Mononucleosis infecciosa. Artículo monográfico

31 agosto 2025

 

AUTORES

  1. Laura Arjona Luque. Grado de Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España. 
  2. María Rubiales Cruces. Grado de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  3. Alba López Medina. Grado de Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  4. Carlota Omayra Arias Reina. Grado de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  5. Miriam Pablo Aranda. Grado de Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. Anabel Luque Elena. Grado de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La mononucleosis infecciosa (MI), causada principalmente por el virus de Epstein-Barr (VEB), es una enfermedad viral comúnmente conocida como la «enfermedad del beso». Se caracteriza por síntomas como fiebre, dolor de garganta, linfadenopatías y fatiga, que afectan principalmente a adolescentes y adultos jóvenes. Aunque generalmente es autolimitada, la MI puede generar un impacto considerable en la calidad de vida del paciente y, en algunos casos, dar lugar a complicaciones graves, por ello, las actuaciones de enfermería son fundamentales para el manejo integral del paciente.

Este artículo ofrece una revisión detallada de los aspectos clave de la enfermedad así como su tratamiento y medidas de prevención.

PALABRAS CLAVE

Mononucleosis infecciosa, Virus Epstein-Barr, diagnóstico, manifestaciones clínicas.

ABSTRACT 

Infectious mononucleosis (IM), primarily caused by the Epstein-Barr virus (EBV), is a viral disease commonly known as the «kissing disease.» It is characterized by symptoms such as fever, sore throat, lymphadenopathy, and fatigue, primarily affecting adolescents and young adults. Although it is generally self-limited, IM can have a considerable impact on the patient’s quality of life and, in some cases, lead to serious complications.

This article provides a detailed review of the key aspects of the disease, as well as its treatment and preventive measures.

KEY WORDS

Infectious mononucleosis, Epstein-Barr Virus, diagnosis, clinical manifestations.

DESARROLLO DEL TEMA

La mononucleosis infecciosa, también conocida como la «enfermedad del beso», es una infección viral aguda causada principalmente por el virus de Epstein-Barr (EBV), que pertenece a la familia de los herpesvirus. Esta enfermedad se caracteriza por un conjunto de síntomas clásicos que incluyen fiebre, faringitis y linfadenopatía, junto con una fatiga prolongada que puede afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Generalmente suele tener buen pronóstico en la mayoría de los casos, aunque puede asociarse con complicaciones graves, especialmente en personas inmunodeprimidas1.

El término «mononucleosis infecciosa» se originó debido a las características hematológicas de la enfermedad, ya que se observa una linfocitosis atípica en el hemograma de los pacientes afectados. Fue descrita por primera vez a principios del siglo XX como un síndrome clínico distinto asociado con cambios en las células sanguíneas, pero no fue hasta más tarde que se vinculó con el virus Epstein-Barr.

La transmisión de la mononucleosis infecciosa ocurre predominantemente a través de la saliva, lo que explica su prevalencia entre adolescentes y adultos jóvenes, quienes suelen presentar mayor contacto cercano y comportamientos de riesgo, como compartir utensilios o besarse. Aunque en muchos casos la infección por EBV es asintomática, especialmente en la infancia, en la adolescentes y adultos jóvenes suele presentar sintomatología, particularmente en países desarrollados2.

La mononucleosis infecciosa tiene un impacto importante en la salud pública debido a su alta prevalencia y las implicaciones en la vida diaria de los pacientes, como la necesidad de reposo prolongado y la limitación de actividades físicas intensas por el riesgo de complicaciones. Además, el EBV se ha asociado con enfermedades más graves y crónicas, incluidas algunas neoplasias malignas, haciendo destacar la relevancia de esta enfermedad desde el punto de vista médico y científico3.

En este artículo, se expondrá a fondo la mononucleosis infecciosa, abordando sus causas, manifestaciones clínicas, diagnóstico, tratamiento y prevención, con el objetivo de proporcionar una comprensión integral de esta patología que permita guiar estrategias de cuidado y manejo adecuado en la práctica clínica.

Etiología y agentes causantes:

Virus Epstein-Barr (EBV):

El virus de Epstein-Barr es un virus de ADN de doble cadena que pertenece a la familia Herpesviridae, en el subgrupo de los herpesvirus humanos gamma-1. Fue descubierto en 1964 por los virólogos Michael Epstein y Yvonne Barr, quienes identificaron el virus a partir de las células de un linfoma en pacientes africanos, lo que permitió asociarlo con diversos tipos de cáncer. Aunque el EBV es mejor conocido por su rol en la mononucleosis infecciosa, también está implicado en varias otras enfermedades, tanto benignas como malignas, tales como el linfoma de Burkitt, el carcinoma nasofaríngeo, y algunas formas de leucemia4.

Ciclo Vital del EBV:

El ciclo vital del EBV se caracteriza por dos fases principales: la fase lítica y la fase latente.

  • Fase Lítica: En esta fase, el virus se replica activamente. Entra en las células epiteliales de la orofaringe o en las células B del sistema inmune a través de un proceso de unión y fusión de la envoltura viral con la membrana celular. Después de la infección inicial, el virus se replica y puede liberar partículas virales al torrente sanguíneo y a la saliva, lo que facilita la transmisión a otras personas.
  • Fase Latente: Tras la replicación inicial, el virus puede persistir en las células B del sistema inmune en un estado latente, en el cual el material viral permanece presente en la célula sin causar síntomas activos. Este estado latente es una de las razones por las cuales el virus puede permanecer en el cuerpo de por vida. Durante esta fase, el EBV puede reactivarse en momentos de inmunosupresión o estrés, lo que puede dar lugar a la reaparición de síntomas de mononucleosis o de otras enfermedades asociadas al EBV 5.

 

Mecanismos de transmisión:

El virus Epstein-Barr se transmite principalmente a través de la saliva, lo que explica su apodo de «enfermedad del beso». Sin embargo, existen varias formas de transmisión de persona a persona:

  • Saliva: La transmisión más común se da a través del contacto directo con la saliva de una persona infectada, ya sea mediante besos, compartir utensilios, vasos, cubiertos, toallas o al toser y estornudar.
  • Transfusiones sanguíneas y trasplantes: El virus puede también transmitirse a través de la sangre, lo que incluye transfusiones de sangre contaminada o trasplantes de órganos infectados. Aunque es menos frecuente, la transmisión en estos casos puede ser más grave, ya que los receptores de trasplantes suelen estar inmunocomprometidos.
  • Transmisión vertical: En casos poco frecuentes, el EBV puede ser transmitido de madre a hijo durante el embarazo o el parto, aunque esta vía es menos común.
  • Transmisión sexual: Aunque no es la principal vía de transmisión, se ha observado que el EBV también puede transmitirse a través de relaciones sexuales debido al contacto con la saliva.

 

El virus puede permanecer en la saliva de un portador durante un largo periodo de tiempo, lo que facilita la transmisión, incluso en personas que no presentan síntomas clínicos activos. Esto contribuye a la alta prevalencia del EBV en la población general, especialmente entre los adolescentes y adultos jóvenes5.

Manifestaciones Clínicas:

La enfermedad tiene un período de incubación de 4 a 6 semanas, durante el cual el virus se replica y se establece en el organismo sin causar síntomas evidentes. En niños pequeños, la infección por el virus de Epstein-Barr (EBV) suele ser asintomática o presentar síntomas leves que pasan desapercibidos.

Durante la fase aguda los síntomas tienen una duración de 1 a 3 semanas, donde aparecen:

  • Malestar general.
  • Dolor muscular y articular.
  • Fatiga.
  • Fiebre:
    • Temperaturas que suelen oscilar entre 38 °C y 40 °C. Puede acompañarse de escalofríos y sudoración nocturna. La duración varía, pero generalmente persiste durante 1-2 semanas.

 

Linfadenopatía:

    • Inflamación de los ganglios linfáticos, especialmente en las áreas cervicales posteriores. En algunos casos, también se ven afectados los ganglios axilares e inguinales.

 

Hepatoesplenomegalia:

    • Puede existir un aumento del tamaño del hígado y, a veces, alteraciones leves en la función hepática.
    • La esplenomegalia es común y aumenta el riesgo de ruptura esplénica en caso de traumatismo abdominal6.

 

Diagnóstico:

  • Exploración física:

 

Se puede sospechar de mononucleosis basándose en los signos y síntomas que se presente, así como en el tiempo que han durado y un examen físico detallado. Durante la exploración, buscará señales como inflamación en los ganglios linfáticos, las amígdalas, el hígado o el bazo, y analizará cómo se relacionan estos hallazgos con los síntomas que describes.

  • Análisis de sangre:

 

Pruebas de anticuerpos:

Para confirmar el diagnóstico, se puede realizar una prueba de anticuerpos heterófilos, que detecta la presencia de anticuerpos específicos contra el virus de Epstein-Barr. Este examen ofrece resultados el mismo día, aunque en la primera semana de la enfermedad es posible que no se detecte la infección. En caso de duda, existen otras pruebas de anticuerpos más precisas, aunque los resultados pueden tardar más tiempo en estar disponibles. Estas pruebas tienen la ventaja de poder identificar la enfermedad incluso en etapas tempranas.

Recuento de glóbulos blancos:

También pueden realizarse análisis adicionales para evaluar el número de glóbulos blancos, en particular los linfocitos. Un aumento en su cantidad o la presencia de linfocitos con características anormales puede sugerir la posibilidad de mononucleosis, aunque por sí solos estos resultados no confirman el diagnóstico.

Pruebas serológicas:

Prueba de anticuerpos heterófilos (Monotest), anticuerpos específicos contra EBV o pruebas de función hepática, entre otras7.

