Revisión bibliográfica sobre intervenciones enfermeras en el paciente crónico con asma bronquial en atención primaria

10 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Lidia Hernández Gil: Graduada en Enfermería en la Universidad Pública de Zaragoza. Enfermera en Hospital de Barbastro. Huesca, España.
  2. Rubén Garza Casado: Graduado en Enfermería en la Universidad Pública de Zaragoza. Enfermero en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  3. Elena Loscertales Aineto: Graduada en Enfermería en la Universidad Pública de Zaragoza. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  4. Ignacio Ortillés Loras: Graduado en Enfermería en la Universidad Pública de Zaragoza. Enfermero en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, Huesca.
  5. Carla Jiménez Herrera: Graduada en Enfermería en la Universidad Pública de Zaragoza. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  6. Andrea Moya Moreno: Graduada en Enfermería en la Universidad Pública de Zaragoza. Enfermera en Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.

 

RESUMEN

El asma es una patología multifactorial, compleja y crónica que afecta a las vías respiratorias produciendo exacerbaciones a lo largo del tiempo. La sintomatología más frecuente son la disnea, las sibilancias, opresión torácica, tos, etc. que son debidos a la obstrucción al flujo de aire en las vías respiratorias. Esta patología puede afectar en la vida diaria de estos pacientes, siendo especialmente importante la actuación de enfermería en atención primaria para mejorar su calidad de vida.

En esta revisión hemos escogido 4 artículos que hablan tanto de la patología, del tratamiento farmacológico y no farmacológico como de los cuidados de enfermería dirigidos a estos pacientes, haciendo hincapié sobre todo en la educación sanitaria.

PALABRAS CLAVE

Asma, crónico, atención primaria, enfermería, educación sanitaria, intervenciones.

ABSTRACT

Asthma is a multifactorial, complex and chronic pathology that affects the respiratory tract, producing exacerbations over time. The most common symptoms are dyspnea, wheezing, chest tightness, cough, etc. which are due to obstruction to air flow in the respiratory tract. This pathology can affect the daily life of these patients, with nursing performance in primary care being especially important to improve their quality of life.

In this review we have chosen 4 articles that talk about both the pathology, the pharmacological and non-pharmacological treatment and the nursing care aimed at these patients, emphasizing above all on health education.

KEY WORDS

Asthma, chronic, primary care, nursing, health education, interventions.

INTRODUCCIÓN

El asma es una enfermedad de carácter crónico de las vías respiratorias que da lugar a cuadros agudos y recurrentes de sibilancias, disnea, opresión torácica y tos, además de presentar riesgo de exacerbaciones. Se trata de una patología multifactorial y compleja cuyo abordaje terapéutico no es únicamente farmacológico, sino que puede variar en función de diversos factores desencadenantes y/o agravantes1,2.

La inflamación crónica origina episodios agudos e intermitentes caracterizados por obstrucción al flujo de aire en las vías respiratorias; el paciente suele presentar sibilancias que se pueden escuchar mediante auscultación. Esta obstrucción presenta tres componentes: broncoconstricción, inflamación y edema, y aumento en la producción de moco2.

En la mayor parte de los pacientes, es reversible, sin embargo, en algunos pacientes la remodelación de las vías respiratorias puede dificultar la reversión completa de la obstrucción, ya que causan un estrechamiento permanente del diámetro de las vías respiratorias y el tratamiento puede revertir la obstrucción del flujo de aire sólo de manera parcial2.

El asma, en general se clasifica en dos categorías2:

  • El asma extrínseca (atópica o alérgica) se desencadena por agentes exteriores al cuerpo (polen, polvo, etc.), Es el más frecuente, tiene una incidencia mayor en los niños y se asocia a una predisposición genética cuando el paciente presenta exposición a ciertos alérgenos.
  • El asma intrínseca (no atópica o no alérgica) no tiene una etiología conocida, pero puede estar precedida por una infección vírica o bacteriana. El ejercicio físico, las emociones intensas y la exposición al aire muy frío también pueden desencadenar un episodio de asma intrínseca.

 

Hay varios signos y síntomas que indican que el paciente padece asma y que justifican la realización de pruebas diagnósticas adicionales: Sibilancias durante un episodio y recurrentes, sonidos respiratorios, antecedentes de tos (a menudo, con empeoramiento por la noche), episodios frecuentes de dificultades para respirar o sensación frecuente de opresión torácica. Los síntomas pueden aparecer o empeorar cuando el paciente presenta exposición a diferentes factores desencadenantes y/o agravantes (pelo de animal, por las noches, ácaros, etc.)2.

Es una enfermedad muy frecuente en todo el mundo que supone un gran impacto económico. Su prevalencia sigue creciendo y, si bien en los últimos años se ha reducido su mortalidad, seguimos sin disponer de un tratamiento curativo. Por este motivo, un buen manejo y seguimiento de los pacientes de manera continua es fundamental para un control adecuado de la enfermedad. De hecho, por la variedad de técnicas de administración de los medicamentos existentes; la multitud de factores de riesgo que se deben evitar las posibilidades de entrenar al paciente en el automanejo de esta enfermedad, los profesionales de enfermería pueden y deben participar en la gestión no solo desde el punto de vista clínico, sino también educativo1,3.

La actuación enfermera en los cuidados de un paciente con asma es primordial, pudiendo mejorar su calidad de vida de manera considerable a través de la educación sobre diferentes aspectos de la enfermedad. Es por esto por lo que hemos elegido este tema, además del interés en incrementar los conocimientos previos sobre esta patología crónica.

OBJETIVOS

El objetivo general es conocer cuáles son los cuidados adecuados que se deben realizar desde Atención Primaria en enfermería al paciente con asma.

Los objetivos específicos son:

  • Analizar la importancia de la formación del personal sanitario sobre los cuidados del paciente con asma y el control de la enfermedad.
  • Descubrir si los pacientes reciben la educación correcta sobre la enfermedad.
  • Observar el aumento de conocimientos del paciente con asma gracias a la educación recibida por parte de los facultativos.
  • Evaluar la adhesión al tratamiento y al autocuidado de la enfermedad por parte de los pacientes con asma.
  • Encontrar aspectos que se podrían mejorar acerca de las intervenciones de enfermería dirigidas a la educación sobre el automanejo en el asma.

METODOLOGÍA

Para la realización de esta revisión se utilizaron las bases de datos PubMed y Google Académico utilizando las siguientes palabras clave o keywords: Asma, Crónico, Atención Primaria, Enfermería, Educación Sanitaria, Intervenciones, Cuidados Enfermeros; y el booleano ‘’AND’’. De esta manera, accedimos a 4 artículos diferentes entre el 4 y 5 de mayo de 2021 de las siguientes revistas: ‘’Open Respiratory Articles’’, ‘’Nursing’’, ‘’Revista de Asma’’ y ‘’Revista de Ciencias Médicas de PiNar del Río’’.

Los criterios de inclusión de búsqueda fueron: Artículos de revista, en español, sin limitación de fecha de publicación y con texto completo gratuito, excluyendo aquellos que no fue posible acceder (Dialnet).

Las conclusiones fueron desarrolladas por ambas autoras tras la lectura y síntesis de los datos aportados por los artículos, así como de la redacción y revisión del manuscrito.

 

DESARROLLO

ARTÍCULO 11:

 

El manejo de la persona con asma requiere realizar una correcta identificación de síntomas y signos indicadores de un agravamiento de la enfermedad que necesiten asistencia urgente, y dichas situaciones pueden darse en el domicilio del paciente o en diversos ámbitos asistenciales donde puede recibir la ayuda necesaria.

Además, las personas con asma deben contar con cierto conocimiento para evitar los factores de riesgo o desencadenantes de la exacerbación. Por lo tanto, el papel de enfermería en la comunicación con estos pacientes y su educación requiere que estos profesionales tengan conocimientos adecuados de la enfermedad y su manejo. Esto es fundamental para asegurar un adecuado control y seguimiento del asma, así como para reducir la morbimortalidad asociada.

En lo referente a las pruebas diagnósticas, la espirometría con test broncodilatador es fundamental para el diagnóstico objetivo del asma. Además, el personal de enfermería que debe conocer las medidas para evitar el contacto con agentes causales y poder asesorar a las personas que lo requieran: Neumoalergenos, fármacos desencadenantes de crisis, posibles desencadenantes ocupacionales, exposición a epitelios de animales (retirada de los animales del domicilio), uso voluntario de plaguicidas, evitación de contaminantes y tóxicos inhalados, etc.

El personal de enfermería es uno de los principales encargados de lograr el empoderamiento de estos pacientes y de ofrecerles cuidados individualizados. De este modo, se les proporcionan herramientas que faciliten la adhesión al tratamiento y se logra, además, una mejor calidad en la asistencia.

Podemos dividir la actuación enfermera en tres principales aspectos:

 

Abordaje farmacológico:

  • INHALADORES:

 

La terapia inhalada es la vía recomendada para el tratamiento del asma y necesita que su utilización sea efectiva, para lo cual es importante que el paciente adquiera unas habilidades específicas. Por ello, debe ser entrenado por una persona experta y, además, se debe verificar de forma periódica que lo hace correctamente, puesto que, de ello depende la eficacia del tratamiento. Por ello, el primer paso evidente debe ser el aprendizaje por parte del personal sanitario del modo de empleo, para poder explicarlo en detalle y verificar que su uso es el adecuado. La enseñanza y el control de la técnica de inhalación son indispensables para conseguir una buena administración de la terapia inhalada, y dicha formación debe incluir secuencialmente los siguientes pasos: explicar, demostrar, comprobar y felicitar o corregir.

Sin embargo, enseñar a la persona con asma en la técnica de inhalación no es suficiente por sí mismo para asegurar un uso correcto, pues con el tiempo reaparecen los errores y se deteriora la técnica. Por tanto, deben aprovecharse las visitas de control con una frecuencia prudencial para comprobar la técnica empleada por el paciente.

En términos generales, es recomendable utilizar cámaras de inhalación cuando la persona con asma tenga prescritos dispositivos PMDI (inhaladores presurizados de dosis medida), ya que facilita la técnica, aumenta el depósito pulmonar y disminuye los efectos secundarios.

  • ADHESIÓN AL TTO:

 

Se puede definir la adhesión como el compromiso de colaboración activa e intencionada de la persona con asma a lo largo de una terapia, con el fin de producir el resultado preventivo o terapéutico deseado. El cumplimiento es otro concepto complementario, que sería la medida en la que el comportamiento de la persona coincide con las instrucciones médicas que se le han proporcionado

Los datos anteriormente descritos nos indican que es fundamental evaluar la adhesión al tratamiento del paciente asmático en cada visita, independientemente del tipo de medicación. Los métodos para evaluarla son indirectos. Entre ellos, se encuentran la entrevista clínica, incluyendo los resultados terapéuticos, pero esta suele sobreestimar la adherencia, por lo que es más apropiado utilizar otros procedimientos más objetivos. Otras formas de evaluar la adhesión son comprobar la dispensación de la medicación en la farmacia hospitalaria o comunitaria según el fármaco prescrito, o la utilización de cuestionarios para la medición del cumplimiento terapéutico. Si es posible, lo ideal es combinar, al menos, dos métodos de evaluación, preferiblemente un cuestionario validado y la retirada de medicación en farmacia. Dentro de los cuestionarios, se aconseja el uso del test de adhesión a inhaladores (TAI®), por estar validado específicamente para pacientes con asma

El conocimiento de la persona con asma sobre la enfermedad es uno de los factores asociados con la adhesión al tratamiento con el control de la patología, y esto contribuye a una mejora de la calidad de vida. Las intervenciones educativas son herramientas eficaces de bajo coste que aumentan el conocimiento de los propios profesionales y tienen un impacto en la mejora de la atención al paciente.

  • ANTICUERPOS MONOCLONALES:

 

Tras la prescripción de uno de estos a un paciente, el personal de enfermería desempeñará un papel principal en su educación, la administración del tratamiento y el seguimiento posterior. Por lo tanto, se deben conocer los tratamientos biológicos disponibles, así como la vía de administración y las posibles reacciones adversas. En los casos en los que haya opción de autoadministración domiciliaria, estos profesionales deben estar capacitados para valorar si la persona puede realizarlo con total seguridad y adiestrarla en caso afirmativo. En cada unidad y para cada una de las terapias biológicas, se debe establecer el tiempo de vigilancia tras la administración de las distintas dosis de medicación.

 

Abordaje no farmacológico:

Debido al carácter etiopatogénico del asma, la prevención de exacerbaciones o el abordaje terapéutico pasa, en muchas ocasiones, por poner el foco sobre los factores desencadenantes o estrechamente vinculados con episodios agudos de la enfermedad. Uno de los principales es el consumo de tabaco, que se asocia con un agravamiento de los síntomas del asma, un aumento de los ingresos hospitalarios, una disminución acelerada de la función pulmonar, peor respuesta a los glucocorticoides inhalados y orales, mayor inflamación y peor pronóstico. Por otra parte, el cese del hábito tabáquico supone una mejoría de los síntomas y un aumento de la función pulmonar a partir de la primera semana.

Según estas recomendaciones, el personal de enfermería debe concienciar y ofrecer una posibilidad de tratamiento del tabaquismo a todo paciente asmático fumador que esté en condiciones y disposición de dejar de hacerlo. Esta terapia debe constar de dos componentes fundamentales: estrategia conductual (consejo sanitario) y tratamiento farmacológico de primera línea. Las intervenciones son las mismas que para otros fumadores y, a grandes rasgos, consisten en proporcionar consejos antitabaco, o implementar terapia sustitutiva con nicotina, vareniclina y bupropion.

La persona con asma debe tener un autocontrol sobre los factores desencadenantes de síntomas o exacerbaciones tanto ambientales como laborales. Las medidas más eficaces son las que disminuyen de manera drástica los niveles de exposición a aquellos factores específicos en los que se ha demostrado sensibilización. Es por ello, que este conocimiento se debe integrar en los programas educativos y formativos de los pacientes con asma, ya que cumplirían el requisito fundamental de la educación terapéutica: facilitar conocimientos y habilidades para el autocuidado que harán que las personas con este padecimiento tengan un control óptimo y mayor autonomía.

Por otro lado, los niveles bajos de actividad física se han relacionado con un aumento del riesgo de exacerbaciones de la enfermedad. Varios estudios han demostrado los beneficios de la actividad física regular y de programas de ejercicio supervisado en un amplio rango de pacientes con asma. Estos beneficios incluyen un menor número e intensidad de exacerbaciones, mejoras en el control clínico, la inflamación de vías aéreas y los síntomas psicosociales, así como una mayor tolerancia al ejercicio. Sin embargo, el temor a presentar dificultad respiratoria detiene a muchas personas a la hora de realizar ciertas actividades físicas y deportivas. Las guías aconsejan que los pacientes con asma lleven una vida activa sin limitaciones, siendo uno de los objetivos del tratamiento y pueden elegirse actividades de menor impacto, que también pueden mejorar la capacidad de ejercicio físico en estas personas. Por tanto, el personal de enfermería debe informar correctamente al paciente asmático para evitar la aparición de temores infundados y puede animarlos a realizar actividad física, asesorandolos de forma individualizada sobre el tipo e intensidad de ejercicio más adecuado en su caso. Los síntomas psicológicos, especialmente la ansiedad y la depresión, son frecuentes en pacientes con asma y se vinculan con un peor control de la enfermedad, falta de adhesión al tratamiento y peor calidad de vida relacionada con la salud. En estos casos, las intervenciones del equipo de enfermería (refuerzo de seguimientos o acciones educativas individualizadas) deben incluirse dentro de una acción multidisciplinar con el apoyo de psicología clínica.

 

Educación en el manejo del tratamiento y control de la enfermedad:

La educación sanitaria de las personas con asma es útil y ha demostrado ser eficaz en los pacientes con este padecimiento, y es una intervención recomendada por las guías nacionales e internacionales de manejo de esta patología. Esta radica en transmitir los conceptos y las habilidades necesarias para que la persona con asma pueda cooperar en el tratamiento y control de su enfermedad y, por ello, incluye no solo información sino también entrenamiento y estrategias conductuales. Para conseguirlo, será necesaria una planificación del proceso compartido entre el equipo sanitario (medicina y enfermería) y el paciente. Este plan de acción debe ser factible y estar adaptado a las características y necesidades individuales de cada caso y a la evolución de la patología.

Aunque la educación sobre este padecimiento es responsabilidad de todos los profesionales sanitarios que intervienen, el papel de la enfermería especializada es clave para asegurar un adecuado control de la enfermedad en todos los aspectos.

Los objetivos educativos deben estar dirigidos a lograr la cooperación de la persona con asma y deben ser pactados con ella, ya que solo así se implica en su enfermedad. Estos objetivos deben adaptarse, a su vez, a las metas del tratamiento, a su estilo de vida, a su edad, a la gravedad del padecimiento y a sus comorbilidades. De hecho, sería aconsejable que la opinión de los propios pacientes se tenga en cuenta incluso para la elaboración de las guías de práctica clínica.

