La cocaína y los trastornos psicóticos

20 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Ángel Pueyo Diarte. Enfermero del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Paula Sánchez Parra. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Ana Martínez Aso. Enfermera del Hospital Royo Villanova, Zaragoza. 
  4. Teresa Granada González. Enfermera del Servicio de urgencias de Atención Primaria, Zaragoza.
  5. Raquel Abad Callejas. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Ana Valero Martínez. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

La cocaína es una sustancia ilegal en nuestro país altamente propensa a producir diferentes trastornos psíquicos al consumirla, sin necesidad de que este consumo sea crónico.

Los pacientes que padecen trastornos inducidos por la cocaína son tratados paulatinamente debido a los impulsos que pueden sufrir causados por la dependencia de la sustancia.

PALABRAS CLAVE

cocaína, trastornos psíquicos, consumo, dependencia, tratamiento

ABSTRACT

Cocaine is an illegal substance in our country that is highly likely to produce various psychiatric disorders upon consumption, without the need for chronic use.

Patients suffering from cocaine-induced disorders are treated gradually due to the impulses they may experience caused by dependency on the substance.

KEY WORDS

cocaine, psychiatric disorders, consumption, dependency, treatment

DESARROLLO DEL TEMA

Cocaína1:

La cocaína o benzoilmetilecgonina es una sustancia que en la actualidad la población la consume frecuentemente y que presenta unas graves consecuencias orgánicas, psiquiátricas y sociales. Es un alcaloide que se obtiene de la planta Erithroxylon Coca, procedente de Sudamérica y utilizada por antiguas tribus con fines médicos y estimulantes.

En la última clasificación del DSM IV-TR aparecen diferentes trastornos relacionados con el consumo de cocaína o por el síndrome de abstinencia producido por su deprivación (intoxicación, delirium, ansiedad, problemas cardíacos, alteraciones del sueño, y PSICOSIS).

Psicosis2:

La psicosis es un síntoma del trastorno inducido por la cocaína (TIC), que produce una distorsión grave de nuestra mente a ideas y percepciones anormales, perdiéndose el contacto con la realidad. Se caracteriza por presentar cuadros de delirios, falsas creencias y alucinaciones, percepciones falsas.

Efectos sobre la neurotransmisión cerebral1:

La cocaína es uno de los más importantes inhibidores de la recaptación de serotonina a nivel cerebral, uniéndose a la proteína transportadora y actuando sobre las vías mesolímbica y mesocortical. Además, produce efectos sobre la liberación de dopamina en la sinapsis, así como un aumento de la sensibilidad de los receptores D1 y D2 de la membrana postsináptica.

Efectos agudos del consumo de cocaína1:

Los efectos agudos de la cocaína son los siguientes, en la fase inicial, tras la toma de la dosis, los consumidores de cocaína muestran euforia, la cual tiene diferentes niveles en función de la cantidad tomada y la persona. En segundo lugar, tiene lugar un aumento de la comunicación, la seguridad en uno mismo y la actividad sexual. Se destaca la presencia de anorexia e insomnio.

La intensidad de la sintomatología del consumo de cocaína depende de la vía por la que la droga es consumida, siendo la vía intravenosa y la cocaína fumada las dos maneras que producen conductas violentas y agresivas.

Los pacientes con psicosis producida por el consumo de cocaína son pacientes que durante su consumo solían presentar paranoias como alucinaciones visuales o táctiles. Las personas que consumen cocaína de manera esporádica presentan frecuentemente psicosis cocaínica derivada también del consumo por vía intravenosa.

Efectos del consumo crónico de cocaína1:

Al cabo del tiempo se ha descubierto que las personas consumidoras de cocaína de forma crónica han desarrollado exacerbaciones de la depresión, y debido a grandes episodios sufridos por algunos individuos, se ha llegado a plantear el término de “depresión doble”.

El consumo de cocaína de manera crónica se ha relacionado más a pacientes esquizofrénicos, que a su vez han desarrollado mayor presencia de sintomatología depresora, menor presencia de síntomas negativos, etc. Principalmente los pacientes esquizofrénicos desarrollan el subtipo paranoide.

