Programa de vacunaciones y embarazo para matronas. Protegiendo a la madre y al feto. Recomendadas y contraindicadas

16 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Alicia Román Rojas. Matrona. Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  2. Francisco Javier Álvarez Arjonilla. Matrón. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. María Jiménez Amuedo. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Laura Santos Rodríguez. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

Durante el embarazo, la inmunización materna es una estrategia clave para proteger tanto a la gestante como al recién nacido frente a enfermedades infecciosas prevenibles. Debido a los cambios fisiológicos e inmunológicos que ocurren en esta etapa, las mujeres embarazadas son más vulnerables a infecciones graves, mientras que los recién nacidos carecen de una inmunidad activa eficaz en los primeros meses de vida. Se destacan como vacunas de administración sistemática durante la gestación la antigripal, antitetánica, frente a la tosferina y COVID-19. Estas no solo reducen la morbilidad materna, sino que también proporcionan inmunidad pasiva al neonato a través del paso transplacentario de anticuerpos. En cuanto a las vacunas selectivas, como las de hepatitis A y B, neumococo, meningococo y otras indicadas por riesgo de exposición (viajes, comorbilidades), su administración debe individualizarse. Las vacunas vivas atenuadas (varicela, triple vírica, fiebre amarilla) están contraindicadas por el potencial riesgo fetal. La administración de inmunoglobulina anti-D también se aborda como parte relevante del manejo inmunológico perinatal. Se resalta el rol de la matrona como profesional clave en todas las etapas del embarazo y puerperio, liderando la planificación, educación, administración y seguimiento de las vacunas según el calendario y las circunstancias clínicas. En conclusión, la vacunación en el embarazo es una herramienta preventiva fundamental, segura y efectiva, cuya implementación adecuada contribuye a reducir la morbimortalidad maternoinfantil y debe ser promovida activamente por los profesionales sanitarios.

PALABRAS CLAVE

Vacuna, vacunación, prevención, embarazo, matronería.

ABSTRACT

During pregnancy, maternal immunization is a key strategy to protect both the mother and the newborn from preventable infectious diseases. Due to the physiological and immunological changes that occur during this stage, pregnant women are more vulnerable to severe infections, while newborns lack effective active immunity during the first months of life. Systematically recommended vaccines include influenza, tetanus, pertussis, and COVID-19. These vaccines not only reduce maternal morbidity but also provide passive immunity to the newborn through transplacental antibody transfer. Selective vaccines, such as those for hepatitis A and B, pneumococcus, meningococcus, and others indicated by exposure risk (e.g., travel, comorbidities), should be administered based on individual risk assessment. Live attenuated vaccines (such as varicella, MMR, yellow fever) are contraindicated due to potential fetal risks. Administration of anti-D immunoglobulin is also discussed as a critical part of perinatal immune management. The article emphasizes the role of midwives as key healthcare providers throughout pregnancy and the postpartum period. They are responsible for planning, educating, administering, and monitoring vaccinations according to established immunization schedules and clinical circumstances. In conclusion, vaccination during pregnancy is a safe, effective, and essential preventive tool. When appropriately implemented, it significantly reduces maternal and neonatal morbidity and mortality. Active promotion of maternal immunization should be a priority for all healthcare professionals involved in perinatal care.

KEY WORDS

Vaccine, vaccination, prevention, pregnancy, midwifery.

INTRODUCCIÓN

Las vacunas son productos biológicos que contienen uno o varios antígenos que se administran con el objetivo de producir un estímulo inmunitario que pretende simular la infección natural, generando una respuesta inmunitaria específica y de larga duración, con el fin de proteger a la persona vacunada en posteriores exposiciones al microorganismo. Cuando un porcentaje importante de una población se vacuna, este efecto protector beneficia también a personas no vacunadas, generando lo que se denomina “protección de grupo o de rebaño”1.

La respuesta inmunológica a la vacunación depende de la dosis y el tipo de antígeno, los factores del huésped relacionados con la edad, el efecto de los adyuvantes, la nutrición, los anticuerpos preexistentes, la enfermedad concurrente o la genética del huésped1.

Debido a las características específicas de su sistema inmunológico, las mujeres embarazadas, los fetos y los recién nacidos son particularmente susceptibles a las enfermedades infecciosas, incluidas las enfermedades prevenibles por vacunación que están asociadas con una morbilidad y mortalidad significativas2.

