AUTORES
- María Carmen Pérez Tornos. Técnico Superior en Higiene Bucodental (IES Vicente Blasco Ibáñez, Valencia). Higienista Dental en C.S. Calatayud.
- Susana Quirce Sánchez. Técnico Superior en Higiene Bucodental. Graduada en Terapia Ocupacional por la Universidad de Zaragoza. Higienista dental en C.S. San José Norte y Centro, Zaragoza.
- María Ventura Martínez. Técnico Superior en Higiene Bucodental (IES Enrique Flórez, Burgos).
- Belén Zabala Ruiz. Licenciada en Odontología por la Universidad de Zaragoza. Odontóloga en Centro de Salud Calatayud.
- Zaida Saiz Burgueño. Técnico Superior en Higiene Bucodental. Ingeniera Técnica Industrial, especialidad Mecánica (Universidad de Zaragoza). Higienista Dental en C.S. Calatayud.
- Virginia Giménez López. Licenciada en Medicina por la Universidad de Zaragoza. Especialidad: Pediatría y sus áreas específicas. Pediatra en C.S. Calatayud Norte.
RESUMEN
Los pacientes con síndrome de Down tienen unas características particulares en su comportamiento, condicionado por su estado físico y psicológico. También se debe de tener en cuenta el entorno familiar, social y su cociente intelectual a la hora de valorar su estado oral.
Los profesionales en el campo de la odontología deben saber que el mantenimiento de la salud bucodental de estos pacientes, es indispensable para poder tener una buena calidad de vida.
PALABRAS CLAVE
Síndrome de Down, entorno familiar, calidad de vida, cavidad oral, patología oral.
ABSTRACT
Patients with Down syndrome have particular characteristics in their behavior, conditioned by their physical and psychological state. The family and social environment and their IQ must also be taken into account when assessing their oral status.
Professionals in the field of dentistry should know that maintaining the oral health of these patients is essential to have a good quality of life.
KEY WORDS
Down syndrome, family environment, quality of life, oral cavity, oral pathology.
DESARROLLO DEL TEMA
EL PACIENTE CON SÍNDROME DE DOWN1,2,3
El síndrome de Down es una alteración genética que se produce por la presencia de un cromosoma extra. En la mayoría de los casos el síndrome de Down no es hereditario, aunque se apunta como factor de riesgo la concepción por encima de los 35 años.
Existen tres categorías de síndrome de Down:
- Trisomía libre: Esta es la forma más común. El sujeto tiene 47 cromosomas en vez de 46. Uno más en el par 21.
- Translocación cromosómica: La translocación se presenta generalmente en el cromosoma 14. A pesar de que el número total de cromosomas en la célula se mantiene en 46, la pieza adicional de cromosoma 21 altera el desarrollo y causa los rasgos característicos de esta patología.
- Mosaicismo: Se trata de una mutación que se produce tras la concepción. Dicha trisomía no se encuentra en todas las células. Los pacientes presentan más o menos profundidad del síndrome dependiendo del tipo de células afectadas. Normalmente los rasgos físicos y cociente intelectual se acercan a la normalidad.
Los pacientes con síndrome de Down presentan una serie de discapacidades intelectuales y del desarrollo. Por ello tienen más riesgo de padecer determinados problemas de salud.
Por otra parte, todas las personas con dicho síndrome no manifiestan las mismas dolencias. Muchas de estas enfermedades se pueden tratar con medicación, cirugía y otras intervenciones.
Las patologías más frecuentes asociadas al síndrome de Down son:
- Cardiopatía congénita, afecta a un 45% de los pacientes.
- Problemas de visión: Catarata, defectos de refracción, mancha de brushfield en el iris y hendidura palpebral.
- Pérdida de audición, alrededor del 60% de los afectados con este síndrome sufren sordera.
- Enfermedades de la sangre: los niños con síndrome de Down tienen más probabilidades que otros niños en desarrollar leucemia.
- Problemas musculoesqueléticos: hipotonía, cuello corto, nariz achatada y extremidades cortas entre otros.
MANIFESTACIONES ORALES2,3:
Las características orales más frecuentes asociadas con el síndrome de Down, son las siguientes:
- A nivel maxilofacial: Respiración oral, bruxismo, disfunción de la ATM, mordida abierta anterior, paladar ojival, tendencia a Clase I y Clase III de Angle entre otras.