Cocaína y psicosis1:

El consumo de cocaína puede derivar una sintomatología psicótica. Las personas que padecen estos síntomas psicóticos suelen manifestar periodos de suspicacia, recelo, conductas compulsivas, ánimo disfórico y de normal conviven con un comportamiento agresivo y agitado.

Los síntomas más aparentes suelen ser las paranoias transitorias que pueden ir acompañadas de alucinaciones aisladas durante el momento del consumo, con lo que nos deberíamos referir con alucinosis cocaínica. La paranoia producida por la cocaína se presenta en más de la mitad de las personas que consumen dicha sustancia y suele manifestarse entre los 25 y 57 meses desde que se empieza a consumir.

No existe una diferencia exacta de la cantidad exacta de consumo de cocaína con respecto al tiempo de dependencia hacia la sustancia entre las personas que desarrollan paranoia y los que no. También se ha estudiado que los hombres son más vulnerables a manifestar esta sintomatología que las mujeres al igual que las personas que la consumen por vía intravenosa en lugar de los que la consumen por vía intranasal.

La psicosis producida por el consumo de cocaína suele ser de corta duración, desapareciendo a las pocas horas, y los síntomas producidos tras el consumo es difícil que sobrepasen el periodo de “crash” (hipersomnia tras la abstinencia).

Los individuos que consumen cocaína pueden compartir las mismas características clínicas de la psicosis cocaínica, como por ejemplo las más comunes suelen ser ideas delirantes paranoides, con contenidos de perjuicios y celotípicos, presentado en la gran mayoría sentimiento de agobio por fuerzas del estado o ideas de que la gente les pueda robar la droga. Pueden desarrollar alteraciones en su estado emocional y social expresado a través de su comportamiento emocional, sentimientos y pasiones, en un marco social. La gran mayoría de los brotes delirantes y de alucinaciones están relacionados con el consumo de cocaína. Se desarrollan alucinaciones visuales, auditivas y táctiles, siendo las auditivas las más abundantes con pensamientos de que les sigue la gente o de que les están espiando, las alucinaciones visuales se manifiestan con imaginaciones de tener parásitos debajo de la piel y las alucinaciones táctiles les provocan movimientos compulsivos como pellizcarse o realizar gestos sin ningún sentido.

La principal causa de la aparición de síntomas psicóticos tras el consumo de cocaína es el bloqueo de la recaptación de dopamina. Al principio la dopamina sería la responsable de los síntomas positivos y más adelante la responsable de la degeneración de las propias neuronas del sistema dopaminérgico, apareciendo así los síntomas negativos, (Lieberman 1990). Por otro lado, los condicionantes ambientales estresantes también provocan un aumento de la liberación de dopamina y glutamato en niveles mesolímbicos y en el córtex prefrontal medial. Que podrían dar pie a la aparición de síntomas psicóticos.

La paranoia inducida por la cocaína no solo se va a desencadenar con el hecho de superar un cierto umbral, ya que cada uno puede mostrar síntomas de paranoia sin haber consumido la misma cantidad de sustancia o habiéndose consumido en diferentes periodos de tiempo. Lo único que se ha averiguado es la interacción de la cocaína y el entorno con el individuo, con alguna alteración previa al consumo que le predispone a la paranoia.

Se debe realizar una diferencia entre la psicosis esquizofrénica y la psicosis inducida por la cocaína ya que un mal diagnóstico puede causar una terapia errónea para ese paciente, ya que los pacientes intoxicados por cocaína tienen un riesgo de padecer crisis comiciales, infarto agudo de miocardio, fallo respiratorio, agitación, o incluso la muerte súbita. Existe una diferencia entre los pacientes que padecen psicosis esquizofrénica, que muestran frecuentemente trastornos del pensamiento y delirios bizarros, y los pacientes con psicosis tóxicas que son más vulnerables a volver a manifestar antecedentes de tratamiento con metadona, tratamientos de desintoxicación, abuso de cocaína intravenosa e ideación suicida.