El sistema inmunológico de la mujer embarazada se ve alterado para tolerar al feto alogénico y por ello, las diferentes células inmunitarias, regulan la implantación del blastocisto y la placentación. Esta adaptación fisiológica permite proteger al feto del rechazo inmunológico, pero a su vez, estos cambios adaptativos hacen que las mujeres embarazadas sean más susceptibles a enfermedades graves3.

Los recién nacidos habitualmente no son capaces de crear respuestas inmunes protectoras hasta que pasan algunas semanas o meses de vida. En consecuencia, existe un espacio de tiempo en el que estos, son extremadamente vulnerables a enfermedades actualmente prevenibles mediante la vacunación. Por lo tanto, la inmunización de la futura madre no solo consigue proteger a la vacunada, sino que a través del paso de anticuerpos de forma pasiva al feto puede proteger al recién nacido hasta que sea posible la inmunización activa de este, con el inicio de su calendario vacunal 4.

Las vacunas las podemos clasificar siguiendo diferentes criterios, siendo uno de ellos según la naturaleza microbiológica de las mismas. De esa forma tendríamos vacunas vivas/atenuadas o vacunas muertas/inactivadas. En las vacunas vivas o atenuadas la respuesta inmunitaria que se genera es similar a la que se produce por la infección natural. Las vacunas muertas o inactivadas suelen tener sin embargo una respuesta inmunitaria menos potente que las anteriores1.

Las vacunas vivas atenuadas están contraindicadas durante el embarazo por la posibilidad de que el agente vacunal se transmita a través de la placenta y afecta al feto. Después de la vacunación con una vacuna viva/atenuada, debe evitarse el embarazo un mes posterior a su administración. Sin embargo, la vacunación accidental al comienzo del embarazo no es una indicación para la interrupción del mismo2.

OBJETIVOS

General:

Conocer cuáles son las recomendaciones universales de vacunación en el embarazo.

Específicos:

  • Conocer cuáles son las recomendaciones selectivas de vacunación en el embarazo.
  • Definir el papel de la matrona en los programas de vacunación en el embarazo y puerperio.

 

METODOLOGÍA

La siguiente estrategia de búsqueda se ha llevado a cabo con el objetivo de obtener la información más reciente y oportuna acerca de nuestro tema de interés.

Para ello, las fuentes consultadas fueron PubMed, Embase, Dialnet y Google Scholar. Además, también se realizaron búsquedas en otras fuentes oficiales tales como la Organización Mundial de la Salud, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la Guía de práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio del Ministerio de Sanidad, y la CDC.

Los términos estandarizados utilizados fueron “vaccine” “vaccination” “prevention”, “pregnancy” y “midwifery”, unidas con los operadores booleanos AND y OR. El uso de las comillas (“”) ha sido necesario para determinar palabras compuestas como un único descriptor.

La búsqueda se ha limitado a las publicaciones de los últimos 10 años (2015-2025), y solo se han incluido artículos gratuitos con acceso al texto completo tanto en español como en inglés. La gran mayoría de fuentes utilizadas provienen de revistas de gran relevancia en el ámbito del conocimiento.

RESULTADOS

Conocer cuáles son las recomendaciones universales de vacunación en el embarazo.

Las vacunas altamente recomendadas en un proceso de embarazo son las siguientes:

  • Vacuna de la gripe.

 

La gripe, es una enfermedad infecciosa aguda provocada por un ARN virus que afecta principalmente al aparato respiratorio. A lo largo de la historia, la gripe ha afectado a toda la población en forma de “olas” o “pandemias”, de las que se recogen numerosos estudios sobre la mortalidad y morbilidad poblacional y maternal, en los cuales se describen mayor morbi-mortalidad en estas últimas que en el resto de las mujeres en edad fértil no embarazadas3.

Las gestantes en el segundo y tercer trimestre del embarazo tienen un mayor riesgo de complicaciones, incluido el ingreso hospitalario, derivadas de la infección por el virus de la gripe que los demás adultos de la misma edad y condición. Por este motivo, los CDC ya recomendaron en 1997 la vacunación antigripal en embarazadas de segundo o tercer trimestre durante la temporada gripal; en 2004 se amplió esta indicación a las embarazadas de primer trimestre. Asimismo, en el año 2005 la OMS se manifestó a favor de la vacunación frente a la gripe en las embarazadas durante la temporada gripal, no solo por las posibles complicaciones durante la gestación, sino también con el objetivo de proteger al recién nacido en los primeros meses de vida. En España, actualmente, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) recomienda la vacunación antigripal en todas las embarazadas con independencia de la edad gestacional4.

Las consecuencias de la infección por el virus de la gripe que se recogen durante el primer trimestre son, el aumento de malformaciones cardiacas, labio leporino y defectos del tubo neural y durante el segundo y tercer trimestre un mayor número de abortos y partos prematuros, además de mayor riesgo de crecimiento intrauterino retardado y bajo peso al nacer1. En neonatos, la infección por el virus de la gripe puede llegar a ser grave, derivando en sepsis, neumonía, arritmia cardiaca y muerte súbita5.

Por todo ello, se recomienda ampliamente la vacunación contra la gripe durante el embarazo, en cualquier trimestre de gestación, ya que proporciona protección tanto a la madre, como al feto y al lactante los primeros meses de su vida. Las personas embarazadas no deben recibir la vacuna contra la gripe en atomizador nasal, puesto que es una vacuna viva/atenuada.

  • Vacuna antitetánica.

 

El tétanos neonatal se produce como consecuencia de procedimientos obstétricos o cuidados postnatales inadecuados o deficientes, y pueden derivar en daño cerebral en el/la recién nacido/a. El lactante afectado presenta una pérdida aguda de la capacidad de succionar, rigidez generalizada y espasmos musculares. En ausencia de tratamiento médico, la tasa de letalidad se acerca al 100%. Incluso con atención hospitalaria, incluida la disponibilidad de cuidados intensivos, entre el 10 y el 60% de los bebés afectados mueren3. Para prevenir el tétanos neonatal, la mejor estrategia es la vacunación universal, y si ello no es posible, la inmunización de mujeres en edad fértil o embarazadas.

Según recomendaciones del ministerio de sanidad, las personas correctamente vacunadas en la infancia (5 dosis antes de los 14-16 años) no precisan recibir ninguna vacuna Td hasta los 65 años. En situación de vacunación antitetánica incompleta se debe completar evitando, si es posible, el primer trimestre del embarazo. Aunque no existen indicios de que los toxoides tetánicos y diftéricos sean teratógenos, parece razonable esperar hasta el segundo trimestre para la administración de la vacuna. En España no disponemos actualmente de vacuna del tétanos monovalente, por lo que se administra conjuntamente con la de la difteria4.

  • Vacunación contra la tosferina.

 

En España desde el año 2010 la tosferina se encuentra en epidemia sostenida que alcanzó el pico máximo en la onda 2014-2019. La tosferina afecta a todas las edades, pero es típicamente una enfermedad infantil con las formas de presentación más graves en niños en los primeros meses de vida. En España la vacunación de tosferina en las gestantes, que está implantada en todo el país desde 2016, está contribuyendo a la reducción de la enfermedad grave en los lactantes, particularmente en los tres primeros meses de vida, cuando todavía no se ha completado la pauta de primovacunación 6.

Los adolescentes y los adultos son la principal fuente de transmisión a los niños no vacunados. Existe un período de tiempo entre el nacimiento y el inicio de la pauta de vacunación en que el niño no está protegido de forma activa, por ello, se describen 4 posibles estrategias, no excluyentes entre sí, para prevenir la tosferina en los recién nacidos: 1) inmunización de todos los adolescentes y adultos; 2) inmunización de los contactos próximos (vacunación de la madre, padre, convivientes y personal sanitario); 3) inmunización de las mujeres en edad fértil y embarazadas; y d) inmunización de los recién nacidos4.

En el calendario de vacunación para el adulto, la recomendación es de vacunarse en cada gestación, estableciendo el momento temporal ideal entre las 28 y 32 semanas de gestación. Esta recomendación pretende aumentar la probabilidad que la madre y el recién nacido presenten una protección óptima en los primeros meses de vida del niño, considerando que el mayor paso de anticuerpos vía transplacentaria se produce en el tercer trimestre de la gestación4.

Podrá realizarse la vacunación de la gripe y tosferina en el mismo día1.

  • Vacuna contra la COVID-19.

 

Según el último documento de la SEGO-FACME de recomendaciones para la vacunación frente a la COVID-19 en mujeres embarazadas, se llega a la conclusión de que, atendiendo a la necesidad de reducir al máximo la circulación y transmisión del SARS-CoV-2 y de proteger de la infección y de los riesgos conocidos a las embarazadas, debe ofrecerse la vacunación del COVID-19 a las gestantes cuando por comorbilidad, edad y riesgo de exposición les corresponda. En base al principio de precaución, estas recomendaciones deben considerarse provisionales, y podrán ser modificadas a la luz de nuevas evidencias7.

El mejor momento para la vacunación sería a partir de las 20 semanas de gestación, ya que antes de esta semana la experiencia e información existente es limitada y posterior a esta, en el tercer trimestre de gestación el riesgo de complicaciones asociadas a la infección COVID-19, tanto para la gestante como para el feto, es mayor7.

No está justificada la interrupción del embarazo después de una vacunación inadvertida a una mujer embarazada y si se diagnostica el embarazo tras una primera dosis y, salvo decisión en contra de ella, estaría recomendado proseguir con la vacunación7.

Las vacunas contraindicadas en el embarazo, y por tanto vacunas que se debe recomendar a las mujeres que deseen quedarse embarazadas son las vacunas de virus vivos o atenuados. La recomendación a estas mujeres sería que se vacunen por lo menos un mes antes de la concepción, para minimizar cualquier potencial riesgo. Ejemplo de estas vacunas serían la de la varicela, la triple vírica, tuberculosis, herpes zoster y gripe estacional intranasal.

La vacuna frente al VPH no es una vacuna atenuada pero no se recomienda su administración durante la gestación por no haberse estudiado suficientemente su seguridad en el colectivo de embarazadas. Si alguna embarazada recibiera inadvertidamente una dosis se deben posponer las restantes hasta la finalización del embarazo y no sería necesario realizar ninguna otra intervención.

  • Inmunoglobulina anti‐D.

 

No se trata de ninguna vacuna, sin embargo, puede considerarse en este trabajo al tener propiedades que intervienen en el sistema inmunológico materno-fetal.

Una mujer Rh negativo puede desarrollar anticuerpos durante su primer embarazo cuando su feto es Rh positivo. Los anticuerpos se desarrollan con mayor frecuencia después de la semana 28 de gestación, por lo tanto, se administrará una dosis de inmunoglobulina a las mujeres embarazadas Rh negativas a las 28 semanas de gestación y así, disminuir las posibilidades de que forme anticuerpos que puedan atacar al feto8.

Conocer cuales son las recomendaciones selectivas de vacunación en el embarazo y puerperio.

  • Hepatitis A:

 

En casos de riesgo elevado de exposición al virus, como viaje a zona endémica, usuarias de drogas por vía parenteral, prácticas sexuales oro-anales, enfermedades hepáticas crónicas, o riesgo ocupacional se debe recomendar la vacuna independientemente del trimestre de embarazo4.

  • Hepatitis B:

 

Se debe considerar de forma individualizada la vacunación de una mujer embarazada seronegativa en caso de pertenecer a alguno de los grupos de riesgo de hepatitis B, como son, el riesgo ocupacional (profesionales de la salud o fuerzas de seguridad), enfermedad de base (receptoras habituales de hemoderivados, infectadas por el VIH o pacientes en insuficiencia renal), estilos de vida (por ejemplo, actividad sexual con diferentes parejas o usuarias de drogas por vía parenteral) o circunstancias ambientales (convivientes y contactos sexuales de personas con infección aguda o crónica de virus). Si la embarazada es portadora crónica de la hepatitis B se debe proteger al hijo con vacunación e inmunoglobulina específica en el momento del nacimiento4.

  • Vacuna Meningocócica:

 

Según la OMS, la vacuna polisacárida que protege contra los serotipos ACW135Y es una vacuna considerada segura durante el embarazo. En caso de alto riesgo de exposición se debe vacunar a la mujer embarazada independientemente del trimestre de gestación, considerándose las principales indicaciones: situación de epidemia, esplenectomía y deficiencias de componentes del complemento 4.

  • Vacuna Neumocócica:

 

Se debería valorar la vacunación de la mujer embarazada en caso de pertenecer a alguno de los grupos de riesgo, como padecimiento de ciertas enfermedades crónicas, esplenectomizadas, inmunodepresión o infección por el VIH4.

Vacunas a considerar antes de realizar un viaje durante la gestación.

