Ramadán y diabetes tipo 2. Seguridad del ayuno, cuidado cultural y educación liderada por enfermería. Revisión bibliográfica

30 diciembre 2025

 

AUTORES

  1. Umayma Beni Abdellah El Mohammadi. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Caspe. Zaragoza, España.
  2. Carla Cantero Lumbreras. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Erick Enrique Murillo Valdez. Graduado en Enfermería. Procesos Quirúrgicos del Hospital General de la Defensa. Zaragoza, España.
  4. Alba Blasco Celma. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Fuentes de Ebro. Zaragoza, España.
  5. Sara Nasser Sarto. Diplomada en Enfermería. Servicio de Cirugía Coloproctológica del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Miriam Carmena del Viso. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud de Valderrobres. Teruel, España.

 

RESUMEN

Objetivo: Sintetizar la evidencia sobre seguridad del ayuno de Ramadán en personas con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y describir intervenciones de educación para la salud y estrategias de cuidado cultural lideradas por enfermería en Atención Primaria.

Método: Revisión narrativa de literatura (2013–2025) en inglés y español sobre seguridad/metabólica, educación pre-Ramadán, competencias culturales y rol de enfermería; se priorizaron guías y revisiones de alta calidad (IDF-DAR, consensos internacionales) y estudios observacionales/ensayos relevantes.

Resultados: El ayuno de Ramadán puede asociarse a hipoglucemias, hiperglucemias, deshidratación y descompensaciones cuando no hay estratificación de riesgo ni ajustes de medicación. Programas de educación pre-Ramadán (estratificación, automonitorización, señales de alarma, cuándo romper el ayuno) y planes individualizados reducen eventos y mejoran el autocuidado. El cuidado culturalmente competente —reconociendo valores y creencias, autonomía y toma de decisiones compartidas— facilita la adherencia y la seguridad. El liderazgo enfermero en AP resulta clave para coordinar planes, reforzar habilidades y asegurar accesibilidad (equidad) en población con barreras idiomáticas o sociales.

Conclusiones: La combinación de estratificación de riesgo, educación estructurada pre-Ramadán, ajustes terapéuticos y cuidado culturalmente competente liderado por enfermería mejora la seguridad del ayuno en DM2 y promueve decisiones informadas, respetuosas con valores y creencias. Se recomiendan algoritmos simples, materiales adaptados cultural/lingüísticamente y seguimiento proactivo durante Ramadán para minimizar eventos y desigualdades.

PALABRAS CLAVE

Diabetes mellitus tipo 2, ayuno, atención primaria de salud, educación en salud, asistencia sanitaria culturalmente competente, equidad en salud.

ABSTRACT

Objective: To synthesize evidence on the safety of Ramadan fasting in people with type 2 diabetes (T2D) and to describe nurse-led health education and culturally competent care strategies in primary care.

Methods: Narrative review (2013–2025) of English- and Spanish-language literature on metabolic safety, pre-Ramadan education, cultural competence and the nursing role, priority was given to high-quality guidelines and reviews (IDF-DAR, international consensus) and relevant observational trials.

Results: Ramadan fasting can be associated with hypoglycaemia, hyperglycaemia, dehydration, and acute decompensations when risk stratification and treatment adjustments are lacking. Pre-Ramadan education (risk stratification, self-monitoring, warning signs, when to break the fast) and individualized plans reduce adverse events and improve self-care. Culturally competent care—acknowledging values and beliefs, patient autonomy and shared decision-making—facilitates adherence and safety. Nurse leadership in primary care is pivotal to coordinate plans, reinforce skills and ensure accessibility (equity) for those facing language or social barriers.

Conclusions: Combining risk stratification, structured pre-Ramadan education, therapy adjustments and nurse-led culturally competent care improves safety for T2D patients wishing to fast, while promoting informed, values-concordant decisions. Simple algorithms, culturally/linguistically adapted materials and proactive follow-up during Ramadan are recommended to minimize events and inequities.

KEY WORDS

Diabetes mellitus, type 2, fasting, primary health care, health education, culturally competent care, health equity.

INTRODUCCIÓN

El ayuno de Ramadán es un pilar religioso para muchos musulmanes adultos, y aunque se contemplan exenciones (por ejemplo, enfermedad), una proporción relevante de personas con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) decide ayunar por convicción personal y comunitaria. Esta realidad clínica exige a los equipos de Atención Primaria (AP) un abordaje que integre seguridad metabólica, cuidado culturalmente competente y respeto a la autonomía, evitando decisiones paternalistas y reduciendo inequidades. Guías internacionales (IDF-DAR) recomiendan evaluar riesgo, educar y ajustar tratamiento para permitir un ayuno seguro y digno cuando sea posible1-3. Con este marco, realizamos una revisión narrativa para sintetizar riesgos clínicos, estrategias educativas y elementos de cuidado cultural pertinentes en AP.