En los casos de pacientes con urgencias psiquiátricas con antecedentes de consumo de sustancias, hay que preceder siempre el origen tóxico hasta que se demuestre lo contrario. Con esto conseguiremos reducir el daño de no intervenir ante un síndrome de abstinencia, o el causante de exposición innecesaria de los pacientes al tratamiento neuroléptico.

Cocaína y psicosis afectivas1:

La diferencia entre los pacientes con trastorno afectivo consumidores de cocaína primarios o secundarios suele ser bastante complicada, por lo que se han realizado estudios que muestran que la mayoría de los trastornos afectivos aparecen después de empezar a consumir cocaína. Si queremos realizar una valoración correcta de la sintomatología depresiva, es recomendable que no hayan consumido sustancias una semana antes de la valoración.

Se ha detectado que el consumo de cocaína provoca una aparición más rápida del trastorno bipolar y una evolución del mismo, así como la aparición de episodios mixtos en pacientes bipolares y promueve un progreso de desaparición de los episodios maníacos.

Para el tratamiento de los pacientes con trastorno bipolar se ha descubierto que los antipsicóticos son el medio de elección para tratar los episodios mixtos o depresivos causados por el trastorno. Se encontró que el consumo de cocaína favorecía el desarrollo de distorsiones agudas inducidas por neurolépticos, con el que los pacientes psiquiátricos consumidores de cocaína tenían un riesgo notable con respecto a lo que no consumían.

 

Tratamiento1,3:

La presencia de otros trastornos, como los psicopatológicos, además de la dependencia a la cocaína, empeora el pronóstico de la evolución de la adicción de dicha sustancia. A la hora tratar estos trastornos puede ser clave la valoración, el abordaje inicial y la orientación del paciente sobre las necesidades durante el tratamiento en asistencia primaria o de la red especializada. Si el clínico descubre en sus fases iniciales los consumos y complicaciones psicopatológicas, se conseguirá la minimización de estas. Se podrá detener la presencia de episodios agudos de difícil manejo y con riesgo de auto o heteroagresividad si se detectan las alteraciones conductuales, afectivas y psicóticas en estadios precoces.

Cuando nos encontramos un caso de hiperactividad tenemos que mostrar una presencia relajada y tranquilizadora. Para este tipo de pacientes se suele emplear benzodiacepinas orales sin emplear otro tipo de vía de administración, pero en algunos casos de inquietud en el paciente es necesaria la administración de benzodiacepina intramuscular (diazepam, cloracepato) pudiendo administrar dosis cada 20 o 30 minutos si fuera necesario. La benzodiacepina se puede emplear en casos de crisis angustiosa por vía oral o sublingual.

En los casos de intoxicación se manifiesta una sintomatología paranoide después de 24-48 horas de haber tomado la última dosis. Si los síntomas de psicosis cocaínica son agudos es habitual la administración de benzodiacepina y antipsicóticos intramusculares para calmar la agitación del paciente. Los pacientes con psicosis inducida por cocaína se tratan mediante técnicas de apoyo para su desintoxicación, dejando a un lado los antipsicóticos para determinados casos.

 

CONCLUSIÓN

Aunque en algunos países se utilizaba con un fin médico, la cocaína es un estimulante que afecta directamente al cerebro, y dependiendo de su vía de administración, produce diferentes intensidades del efecto. Además, esta sustancia en algunas ocasiones produce la adicción a otras, como por ejemplo al provocar una inestabilidad emocional, es común combinarla con alcohol.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Irantzu González Llona. Cocaína: una revisión de la adicción y el tratamiento. Revista de la asociación española de neuropsiquiatría. 2015. Vol 35. (127). https://scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/v35n127/original7.pdf Abril, 2, 2019.
  2. MedlinePlus. Trastornos psicóticos. MedlinePlus. https://medlineplus.gov/spanish/psychoticdisorders.html. Abril, 4, 2019
  3. Francisco Pascual. Monografía cocaína. 2001. Vol 13. (2). http://www.pnsd.mscbs.gob.es/ca/profesionales/publicaciones/catalogo/bibliotecaDigital/publicaciones/pdf/cocaina.pdf Abril, 6, 2019

 

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