La administración de las siguientes vacunas, habría que considerarlas en caso de elevado riesgo de exposición, como puede ser un viaje a un país/región en situación de brote endémico y en los casos en que los beneficios de la vacunación superen los potenciales riesgos de la enfermedad en la embarazada 4:

  • Vacuna contra el cólera.
  • Vacuna contra la encefalitis centroeuropea.
  • Vacuna contra la encefalitis japonesa.
  • Vacuna contra la fiebre amarilla (vacuna viva/atenuada).
  • Vacuna contra la fiebre tifoidea.
  • Vacuna frente a la Meningitis ACW135Y.
  • Vacuna contra la poliomielitis.
  • Vacuna antirrábica.

 

Definir el papel de la matrona en los programas de vacunación en el embarazo y puerperio.

La matrona, como personal directamente implicado en la salud de la mujer y del recién nacido, es el profesional de elección para liderar esta estrategia, actuando en cuatro momentos claves:

  1. Consulta preconcepcional: en esta primera visita, es muy importante la valoración del estado de vacunación de la mujer, ya que sería el momento óptimo para la administración de aquellas vacunas contraindicadas en el embarazo como la varicela o la triple vírica si no existiese vacunación o inmunidad previa9.
  2. Primera consulta de control de embarazo: en esta visita debería procederse a la revisión del estado de vacunación de la mujer y la pareja y a la planificación de la administración de las vacunas altamente recomendadas9.
  3. Educación maternal: donde se procederá a dar información y sensibilizar de la estrategia de nido. La estrategia de nido o “cocooning” se refiere a la vacunación de los contactos cercanos de un recién nacido con la finalidad de protegerlo frente a la enfermedad antes de que puedan actuar como fuente de infección de los lactantes pequeños. Se ha demostrado que hasta en un 84% de los casos la fuente de infección es un conviviente domiciliario, por lo general un miembro de la familia. Por su faceta preventiva, la matrona se convierte en el profesional de referencia para liderar la estrategia de nido en la embarazada9.
  4. Visita puerperal: vacunación de la mujer y la pareja. Momento óptimo de la administración de las vacunas contraindicadas si no se realizó visita preconcepcional y la mujer no cumplía un estado vacunal óptimo9.

 

CONCLUSIONES

La gestación es una etapa muy particular en la cual se producen numerosos cambios, dentro de los cuales se incluyen los cambios inmunológicos. Se ha demostrado que la inmunización materna es una estrategia segura y eficaz para brindar a los recién nacidos protección inmune pasiva contra infecciones potencialmente mortales mediante la transmisión vertical de anticuerpos maternos hasta que puedan desarrollar su propia inmunidad adaptativa.

Las indicaciones de vacunación a la gestante debe ser individualizada, ponderando en cada caso el riesgo- beneficio materno fetal, pero en general, debemos conocer que las vacunas vivas/atenuadas están contraindicadas durante el embarazo. Las vacunas que se administran habitualmente a las mujeres embarazadas son las vacunas contra el tétanos, la difteria, la tosferina y la gripe. Muchas otras vacunas están indicadas si existe riesgo de exposición o post profilaxis. Por último, saber que se recomienda la vacunación antenatal y posparto con triple vírica, varicela y VPH en madres no inmunes pero nunca durante la gestación.

Los profesionales sanitarios y en especial las matronas, debemos emplear especial implicación a la hora de prestar apoyo a todas las mujeres que se encuentran en esta etapa, aconsejando la actualización del calendario vacunal y procediendo a administrar y registrar las inmunizaciones pertinentes. Todo ello con el objetivo final del beneficio de la mujer y su futuro recién nacido.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Investigación RS. Vacunación en el embarazo [Internet]. ▷ RSI – Revista Sanitaria de Investigación. 2023 [citado el 26 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/vacunacion-en-el-embarazo/
  2. Röbl-Mathieu M, Kunstein A, Liese J, Mertens T, Wojcinski M. Vaccination in Pregnancy. Dtsch Arztebl Int [Internet]. 2021 [citado el 26 de noviembre de 2023];118(15):262. Disponible en: http://dx.doi.org/10.3238/arztebl.m2021.0020
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  6. Centro Nacional de Epidemiología, de Salud Carlos I III. Boletín Epidemiológico Semanal (BES). [citado el 26 de noviembre de 2023]; Disponible en: https://revista.isciii.es/index.php/bes/article/view/1259/1608
  7. SEGO [Internet]. Sego.es. [citado el 26 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://sego.es/info_covid-19
  8. Crowther CA, Middleton P. Anti-D administration in pregnancy for preventing Rhesus alloimmunisation. En: Crowther CA, editor. Cochrane Database of Systematic Reviews. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd; 1999.
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