OBJETIVO

Sintetizar la evidencia sobre seguridad del ayuno de Ramadán en personas con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y describir intervenciones de educación para la salud y estrategias de cuidado cultural lideradas por enfermería en Atención Primaria.

MÉTODO

Realizamos una revisión narrativa en inglés y español a partir de guías y consensos, revisiones y estudios relevantes. Incluimos trabajos en adultos con DM2 sobre educación pre-Ramadán, ajustes terapéuticos y seguridad, así como aportes de cuidado cultural, autonomía y equidad en Atención Primaria. Excluimos pediatría, embarazo, Diabetes Mellitus tipo I exclusiva (salvo estrategias transferibles) y series muy pequeñas. La síntesis se organiza por seguridad, educación, culturalidad/autonomía/equidad y rol enfermero, con foco práctico, nota ética: este artículo no emite juicios religiosos, se limita a integrar evidencia clínica y de salud pública con respeto a valores y creencias, promoviendo decisiones informadas.

RESULTADOS

El ayuno puede aumentar el riesgo de hipoglucemias (especialmente con sulfonilureas/insulina), hiperglucemias (rebote pos-iftar/suhur), cetoacidosis (casos seleccionados) y deshidratación en climas cálidos o jornadas largas1-4. La estratificación de riesgo (muy alto, alto, moderado, bajo) guía la recomendación de no ayunar o de ayuno con medidas estrictas, y se basa en historia de hipoglucemia, HbA1c, comorbilidades, fármacos, embarazo y capacidad de automonitorización1-3.

En personas con DM2 que deciden ayunar, los ajustes farmacológicos deben individualizarse tras una estratificación de riesgo y un plan consensuado. Con metformina y inhibidores de la DPP-4 suele bastar con reorganizar las tomas alrededor de suhur (comida previa al amanecer con la que se inicia el día de ayuno) e iftar (comida al anochecer con la que se rompe el ayuno), ya que presentan bajo riesgo de hipoglucemia. En cambio, con sulfonilureas conviene extremar la precaución: siempre que sea posible se recomienda reducir la dosis o sustituir por alternativas más seguras, si se mantienen, priorizar moléculas con menor riesgo de hipoglucemia (p. ej., gliclazida MR), evitando glibenclamida/gliburida. Los iSGLT2 pueden continuarse en personas de bajo–moderado riesgo, pero requieren advertir sobre deshidratación, poliuria y signos de cetoacidosis euglucémica, es prudente aumentar la hidratación nocturna y interrumpir ante enfermedad intercurrente, vómitos o ayunos muy prolongados. Los agonistas del GLP-1 suelen mantenerse sin cambios relevantes (vigilando molestias gastrointestinales y peso), si se inician cerca de Ramadán, hacerlo con antelación para minimizar efectos adversos. En tratamiento con insulina, la pauta más simple y segura combina reducción de la basal (≈20–30% como orientación inicial, ajustando según glucemias) y reubicación de los bolos a iftar y suhur, en esquemas premezclados, puede trasladarse la mayor proporción a iftar y una fracción menor a suhur, con autocontrol estrecho los primeros días. En todos los casos, debe reforzarse la automonitorización de la glucosa (que no rompe el ayuno), acordar glucemias diana y criterios claros para interrumpir el ayuno (p. ej., <70 mg/dL o >300 mg/dL sostenidos, síntomas marcados, vómitos/deshidratación)1-3. Las personas mayores, con enfermedad renal, polifarmacia o baja alfabetización en salud requieren planes más conservadores y accesibles (materiales sencillos, intérprete si es necesario), primando la seguridad y el respeto a valores y creencias dentro de una decisión compartida con el equipo1,6-8.

Las intervenciones educativas estructuradas pre-Ramadán reducen hipoglucemias, mejoran el autocontrol y la toma de decisiones. La educación pre-Ramadán debe articularse como una consulta breve, estructurada y personalizada que, partiendo de los valores y preferencias de la persona, traduzca la estratificación de riesgo en un plan individual claro1-3,5-6,8.

