Nutrición en el anciano

1 marzo 2025

 

AUTORES

  1. Pilar Gabas Soria. Enfermera. Residencia de personas Mayores IASS Borja. Zaragoza, España.
  2. Silvia García Sánchez. Enfermera. Centro de salud Tarazona. Zaragoza, España.
  3. María Ruiz Herreros. Enfermera. Centro de salud Tarazona. Zaragoza, España.
  4. Andrea Campos Montori. Enfermera. Consultas externas Hospital Reina Sofía (Tudela). Navarra, España.
  5. Beatriz Borges Pescador. Enfermera. Centro de salud Tarazona. Zaragoza, España.
  6. Alicia Navarro Sanmartin. Enfermera. Residencia de personas Mayores IASS Borja. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La alimentación desde el punto de vista de macronutrientes y micronutrientes, un buen estudio del estado antropométrico y bioquímico, así como una adecuada administración de la dieta hace que nuestros ancianos tengan una buena salud hasta el final de sus días.

PALABRAS CLAVE

Nutrición, alimentación, estudio y dieta.

ABSTRACT

Food from the point view of macronutrients and micronutrients, a good study of the anthropometric and biochemical state as well as an adequate administration of the diet makes our elderly have good health until the end or their days.

KEY WORDS

Nutrition, food, study and diet.

DESARROLLO DEL TEMA

Todo el mundo somos conocedores de que la sociedad está envejecida. Para que esta población más anciana mantenga una salud óptima son fundamentales tanto la alimentación como el ejercicio físico. Pero nos vamos a centrar en la alimentación.

Para hablar sobre la nutrición en el anciano empezaremos diferenciando los conceptos generales de nutrición y alimentación.

  • Nutrición es el proceso involuntario donde se asimilan, ingieren y se usan los nutrientes con el fin de mantener y recuperar los tejidos y proporcionar energía.
  • Alimentación es el acto voluntario que nos permite elegir, preparar e ingerir determinados alimentos1.

 

Con el proceso de envejecimiento se va disminuyendo el número de células y la función de muchos órganos, esto se traduce en un metabolismo basal disminuido en el anciano. Aunque el anciano requiere de menos energía estos van a necesitar de la misma cantidad de nutrientes que un adulto, esto no se ve modificado.

Hablaremos sobre los requerimientos de los distintos macronutrientes:

  • Los hidratos de carbono requieren una ingesta del 55% en la dieta diaria.

 

El cuerpo los puede almacenar o utilizar en el mismo instante de ser ingeridos, esto depende de la cantidad de energía necesitamos producir en ese momento. En el anciano es mejor la ingesta de hidratos de carbono de cadena corta y que contengan fibra.

  • Los lípidos requieren una ingesta del 30% en la dieta diaria.

 

Importante limitar los ácidos grasos saturados y favorecer la ingesta de ácidos grasos monoinsaturados como el aceite de oliva ya que disminuye el LDL, disminuye el colesterol, aumenta o estabiliza el HDL es antiagregante plaquetario y vasodilatador.

Dentro de los poliinsaturados, el omega 3 es el más necesario para los ancianos, ya que es cardioprotector y neuroprotector. Lo podemos encontrar en el pescado azul y algún fruto seco.

  • Las proteínas no deben aumentar el aporte.

 

Se debe consumir las de alto valor biológico, es decir, las que contengan mayor número de aminoácidos esenciales y es la ovoalbúmina que se puede encontrar en el huevo, seguida de las proteínas procedentes de la leche, carne y pescado2.

Los micronutrientes (vitaminas A, D, E y K) y macronutrientes (vitaminas B1, B2, B3, B6, B9, B12 y C) siguen siendo importantes pero la absorción de vitaminas disminuye. Por eso hay que vigilar los niveles de vitamina D ya que es fundamental para la absorción de calcio y fósforo y así evitar la osteoporosis.

Una valoración nutricional en el anciano es muy necesaria y para ello vamos a necesitar un estudio antropométrico y bioquímico.

Estudio antropométrico es necesario saber peso y talla. Gracias al peso y talla podremos calcular el IMC índice de masa corporal que nos indica el estado adiposo en el que se encuentra el anciano. También nos puede dar gran información de la grasa corporal el estudio de las circunferencias corporales y pliegues cutáneos.

Estudio bioquímico se valorará las proteínas plasmáticas (albúmina, transferrina, prealbúmina y proteína ligada al retinol) índice creatinina-altura, balance nitrogenado, estudio inmunitario, estudio composición-corporal y test y cuestionarios (MNA y MUST).

Muchas veces hay patologías en el anciano que requieren la adaptación de la dieta a esa patología. Las más frecuentes son:

  • Diarrea: tiene que ser una dieta astringente y libre de residuos. No hay fibras ni estimulantes gástricos. Esta dieta tiene que ser progresiva. Primero se realizará ayuno de 6 a 24 horas dependiendo de la gravedad. Luego se iniciará con líquidos en pequeñas cantidades y a menudo. La siguiente fase será introducir alimentos blandos (patata, zanahorias cocidas, caldos desgrasados, membrillo, manzana asada). Cuando haya disminuido el número de deposiciones se introducen los alimentos proteicos pescado blanco y pollo hervidos o a la plancha, huevos en tortilla y escalfados. Por último, cuando se toleran los alimentos anteriores, se añaden las verduras y frutas bien maduras.
  • Estreñimiento: será necesaria una dieta con fibra o rica en residuos como verduras, hortalizas enteras, fruta con piel, legumbres, cereales integrales. Aumentar la ingesta de agua, tomar alimentos prebióticos como sorbitol y lignina en frutas y verduras y probióticos como el yogurt. También se podrían utilizar estimulantes gástricos como la ciruela, el café…
  • HTA: debe ser una dieta hiposódica, menos de 3 gramos de sal al día. Se debe restringir todos los alimentos de alto contenido en sal como embutidos, salazones, sal común de cocinar, caldos preparados, salsas, verduras envasadas…
  • Diabetes mellitus: la dieta debe de ser equilibrada, variada, flexible e individualizada. Hay que tener cierto orden en el horario, control de la Kcal, grasas saturadas y la distribución de los hidratos de carbono en las distintas comidas. Estos hidratos de carbono deben contener fibra ya que nos ayuda a disminuir la glucemia y polisacáridos porque su absorción es más lenta. Así que sigue siendo importante el aporte de todos macronutrientes3,4.

 

Un problema muy común y que deberíamos tener en cuenta es la disfagia. Según el grado de disfagia deberá valorar un tipo de dieta enteral o parenteral.

La dieta vía oral texturizada consiste en modificar la comida lo justo para lograr que resulte más fácil de masticar y deglutir. Según el grado de disfagia se texturiza el alimento y puede ser desde cortar el alimento en trocitos o triturarlo hasta conseguir una textura tipo néctar, miel… depende de las necesidades de cada uno.

En este tipo de dieta se necesitará espesante para el aporte hídrico y también se debe valorar la textura que se debe conseguir para una adecuada administración y así evitar el atragantamiento.

La dieta enteral el aporte de nutrientes se hace directamente al tracto digestivo. Puede ser por sonda nasogástrica, sonda nasoduodenal o nasoyeyunal, sonda gastrostomía o sonda yeyunostomia. Están indicadas cuando la vía oral o alguna parte del tracto digestivo tienen limitaciones en su uso, es decir, hay alguna patología a lo largo del aparato digestivo. La administración por estas sondar puede ser intermitente o continua.

La dieta parenteral es la administración de nutrientes por vía venosa central o periférica. Indicada cuando hay una mala absorción de nutrientes por parte del tracto digestivo, la dieta enteral está contraindicada, reposo absoluto del aparato digestivo… Podemos encontrar dos tipos de nutrición parenteral total o completa o nutrición parenteral periférica.

Hay que vigilar las posibles complicaciones que se pueden dar en cada una de las dietas.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pérez F, Zamora S. Nutrición y alimentación humana [libro en Internet]. 1 edición. Murcia: Servicio de publicaciones Universidad de Murcia; 2002 [15 de octubre de 2024]. Disponible en: https://www.google.es/books/edition/Nutrici%C3%B3n_y_alimentaci%C3%B3n_humana/PVCpUvirFEsC?hl=es&gbpv=1&dq=nutrici%C3%B3n+y+alimentaci%C3%B3n+diferencias&pg=PA17&printsec=
  2. Sociedad española de Geriatría y Gerontología [sede Web]. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología; 2024 [acceso 16 de octubre]. Alimentación y nutrición saludable en los mayores: Mitos y realidades [49]. Disponible en: https://www.segg.es/publicaciones/biblioteca-online-segg
  3. Berman A, Snyder S. Kozier y Erb. Fundamentos de enfermería. Madrid: Pearson Educación; 2013.
  4. Domarus A, Farreras Valentí P, Rozman C, Cardellach López F. Medicina interna. Barcelona: Elsevier; 2020.

 

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