crónica y debilitante puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, con el manejo adecuado de la dieta y el estilo de vida, los pacientes pueden controlar sus síntomas, mejorar su calidad de vida y reducir su riesgo de complicaciones a largo plazo. A medida que avanzamos, es esencial que continuemos investigando y aprendiendo más sobre esta enfermedad para poder proporcionar a los pacientes las mejores estrategias de manejo posibles. Es importante también no olvidar que cada paciente es único y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Por lo tanto, es esencial que cada paciente trabaje en estrecha colaboración con su equipo de atención médica para desarrollar un plan de tratamiento que se adapte a sus necesidades individuales. Con el enfoque correcto, es posible vivir una vida plena y saludable con la enfermedad de Crohn.

Esperamos que este trabajo haya proporcionado una visión útil y práctica de cómo la dieta puede desempeñar un papel en el manejo de la enfermedad de Crohn. Aunque la enfermedad de Crohn puede ser una afección desafiante de manejar, con la información y el apoyo adecuados, los pacientes pueden tomar medidas proactivas para controlar sus síntomas y mejorar su calidad de vida.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  4. Eating, diet, & nutrition for Crohn’s disease [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. NIDDK – National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; 2022 [citado el 15 de febrero de 2024]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/crohns-disease/eating-diet-nutrition
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  7. Caio G, Lungaro L, Caputo F, Zoli E, Giancola F, Chiarioni G, et al. Nutritional treatment in Crohn’s disease. Nutrients [Internet]. 2021 [citado el 15 de febrero de 2024];13(5):1628. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/13/5/1628
  8. Tumani MF, Pavez C, Parada A. Microbiota, hábitos alimentarios y dieta en enfermedad inflamatoria intestinal. Rev Chil Nutr [Internet]. 2020 [citado el 15 de febrero de 2024];47(5):822–9. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182020000500822
  9. Ángel ZEÁ, Castaño GAD, Cortes DLT. Cuidados de enfermería en el paciente con enfermedad renal crónica en hemodiálisis: una revisión sistemática. 2016 [citado el 15 de febrero de 2024];19:202–13. Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/cuidados-de-enfermeria-enfermedad-de-crohn/
  10. Investigación RS. Cuidados de enfermería en un paciente con enfermedad de Crohn. Revisión bibliográfica [Internet]. ▷ RSI – Revista Sanitaria de Investigación. 2023 [citado el 15 de febrero de 2024]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/cuidados-de-enfermeria-en-un-paciente-con-enfermedad-de-crohn-revision-bibliografica/
  11. Sánchez Bonilla E, Wong Álvarez ÓF, Fung Cai M. Enfermedad de Crohn: un enfoque integral en su patogenia, diagnóstico y tratamiento. Rev Medica Sinerg [Internet]. 2023;8(8):e1092. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/sinergia/rms-2023/rms238n.pdf

 

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