Este plan consensuará glucemias diana, explicará cómo y cuándo medirse (remarcando que la automonitorización no rompe el ayuno) y detallará los ajustes de medicación y de horarios alrededor de suhur e iftar, con instrucciones específicas para días de más riesgo y ante enfermedad intercurrente. Debe incluir recomendaciones nutricionales prácticas (romper el ayuno con comidas equilibradas y fraccionadas, limitar azúcares rápidos y bebidas azucaradas, priorizar fibra y proteína, e hidratarse adecuadamente por la noche), así como pautas de actividad física (mantener ejercicio moderado, evitar esfuerzos y exposición al calor prolongados). Resulta esencial revisar signos y síntomas de alarma y fijar criterios explícitos para interrumpir el ayuno (p. ej., glucosa <70 mg/dl, hipoglucemia sintomática que no remite, hiperglucemia persistente >300 mg/dl, vómitos o deshidratación, malestar significativo), además de pactar un canal de contacto para dudas o ajustes durante el mes1-3.

La entrega de materiales escritos/visuales de lectura fácil —preferiblemente bilingües— y, cuando se precise, el apoyo de intérpretes o mediación intercultural refuerzan la comprensión y la adherencia5-7. Siempre que el paciente lo desee, la implicación de la familia puede facilitar la organización de comidas, tomas y controles nocturnos5-6.

Finalmente, es recomendable programar un seguimiento proactivo (presencial o telefónico) en la primera semana y, si procede, a mitad de Ramadán, para revisar registros, ajustar el plan y sostener la toma de decisiones compartida desde un marco de cuidado culturalmente competente1-3,5-8.

Para muchas personas, ayunar es una decisión identitaria y espiritual. Enfermería debe partir de una conversación respetuosa, explorando valores y creencias, motivos para ayunar, apoyos familiares y dudas. La competencia cultural implica: conciencia de sesgos propios, conocimientos sobre prácticas (iftar/suhur, medicación, oraciones), habilidades de comunicación intercultural, y mediación lingüística cuando proceda5-7.

La autonomía exige toma de decisiones compartida: informar riesgos/beneficios y co-diseñar el plan (incluyendo la opción de no ayunar o de interrumpir el ayuno según evolución) con respeto a la decisión final del paciente8. La coordinación con líderes comunitarios o referentes religiosos (si el paciente lo desea) puede facilitar acuerdos seguros, sin sustituir el juicio clínico.

Las barreras de idioma, alfabetización en salud, horarios laborales y estatus migratorio pueden limitar el acceso a la educación pre-Ramadán. Como estrategias equitativas podemos adoptar materiales bilingües y de lectura fácil, uso de intérpretes o mediadores interculturales, horarios ampliados previos a Ramadán, recordatorios por SMS/WhatsApp y coordinación con asociaciones locales. La prescripción social (p. ej., grupos de paseo nocturno seguros, talleres comunitarios) puede reforzar adherencia y bienestar.

La enfermería de AP es idónea para liderar: (a) cribado anual de intención de ayunar y estratificación, (b) educación pre-Ramadán, (c) ajustes pactados con medicina de familia, (d) seguimiento durante Ramadán (consulta breve/tele-enfermería para revisar glucemias y síntomas), y (e) debriefing post-Ramadán para consolidar aprendizajes. Este rol mejora la continuidad relacional, seguridad y experiencia, y reduce el uso evitable.

DISCUSIÓN

La evidencia sugiere que el ayuno de Ramadán en personas con DM2 puede realizarse con seguridad razonable cuando se combinan estratificación de riesgo, ajustes terapéuticos y educación pre-Ramadán, en ausencia de estas medidas, aumentan las hipoglucemias, hiperglucemias y otras descompensaciones1-4. La clave no reside solo en “qué tratamiento” se usa, sino en cómo se acompaña a las personas para tomar decisiones informadas y sostener autocuidados durante el mes, lo que sitúa a la enfermería de AP en un lugar central por su proximidad, capacidad educativa y seguimiento longitudinal1-3.

Un hallazgo consistente es que la educación estructurada previa al inicio del ayuno reduce eventos agudos y mejora el control, especialmente cuando se traduce la estratificación en un plan individual con objetivos, automonitorización, señales de alarma y criterios explícitos para interrumpir el ayuno si aparece riesgo1-3. Este enfoque clínico se fortalece cuando se integra un cuidado culturalmente competente que reconozca valores y creencias, evite supuestos y favorezca un diálogo respetuoso sobre alternativas (ayuno parcial, días alternos, compensación posterior) y sobre la exención religiosa en situaciones de alto riesgo5-6,8. En ese marco, la autonomía no se entiende como “decisión aislada”, sino como decisión compartida, informada y contextualizada, donde el equipo ofrece evidencias y escenarios y la persona elige de acuerdo con su proyecto vital y espiritual8.