- A nivel de los tejidos blandos: Queilitis angular (babeo), macroglosia la cual origina lengua fisurada o dentada, paladar blando acortado y tendencia a fisura a palatina.
- A nivel dental: Alteraciones en la erupción, como agenesias, alteraciones morfológicas, como acortamiento coronal y radicular e hipoplasias.
- A nivel periodontal: Periodontitis agresiva y crónica de evolución más rápida y gingivitis necrotizante.
Estos pacientes no presentan una predisposición especial en el incremento del número de caries, pero frecuentemente se ha observado el abandono en los hábitos de higiene, aumentando el riesgo en los pacientes que sufren hipoplasias en algunas de sus piezas dentales.
Por otra parte, existe un consumo excesivo de carbohidratos, generalmente proporcionados por su entorno a modo de recompensa. Además, se suma que muchos de estos pacientes tienen problemas para masticar y suelen tener un consumo mayoritario de alimentos triturados, papillas y con exceso de componentes dulces y pegajosos.
Los profesionales que atienden a este tipo de pacientes deben de ser los encargados de dar los consejos dietéticos correspondientes y sugerir diferentes alternativas.
Las enfermedades periodontales son las más relevantes en la dentición de los pacientes con síndrome de Down. La mayor predisposición a la gingivitis, en muchas ocasiones podría ser reversible estableciendo un adecuado control de placa.
Se debe de tener en cuenta que una alteración dental típica de estos pacientes, como un acortamiento radicular, puede provocar que una periodontitis crónica fácilmente controlable, pueda dar lugar a la pérdida precoz de los dientes. Esto demuestra la importancia de un diagnóstico precoz, la intervención periodontal temprana y el mantenimiento de la profilaxis llevada a cabo por profesionales odontológicos especializados.
Es frecuente en estos pacientes los apiñamientos y giroversiones dentarias, lo que adquiere gran importancia como factor predisponente al desarrollo de la enfermedad periodontal, ya que dificulta la higiene y ayuda a la retención de la placa.
La higiene oral de estos pacientes generalmente es insuficiente, esto está vinculado con el retraso intelectual y la coordinación motora defectuosa, como también influye el lugar donde residen, siendo aquellos que los hacen en un lugar institucionalizado los que suelen presentar una peor higiene oral.
En general, la enfermedad parece más grave de lo que sería realmente para el mismo valor de índice de higiene oral en pacientes que no tienen estas patologías.
ACTITUD DE LOS PROFESIONALES ODONTOLÓGICOS ANTE UN PACIENTE CON SÍNDROME DE DOWN4:
Cuando los pacientes que presentan este síndrome, han sido estimulados precozmente y se encuentran educados y socializados de manera adecuada, el manejo odontológico no suele representar ninguna dificultad especial.
Es característico en los pacientes con este síndrome el carácter afable y extremadamente cariñoso, esto les puede servir a los profesionales odontológicos para acceder a ellos fácilmente.
No todos los pacientes con síndrome de Down presentan el mismo nivel intelectual, por lo que es importante examinar su capacidad intelectual previamente, para que la comunicación sea adecuada en cada caso. Es fundamental el trato directo con estos pacientes para poder obtener información sobre ellos y saber hasta dónde se puede llegar explicando técnicas y normas de higiene bucodental al mismo paciente y valorar la responsabilidad que deben asumir sus tutores.
Cuando los pacientes tienen un nivel intelectual bajo, se muestran con ansiedad, miedo y con desconfianza del tratamiento a realizar. En este caso se debe recurrir a una sedación o anestesia general.
Las visitas frecuentes y periódicas son esenciales para revisar el estado de la cavidad oral.
Realizar tartrectomías y profilaxis, o si es necesario llevar a cabo pequeñas intervenciones para mantener una buena salud bucodental.
Estos son los principales tratamientos que se deben de efectuar para garantizar una óptima calidad de vida de estos pacientes.
CONCLUSIÓN
Los pacientes con síndrome de Down, deben de ser tratados del mismo modo que cualquier otro paciente que no presente dicha patología. Este síndrome no exime de realizar cada uno de los tratamientos necesarios para poder llevar una calidad de vida aceptable.
Es necesario establecer una educación de salud bucodental tanto para ellos como para sus familias, aconsejando el método más recomendable para cada caso según el límite tanto físico como intelectual.
BIBLIOGRAFÍA
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