AUTORES
- Sara Chocarro Arróniz. Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
- Amaia Lacalle Martínez. Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
- Saioa García Gorria. Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
RESUMEN
Introducción: La sepsis constituye una de las principales causas de morbimortalidad hospitalaria y representa un importante problema de salud pública a nivel mundial. La detección precoz y el inicio inmediato del tratamiento son fundamentales para mejorar el pronóstico y disminuir la mortalidad asociada¹˒³.
Objetivo: Analizar el papel de enfermería en la detección precoz y la actuación inicial ante la sepsis en pacientes hospitalizados en unidades de hospitalización convencional.
Metodología: Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica mediante la consulta de bases de datos biomédicas, guías clínicas internacionales y documentos relacionados con el manejo de la sepsis y los cuidados enfermeros⁴˒⁵.
Resultados: La vigilancia continua y el reconocimiento temprano de signos de alarma permiten identificar precozmente situaciones de deterioro clínico. Herramientas como el qSOFA y la determinación del lactato sérico facilitan la detección de pacientes con mayor riesgo de evolución desfavorable. La aplicación precoz del bundle de la primera hora mejora significativamente la supervivencia⁶˒⁸.
Discusión-Conclusiones: La enfermería desempeña un papel esencial en la detección precoz y el manejo inicial de la sepsis en planta hospitalaria. La monitorización continua y la aplicación de medidas basadas en la evidencia contribuyen a mejorar la evolución clínica y el pronóstico del paciente⁹˒¹⁰.
PALABRAS CLAVE
Sepsis, enfermería, diagnóstico precoz, hospitalización, cuidados de enfermería, choque séptico.
ABSTRACT
Introduction: Sepsis is currently one of the leading causes of hospital morbidity and mortality worldwide and represents a major public health problem¹˒³. Early recognition and prompt initiation of treatment are essential to improve prognosis, reduce complications and decrease mortality associated with septic processes. Hospitalized patients may present nonspecific symptoms in the initial stages, making early detection difficult and increasing the risk of rapid clinical deterioration.
Objective: To analyze the role of nursing in the early detection and initial management of sepsis in hospitalized patients admitted to conventional hospital wards.
Methodology: A narrative review of the scientific literature was conducted through the consultation of biomedical databases, international clinical guidelines and publications related to sepsis management and nursing care⁴˒⁵. Articles published in English and Spanish focusing on early detection tools, nursing interventions and sepsis protocols were included.
Results: Continuous monitoring and early recognition of warning signs such as fever, hypotension, tachycardia, tachypnea and altered mental status improve early identification of septic patients. Tools such as qSOFA and serum lactate measurement facilitate the detection of patients at greater risk of unfavorable clinical outcomes. The early implementation of the first-hour bundle significantly improves survival and reduces complications⁶˒⁸.
Discussion-Conclusions: Nursing plays a fundamental role in the early recognition and initial management of sepsis in hospital wards. Continuous clinical surveillance, rapid intervention and adherence to evidence-based protocols contribute to improving patient outcomes and quality of care⁹˒¹⁰.
KEY WORDS
Sepsis, nursing, early diagnosis, hospitalization, nursing care, septic shock.
INTRODUCCIÓN
La sepsis constituye actualmente una de las principales causas de morbimortalidad en el ámbito hospitalario y representa un importante problema de salud pública a nivel mundial. Según el consenso internacional Sepsis-3, se define como una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del organismo frente a una infección¹˒². La Organización Mundial de la Salud estima que la sepsis afecta aproximadamente a 49 millones de personas cada año y ocasiona cerca de 11 millones de muertes, representando alrededor del 20% de las defunciones globales³˒⁴.
Su incidencia continúa aumentando debido al envejecimiento poblacional, el incremento de enfermedades crónicas, la inmunosupresión, el uso de procedimientos invasivos y la creciente resistencia bacteriana⁴˒⁵. En el entorno hospitalario, la sepsis representa un importante desafío asistencial debido a la dificultad para identificar precozmente sus manifestaciones clínicas. Los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con otras alteraciones clínicas, retrasando el diagnóstico y el inicio del tratamiento⁶.