La equidad actúa como condición de posibilidad: sin materiales bilingües y de lectura fácil, sin intérpretes o mediación intercultural cuando son necesarios y sin flexibilidad organizativa (horarios previos a Ramadán, canales de contacto ágil), corremos el riesgo de que las recomendaciones beneficien sobre todo a quienes ya tienen mayor alfabetización en salud, dejando atrás a colectivos con barreras idiomáticas o socioeconómicas5-7. Incorporar estas medidas no solo mejora la adherencia y la experiencia, sino que también disminuye variaciones injustificadas en seguridad clínica1-3,5-7.

Como limitaciones, la heterogeneidad de los estudios (poblaciones, fármacos, formatos educativos) y el traslado de parte de la evidencia desde el ámbito hospitalario a la AP matizan la certeza de las conclusiones. Aun así, la convergencia entre guías y consensos (IDF-DAR), la plausibilidad fisiopatológica de los mecanismos y los resultados observados en programas educativos sostienen la validez externa de las recomendaciones1-3.

El mensaje es claro: anticipación, educación y cuidado cultural son palancas que permiten compatibilizar el deseo de ayunar con la seguridad clínica, reforzando la autonomía y disminuyendo desigualdades evitables. La implementación de rutas asistenciales sencillas —cribado de intención de ayunar, consulta pre-Ramadán enfermera, material adaptado y seguimiento proactivo— es factible en AP y coherente con un modelo de atención centrado en la persona1-3,5-8.

CONCLUSIONES

Para las personas con DM2 que desean ayunar en Ramadán, la combinación de estratificación de riesgo, ajustes terapéuticos individualizados y educación pre-Ramadán estructurada permite compatibilizar el ayuno con una seguridad clínica razonable1-4.

En Atención Primaria, la enfermería ocupa un papel central al liderar una ruta asistencial sencilla y factible que incluya: cribado anual de la intención de ayunar, consulta pre-Ramadán con plan personalizado (glucemias diana, automonitorización que no rompe el ayuno, criterios explícitos para interrumpir ante riesgo y ajustes de medicación/horarios), y seguimiento proactivo durante el mes para revisar registros y afinar el plan1-3.

Además, anticipación, educación y cuidado cultural son palancas imprescindibles para alinear la práctica clínica con los valores y creencias de cada persona, reforzar su autonomía mediante decisiones compartidas y reducir desigualdades en el acceso a la información y al acompañamiento1-3,5-8. Para ello, se recomienda disponer de materiales bilingües y de lectura fácil, apoyo de intérpretes/mediación intercultural cuando sea necesario, e implicar a la familia si el paciente lo desea, asegurando así la comprensión, la adherencia y la experiencia positiva de la atención5-7.

Estas medidas, lideradas desde enfermería en AP, favorecen decisiones informadas y respetuosas con la dimensión religiosa del ayuno, mientras minimizan eventos y promueven una atención centrada en la persona y equitativa1-3,5-8.

BIBLIOGRAFÍA

  1. International Diabetes Federation, Diabetes and Ramadan (DAR) International Alliance. IDF–DAR Practical Guidelines: Diabetes and Ramadan. 2021 update. Brussels: International Diabetes Federation, 2021.
  2. Al-Arouj M, Assaad-Khalil S, Buse J, et al. Recommendations for management of diabetes during Ramadan. Diabetes Care. 2010,33(8):1895-1902. doi:10.2337/dc10-0896.
  3. Hassanein M, Al-Arouj M, Hamdy O, et al. Diabetes and Ramadan: Practical Guidelines. Diabetes Res Clin Pract. 2017,126:303-316. doi:10.1016/j.diabres.2017.03.003.
  4. Salti I, Bénard E, Detournay B, et al. A population-based study of diabetes and its characteristics during the fasting month of Ramadan in 13 countries: the EPIDIAR study. Diabetes Care. 2004,27(10):2306-2311. doi:10.2337/diacare.27.10.2306.
  5. Campinha-Bacote J. The Process of Cultural Competence in the Delivery of Healthcare Services: A Model of Care. J Transcult Nurs. 2002,13(3):181-184. doi:10.1177/10459602013003003.
  6. Leininger M. Culture care theory: a major contribution to advance transcultural nursing knowledge and practices. J Transcult Nurs. 2002,13(3):189-192. doi:10.1177/10459602013003005.
  7. Sørensen K, Van den Broucke S, Fullam J, et al. Health literacy and public health: a systematic review and integration of definitions and models. BMC Public Health. 2012,12:80. doi:10.1186/1471-2458-12-80.
  8. Beauchamp TL, Childress JF. Principles of Biomedical Ethics. 7th ed. New York: Oxford University Press, 2013.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos