AUTORES
- Rebeca Calle Sampietro. Servicio de Pediatría, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Huesca, España.
- Alba Achón Cerdán. Atención Continuada, Sector Alcañiz, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Teruel, España.
- Mónica Betrán Piracés. Servicio de Urgencias y Emergencias Sanitarias 061 Aragón, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Huesca. España.
- Julia Palacios alguacil. Atención Continuada ZBS de Calahorra, Servicio Riojano de Salud (SERIS) La Rioja, España.
- Álvaro Serrano Mingorance. Servicio Oncología y Neurología, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud (SALUD), Huesca, España.
RESUMEN
Introducción: Los procedimientos sanitarios constituyen una fuente habitual de miedo, ansiedad y dolor en la población pediátrica, con repercusiones que pueden condicionar la adherencia a futuros cuidados de salud. La comunicación enfermera-niño, entendida como un proceso bidireccional adaptado al desarrollo evolutivo del menor, se plantea como una herramienta clave para mejorar la colaboración durante estos procedimientos. Objetivo: Analizar la evidencia científica disponible sobre la comunicación enfermera-niño como herramienta para mejorar la colaboración del paciente pediátrico durante los procedimientos sanitarios. Metodología: Se realizó una revisión bibliográfica narrativa en PubMed/MEDLINE, CINAHL, Scopus, SciELO, Dialnet y Cochrane Library, con los descriptores DeCS/MeSH «Enfermería Pediátrica», «Comunicación», «Relaciones Enfermero-Paciente», «Ansiedad» y «Cooperación del Paciente», incluyendo artículos originales, revisiones y guías de práctica clínica en español, inglés y portugués. Resultados: La evidencia analizada muestra que la información previa adaptada a la edad, el ofrecimiento de opciones controlables, las técnicas de distracción activa y pasiva, el juego terapéutico y la participación activa de la familia reducen de forma consistente el dolor, el miedo y la ansiedad percibidos, y mejoran la cooperación del niño durante los procedimientos. Se identifican, no obstante, carencias formativas específicas del personal de enfermería y ausencia de protocolos comunicativos estandarizados en numerosos servicios. Conclusiones: La comunicación enfermera-niño, cuando se desarrolla de forma honesta, participativa y adaptada al desarrollo evolutivo, constituye una intervención clínica eficaz para mejorar la colaboración pediátrica durante los procedimientos sanitarios. Se recomienda su incorporación sistemática en los protocolos de cuidados y en la formación continuada de enfermería pediátrica.
PALABRAS CLAVE
Enfermería pediátrica, comunicación, relaciones enfermero-paciente, ansiedad, cooperación del paciente.
ABSTRACT
Introduction: Healthcare procedures are a common source of fear, anxiety and pain among paediatric patients, with consequences that may condition future adherence to health care. Nurse-child communication, understood as a bidirectional process adapted to the child’s developmental stage, is proposed as a key tool to improve collaboration during these procedures. Objective: To analyse the available scientific evidence on nurse-child communication as a tool to improve paediatric patient collaboration during healthcare procedures. Methods: A narrative literature review was carried out in PubMed/MEDLINE, CINAHL, Scopus, SciELO, Dialnet and the Cochrane Library, using the MeSH/DeCS terms «Pediatric Nursing», «Communication», «Nurse-Patient Relations», «Anxiety» and «Patient Compliance», including original articles, reviews and clinical practice guidelines published in Spanish, English and Portuguese. Results: The evidence shows that age-appropriate prior information, offering controllable choices, active and passive distraction techniques, therapeutic play and active family involvement consistently reduce perceived pain, fear and anxiety, and improve children’s cooperation during procedures. Specific training gaps among nursing staff and the absence of standardised communication protocols in many settings were also identified. Conclusions: Nurse-child communication, when developed honestly, collaboratively and adapted to the child’s developmental stage, is an effective clinical intervention to improve paediatric collaboration during healthcare procedures. Its systematic incorporation into care protocols and continuing paediatric nursing education is recommended.
KEY WORDS
Pediatric nursing, communication, nurse-patient relations, anxiety, patient compliance.
INTRODUCCIÓN
Los procedimientos sanitarios invasivos y no invasivos (venopunciones, canalizaciones intravenosas, curas, exploraciones, vacunaciones) constituyen una fuente frecuente de miedo, ansiedad y dolor en la población pediátrica, con repercusiones que pueden prolongarse más allá del episodio asistencial1. La falta de preparación adecuada y una comunicación deficiente entre el profesional de enfermería y el niño incrementan la percepción de amenaza, reducen la cooperación y dificultan la realización técnica del procedimiento, generando un círculo que perpetúa experiencias sanitarias negativas1. Los niños con experiencias procedimentales adversas presentan mayor riesgo de miedo anticipatorio y de evitación de la atención sanitaria en el futuro, lo que subraya la relevancia clínica de intervenir sobre la comunicación desde las primeras etapas de contacto con el sistema sanitario3.
La comunicación enfermera-niño no debe entenderse como un acto informativo unidireccional, sino como un proceso bidireccional adaptado al nivel de desarrollo cognitivo, emocional y lingüístico del menor, que incorpora al núcleo familiar como agente facilitador del afrontamiento2. En este sentido, el concepto de cuidado atraumático, entendido como el conjunto de intervenciones terapéuticas que minimizan el malestar psicológico y físico experimentado por los niños y sus familias en el contexto sanitario, sitúa a la comunicación como uno de sus pilares fundamentales4.
Enfermería, por su posición de contacto directo, continuo y prolongado con el paciente pediátrico, ocupa un lugar central en el desarrollo de estrategias comunicativas que favorezcan la colaboración durante los procedimientos4. Existe, sin embargo, variabilidad en la formación específica del personal de enfermería en habilidades de comunicación pediátrica y en la implementación sistemática de dichas estrategias en la práctica asistencial diaria4, lo que justifica la necesidad de sintetizar la evidencia disponible sobre este tema mediante la presente revisión bibliográfica.
OBJETIVOS
El objetivo general de esta revisión es analizar la evidencia científica disponible sobre la comunicación enfermera-niño como herramienta para mejorar la colaboración del paciente pediátrico durante los procedimientos sanitarios. Como objetivos específicos se plantean los siguientes:
• Describir las principales estrategias de comunicación empleadas por enfermería para reducir el miedo, la ansiedad y el dolor percibido durante los procedimientos.
• Analizar la evidencia sobre las técnicas de distracción y el juego terapéutico como herramientas de apoyo a la comunicación.
• Identificar el papel de la familia y de la comunicación adaptada al desarrollo evolutivo del niño en la mejora de la colaboración.
• Sintetizar las implicaciones para la práctica clínica de enfermería pediátrica.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante búsqueda en las bases de datos PubMed/MEDLINE, CINAHL, Scopus, SciELO, Dialnet y Cochrane Library, complementada con la consulta de guías de práctica clínica de referencia en el ámbito de la enfermería pediátrica. La búsqueda se llevó a cabo combinando los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y Medical Subject Headings (MeSH) «Enfermería Pediátrica» (Pediatric Nursing), «Comunicación» (Communication), «Relaciones Enfermero-Paciente» (Nurse-Patient Relations), «Ansiedad» (Anxiety), «Dolor» (Pain), «Cooperación del Paciente» (Patient Compliance) y «Atención Centrada en la Familia» (Family-Centered Care), unidos mediante los operadores booleanos AND/OR.
Se incluyeron artículos originales, revisiones sistemáticas, scoping reviews y guías de práctica clínica publicados preferentemente en los últimos diez años, en español, inglés o portugués, que abordasen intervenciones o estrategias de comunicación enfermera-niño durante procedimientos sanitarios en población de 0 a 18 años. Se excluyeron los trabajos centrados exclusivamente en intervenciones farmacológicas sin componente comunicativo o conductual, así como aquellos sin acceso al texto completo. La selección y el análisis de los documentos se realizaron de forma narrativa, agrupando los hallazgos en ejes temáticos coherentes con los objetivos planteados.
RESULTADOS
Impacto de la comunicación en la ansiedad, el dolor y la cooperación:
Diversos estudios coinciden en que la preparación previa del niño mediante información clara, veraz y adaptada a su edad reduce significativamente los niveles de ansiedad, miedo y dolor percibido durante los procedimientos, además de aumentar su grado de cooperación1. La revisión sistemática de Uman et al.1 (Cochrane) mostró que las intervenciones psicológicas de tipo cognitivo-conductual dirigidas a preparar al niño para procedimientos con aguja producen reducciones consistentes del dolor y la angustia autoinformados, del informe de los observadores y de los indicadores conductuales, avalando la comunicación estructurada como una intervención de eficacia demostrada1.
En la misma línea, el estudio transversal de Neto et al.4, realizado con 157 profesionales de enfermería portugueses, identificó la punción lumbar y la canalización venosa como los procedimientos generadores de mayor estrés, ansiedad y dolor en todos los grupos de edad pediátrica, y constató que las estrategias no farmacológicas más empleadas por enfermería fueron la distracción (51,2 %), la preparación previa (30,7 %) y las técnicas sensoriales (14,6 %), lo que evidencia el papel central que el propio colectivo enfermero otorga a la comunicación y a la preparación frente a las medidas exclusivamente farmacológicas4.
Técnicas de distracción como vehículo de comunicación:
La distracción, entendida como la focalización activa de la atención del niño en un estímulo alternativo al procedimiento mediante interacción verbal y no verbal con el profesional, constituye una de las estrategias comunicativas con mayor respaldo empírico. El ensayo clínico aleatorizado de Erdogan y Aytekin Özdemir8, realizado con 142 niños de 7 a 12 años sometidos a venopunción, demostró que las tarjetas de distracción, la realidad virtual y el dispositivo Buzzy® redujeron de forma significativa el dolor y la ansiedad frente al grupo control, sin diferencias relevantes entre los tres métodos. De forma similar, Gökoğlu y Sukut9 compararon la distracción pasiva (visualización de dibujos animados) con la distracción activa (videojuegos) en 105 niños hospitalizados de 3 a 7 años, observando reducciones significativas del dolor, el miedo y la ansiedad en ambos grupos experimentales respecto al grupo control, y subrayando que estas técnicas son inseparables de una comunicación eficaz entre enfermería, el niño y su familia durante la intervención9.
Bergomi et al.10 evaluaron la distracción audiovisual y el frío-vibración externos (dispositivo Buzzy®) en 210 niños de 4 a 6 años durante venopunciones ambulatorias, encontrando puntuaciones de dolor significativamente menores en los grupos de intervención según las escalas FLACC y Wong-Baker. Por su parte, Suleman et al.11 diseñaron una técnica de distracción basada en el arte (Trace Image and Coloring for Kids-Book, TICK-B), fácilmente aplicable por el personal de enfermería sin necesidad de formación específica, que redujo de forma significativa el dolor y la ansiedad durante la canalización venosa periférica; en un estudio posterior, los mismos autores12 compararon esta técnica con otras distracciones activas, confirmando su utilidad como recurso comunicativo de bajo coste y fácil implementación en la práctica clínica diaria12.
Asimismo, el juego terapéutico se posiciona como una herramienta privilegiada para la comunicación con el niño hospitalizado. La revisión de Rejano Toril et al.6 concluye que la juegoterapia disminuye el estrés, la ansiedad y el miedo, facilita la expresión emocional y mejora la cooperación del paciente pediátrico durante su estancia hospitalaria, consolidándose como una herramienta de humanización del cuidado enfermero6. En un registro complementario, el estudio de Ramji et al.7 mostró que una intervención breve de narración de cuentos (storytelling), aplicada antes de procedimientos invasivos en niños de 3 a 12 años, se asoció a reducciones de la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial, además de una mejora de la saturación de oxígeno, lo que respalda el valor fisiológico objetivable de las estrategias comunicativas de tipo narrativo7.
Comunicación adaptada al desarrollo evolutivo del niño:
La eficacia de la comunicación enfermera-niño depende en gran medida de su adecuación a la etapa de desarrollo cognitivo y emocional del menor. Las guías de práctica clínica del Royal Children’s Hospital de Melbourne13 recomiendan el uso de un lenguaje sencillo, honesto y desprovisto de eufemismos amenazantes, la anticipación realista de las sensaciones que experimentará el niño, el ofrecimiento de opciones controlables (como la elección de la postura o del brazo de punción) y la explicación del procedimiento inmediatamente antes de su realización en el caso de los niños más pequeños, con el fin de evitar una anticipación ansiógena prolongada. Estas guías destacan además que la inmovilización física sin explicación previa puede ser malinterpretada por el niño como un castigo, por lo que comunicar el motivo de cada gesto resulta esencial para preservar la confianza en el vínculo terapéutico13.
El informe de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía14, en su revisión sobre estrategias de comunicación con población pediátrica en el ámbito sanitario, subraya la escasez de programas estructurados de entrenamiento en comunicación destinados específicamente a los profesionales que atienden a niños y adolescentes, así como la heterogeneidad metodológica de los estudios disponibles para evaluar su impacto, lo que limita la generalización de recomendaciones firmes pese al consenso clínico existente sobre su utilidad14.
Participación de la familia en la comunicación durante los procedimientos:
La familia desempeña un papel mediador insustituible en la comunicación enfermera-niño. La scoping review de Barros et al.5 identifica la orientación anticipada, el apoyo emocional, la escucha activa, la información veraz y la facilitación de la presencia familiar como intervenciones de enfermería que promueven la adaptación del niño y su familia a la hospitalización, clasificando las estrategias de comunicación, las actividades recreativas y de relajación y el fomento del afrontamiento entre los ejes de intervención más relevantes5.
En este sentido, la revisión integrativa de Richards et al.2 sobre cuidados centrados en la familia en unidades de cuidados intensivos pediátricos identifica cinco temas clave para una comunicación eficaz con las familias: compartir información, escuchar la voz de los progenitores, tomar decisiones con o para ellos, negociar roles e individualizar la comunicación según las necesidades de cada núcleo familiar. Los autores señalan que persisten brechas relevantes entre el grado de implicación que desean los padres y la percepción que estos tienen de su participación real en el proceso comunicativo con el equipo asistencial, lo que constituye un área de mejora prioritaria para la práctica enfermera2.
Finalmente, la scoping review de Segers et al.3 pone de relieve que las estrategias más efectivas para apoyar a los niños en la expresión de sus preferencias de afrontamiento durante los procedimientos médicos comparten cuatro elementos clave: la ayuda para expresar preferencias o realizar elecciones, la provisión de información, la valoración de las emociones y sentimientos del niño, y el ofrecimiento de retroalimentación y refuerzo positivo tras el procedimiento; elementos plenamente extrapolables al ejercicio cotidiano de la comunicación enfermera-niño3.
DISCUSIÓN
La evidencia analizada coincide en señalar que la comunicación enfermera-niño constituye una intervención clínica con entidad propia, capaz de modificar variables objetivas de dolor, ansiedad y cooperación durante los procedimientos sanitarios pediátricos, con un nivel de evidencia comparable al de otras intervenciones no farmacológicas ampliamente aceptadas1,8–12. Los estudios revisados muestran de forma consistente que la información previa adaptada al desarrollo evolutivo del niño, el ofrecimiento de opciones controlables y la integración de la familia como agente comunicador se asocian a mejores resultados clínicos y experienciales que los abordajes exclusivamente técnicos o farmacológicos3,5,13.
Las técnicas de distracción, ya sean pasivas (dibujos animados, tarjetas visuales) o activas (videojuegos, juego terapéutico, narración de cuentos), no deben entenderse como sustitutos de la comunicación verbal directa, sino como vehículos que la potencian, al proporcionar al niño un canal alternativo de expresión emocional y un mayor sentido de control sobre la situación6–9,11,12. No obstante, la heterogeneidad metodológica de los estudios disponibles, con tamaños muestrales moderados y escalas de medida diversas, limita la comparabilidad directa entre técnicas y dificulta el establecimiento de recomendaciones jerarquizadas sobre cuál de ellas ofrece mayor eficacia relativa14.
Un hallazgo transversal en la literatura es la brecha existente entre el reconocimiento teórico de la importancia de la comunicación pediátrica y su implementación sistemática en la práctica asistencial, condicionada por la falta de formación específica, la sobrecarga asistencial y la ausencia de protocolos estandarizados en muchos servicios4,14. Esta circunstancia refuerza la necesidad de incorporar de manera estructurada contenidos de comunicación terapéutica pediátrica en los programas de formación continuada de enfermería, así como de desarrollar herramientas de evaluación que permitan monitorizar su impacto en la práctica clínica real.
CONCLUSIONES
En conclusión, la comunicación enfermera-niño, cuando se desarrolla de forma adaptada a la edad, honesta, participativa y con inclusión activa de la familia, mejora de forma consistente la colaboración del paciente pediátrico durante los procedimientos sanitarios, reduciendo el dolor y la ansiedad percibidos y favoreciendo experiencias sanitarias menos traumáticas. La evidencia disponible respalda la integración sistemática de estrategias comunicativas y de distracción en los protocolos de enfermería pediátrica, si bien resulta necesario impulsar estudios con diseños metodológicos más homogéneos que permitan consolidar recomendaciones de práctica clínica basadas en niveles de evidencia más robustos.
BIBLIOGRAFÍA
- Uman LS, Chambers CT, McGrath PJ, Kisely S. A systematic review of randomized controlled trials examining psychological interventions for needle-related procedural pain and distress in children and adolescents: an abbreviated Cochrane review. J Pediatr Psychol. 2008;33(8):842-54. Disponible en: https://doi.org/10.1093/jpepsy/jsn031
- Richards CA, Starks H, O’Connor MR, Doorenbos AZ. Elements of family-centered care in the pediatric intensive care unit: an integrative review. J Hosp Palliat Nurs. 2017;19(3):238-46. Disponible en: https://doi.org/10.1097/NJH.0000000000000335
- Segers EW, Ketelaar M, Taddio A, de Man MACP, Schoonhoven L, van de Putte EM, van den Hoogen A. Exploring key elements of approaches that support children’s preferences during painful and stressful medical procedures: a scoping review. J Pediatr Nurs. 2022;62:e16-24. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pedn.2021.06.018
- Neto J, Fernandes R, Andrade L, Fernandes I, Martins T, Barbieri-Figueiredo MC, Carvalho F, Lima L. Invasive procedures and atraumatic care in pediatric nursing practice: nurses’ perceptions. Front Pediatr. 2025;13:1543138. Disponible en: https://doi.org/10.3389/fped.2025.1543138
- Barros I, Lourenço M, Nunes E, Charepe Z. Intervenciones de enfermería promotoras de la adaptación del niño/joven/familia a la hospitalización: una scoping review. Enferm Glob. 2021;20(61):539-96. Disponible en: https://doi.org/10.6018/eglobal.413211
- Rejano Toril P, Sojo Carmona E, Suelves Blesa A, Cuevas Moyano A, Gallardo Morilla IM. Juegoterapia como herramienta terapéutica en el cuidado enfermero del niño hospitalizado: una revisión bibliográfica. Ocronos. 2025;8(9):459. Disponible en: https://revistamedica.com/doi-juegoterapia-herramienta-terapeutica-cuidado-enfermero/
- Ramji BK, Mahalakshmi B, Subramanian NS. Effect of storytelling on reducing procedural distress among pediatric patients. Bioinformation. 2025;21(10). Disponible en: https://doi.org/10.6026/973206300213522
- Erdogan B, Aytekin Ozdemir A. The effect of three different methods on venipuncture pain and anxiety in children: distraction cards, virtual reality, and Buzzy® (randomized controlled trial). J Pediatr Nurs. 2021;58:e54-62. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pedn.2021.01.001
- Gökoğlu A, Sukut Ö. Should I play or should I watch: the effects of active and passive distraction methods on children’s pain, fear and anxiety during invasive procedures: a randomized controlled clinical trial. BMC Pediatr. 2025;25:875. Disponible en: https://doi.org/10.1186/s12887-025-06188-1
- Bergomi P, Scudeller L, Pintaldi S, Dal Molin A. Efficacy of non-pharmacological methods of pain management in children undergoing venipuncture in a pediatric outpatient clinic: a randomized controlled trial of audiovisual distraction and external cold and vibration. J Pediatr Nurs. 2018;42:e66-72. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pedn.2018.04.011
- Suleman SK, Atrushi A, Enskär K. Effectiveness of art-based distraction on reducing pediatric patients’ pain and anxiety during venipuncture: a randomized controlled trial. Complement Ther Clin Pract. 2022;48:101597. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.ctcp.2022.101597
- Suleman SK, Yahya NB, Nilsson S, Enskär K. Comparison of trace image colors for kids-book with two active distractions in reducing pain and fear of children during the venipuncture procedure. Eur J Pediatr. 2024;183(1):113-22. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s00431-023-05271-y
- The Royal Children’s Hospital Melbourne. Clinical practice guidelines: communicating procedures to children [Internet]. Melbourne: RCH; 2020 [citado 20 ago 2026]. Disponible en: https://www.rch.org.au/clinicalguide/guideline_index/Communicating_procedures_to_families/
- Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía (AETSA). Estrategias de comunicación con niños y adolescentes en los servicios sanitarios [Internet]. Sevilla: Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales; 2014 [citado 20 ago 2026]. Disponible en: https://www.aetsa.org/download/publicaciones/AETSA_2014_17_Comunicacion_Pediatrica_def.pdf
ANEXOS
Anexo 1. Tabla 1. Síntesis de estudios sobre técnicas de comunicación y distracción en procedimientos pediátricos:
| Autor/año | Diseño | Muestra | Intervención | Resultados principales |
|---|---|---|---|---|
| Uman et al.¹ (2008) | Revisión sistemática Cochrane | 28 ensayos clínicos | Intervenciones psicológicas cognitivo-conductuales | Reducción consistente del dolor y la angustia autoinformados y observados |
| Erdogan y Aytekin Özdemir⁸ (2021) | Ensayo clínico aleatorizado | 142 niños de 7-12 años | Tarjetas de distracción, realidad virtual y Buzzy® | Reducción significativa del dolor y la ansiedad en los 3 grupos de intervención |
| Gökoğlu y Sukut⁹ (2025) | Ensayo clínico aleatorizado | 105 niños de 3-7 años | Distracción pasiva (dibujos) frente a activa (videojuegos) | Reducción significativa de dolor, miedo y ansiedad en ambos grupos |
| Bergomi et al.¹⁰ (2018) | Ensayo clínico aleatorizado | 210 niños de 4-6 años | Distracción audiovisual y frío-vibración | Menor puntuación de dolor en escalas FLACC y Wong-Baker |
| Suleman et al.¹¹ (2022) | Ensayo clínico aleatorizado | 100 niños de 6-12 años | Distracción artística (TICK-B) | Reducción significativa de dolor y ansiedad durante la canalización venosa |
| Ramji et al.⁷ (2025) | Diseño pre-post de un grupo | 41 niños de 3-12 años | Narración de cuentos (storytelling) | Mejora de constantes fisiológicas asociadas al estrés procedimental |
Anexo 2. Tabla 2. Estrategias de comunicación enfermera-niño según etapa de desarrollo (adaptado de RCH Melbourne¹³ y AETSA¹⁴):
| Etapa evolutiva | Características comunicativas | Estrategias recomendadas |
|---|---|---|
| Lactante (0-12 meses) | Comunicación predominantemente no verbal | Tono de voz calmado, contacto físico suave y presencia de la figura de apego |
| Primera infancia (1-3 años) | Pensamiento concreto y apego a las rutinas | Explicación inmediatamente antes del procedimiento, opciones simples y permitir el regazo del cuidador |
| Edad preescolar (3-6 años) | Pensamiento mágico y miedo a la mutilación | Lenguaje sencillo y honesto, juego terapéutico y evitar eufemismos amenazantes |
| Edad escolar (6-12 años) | Pensamiento lógico-concreto y deseo de control | Explicaciones más detalladas, opciones controlables y distracción activa |
| Adolescencia (12-18 años) | Pensamiento abstracto y búsqueda de autonomía | Comunicación directa y respetuosa, confidencialidad y participación en la toma de decisiones |