Pacientes con urostomía tipo Bricker. Artículo monográfico

21 octubre 2024

 

AUTORES

  1. Octavia Denisa Podar. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Sandra Ágreda Gutiérrez. Enfermera de Familia y Comunitaria del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Sofía Benedí Forcén. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. María Blas Sánchez. Enfermera de Familia y Comunitaria del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Sofía Fuentes Carabantes. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. María Jesús Jarabo Carcas. Enfermera de Familia y Comunitaria. Aragón, España.

 

RESUMEN

La urostomía es una intervención quirúrgica que tiene por objetivo principal desviar la orina cuando la vejiga ha sido extirpada o no es capaz de cumplir su función debido a traumas, patologías congénitas o cáncer de vejiga. La urostomía tipo Bricker o derivación ileal, es una de las técnicas más usadas dentro de las urostomías. Esta intervención implica un impacto considerable en la calidad de vida de los pacientes por lo que unos cuidados de enfermería especializados, como el manejo del estoma, la prevención de complicaciones y el apoyo psicológico, son esenciales para garantizar una recuperación adecuada y una correcta adaptación.

PALABRAS CLAVE

Urostomía, estoma, derivación urinaria.

ABSTRACT

Urostomy is a surgical intervention whose main objective is to divert urine when the bladder has been removed or is not able to fulfill its function due to trauma, congenital pathologies or bladder cancer. The Bricker type urostomy or ileal shunt is one of the most used techniques within urostomies. This intervention has a considerable impact on the quality of life of patients, so specialized nursing care, such as stoma management, prevention of complications and psychological support, is essential to ensure adequate recovery and correct adaptation.

KEY WORDS

Urostomy, stoma, urinary diversion.

INTRODUCCIÓN

La urostomía tipo Bricker consiste en la creación de un estoma mediante un segmento del íleon (dado que no se absorben electrolitos ni nutrientes) de unos 15 o 20 cm que actuará como un conducto de salida de la orina desde los uréteres del riñón hacia el exterior del abdomen. Cabe mencionar que no existe un control voluntario de la micción lo que implica la necesidad de usar bolsas de recogida de orina adheridas a la piel del paciente. Además, es muy característico que las células intestinales continúen generando moco a través del estoma1.

PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO.

En primer lugar y si es necesario, se realiza una cistectomía o extirpación total o parcial de la vejiga urinaria. A continuación, se selecciona la porción del íleon necesaria, normalmente de unos 15 o 20 cm de longitud. Los extremos restantes del intestino delgado se suturan de nuevo para mantener la continuidad del tubo digestivo. Una vez desviados los uréteres del riñón hacia el segmento ileal, se crea el estoma llevando el extremo distal del íleon a la superficie abdominal suturándolo a la piel permitiendo la salida de la orina hacia la bolsa recolectora externa1,2.

INDICACIONES.

Entre las principales indicaciones para realizar una urostomía tipo Bricker destacan:

– Vejiga neurógena o neoplasia de vejiga.

– Malformaciones congénitas.

– Incontinencia severa que no responde a otros tratamientos.

– Uropatías de tipo obstructivas.

– Traumatismos2.

 

CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN EL POSTOPERATORIO INMEDIATO.

A lo largo del postoperatorio inmediato, los cuidados del personal de enfermería se centran en prevenir complicaciones, monitorizar la función renal y favorecer una adecuada cicatrización del estoma.

La toma de constantes vitales es importante ya que nos indican el estado general del paciente y sirven para detectar signos de infección, deshidratación o hemorragias. Asimismo, se contabiliza la cantidad y se valora el aspecto de la orina3.

El estoma sano debe tener una apariencia sonrosada y estar húmedo por lo que una apariencia pálida o negra puede indicar complicaciones como la isquemia o la necrosis siendo necesaria una actuación de urgencia. Por otro lado, la piel perilestomal debe mantenerse seca y limpia para evitar irritaciones por el contacto continuo de la orina.

 

CUIDADOS A LARGO PLAZO.

Es importante un seguimiento continuo por parte del personal sanitario. Puesto que el trayecto de la orina no pasa por la vejiga, es necesario un control periódico de la función renal por medio de los análisis de sangre y orina.

Además, se realizan seguimientos regulares del estado del estoma en la unidad de Estomaterapia para detectar posibles complicaciones, afectaciones cutáneas o adecuar los diferentes dispositivos de recogida de orina a las necesidades individuales y específicas de cada paciente4.

 

COMPLICACIONES.