Un buen punto de inicio para la educación de la persona con asma es explorar sus conocimientos previos, su estilo de vida, sus necesidades, comorbilidades, etc. mediante un interrogatorio dirigido. Una vez superada esta fase, se puede plantear el programa educativo para que sea individualizado, continuo, progresivo, dinámico y secuencial con el objetivo de que el paciente sea el mejor gestor y conocedor de su enfermedad. La educación debe iniciarse en el momento del diagnóstico y revisarse en cada visita, ya sea en el primer nivel asistencial como en el entorno hospitalario.

En cuanto al automanejo, es imprescindible promover la autonomía de la persona con asma en el manejo de su padecimiento, y esto solo se logra concienciando y responsabilizando al propio paciente mediante la información adecuada. Una de las claves del automanejo es evitar desencadenantes.

ARTÍCULO 22:

 

Durante una crisis de asma, el patrón respiratorio ineficaz del paciente se relaciona con la ansiedad que experimenta por la falta de aire y con la disminución de la expansión pulmonar a consecuencia de la broncoconstricción y de la inflamación (y, en las fases avanzadas de la crisis, con la fatiga de los músculos respiratorios). Enseñe al paciente a adoptar patrones respiratorios alternativos como la respiración a través de los labios entrecerrados que facilita la apertura de las vías respiratorias al mantener la presión positiva, o la respiración abdominal que reduce la frecuencia respiratoria y facilita los movimientos respiratorios más profundos.

Ayude al paciente a que permanezca en calma mediante la aplicación de técnicas de relajación como la contemplación y el uso de objetos familiares, y la meditación, facilitando también la compañía de sus familiares. Permanezca con el paciente hasta que haya superado el episodio agudo.

Durante el episodio agudo, el profesional de enfermería debe actuar para ayudarle a que abra sus vías respiratorias y mantenga un patrón respiratorio eficaz. Para ello, se debe colocar en posición de Fowler o de Fowler alta y administrar oxígeno humidificado suplementario y broncodilatadores (mediante nebulización o con un inhalador con dosis fija), según lo prescrito. Si el paciente permanece intubado, se efectuarán las maniobras de aspiración necesarias.

Para ayudar a que su paciente lleve una vida normal y sin limitaciones, la enfermería debe enseñar a identificar y a evitar los factores desencadenantes del asma, así como a utilizar adecuadamente su medicación. Recordarle que los medicamentos de mantenimiento se deben tomar diariamente, incluso aunque se sienta bien, y que estos fármacos no actúan en los episodios agudos de asma.

El paciente debe tener a mano la medicación de rescate, por la posibilidad de que se produzcan episodios agudos. También tiene que saber cómo reconocer los signos de una crisis inminente y qué debe hacer si aparece uno de ellos. Por ejemplo, si necesita utilizar la medicación de rescate en más de cuatro ocasiones al día, tiene que avisar a su médico o acudir a un servicio de urgencia para recibir tratamiento.

Enfermería debe proporcionar material y recursos, así como información para que se ponga en contacto con grupos de apoyo relacionados con el asma. También se tiene que recomendar que beba una gran cantidad de líquidos para fluidificar el moco, de manera que sea más fácil su eliminación de los pulmones. Cada paciente debería tener un plan de acción personalizado por escrito respecto a las dosis de los medicamentos, según los pasos del tratamiento recogidos en el National Asthma Education and Prevention Program.

Si el paciente es un niño, se debe informar a los padres, que tienen que implicarse en el diseño y la revisión del plan por escrito.

El paciente debe saber cómo puede medir su flujo máximo en casa y cómo puede reconocer las tendencias que indican la aparición inminente del problema. Por ejemplo, si su flujo espiratorio máximo tiene una variación del 20% o superior entre la mañana (antes de que tome un broncodilatador de acción rápida mediante inhalación) y la primera hora de la tarde (después de que ha tomado la medicación mediante inhalación), puede necesitar un cambio de la medicación según el plan de acción.

Puesto que el autotratamiento del asma es complejo, cada vez que el paciente acude al médico se deben revisar todas las instrucciones y también la información contenida en el plan por escrito. Con el autotratamiento adecuado, muchos pacientes con asma disfrutan de una vida relativamente libre de crisis.

 

ARTÍCULO 33:

  • AUTORES: Kety Bernardes Carballo, Deysi Lucía Sánchez Hernandez, Liset Hernández Amaran, Raisa Cristina Arcia Conil.
  • TÍTULO: Aplicación de la teoría de Florence Nightingale a un anciano con asma bronquial.
  • POBLACIÓN: Profesional de enfermería.
  • TIPO DE ARTÍCULO: Artículo de revista.
  • IDEAS PRINCIPALES:

 

Nightingale creía que la enfermedad era un proceso reparador y que la manipulación del medio ambiente podría contribuir a ese proceso y al bienestar del paciente.

Existen factores de riesgo predisponentes, causales y contribuyentes que están relacionados, como en el paciente con asma bronquial, a las condiciones del medio o entorno que favorecen el desarrollo de la enfermedad; por lo que se considera de vital importancia que para brindar una correcta atención de enfermería

Es necesario aplicar la teoría de Florencia Nightingale para evitar de esta forma el aumento cada vez más visible de la morbilidad de enfermedades crónicas no transmisibles como el asma bronquial.

Se expone un caso en el que se encuentra el equipo de salud cumpliendo con una de las principales actividades de la enfermera de la Atención Primaria de Salud; la visita domiciliaria, en este caso, en el hogar de una paciente anciana de 74 años de edad, con antecedentes de asma bronquial para lo cual lleva tratamiento con broncodilatadores, esteroides y aerosolterapia.

Sufre una crisis de asma bronquial, donde muchos factores internos y externos trajeron como consecuencia el desencadenamiento de esta crisis.

Se analizan los diferentes aspectos del caso y se muestran una serie de propuestas o consejos para tratar los posibles factores que desencadenaron la crisis:

  • Poca ventilación (por estar las ventanas clausuradas por deterioro y esto impide la entrada de aire fresco).
  • Escasa luz natural (por estar las ventanas clausuradas por deterioro y esto impide la entrada de luz).
  • Poca limpieza (Se observó las malas condiciones higiénicas de la vivienda, como la presencia de polvo por todos los sitios).
  • Poco calor por humedad (y la humedad se puede apreciar en las paredes de la casa).
  • Presencia de ruido – «tengo unos vecinos muy ruidosos que ponen música alta a toda hora y apenas puedo descansar y esto hace que me sienta aún peor».
  • Dieta insuficiente, en ocasiones anteriores ha estado hospitalizada por desnutrición, vive sola, apenas se alimenta.

 

Se proponen unos cuidados de enfermería basados en los datos obtenidos y aplicando la teoría de Florence Nightingale para lograr la recuperación de la paciente.

  • Sacar al paciente del lugar donde se encuentra, llevándolo al aire libre.
  • Aumentar la administración de líquidos por vía oral de 3 a 4 horas para fluidificar las secreciones y mantener hidratado al paciente.
  • Dar fisioterapia respiratoria cada 2 horas que incluye: percusión, palmoteo y vibración.
  • Observar en el paciente la aparición de cianosis, ansiedad, taquicardia, arritmia, desaparición de ruidos respiratorios.
  • Administrar aerosol terapia, según las indicaciones médicas.
  • Educar al paciente sobre: La importancia de conservar la higiene y evitar los polvos por la presencia en ellos de alérgenos que puedan desencadenar una crisis. Orientar sobre el cumplimiento de la dieta rica en proteínas y abundante líquido.
  • Gestionar con trabajo social para la integración de la paciente en una de las casa diurnas para abuelos.
  • Proporcionar el bienestar garantizando una adecuada iluminación para evitar humedad, y con ella, la proliferación de microorganismos patógenos que puedan producir enfermedades.
  • Lograr confort apoyados de la solidaridad de los vecinos para garantizar un ambiente tranquilo para la total recuperación de la anciana.

 

ARTÍCULO 44:

  • AUTOR: Alberto Capelastegui Saiz (Vicepresidente de SEPAR).
  • TÍTULO: Cómo mejorar la calidad de la asistencia al paciente con asma.
  • POBLACIÓN: Paciente con asma bronquial.
  • TIPO DE ARTÍCULO: Artículo de revista.
  • IDEAS PRINCIPALES:

 

El paciente asmático es el ejemplo “ideal” de enfermo crónico, pues representa un volumen alto de la población, incluye todo el espectro de niveles de gravedad, precisa ser clasificado y necesita un tratamiento personalizado, que va mucho más allá de tomar una medicación, pues comprende la educación, el cuidado en su sentido más amplio y el apoyo sociosanitario.

De una forma esquemática, la pirámide de Kaiser (ANEXO I) podría dar una respuesta asistencial estructurada al conjunto de los pacientes asmáticos, ya que contempla los diferentes niveles de gravedad con su correspondiente tipo de cuidados, buscando la personalización en el tratamiento, y considera fundamental el empoderamiento del paciente para poder afrontar su autocuidado.

La atención integral y continuada nos obligará a potenciar aspectos relativos al cuidado del paciente y a la atención domiciliaria.

La evidencia que soporta que los programas para el manejo de las enfermedades crónicas mejoran la calidad de vida, la gravedad y la función pulmonar es de moderada a baja calidad. En todo caso, analizando la información disponible en su conjunto, los resultados nos indican que en el tratamiento del asma existe una potencial efectividad en la aplicación de los programas para crónicos si lo comparamos con el cuidado habitual.

La red asistencial (que es una estructura organizativa multidisciplinar creada en una determinada zona geográfica) permite responder a las necesidades de los pacientes de forma integral y uniforme dando una respuesta adaptada a la gravedad o al nivel de complejidad del caso. Sus objetivos son:

  1. Proveer de una atención integral desde una perspectiva poblacional: coordinación entre niveles asistenciales y el abordaje multidisciplinar → primaria, enfermería, psicólogo, alergólogo, directivo, paciente y neumólogo, además de contar con las farmacias de la zona y las asociaciones de pacientes, e incluso el entorno sociosanitario. Neumólogo le corresponde líder
  2. Controlar el asma: implementar los correspondientes protocolos de actuación en el diagnóstico, la clasificación, el control y el tratamiento. Para conseguir esta uniformidad en la asistencia es imprescindible abordar un período de formación y planificar reciclaje. Otro aspecto básico para poder controlar al paciente asmático es implantar protocolos de educación en consultas de enfermería, que ayuden al empoderamiento del paciente y le permitan cierto autocontrol y ajuste de medicación en caso de exacerbación. El paciente ha de ser capaz de conocer cuándo, cómo y durante cuánto tiempo ha de aumentar o disminuir el tratamiento, y cuándo solicitar ayuda al equipo de salud.

CONCLUSIONES

Tras la lectura de estos 4 artículos, podemos darnos cuenta de que el trabajo de los profesionales de enfermería es fundamental en el control y seguimiento de los pacientes con asma. Para poder cumplir este objetivo, estos deben poseer las competencias necesarias para implementar programas que abordan al paciente de una forma integral e individualizada. Por ello, han de contar con unos conocimientos y entrenamiento específicos en cuanto al desarrollo de pruebas diagnósticas; dosis, forma de administración y posibles efectos adversos de todos los fármacos disponibles; e implementación de programas de manejo no farmacológico individualizados, además de una actualización constante de los conocimientos (dados los continuos avances que surgen).

Al realizar esta revisión, hemos observado que existe carencia de formación en el personal sanitario y por tanto, es contraproducente que ellos mismos enseñan a los pacientes unos cuidados adecuados sobre el asma.

Todo esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de fortalecer programas de formación continuada para todo el personal sanitario, sin olvidarnos de la actitud propia de cada facultativo, ya que son el punto de partida para un buen mantenimiento de la salud en este tipo de pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Vaquero-Lozano P., Lassaletta-Goñi I., Giner-Donaire J., Gómez-Neira M.C., Serra-Batlles J., García-García R. et al. Documento de consenso de enfermería en asma 2020. Open Respiratory Archives. 2021[citado 15 de febrero de 2024];3(1):1-12. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10369614/
  2. Pruitt B., Jacobs M. Cuidados de enfermería al paciente con asma. Nursing. 2006[citado 15 de febrero de 2024];24(2):24-27. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0212538206710408
  3. Saiz A. Cómo mejorar la calidad de la asistencia al paciente con Asma. Revista de asma. 2017[citado 15 de febrero de 2024];2(1):23-28. Disponible en: http://separcontenidos.es/revista3/index.php/revista/article/view/115/137
  4. Bernardes Carballo K., Sánchez Hernandez D.L., Hernández Amaran L., Arcia Conil R.C. Aplicación de la teoría de Florence Nightingale a un anciano con asma bronquial. Rev. cienc. med. Pinar Rio. 2012[citado 15 de febrero de 2024];16(4):3-12. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1561-31942012000400002&script=sci_arttext&tlng=en

ANEXOS

ANEXO I: Pirámide de Kaisser4:

Interfaz de usuario gráfica, Sitio web Descripción generada automáticamente

Imagen I: Perspectiva poblacional y de cronicidad.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos