Importancia del manejo de la temperatura en el recién nacido prematuro en la UCI neonatal

15 junio 2026

 

AUTORES

  1. Ángela Mercedes Sánchez Tomás. Enfermera Pediátrica. Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona. España.
  2. Sandra Sáiz Zunda. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  3. Sandra Vela Durban. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Cruces, Bizkaia. España.
  4. María Blanca Vizán Linés. Enfermera Generalista. Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
  5. Andrea Lazcorreta Celma. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La termorregulación en el recién nacido prematuro (RNPT) constituye un factor crítico para su supervivencia debido a su inmadurez fisiológica. La hipotermia neonatal se asocia a un aumento significativo de la morbimortalidad. El objetivo de este estudio es analizar la importancia del control térmico en el RNPT y revisar las estrategias disponibles para su manejo en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Se realiza una revisión narrativa de la literatura científica en PubMed, así como guías clínicas de organismos internacionales y sociedades científicas, priorizando publicaciones de los últimos 10 años. Los principales resultados señalan, por un lado, que el RNPT presenta una elevada susceptibilidad a pérdidas térmicas por evaporación, convección, radiación y conducción; y, por otra parte, que las intervenciones más eficaces incluyen el uso de incubadoras, control de la humedad, calentamiento de gases, método canguro y minimización de la manipulación. Se concluye que el mantenimiento de un ambiente térmico neutro y la aplicación de medidas preventivas adecuadas son esenciales para reducir la morbimortalidad y mejorar los resultados clínicos en el RNPT.

PALABRAS CLAVE

Regulación de la temperatura corporal, recién nacido prematuro, unidades de cuidado intensivo neonatal.

ABSTRACT

Thermoregulation in preterm infants is a critical factor for their survival due to their physiological immaturity. Neonatal hypothermia is associated with a significant increase in morbidity and mortality. The aim of this study is to analyse the importance of thermal management in PNBs and to review the strategies available for their management in the Neonatal Intensive Care Unit (NICU). A narrative review of the scientific literature in PubMed is conducted, as well as a review of clinical guidelines from international organisations and scientific societies, prioritising publications from the last 10 years. The main findings indicate, on the one hand, that the LPN is highly susceptible to heat loss through evaporation, convection, radiation and conduction; and on the other hand, that the most effective interventions include the use of incubators, humidity control, gas warming, the kangaroo care method and minimising handling. It is concluded that maintaining a thermoneutral environment and implementing appropriate preventive measures are essential for reducing morbidity and mortality and improving clinical outcomes in preterm infants.

KEY WORDS

Body temperature regulation, premature, neonatal intensive care units

INTRODUCCIÓN

La necesidad de mantener la temperatura corporal es clave en el nacimiento. Tras establecer la respiración, la regulación térmica constituye el factor más crítico para la supervivencia del recién nacido (RN). Los mecanismos de termorregulación, entendida como la capacidad de equilibrar la producción y pérdida de calor, resultan especialmente deficientes en el RN enfermo y prematuro (RNPT), obligándole en ocasiones a incrementar su gasto metabólico a través de un mayor consumo de oxígeno y glucosa1,2.

Las pérdidas de calor por evaporación son significativas en RNPT debido a su epidermis poco desarrollada y su inmadurez funcional1. Estas pérdidas aumentan a menor edad gestacional y peso de nacimiento y están relacionadas con la humedad relativa del aire y, en los primeros días de vida, con la mayor permeabilidad de su piel al agua, debido a la ausencia de lanugo y vérmix, así como la escasez de grasa subcutánea y parda2,3.

Presentan una sudoración limitada, sobre todo los prematuros, por inmadurez de las glándulas suoríparas. Además, la pérdida de calor se ve favorecida por el mecanismo de vasodilatación, inadecuadamente desarrollado en el RNPT, así como por presentar mayor superficie corporal expuesta, como consecuencia de su postura de extensión2,3.

Se ha demostrado que la hipotermia en los RNPT, definida como temperatura axilar <36,3ºC, se asocia con un aumento de complicaciones respiratorias, infecciosas y metabólicas, desencadenando un incremento de la morbi-mortalidad, a razón de que por cada grado por debajo de los 36ºC aumenta su riesgo de muerte en un 28%3,4.

Por este motivo, es importante conseguir un ambiente térmico neutro, aquel rango de temperatura ambiente en el cual la temperatura corporal está dentro de la normalidad y la termorregulación se logra solamente con procesos físicos basales. Unas medidas preventivas adecuadas y la correcta gestión de la hipotermia a través de diferentes estrategias favorecerán la disminución de la morbi-mortalidad y el incremento de peso del RN4.

OBJETIVOS

Como objetivo general de este estudio se determinó:

  • Identificar la importancia del manejo de la temperatura en prematuros.

 

Para ello, se desarrollaron dos objetivos específicos:

  • Revisar las estrategias y métodos utilizados para el manejo de la temperatura.
  • Analizar la eficacia de las intervenciones en la termorregulación.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de la literatura mediante búsqueda bibliográfica en la base de datos PubMed, limitando los resultados a estudios publicados en los últimos 10 años.

Como descriptores MeSH y DeCS se emplearon: “Body Temperature Regulation” o “Regulación de la Temperatura Corporal”, “Premature” o “Recién Nacido Prematuro” y “Neonatal Intensive Care Units” o “Unidades de Cuidado Intensivo Neonatal”.

Se analizaron los artículos y se escogieron los más adecuados y actualizados, priorizando publicaciones de alta calidad metodológica. Se incluyeron guías clínicas y documentos de organismos oficiales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de sociedad científicas relevantes como la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Neonatología (SENEO) o la Sociedad Española de Enfermería Neonatal (SEEN).

RESULTADOS

El RNPT pierde calor a través de cuatro mecanismos principales, por lo que disponemos de diferentes estrategias para el manejo de la temperatura4:

Por evaporación, relacionada con la pérdida de agua a través de la piel inmadura y secundaria a la humedad relativa en el aire circulante.

 

Entre las principales medidas para evitar la pérdida de calor por evaporación se encontraría la regulación de la humedad en incubadora según edad gestacional y días de vida, la realización del aseo por partes cuando corresponda según protocolo y un secado correcto, siendo fundamental el secado inmediato tras el nacimiento y combinarlo con el uso de envolturas de polietileno3,5-6.

 

Por convección o transferencia de calor hacia el aire frío en movimiento, debida a corrientes de aire y exposición a ambientes fríos (por ejemplo, empleo de oxigenoterapia fría no húmeda o realizar el aseo a baja temperatura).

Para paliar las pérdidas por convección se recomienda la minimización de las manipulaciones, asegurando la contención del RNPT y una postura flexora del mismo, la administración de gases calientes y humidificados y garantizar una adecuada temperatura ambiente a la hora de realizar el aseo3-7.

 

Por radiación, o lo que es lo mismo, por transferencia de calor hacia superficies más frías cercanas.

Las estrategias más efectivas para reducir las pérdidas por radiación son la regulación de la temperatura de la incubadora y mantenerla lejos de paredes, ventanas y corrientes, así como hacer uso de incubadoras de doble pared y/o en su defecto emplear cobertores3,6.

 

Por conducción o contacto directo con superficies y/o manos frías.

El método canguro o contacto piel con piel entre el bebé y sus padres ha demostrado ser efectivo en la regulación térmica, además de aportar beneficios en la estabilidad hemodinámica y el vínculo afectivo, lo que reduce la mortalidad neonatal7.

De la misma manera, se pueden minimizar estas pérdidas gracias al precalentamiento de superficies y materiales (productos sanitarios empleados para los cuidados del RNPT, la ropa de cama, las propias manos del personal o familiares…)3,5.

DISCUSIÓN

El control térmico en el RNPT es un aspecto clave en los cuidados neonatales, especialmente en las primeras horas de vida. La evidencia demuestra que incluso pequeñas disminuciones de la temperatura corporal pueden tener un impacto significativo en la supervivencia4,8.

Las estrategias empleadas en la actualidad permiten crear un ambiente controlado mediante tecnologías avanzadas: el uso de incubadoras y cunas térmicas configuradas correctamente, los monitores de temperatura y los sistemas de calefacción servo-controlados ayudan a conseguir un control preciso de la temperatura corporal y a mantenerla óptima. Esto se traduce en acortar la estancia en la unidad de cuidados intensivos neonatales y en mejores resultados neurológicos a largo plazo1,3-7.

A pesar de los avances, sigue siendo necesario mejorar la estandarización de protocolos y la formación de los profesionales para optimizar los resultados clínicos. El papel de las enfermeras resulta clave en la detección precoz y en la implementación de cuidados térmicos eficaces1,3,8.

CONCLUSIONES

El manejo adecuado de la temperatura en el RNPT es esencial para reducir la morbi-mortalidad y mejorar su evolución clínica.

El mantenimiento de una temperatura axilar y rectal entre 36,5 °C y 37,5 °C, conseguir un ambiente térmico neutro cuyo rango de temperatura de aire y consumo de energía y oxígeno sean mínimos y la prevención de las pérdidas insensibles por agua y los estados de hipo/hipertermia, permiten garantizar un entorno seguro y favorecedor para el desarrollo del neonato.

Para ello, se deben aplicar las medidas preventivas pertinentes, haciendo uso de las tecnologías avanzadas de las que se disponen.

BIBLIOGRAFÍA

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  6. Salas G, Satragno D, Bellani P, Quiroga A, Pérez G, Erpen N, et al. Consenso sobre la monitorización del recién nacido internado: Parte 1: Monitorización no invasiva del recién nacido. Arch Argent Pediatr. 2013;111(4):353-361.
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  8. Tamez R. Control de la estabilidad térmica. En: Enfermería de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal: Asistencia al Recién Nacido de Alto Riesgo. 5ª ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Médica Panamericana; 2016. p. 66-73.

 

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