Percepción social del rol de la matrona. Una revisión desde la evidencia

3 abril 2026

 

AUTOR

  1. María Salinas Bariain. Hospital Universitario de Navarra (HUN), Pamplona (Navarra), España.

 

RESUMEN

Introducción: Tradicionalmente, la figura de la matrona ha sido relacionada principalmente con el parto, aunque su campo de acción es mucho más amplio, abarcando la salud sexual, reproductiva y materna. Comprender cómo es percibido este rol por diferentes grupos sociales es clave para mejorar la visibilidad, apoyo y efectividad de la profesión.

Objetivo: Realizar una revisión sistemática que analice la percepción social del rol de la matrona, identificando las principales ideas, estereotipos y conocimientos que la sociedad tiene sobre esta profesión, y su impacto en la utilización de sus servicios.

Metodología: Se efectuó una búsqueda en bases de datos como PubMed, Scielo, CINAHL y Google Scholar, seleccionando estudios publicados entre 2010 y 2025 que investigarán la percepción social del rol de la matrona desde enfoques cuantitativos y cualitativos.

Resultados: Los estudios evidencian que, aunque existe un reconocimiento creciente de la importancia de la matrona en la atención integral a la mujer, persisten estereotipos limitantes que la reducen al papel de “asistente de parto”. La falta de visibilidad del rol puede afectar la demanda de servicios y la inclusión de las matronas en equipos interdisciplinarios. Sin embargo, los programas educativos y campañas de sensibilización demuestran mejorar el reconocimiento social.

Conclusiones: La percepción social del rol de la matrona requiere ser ampliada y actualizada para reflejar la complejidad y alcance de su trabajo. Incrementar la difusión y educación pública sobre sus competencias puede fortalecer su posición dentro del sistema de salud y mejorar el acceso y calidad de la atención a la mujer.

PALABRAS CLAVE

Matrona, percepción social, rol profesional, salud materna, educación pública, estereotipos.

ABSTRACT

Introduction: Traditionally, the figure of the midwife has been associated primarily with childbirth, although their scope of practice is much broader, encompassing sexual, reproductive, and maternal health. Understanding how this role is perceived by different social groups is essential to improving the visibility, support, and effectiveness of the profession.

Objective: To conduct a systematic review analyzing the social perception of the midwife’s role, identifying the main ideas, stereotypes, and knowledge that society holds about this profession, as well as its impact on the use of midwifery services.

Methodology: A search was carried out in databases such as PubMed, Scielo, CINAHL, and Google Scholar, selecting studies published between 2010 and 2025 that investigated the social perception of the midwife’s role using quantitative and qualitative approaches.

Results: The studies show that although there is growing recognition of the importance of midwives in providing comprehensive care to women, limiting stereotypes persist, reducing their role to that of a “birth assistant.” The lack of visibility of their full scope can affect the demand for their services and hinder their inclusion in interdisciplinary teams. However, educational programs and awareness campaigns have been shown to improve social recognition.

Conclusions: The social perception of the midwife’s role needs to be broadened and updated to reflect the complexity and reach of their work. Increasing public education and dissemination about their competencies can strengthen their position within the healthcare system and improve access to and quality of women’s care.

KEY WORDS

Midwife, social perception, professional role, maternal health, public education, stereotypes.

INTRODUCCIÓN

La figura de la matrona ha sido históricamente vinculada al proceso del parto y al acompañamiento durante el embarazo, lo que ha llevado a una percepción social limitada de su rol dentro del sistema sanitario¹. Sin embargo, en las últimas décadas, la matronería ha evolucionado significativamente, ampliando su campo de acción hacia áreas fundamentales de la salud sexual, reproductiva y materna en todas las etapas del ciclo vital de la mujer ². Las matronas están capacitadas no solo para asistir partos, sino también para desempeñarse como profesionales clave en la prevención de enfermedades, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual, el acompañamiento en procesos de fertilidad, la menopausia, la atención postnatal y el apoyo emocional y psicológico en diferentes momentos de la vida reproductiva.

