AUTORES
- Arantxa Oñate Lázaro. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
- Marta Azpeitia Calvo. Graduada en Enfermería. Psiquiatría Infanto-Juvenil HCULB. Zaragoza, España.
- Paul Chereches Ghergheluca. Graduado en Enfermería. UCI HUMS. Zaragoza, España.
- Sofía Ariño Marín. Graduada en Enfermería. Cardiología HCULB. Zaragoza, España.
- Esther Cambra Aso. Graduada en Enfermería. Hospital Ernest Lluch-Calatayud. Zaragoza, España.
RESUMEN
El dolor crónico representa un desafío clínico de gran magnitud, asociado a discapacidad funcional, deterioro de la salud mental y una disminución significativa de la calidad de vida. Afecta a aproximadamente uno de cada cinco adultos en Europa, generando una importante carga asistencial y económica para los sistemas de salud⁴. En respuesta a este panorama, la búsqueda de terapias complementarias no farmacológicas ha adquirido gran relevancia. Una de las más prometedoras es la musicoterapia, intervención estructurada que utiliza la música como herramienta terapéutica para aliviar el sufrimiento físico y emocional¹.
La evidencia actual sugiere que la musicoterapia puede modular la percepción del dolor a través de mecanismos neurofisiológicos relacionados con la liberación de dopamina, reducción del cortisol y activación de vías inhibidoras del dolor en el sistema nervioso central². Estudios clínicos han documentado reducciones significativas en la intensidad del dolor en pacientes con fibromialgia, dolor oncológico, artritis reumatoide o dolor lumbar crónico³.
Un metaanálisis reciente que incluyó más de 2.000 pacientes evidenció una disminución media de 1,2 puntos en la Escala Visual Analógica (EVA) tras intervenciones musicales de 20-45 minutos de duración³. Además, se reportaron beneficios adicionales en el estado de ánimo, la calidad del sueño y la reducción del consumo de analgésicos⁵. La intervención se caracteriza por ser no invasiva, segura, de bajo coste y bien aceptada por los pacientes, especialmente en contextos como cuidados paliativos o unidades de dolor⁵.
En conclusión, la musicoterapia constituye una herramienta complementaria eficaz y segura en el abordaje integral del dolor crónico, especialmente útil desde la perspectiva del cuidado de enfermería. Se recomienda su inclusión en planes de tratamiento multimodal, así como la realización de estudios con metodología robusta para estandarizar su aplicación clínica1,3.
PALABRAS CLAVE
Dolor crónico, musicoterapia, enfermería, terapia complementaria, calidad de vida.
ABSTRACT
Chronic pain is a major clinical and public health challenge associated with functional disability, emotional distress, and a marked reduction in quality of life. It affects nearly 20% of the adult population in Europe, leading to increased healthcare utilization and societal costs⁴. In this context, the integration of non-pharmacological complementary therapies into pain management protocols is gaining importance. Music therapy, a structured intervention that employs music as a therapeutic tool, has shown significant promise in alleviating both physical and psychological suffering¹.
Emerging evidence suggests that music therapy influences pain perception through neurophysiological mechanisms such as dopamine release, reduced cortisol levels, and activation of central inhibitory pain pathways². Clinical trials have reported statistically significant reductions in pain intensity among patients with conditions like fibromyalgia, cancer-related pain, chronic low back pain, and rheumatoid arthritis³.
A recent meta-analysis including over 2,000 patients with chronic pain reported a mean decrease of 1.2 points on the Visual Analog Scale (VAS) following music therapy sessions lasting between 20 and 45 minutes³. Additional improvements were noted in mood, sleep quality, and reduced opioid or analgesic consumption⁵. The intervention is characterized by being non-invasive, cost-effective, safe, and well tolerated by patients—especially in palliative care or chronic pain units⁵.
In conclusion, music therapy represents an effective and safe complementary approach to chronic pain management, offering a holistic, patient-centered alternative that aligns well with the scope of nursing care. Its incorporation into multimodal treatment strategies is strongly recommended. Further high-quality research is necessary to establish standardized protocols and to better define the optimal type, frequency, and duration of interventions1,3.
KEY WORDS
Chronic pain, music therapy, nursing, complementary therapy, quality of life.
INTRODUCCIÓN
El dolor crónico es definido como aquel que persiste durante más de tres meses y tiene un impacto biopsicosocial importante. Afecta aproximadamente al 20% de la población adulta en Europa⁴. Su tratamiento requiere un enfoque multimodal. En este contexto, la enfermería desempeña un rol esencial en la implementación de intervenciones no farmacológicas como la musicoterapia, que puede mejorar el afrontamiento del dolor y reducir el sufrimiento¹.
OBJETIVO
Evaluar la evidencia científica disponible sobre la eficacia y seguridad de la musicoterapia en el tratamiento del dolor crónico, y valorar su aplicación práctica como herramienta complementaria en el cuidado de enfermería.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática de la literatura científica en bases de datos como PubMed, Scopus y Cochrane Library. Se seleccionaron artículos publicados entre 2014 y 2024, que evaluaran la efectividad de la musicoterapia en pacientes adultos con dolor crónico de cualquier etiología. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados (RCTs), metaanálisis y revisiones sistemáticas. Se excluyeron estudios con muestras pediátricas o sin grupo control.
RESULTADOS
Se identificaron 14 estudios relevantes (9 ensayos clínicos aleatorizados, 3 revisiones sistemáticas y 2 metaanálisis), con un total de 2.147 participantes. La mayoría de los estudios reportaron una reducción significativa en la intensidad del dolor tras intervenciones de musicoterapia de entre 20 y 60 minutos, con sesiones repetidas durante 2 a 4 semanas²,³. También se observaron mejoras en el estado emocional, el sueño y la disminución del uso de fármacos opioides⁵.
CONCLUSIONES
La evidencia actual respalda el uso de la musicoterapia como intervención complementaria efectiva en el manejo del dolor crónico. Su implementación en la práctica de enfermería mejora la experiencia del paciente, reduce la carga farmacológica y favorece un abordaje humanizado. Son necesarios más estudios que definan protocolos estandarizados y analicen su costo-efectividad a largo plazo¹,³.
BIBLIOGRAFÍA
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- Garza-Villarreal EA, Wilson AD, Vase L, et al. Music reduces pain and increases functional mobility in fibromyalgia. Front Psychol. 2014;5:90.
- Lee JH. The effects of music on pain: A meta-analysis. J Music Ther. 2016;53(4):430–477.
- Breivik H, Eisenberg E, O’Brien T. The individual and societal burden of chronic pain in Europe: The case for strategic prioritisation and action to improve knowledge and availability of appropriate care. BMC Public Health. 2013;13:1229.
- Wang Y, Dong Y, Li Y, et al. Effects of music therapy on pain and anxiety in patients undergoing wound care: A meta-analysis. J Wound Care. 2021;30(5):392–399.