El diagnóstico de la mononucleosis infecciosa requiere una combinación de criterios clínicos y pruebas de laboratorio, siendo las pruebas serológicas (Monotest y anticuerpos específicos contra EBV) las más relevantes. Es crucial diferenciar esta enfermedad de otras patologías con manifestaciones similares, utilizando herramientas diagnósticas complementarias para evitar diagnósticos erróneos y guiar un manejo clínico adecuado.

Tratamiento:

La mononucleosis infecciosa es una enfermedad autolimitada que generalmente no requiere tratamientos específicos. El manejo se centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.

El reposo es esencial, especialmente en las primeras semanas, cuando los síntomas como la fatiga y la fiebre son más intensos. Se debe evitar la actividad física vigorosa, especialmente en casos de esplenomegalia, para prevenir una posible ruptura del bazo. Es recomendable una adecuada hidratación para prevenir la deshidratación causada por fiebre alta y sudoración.

No existe un medicamento antiviral específico para tratar el virus, sin embargo, se pueden usar medicamentos para aliviar los síntomas, como, paracetamol o ibuprofeno para reducir la fiebre y aliviar el dolor de garganta y las molestias musculares. Debemos tener en cuenta que es importante evitar el uso de aspirina en niños y adolescentes debido al riesgo de síndrome de Reye.

Los antibióticos no son efectivos contra los virus, sin embargo, si existe una sobreinfección bacteriana secundaria, como amigdalitis estreptocócica, pueden prescribirse. Es importante evitar amoxicilina y ampicilina, ya que pueden causar una erupción cutánea característica en pacientes con mononucleosis8.

Medias de prevención de contagio:

La prevención es compleja al ser un virus de distribución universal y cuya infección es frecuente. Por ello, las medidas de prevención que se incluyen aunque son difíciles de implementar completamente debido a la naturaleza altamente contagiosa del virus, son esenciales para limitar su propagación9.

Entre estas medidas estaría el lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de toser, estornudar o entrar en contacto con fluidos corporales. Evitar compartir utensilios, vasos, cepillos de dientes o botellas de bebida con otras personas, ya que la saliva es la principal vía de transmisión.

CONCLUSIÓN

La mononucleosis infecciosa es una enfermedad viral que se caracteriza por un amplio rango de manifestaciones clínicas, variando desde síntomas leves como fiebre, faringitis y linfadenopatías hasta complicaciones más severas como esplenomegalia o afectaciones hepáticas. El virus de Epstein-Barr (VEB) es el principal agente etiológico asociado, infectando a una gran parte de la población mundial en algún momento de su vida. Aunque la enfermedad suele ser autolimitada, su curso clínico puede ser modificado en ciertas circunstancias mediante el uso de antivirales, aunque su aplicación no es de rutina y debe ser evaluada cuidadosamente por un médico.

Es especialmente importante considerar la profilaxis en grupos de alto riesgo, como personas inmunodeprimidas o con condiciones preexistentes, debido a la posibilidad de que surjan complicaciones graves o incluso fulminantes, como la ruptura esplénica o infecciones secundarias. Además, la prevención a través de medidas higiénicas y la educación sanitaria juegan un papel clave en la limitación de la transmisión del virus. Por todo ello, el manejo integral de la enfermedad no solo implica el tratamiento sintomático, sino también un enfoque preventivo y personalizado, que permita minimizar su impacto y evitar consecuencias adversas en los pacientes.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Vera-Izaguirre DS, Chávez-Tapia NC, Lizardi-Cervera J, et al. Mononucleosis infecciosa. Med Sur. 2003;10(2):76-89.
  2. Fraser RS, Colman N, Müller NL, Paré PD. Enfermedades infecciosas de los pulmones. En: Fundamentos de las enfermedades del tórax. 2006. p. 222-336.
  3. Bravender T. Epstein-Barr virus, cytomegalovirus, and infectious mononucleosis. Adolescent Med State Art Rev. 2010;21(2):251–ix.
  4. Solórzano Santos Fortino. Virus Epstein-Barr, más allá de la mononucleosis infecciosa. Bol. Med. Hosp. Infant. Mex.  [revista en Internet]. 2010  Oct ;  67( 5 ): 387-389.
  5. Toro-Montoya AI. Virus de Epstein-Barr: más que una mononucleosis infecciosa. Dialnet. 2023;27(1).
  6. Mayo Clinic. Mononucleosis [Internet]. 2023
  7. Mayo Clinic. Mononucleosis: diagnóstico y tratamiento [Internet]. 2023
  8. Instituto Mexicano del Seguro Social. Guía de referencia rápida: Diagnóstico y tratamiento de la mononucleosis infecciosa [Internet]. México: Instituto Mexicano del Seguro Social; 2020
  9. Tinoco Racero I, Caro Gómez N, Rodríguez Leal C, López Tinoco E. Infecciones por el virus de Epstein-Barr y citomegalovirus. Medicine. 2014;11(50):2954-2964.

 

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