A pesar de este amplio espectro de competencias y responsabilidades, la percepción social que se tiene sobre la matrona muchas veces no refleja la realidad de su formación, funciones y potencial contribución al sistema de salud. Esta percepción influye directamente en diversos aspectos, como el nivel de confianza que depositan las mujeres en estos profesionales, la frecuencia con la que se demandan sus servicios, su visibilidad pública y mediática, su inclusión en políticas de salud y su participación en equipos interdisciplinarios.

La comprensión profunda de cómo distintos grupos sociales perciben el rol de la matrona es, por tanto, un aspecto clave para fortalecer su posicionamiento en el sistema de salud. Las ideas, estereotipos, creencias y niveles de conocimiento que posee la sociedad respecto a esta profesión impactan en la legitimidad profesional, en el diseño de políticas públicas y en la toma de decisiones tanto institucionales como individuales. En contextos donde predomina una visión tradicional y reduccionista del rol de la matrona, puede haber una infravaloración de sus competencias, lo que limita la expansión de sus funciones y disminuye la calidad y continuidad de la atención que se brinda a las mujeres.

Por el contrario, cuando se reconoce a la matrona como una profesional altamente cualificada, autónoma y comprometida con la salud integral femenina, se favorece una mayor utilización de sus servicios, se promueve una atención más cercana, personalizada y basada en el vínculo de confianza, y se impulsa su integración efectiva dentro de los equipos de atención primaria, comunitaria y hospitalaria. En este sentido, abordar la percepción social del rol de la matrona no solo responde a una necesidad académica, sino también a un imperativo ético y sanitario orientado a garantizar el acceso equitativo a servicios especializados y de calidad en salud sexual y reproductiva.

La presente revisión se inscribe en este marco de análisis, con el objetivo de aportar evidencia científica que permita comprender las representaciones sociales sobre la matronería, sus implicancias prácticas y las posibles estrategias para modificar aquellas percepciones que resulten limitantes o erróneas.

OBJETIVO

El objetivo principal de esta revisión sistemática es analizar en profundidad la percepción social del rol de la matrona, identificando las principales ideas, estereotipos, creencias y niveles de conocimiento que la sociedad tiene sobre esta profesión en distintos contextos culturales, socioeconómicos y geográficos. Asimismo, se busca examinar cómo estas percepciones influyen en la utilización de los servicios de matronería, en el reconocimiento institucional del rol y en la integración de las matronas dentro de los equipos multidisciplinarios de salud. El análisis también contempla la identificación de intervenciones educativas, campañas de sensibilización u otras estrategias que hayan demostrado ser efectivas para mejorar la comprensión social del rol profesional de la matrona.

METODOLOGÍA

Para cumplir con el objetivo planteado, se realizó una revisión sistemática de la literatura utilizando una estrategia de búsqueda estructurada en diversas bases de datos académicas y científicas, incluyendo PubMed, SciELO, CINAHL y Google Scholar. La búsqueda se limitó a estudios publicados entre los años 2010 y 2025, con el propósito de asegurar la inclusión de evidencia actual y relevante para el análisis de las percepciones sociales contemporáneas. Se utilizaron palabras clave en español e inglés tales como “percepción social”, “matronería”, “rol profesional de la matrona”, “estereotipos profesionales”, “midwifery perception”, “public opinion”, “social representations”, entre otros. Los términos fueron combinados mediante operadores booleanos (AND, OR) y se aplicaron filtros por idioma, tipo de documento y periodo de publicación.

Se incluyeron en la revisión aquellos estudios que abordarán específicamente la percepción social del rol de la matrona, desde enfoques cualitativos, cuantitativos o mixtos. Esto comprendió encuestas poblacionales, entrevistas en profundidad, grupos focales, estudios de opinión pública, así como análisis de representaciones mediáticas y culturales en diferentes regiones del mundo. Los estudios seleccionados debían diferenciar claramente el rol de la matrona respecto a otros profesionales de la salud, como obstetras, ginecólogos o enfermeras, y centrarse en aspectos vinculados a la imagen, reconocimiento, valoración o comprensión social de la profesión.

Fueron excluidos aquellos trabajos que no ofrecieran datos empíricos relevantes sobre la percepción social, que se centraran exclusivamente en aspectos clínicos o administrativos sin considerar la dimensión sociocultural del rol de la matrona, o que no distinguieran con claridad entre distintos actores profesionales del ámbito sanitario.

Los artículos incluidos fueron analizados a través de una lectura crítica y categorizados según variables como país de origen, población encuestada, metodología utilizada, principales hallazgos y propuestas de intervención. Esta sistematización permitió identificar patrones comunes, diferencias contextuales y líneas emergentes en la percepción del rol de la matrona.

RESULTADOS

Los estudios revisados muestran una diversidad de percepciones sociales respecto al rol de la matrona, aunque con ciertos patrones comunes que permiten extraer conclusiones significativas³,⁴. En general, se observa un reconocimiento creciente de la importancia de las matronas en la atención a la salud de la mujer, particularmente en relación con el embarazo, el parto y el puerperio. Sin embargo, esta percepción suele estar limitada a una visión parcial o incompleta del alcance real de su labor.

En muchos contextos, especialmente en áreas urbanas y con niveles educativos medios o altos, las matronas son vistas como profesionales cercanas, confiables y capacitadas⁵. para acompañar procesos fisiológicos del embarazo y el nacimiento⁴. No obstante, persisten estereotipos arraigados que reducen su papel al de “asistente de parto” o “acompañante emocional”, invisibilizando sus competencias en planificación familiar, educación sexual, salud menstrual, climaterio, prevención de infecciones de transmisión sexual y otros aspectos fundamentales de la salud reproductiva⁶.

La literatura señala que el grado de conocimiento y valoración del rol de la matrona varía según la experiencia personal previa de los usuarios del sistema de salud ⁷. Las personas que han tenido contacto directo con matronas, ya sea a través de atención clínica, programas comunitarios o talleres educativos, tienden a tener una imagen más amplia, positiva y realista de su función⁵,⁷. Asimismo, se destaca el impacto favorable de campañas informativas, actividades de difusión institucional y contenidos en medios de comunicación que explicitan el perfil profesional y las competencias de las matronas⁸.

Por el contrario, en contextos rurales o con acceso limitado a servicios especializados, así como en poblaciones con escasa alfabetización en salud, se mantiene una visión difusa o errónea del rol, muchas veces asociada a creencias culturales, experiencias familiares o narrativas tradicionales⁶,⁹. Esta falta de visibilidad y reconocimiento puede tener consecuencias importantes, como la infrautilización de los servicios de matronería, la baja demanda en consultas preventivas, y la escasa participación de matronas en espacios de toma de decisiones clínicas o de políticas públicas⁹.

Algunos estudios señalan también la existencia de barreras institucionales que perpetúan estas percepciones limitantes, tales como la ausencia de matronas en campañas nacionales de salud, la falta de inclusión en protocolos interdisciplinarios o la utilización de terminología ambigua que confunde su rol con el de otros profesionales⁴.

Por otro lado, se identifican diversas experiencias exitosas de intervención, como programas de educación comunitaria, alianzas con medios de comunicación locales, incorporación de las matronas en redes escolares y participación activa en ferias de salud. Estas acciones han demostrado ser efectivas en mejorar el conocimiento público sobre la profesión y aumentar la confianza en sus servicios¹⁰.

CONCLUSIONES

La revisión sistemática realizada permite concluir que la percepción social del rol de la matrona continúa siendo, en muchos contextos, parcial, limitada y condicionada por estereotipos históricos y culturales que reducen su campo de acción al acompañamiento del parto. Esta visión restringida contrasta profundamente con la realidad actual de la matronería como disciplina autónoma, altamente especializada y centrada en la promoción, prevención y atención integral de la salud sexual, reproductiva y materna de las mujeres a lo largo de todo su ciclo vital.

A pesar de los avances en la profesionalización, la ampliación de competencias clínicas, la incorporación de las matronas en distintos niveles del sistema sanitario y el reconocimiento internacional de su impacto positivo en la salud pública persiste una brecha significativa entre lo que las matronas son capaces de ofrecer profesionalmente y lo que la sociedad en general reconoce o comprende acerca de su función. Esta disociación entre realidad profesional y percepción social constituye una barrera importante que puede afectar negativamente múltiples dimensiones: desde la confianza que las mujeres depositan en estas profesionales, hasta la cantidad y calidad de servicios a los que acceden, pasando por su integración efectiva en equipos interdisciplinarios y su visibilidad en las políticas públicas de salud.

En este sentido, se hace evidente la necesidad de promover una transformación profunda en la manera en que la sociedad percibe, interpreta y valora el rol de la matrona. Esta transformación debe sustentarse en estrategias sistemáticas de comunicación, educación y sensibilización que permitan ampliar y actualizar dicha percepción, reflejando con mayor fidelidad la complejidad, responsabilidad, formación y competencias que caracterizan al ejercicio de la matronería en el siglo XXI. La información clara, accesible y culturalmente pertinente sobre las funciones reales de la matrona puede contribuir de forma decisiva a desmitificar creencias erróneas, a reducir resistencias sociales, a fomentar la demanda informada de sus servicios y a generar una mayor conciencia colectiva sobre la importancia de su presencia en distintos ámbitos del sistema de salud.

Incrementar la difusión del rol profesional de la matrona no debe limitarse únicamente a campañas informativas esporádicas, sino formar parte de una política pública sostenida de alfabetización en salud, inclusión en currículos escolares, presencia activa en medios de comunicación y participación directa en espacios comunitarios, académicos y políticos. Asimismo, resulta fundamental que estas acciones vayan acompañadas de un respaldo institucional explícito que promueva la presencia visible de las matronas en los equipos de atención primaria, hospitales, centros educativos, programas de prevención y comités técnicos de salud.

La educación pública sobre las competencias de la matrona no solo contribuye al empoderamiento de las mujeres en la toma de decisiones informadas sobre su salud, sino que también fortalece el posicionamiento de esta profesión dentro del sistema sanitario. A mayor conocimiento social sobre el rol de la matrona, mayor será su legitimidad, su participación en procesos de planificación sanitaria, y su capacidad de generar vínculos de confianza y continuidad asistencial con las usuarias.

Asimismo, una percepción social más completa y ajustada a la realidad puede facilitar la integración efectiva de las matronas en estrategias de salud pública orientadas a la reducción de la mortalidad materna y neonatal, la mejora de los indicadores de salud reproductiva, la promoción de derechos sexuales y reproductivos, y la implementación de modelos de atención centrados en la mujer, basados en la evidencia y culturalmente respetuosos.

En conclusión, actualizar la percepción social del rol de la matrona constituye una tarea prioritaria, no solo desde el punto de vista comunicacional, sino también como parte de una estrategia integral de mejora del sistema de salud. Reconocer y valorar el verdadero alcance de la matronería es una condición indispensable para garantizar el acceso equitativo a cuidados especializados, promover la calidad asistencial y fortalecer un enfoque de atención que acompañe a las mujeres de manera continua, respetuosa y centrada en sus necesidades reales. Solo a través de una visión social más informada, inclusiva y justa del rol de la matrona será posible avanzar hacia sistemas sanitarios más humanos, eficaces y comprometidos con la salud integral de las mujeres.

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