Las más frecuentes son:

  • Infecciones urinarias: favorecidas por un mal uso de los dispositivos generalmente. Además, los pacientes tienen mayor riesgo de ITU debido a que la orina fluye continuamente a través de un conducto externo. Se manifiesta por síntomas como fiebre, dolor localizado, orina turbia o maloliente.
  • Irritaciones o dermatitis de la piel alrededor del estoma por el contacto de la orina o por el cambio frecuente de las placas de urostomía.
  • Aparición de hernias alrededor del estoma debido a la debilidad en la pared abdominal tras la cirugía.
  • Estenosis o retracción del estoma.
  • Lesiones en la piel por el depósito de cristales que entorpecen la adherencia de la lámina o disco2.

 

TIPOS DE BOLSA DE UROSTOMÍA.

Existen una amplia variedad de dispositivos en el mercado y la elección de uno u otro depende de las características del estoma, así como las habilidades del paciente. Se distinguen dos grupos:

  • Dispositivos de una sola pieza: la bolsa lleva un adhesivo que se fija directamente a la piel. El cambio se realiza cada 24-48h.
  • Dispositivos de dos piezas: por un lado, está la placa o disco que se fija a la piel y por otro, la bolsa de orina. La placa se cambia cada 72h para evitar lesiones de la piel y la bolsa cada 24h.

 

Enfermería juega un papel crucial en la selección y educación sobre los distintos sistemas y los avances en los dispositivos han permitido que los pacientes se adapten mejor a las diferentes situaciones de la vida cotidiana, como ducharse o dormir.

Se recomienda tener un maletín con todo el material de recambio necesario cuando se realicen viajes1.

EDUCACIÓN AL PACIENTE Y FAMILIA.

El objetivo es favorecer la autonomía del paciente o en su defecto, a un familiar de referencia. Se comienza lo más pronto posible tras la intervención para que, una vez tengan el alta a domicilio, puedan manejar la urostomía sin miedos ni temores con total confianza y seguridad.

Incluye actuaciones como el cuidado de la piel y del estoma mediante la higiene y cambio de las bolsas colectoras, el uso del material y de los sistemas de recogida de orina y reconocimiento de las complicaciones y de los principales signos de alarma4.

REHABILITACIÓN Y ADAPTACIÓN.

La adaptación y rehabilitación al cambio físico y emocional requiere un enfoque holístico y multidisciplinar por parte del servicio sanitario.

La derivación a un psicólogo especializado puede resultar de gran ayuda para superar problemas de percepción de la imagen corporal, ansiedad o depresión. Además, grupos de apoyo puede convertirse en una herramienta bastante útil para la rehabilitación emocional.

Asimismo, con la orientación adecuada la mayoría de los pacientes pueden retomar su vida normal, volviendo a realizar sus actividades cotidianas de manera gradual, así como la práctica de actividades físicas o deportes.

CONCLUSIÓN

La urostomÍa de tipo Bricker no hay que concebirla solo como una intervención quirúrgica sino como una adaptación integral a una nueva forma de vida. En ese sentido, el personal de enfermería desempeña una función vital parta proporcionar unos cuidados integrales, educación para la salud y apoyo psicoemocional, contribuyendo decisivamente en la mejora de calidad de vida de los pacientes y de las familias. Por no olvidar, que un seguimiento estrecho y un manejo eficaz de las complicaciones son primordiales para garantizar el éxito de la intervención quirúrgica a largo plazo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Salinas González GM. Cuidados de Enfermería en Paciente Urostomizado. ReSoFro [Internet]. 2024 [citado el 20 de septiembre de 2024];4(2):e42220. Disponible en: https://www.revistasocialfronteriza.com/ojs/index.php/rev/article/view/220
  2. Galán GB, Tardío MC, Tió NP, Valentí MT. Cuidados de enfermería en el paciente urostomizado (Bricker). Enfuro [Internet]. 2003 [citado el 20 de septiembre de 2024];(85):7–9. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3100992
  3. Gómez Pascual JA, Rosal Samaniego JM , García Galisteo E, Bonilla Parrilla R, Ramos Titos J, Alvarado Rodríguez A, et al. Litiasis gigante en derivación urinaria tipoBricker: Uropatía obstructiva como forma de presentación. [Internet]. 2003 [citado el 20 de septiembre de 2024]. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0210-48062003000300012
  4. Cross HH, Schempp BA. Nursing care for patients after urostomy surgery. [Internet]. 2024 [citado el 20 de septiembre de 2024];124(6):28–36. Disponible en: https://journals.lww.com/ajnonline/fulltext/2024/06000/nursing_care_for_patients_after_urost my_surery.19.aspx

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos