Plan de cuidados de enfermería en paciente con cirrosis hepática

11 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Paula García Jordan. Graduada en Enfermería, España.
  2. Isabel Pilar Ros Cardo. Graduada en Enfermería. España.
  3. Miguel Tena Cuenca. Técnico en Imagen para el Diagnóstico en el Hospital Obispo Polanco. Teruel, España.
  4. Pilar Ángela Pulido Arellano. Graduada en Trabajo Social, Trabajadora Social en SALUD Aragón. Aragón, España.
  5. Miguel Bernal Rosa. Celador en el Hospital Obispo Polanco, Teruel, España.

 

RESUMEN

La cirrosis hepática es una enfermedad relacionada con la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado. Entre sus causas destaca con diferencia el consumo crónico de alcohol, que produce un efecto inflamatorio en el hígado con posterior formación de tejido cicatricial y empeoramiento funcional.

Es imprescindible el cese alcohólico para su mejoría, acompañada habitualmente de una disfunción económica y social del entorno del paciente. Por tanto, el tratamiento recae fundamentalmente en la intervención multidisciplinar de este tipo de pacientes, con intervención médica, psicológica, enfermera y trabajo social..

PALABRAS CLAVE

Cirrosis hepática, alcohol, intervención multidisciplinar.

ABSTRACT

Liver cirrhosis is a disease related to scarring and impaired liver function. Among its causes, chronic alcohol consumption stands out as the main factor, causing an inflammatory effect on the liver, followed by the formation of scar tissue and functional deterioration.

Alcohol cessation is essential for improvement, usually accompanied by economic and social dysfunction in the patient’s environment. Therefore, treatment mainly relies on a multidisciplinary approach for these patients, involving medical, psychological, and nursing interventions.

KEY WORDS

Liver cirrhosis, alcohol, multidisciplinary intervention.

INTRODUCCIÓN

La cirrosis hepática es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado. A menudo es la última fase de la enfermedad hepática crónica. La evolución clínica de esta enfermedad está en relación con el aumento progresivo de la hipertensión portal (HTP) y la insuficiencia hepatocelular. Se presenta con mayor frecuencia entre las cuarta y quinta décadas de la vida. El sexo masculino es el más afectado.

Las causas más frecuentes que causan esta enfermedad son Hepatitis B o C, acumulación de grasas en el hígado (esteatosis hepática) y consumo excesivo de OH.

El alcohol daña el hígado, provocando inflamación y, con el tiempo, la formación de tejido cicatricial que dificulta el funcionamiento normal del órgano. Este tejido cicatricial reemplaza el tejido hepático sano, resultando en cirrosis. Aproximadamente, el 40-60 % de los casos en Europa y Norteamérica de cirrosis son ocasionados por el consumo de alcohol.

Entre las complicaciones de la enfermedad forman: ascitis, síndrome hepatopulmonar (SHP), síndrome hepatorrenal (SHR), encefalopatía hepática (EH), hemorragia digestiva alta (HDA), carcinoma hepatocelular (CHC), miocardiopatía cirrótica e infecciones.

Se han definido diferentes estadios de la enfermedad con el fin de clasificar a los pacientes en función del grado de riesgo de mortalidad que presentan en 6 estadios. Los estadios 1,2 y 3 corresponden con cirrosis compensadas, y los 4,5, y 6 con cirrosis descompensadas que implican mayor riesgo para el paciente.

El tratamiento que corresponde a la cirrosis asociada al consumo de alcohol se basa en mantener abstinencia a la sustancia para prevenir su progresión y evitar complicaciones asociadas. Además de tratamiento con los fármacos indicados, se precisa una intervención multidisciplinar por parte de un servicio especializado en adicciones para lograr una abstinencia consolidada y prevenir futuras recaídas1, 2.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente derivado por digestivo tras ingreso hospitalario por cirrosis hepática en contexto de abuso de alcohol de años de evolución.

Primeros contactos con el alcohol a los 15 años, primer episodio de embriaguez absoluta, consumo de cazalla, anís…Durante los primeros años de consumo este era de manera lúdica, mayor consumo en fines de semana, pequeños consumos entre semana.

En 2003 tiene un accidente de coche con implicación de terceros, con graves heridas al otro conductor bajo efectos de OH. Es condenado en juicio y conceden suspensión de condena con obligación de someterse a tratamiento de deshabituación. Inicia proceso en unidad de adicciones donde se somete a controles toxicológicos y tratamiento médico y psicológico, manteniendo abstinencia hasta 2016 donde retoma consumo de licores en un festival. Rápidamente va aumentando la ingesta con grandes cantidades de OH a diario. Previo a acudir a consulta en Unidad este año refiere consumo diario de alrededor de 30 tercios de cerveza y una botella de cazalla (>20 UBEs), principalmente en soledad desde despertar, escasa ingesta de alimentos. Síndrome de abstinencia con temblor distal en manos, sudoración, aumento de frecuencia cardíaca, náuseas, vómitos, alucinosis alcohólica…que calmaba con consumo de bebidas de alta graduación. Fue ingresado en unidad de digestivo en hospital con diagnóstico de cirrosis hepática, abstinente a OH desde entonces, en la actualidad el principal motivo de mantenerse abstinente es su problema de salud física.

Refiere deterioro clínicamente significativo a consecuencia de su consumo de OH y consecuencias derivadas de ello con malestar emocional, apatía, pérdida de objetivos vitales, aislamiento social, rupturas sentimentales, deterioro físico, económico… Refiere que bebía para sentirse mejor. Escasa rutinas, nula ocupación del tiempo libre…Manifiesta intención de abstinencia, reconoce problemática, aunque impresiona de minimizar ya que sigue exponiéndose a sustancia considerablemente.

Intervención:

Desde unidad de adicciones y patología dual se realiza un primer contacto telefónico por parte de enfermería para valorar la situación del paciente, citándose de manera preferente con psiquiatría al alta hospitalaria.

Se cita de manera semanal con enfermería para realizar controles toxicológicos semanales y psicoeducación acerca de hábitos saludables (alimentación, higiene del sueño, actividad física…).

Además, realiza citas mensuales con psiquiatras para control de la medicación y valoración; y citas quincenales/mensuales según evolución con psicología clínica en las que se trabaja la motivación y prevención de recaídas trabajando sobre cambio de conductas de riesgo.

La evolución por el momento es favorable, presentando abstinencia completa desde hace 3 meses a alcohol. Actualmente se muestra contemplativo respecto a cese de hábito tabáquico. Además, ha adquirido habilidades para realizar programación de menús saludables, se ha apuntado al gimnasio donde acude de manera regular tres días por semana, y realiza actividades ocupacionales en su tiempo libre, reduciendo significativamente las horas que permanecía en el bar previo a ingreso hospitalario, reduciendo así riesgo de recaída.

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN LAS 14 NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON 

  1. Respirar con normalidad. Independiente. Sin sintomatología asociada al hábito tabáquico.
  2. Comer y beber adecuadamente. Independiente. Se ha trabajado obre esta necesidad.
  3. Eliminación normal de deshechos corporales. Independiente.
  4. Movilidad y posturas adecuadas. Independiente.
  5. Dormir y descansar. Dependiente. Toma medicación para insomnio, se realiza educación sobre higiene del sueño habitualmente.
  6. Vestirse y desvestirse con normalidad. Independiente.
  7. Mantener la temperatura corporal en rangos normales. Independiente.
  8. Mantener una buena higiene corporal. Independiente.
  9. Seguridad. Dependiente. Consumidor de alcohol poniendo en riesgo su vida en varias ocasiones.
  10. Comunicación. Independiente.
  11. Creencias y valores. Independiente.
  12. Trabajo/realización. Independiente.
  13. Ocio. Independiente. Ha adquirido capacidad para gestión del tiempo libre.
  14. Aprendizaje. Independiente.

 

PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA3-5

Riesgo de baja autoestima situacional (00153): relacionado con alteraciones en la imagen corporal, diagnóstico de enfermedad crónica y deterioro funcional

  • Objetivos (NOC): [1205] Autoestima.
    • Indicador: Aceptación de la imagen corporal.
    • Indicador: Sentimientos positivos sobre sí mismo
  • Intervenciones (NIC): [5400] Potenciación de la autoestima.
    • Escuchar activamente las preocupaciones del paciente.
    • Fomentar la expresión de emociones.
    • Reforzar logros y capacidades.
    • Establecer metas realistas en conjunto.

 

[5240] Asesoramiento.

    • Proporcionar información sobre la enfermedad y su tratamiento.
    • Apoyar al paciente en la toma de decisiones.
    • Explorar posibles recursos de apoyo (familia, grupos, terapia).

 

Riesgo de afrontamiento ineficaz (00069): relacionado con enfermedad crónica, cambios en el estilo de vida, impacto emocional del diagnóstico.

  • Objetivos (NOC): [1302] Afrontamiento de problemas.
    • Indicador: Uso de estrategias positivas.
    • Indicador: Manifestación de sentimientos de control.
  • Intervenciones (NIC): [5230] Mejora del afrontamiento.
    • Identificar fortalezas previas y actuales del paciente.
    • Enseñar técnicas de reducción de estrés (respiración, mindfulness).

 

[5440] Apoyo emocional.

    • Establecer una relación terapéutica.
    • Validar sentimientos de tristeza, miedo o ira.
    • Proporcionar un espacio seguro para hablar.

 

Trastorno del patrón del sueño (00095): relacionado con encefalopatía hepática, ansiedad, efectos secundarios del tratamiento, manifestado por dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes.

  • Objetivo (NOC):[0004] Sueño.
    • Indicador: Horas de sueño continuo.
    • Indicador: Calidad del sueño percibida.
  • Intervenciones (NIC): [1850] Mejorar el sueño.
    • Fomentar rutina de sueño estable.
    • Evitar estimulantes por la tarde/noche.
    • Ofrecer técnicas de relajación antes de dormir.

 

Riesgo de consumo de sustancias (00040): relacionado con antecedentes de consumo, diagnóstico crónico, factores emocionales.

  • Objetivos (NOC): 1305] Abstinencia de sustancias.
    • Indicador: Control del deseo de consumo.
    • Indicador: Participación en programas de rehabilitación.
  • Intervenciones (NIC): [8010] Ayuda para dejar el alcohol, [4490] Facilitación del seguimiento.
    • Seguimiento activo por enfermería.
    • Evaluación de apoyo familiar y social.

 

Riesgo de nutrición desequilibrada: inferior a las necesidades corporales (00002) relacionado con consumo crónico de alcohol, alteración del metabolismo hepático, disminución de la ingesta oral, efectos secundarios del tratamiento.

  • Objetivos (NOC): [1004] Estado nutricional: ingestión alimentaria y nutrientes.
    • Indicador: Ingesta calórica adecuada.
    • Indicador: Ingesta de proteínas suficiente.
    • Indicador: Estado nutricional general.

 

[1010] Estado nutricional: equilibrio hídrico y electrolítico.

    • Indicador: Nivel de albúmina sérica.
    • Indicador: Mantenimiento del equilibrio de electrolitos.
  • Intervenciones (NIC): [1100] Manejo de la nutrición.
    • Evaluar peso, índice de masa corporal (IMC), circunferencia del brazo, y parámetros de laboratorio (albúmina, prealbúmina, vitaminas).
    • Registrar la ingesta alimentaria diaria.
    • Fomentar una dieta alta en calorías y proteínas.
    • Supervisar la tolerancia a la dieta: náuseas, vómitos, ascitis, anorexia.
    • Considerar suplementos nutricionales orales bajo indicación médica.

 

[5246] Asesoramiento nutricional.

    • Educar al paciente sobre alimentación adecuada en cirrosis hepática.
    • Promover comidas pequeñas y frecuentes.

 

[4480] Monitorización de signos vitales y balance hídrico

    • Vigilar signos de hipovolemia, edemas, ascitis.
    • Controlar el equilibrio de líquidos, especialmente si hay tratamiento con diuréticos.

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

La atención integral a pacientes con cirrosis hepática secundaria al consumo crónico de alcohol representa un desafío clínico complejo que requiere la intervención coordinada de un equipo multidisciplinar, especialmente en una unidad de adicciones. Esta complejidad radica no solo en el manejo médico de las complicaciones hepáticas, sino también en el abordaje de los factores psicosociales y conductuales que mantienen o agravan la enfermedad.

El consumo de alcohol no solo provoca daño hepático progresivo, sino que también está vinculado a trastornos emocionales, dependencia química y deterioro de la calidad de vida. Por ello, un enfoque exclusivo en el tratamiento médico es insuficiente para promover la recuperación y prevenir la descompensación. La intervención de un equipo multidisciplinar, que incluya psiquiatría, psicología, enfermería y trabajo social, permite abordar las múltiples dimensiones del problema. La enfermería, con un rol fundamental, garantiza el monitoreo clínico, educación en autocuidados, apoyo emocional y detección temprana de complicaciones.

Esta sinergia mejora la eficacia terapéutica, favorece la adherencia al tratamiento y optimiza la calidad de vida del paciente. Además, permite la detección precoz de complicaciones médicas, psicológicas o sociales, facilitando intervenciones oportunas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rev Cub Med Mil vol.50 no.4 Ciudad de la Habana oct. dic. 2021  Epub 01-Dic-2021
  2. Cirrosis [Internet]. Medlineplus.gov. [citado el 1 de agosto de 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000255.htm
  3. Heather Herdman T, Kamitsuru S, Takáo Lopes C. Diagnósticos enfermeros. Definiciones y clasificación 2021-2023, 12.ª ed. Elsevier; 2021.
  4. Moorhead S, Swanson E, Johnson M. Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC). 7ª ed. Elsevier; 2024.
  5. Wagner CM, Butcher HK. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC). 8ª ed. Elsevier; 2024.

 

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