Manifestaciones como fiebre, taquicardia, hipotensión, taquipnea o alteraciones del estado mental pueden aparecer de manera progresiva y pasar desapercibidas en fases iniciales⁷. La evidencia científica ha demostrado que cada hora de retraso en la administración de antibioterapia adecuada incrementa significativamente la mortalidad del paciente séptico⁸˒⁹. Por este motivo, las guías clínicas internacionales recomiendan la identificación precoz y la instauración inmediata de medidas terapéuticas dirigidas al control del foco infeccioso y la estabilización hemodinámica⁵˒¹⁰.
Dentro de este contexto, el papel de enfermería adquiere una importancia fundamental. El personal de enfermería mantiene un contacto continuo con el paciente hospitalizado y desempeña una vigilancia clínica permanente¹¹. La monitorización de constantes vitales y la identificación de cambios sutiles en el estado clínico convierten a la enfermería en un elemento esencial para reconocer de forma temprana situaciones de deterioro¹².
Además, la enfermería participa activamente en la aplicación del denominado “bundle de la primera hora”, que incluye medidas fundamentales como la extracción de hemocultivos, la determinación de lactato sérico, la administración precoz de antibioterapia y el inicio de fluidoterapia intravenosa¹⁰˒¹³. La correcta aplicación de estas intervenciones se relaciona directamente con una disminución significativa de la mortalidad y de las complicaciones asociadas¹⁴.
Por otro lado, herramientas clínicas como la escala qSOFA permiten identificar rápidamente a pacientes con mayor riesgo de deterioro clínico y evolución desfavorable¹⁵. La utilización de estas escalas, junto con una adecuada formación del personal sanitario y una coordinación multidisciplinar eficaz, favorece una atención más rápida y segura¹⁶.
En las plantas de hospitalización convencional resulta imprescindible establecer estrategias de vigilancia continuada que permitan reconocer de forma temprana signos compatibles con sepsis¹⁷. La formación específica en reconocimiento temprano del deterioro clínico y actuación inicial mejora la capacidad de respuesta del personal enfermero y favorece una intervención más eficaz¹⁸.
Asimismo, la humanización de los cuidados constituye un aspecto esencial dentro del abordaje integral del paciente séptico. La situación de gravedad genera un importante impacto emocional tanto en el paciente como en sus familiares. En este sentido, la enfermería desempeña también un papel fundamental proporcionando apoyo emocional, información y cuidados individualizados¹⁹˒²⁰.
Por todo ello, resulta necesario profundizar en el papel de enfermería en la detección precoz y el manejo inicial de la sepsis en planta hospitalaria, destacando la importancia de la vigilancia clínica, la actuación rápida y la aplicación de protocolos basados en la evidencia científica.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Analizar el papel de enfermería en la detección precoz y la actuación inicial ante la sepsis en pacientes hospitalizados en unidades de hospitalización convencional.
Objetivos específicos:
- Identificar los principales signos clínicos de alarma relacionados con la sepsis.
- Describir las intervenciones enfermeras más relevantes en el manejo inicial del paciente séptico.
- Analizar la utilidad de las herramientas de valoración clínica empleadas en la detección precoz.
- Evaluar la importancia de la actuación temprana en la evolución clínica del paciente hospitalizado.
- Destacar la relevancia de la monitorización continua y de la coordinación multidisciplinar en el abordaje de la sepsis.
- Analizar la importancia de la formación continuada del personal enfermero en el reconocimiento precoz del deterioro clínico.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica relacionada con la sepsis y los cuidados enfermeros en el ámbito hospitalario¹. La búsqueda bibliográfica se efectuó mediante la consulta de bases de datos biomédicas como PubMed, Scopus, SciELO, CINAHL y Cochrane Library².
Los criterios de inclusión contemplaron artículos publicados en español e inglés durante los últimos diez años relacionados con la detección precoz de la sepsis, herramientas de valoración clínica, protocolos de actuación rápida y cuidados enfermeros³˒⁴. Se incluyeron revisiones sistemáticas, estudios observacionales y documentos de consenso relacionados con el abordaje de la sepsis⁵.
La selección de la información se realizó tras una lectura crítica de los artículos identificados, priorizando aquellos con mayor relevancia clínica y evidencia científica⁶. Posteriormente, la información fue organizada en diferentes categorías temáticas relacionadas con signos de alarma, herramientas diagnósticas, intervenciones enfermeras y protocolos de actuación precoz⁷.
El análisis se orientó especialmente al ámbito de hospitalización convencional, donde la vigilancia clínica continua realizada por enfermería desempeña un papel fundamental en la identificación temprana del deterioro clínico⁸. También se revisaron las principales recomendaciones incluidas en las guías internacionales relacionadas con la aplicación del bundle de la primera hora y la medición de parámetros clínicos asociados a peor pronóstico⁹˒¹⁰.
RESULTADOS
La sepsis constituye una urgencia médica tiempo-dependiente cuya evolución clínica puede progresar rápidamente hacia situaciones de shock séptico, fracaso multiorgánico y muerte¹¹. Numerosos estudios han demostrado que la identificación precoz y el inicio inmediato del tratamiento reducen significativamente la mortalidad y mejoran el pronóstico del paciente¹².
En las unidades de hospitalización convencional, el personal de enfermería desempeña un papel esencial debido a la vigilancia clínica continua que realiza sobre el paciente¹³. La observación sistemática y el control periódico de constantes vitales permiten detectar alteraciones compatibles con un proceso séptico en fases iniciales¹⁴.
Entre los principales signos clínicos de alarma relacionados con la sepsis destacan la fiebre o hipotermia, la taquicardia, la taquipnea, la hipotensión arterial, la disminución de la diuresis y la alteración del estado de conciencia¹⁵˒¹⁶. Estos signos pueden manifestarse inicialmente de forma inespecífica, especialmente en pacientes ancianos o inmunodeprimidos¹⁷. Los principales signos clínicos de alarma relacionados con la sepsis se resumen en la Tabla 1.
La utilización de herramientas de valoración rápida facilita la identificación de pacientes con riesgo de empeoramiento clínico¹⁸. Entre ellas, la escala qSOFA ha demostrado utilidad por su sencillez y rapidez de aplicación¹⁵˒¹⁹. La presencia de dos o más criterios se asocia con mayor riesgo de mortalidad y necesidad de cuidados intensivos²⁰. Los criterios clínicos de la escala qSOFA se resumen en la Tabla 2.
Otro parámetro relevante en la valoración inicial es la medición del lactato sérico, considerado un marcador indirecto de hipoperfusión tisular¹. Valores superiores a 2 mmol/L se relacionan con peor pronóstico y niveles superiores a 4 mmol/L indican un elevado riesgo de mortalidad².
Las guías internacionales recomiendan aplicar de forma precoz el denominado bundle de la primera hora, conjunto de intervenciones terapéuticas destinadas a reducir la progresión del cuadro séptico⁵˒¹⁰. Este protocolo incluye la determinación de lactato sérico, la obtención de hemocultivos antes del inicio de antibioterapia, la administración precoz de antibióticos de amplio espectro, el inicio de fluidoterapia intravenosa y la valoración del uso de vasopresores en caso de hipotensión persistente³.
La correcta implementación de estas medidas se asocia con una reducción significativa de la mortalidad y de las complicaciones asociadas a la sepsis⁴. Entre las principales intervenciones enfermeras destacan la monitorización continua de constantes vitales, la valoración neurológica y hemodinámica, el control de la diuresis, la administración de antibioterapia y fluidoterapia y la comunicación inmediata de cambios clínicos relevantes⁵.
Asimismo, la coordinación eficaz entre enfermería y el resto del equipo multidisciplinar permite una respuesta asistencial más rápida y segura⁶. La activación precoz de protocolos hospitalarios facilita el inicio inmediato del tratamiento y mejora la calidad asistencial⁷.
La formación continuada del personal enfermero constituye otro aspecto fundamental. Diversos estudios han demostrado que los programas formativos específicos en sepsis mejoran significativamente la capacidad de detección precoz y la adherencia a protocolos asistenciales⁸˒⁹.
Finalmente, la humanización de los cuidados y el apoyo emocional proporcionado al paciente y a la familia representan elementos esenciales dentro del abordaje integral de la sepsis¹⁰.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos ponen de manifiesto la importancia de la detección precoz de la sepsis en las unidades de hospitalización convencional y el papel fundamental que desempeña la enfermería en este proceso¹¹. La evidencia científica actual coincide en señalar que el retraso en el reconocimiento clínico y en el inicio del tratamiento se asocia directamente con un aumento significativo de la morbimortalidad⁸˒⁹.
La vigilancia continuada realizada por enfermería permite reconocer de manera anticipada signos de empeoramiento clínico antes de que aparezcan manifestaciones graves o complicaciones irreversibles¹². En este sentido, la monitorización de constantes vitales, el control del estado neurológico y la valoración de la diuresis constituyen herramientas fundamentales para la detección precoz del paciente séptico¹³.
Diversos estudios destacan la utilidad de escalas como el qSOFA para identificar pacientes con mayor riesgo de evolución desfavorable¹⁵˒¹⁹. Aunque esta herramienta presenta limitaciones diagnósticas, especialmente en fases iniciales, continúa siendo ampliamente utilizada debido a su sencillez y facilidad de aplicación en el entorno hospitalario¹⁴.
Asimismo, la determinación del lactato sérico ha demostrado gran utilidad como marcador pronóstico y de hipoperfusión tisular¹. Valores elevados se asocian con mayor gravedad clínica y peor evolución, incluso en pacientes sin hipotensión arterial².
Otro aspecto relevante es la aplicación precoz del bundle de la primera hora. La evidencia disponible demuestra que la instauración rápida de antibioterapia, fluidoterapia y medidas diagnósticas reduce significativamente la mortalidad y las complicaciones derivadas de la sepsis⁵˒¹³. En este contexto, la coordinación multidisciplinar y la correcta comunicación entre profesionales resultan esenciales para garantizar una actuación eficaz y segura⁶.
La formación continuada del personal enfermero también constituye un elemento clave. Los programas de capacitación específicos mejoran la identificación precoz de signos de alarma, aumentan la adherencia a protocolos clínicos y favorecen una atención basada en la evidencia científica⁸˒⁹.
Finalmente, debe destacarse la importancia de la humanización de los cuidados. La sepsis genera una situación de gran impacto físico y emocional tanto para el paciente como para sus familiares. La enfermería desempeña un papel fundamental proporcionando apoyo emocional, información y acompañamiento durante todo el proceso asistencial¹⁰.
La sepsis continúa representando una de las principales causas de morbimortalidad hospitalaria y constituye una auténtica emergencia clínica debido a su rápida evolución y elevada gravedad¹¹. La evidencia científica demuestra que el reconocimiento temprano y el inicio inmediato del tratamiento son factores determinantes para mejorar la supervivencia y disminuir las complicaciones asociadas¹².
En este contexto, la enfermería desempeña un papel esencial en la identificación temprana de signos de alarma y en la puesta en marcha de medidas iniciales dirigidas al control del proceso séptico¹³. La vigilancia clínica continua y el control periódico de constantes vitales permiten anticiparse al deterioro clínico y favorecer una actuación rápida y eficaz¹⁴.
La utilización de herramientas de valoración como el qSOFA y la monitorización del lactato sérico facilitan la identificación de pacientes con mayor riesgo de evolución desfavorable¹⁵. Asimismo, la aplicación precoz del bundle de la primera hora ha demostrado disminuir significativamente la mortalidad y mejorar la calidad asistencial⁵˒¹⁰.
La formación continuada del personal sanitario, la implantación de protocolos estructurados y la coordinación multidisciplinar resultan fundamentales para garantizar una atención segura y basada en la evidencia científica¹⁶. Del mismo modo, la humanización de los cuidados y el apoyo emocional al paciente y su familia constituyen aspectos imprescindibles dentro del abordaje integral de la sepsis¹⁰.
En consecuencia, la enfermería representa un elemento clave en la prevención, identificación temprana y manejo inicial de la sepsis en planta hospitalaria. Su actuación rápida y coordinada puede marcar una diferencia decisiva en la evolución clínica y supervivencia del paciente¹⁷.
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ANEXOS
Tabla 1. Principales signos clínicos de alarma en la sepsis:
| SIGNO CLÍNICO | RELEVANCIA CLÍNICA |
| Fiebre o hipotermia | Indicadores iniciales de infección |
| Taquicardia | Respuesta inflamatoria sistémica |
| Taquipnea | Alteración respiratoria precoz |
| Hipotensión | Signo de hipoperfusión tisular |
| Alteración del estado mental | Indicador de disfunción orgánica |
| Disminución de la diuresis | Posible afectación renal |
Fuente: elaboración propia a partir de Singer et al¹., Seymour et al¹⁰. y García Sánchez y Gil Navarro²⁰.
Tabla 2. Criterios clínicos de la escala qSOFA:
| CRITERIO | VALOR |
| Frecuencia respiratoria | >= 22 rpm |
| Presión arterial sistólica | <= 100 mmHg |
| Alteración del nivel de conciencia | Presente |
Fuente: elaboración propia a partir de Seymour et al¹⁰.