Severidad de retinopatía diabética en pacientes valorados en el Hospital General Regional de Orizaba

6 enero 2024

 

 

Nº de DOI:10.34896/RSI.2024.54.71.001

 

 

AUTORES

  1. Víctor Felipe De Jesús Rivera Hernández, Médico Residente de Medicina Familiar de la Unidad de Medicina Familiar 1, Orizaba, Veracruz, OOAD Ver Sur.
  2. Vivian Margarita Monserrath Rivera Hernández, Médico Residente de Medicina Familiar de la Unidad de Medicina Familiar 1, Orizaba, Veracruz, OOAD Ver Sur.
  3. Mariana Torres Carro, Médico especialista en Medicina Familiar, directora de la Unidad de Medicina Familiar 1, Orizaba, Veracruz, OOAD Ver Sur.
  4. Santa Leticia Hernández Cruz. Maestra en Ciencias con Énfasis en Epidemiología, Médico especialista en Medicina Familiar.

 

RESUMEN

Introducción: según la OMS, 422 millones de personas adultas tienen diabetes mellitus (DM). La DM afecta los ojos de diferentes maneras, como la retinopatía, ciertos tipos de catarata, aumento de la presión intraocular, entre otros. La retinopatía diabética (RD) es una de las adversidades diabéticas más frecuentes; se asocia con una larga duración de la DM y con un control glucémico inadecuado. Según estimaciones, 99% de los pacientes con DM1 y 60% de los pacientes con DM2, desarrollan alguna forma de RD después de 20 años: la RD es la causa más frecuente de ceguera adquirida entre los individuos adultos.

Objetivo: determinar la severidad de retinopatía diabética en pacientes valorados en el Hospital General Regional de Orizaba.

Material y métodos: estudio observacional, transversal, analítico, en 250 de mayo 2021 a julio 2022; a los cuales. Los resultados obtenidos se representaron mediante frecuencias simples y porcentaje en las variables cualitativas y medidas de tendencia central y dispersión para las cuantitativas, se realizaron pruebas de x2 para realizar la asociación entre el grado de retinopatía diabética con el tiempo de evolución y el control glucémico.

Resultados: este estudio quedó conformado por 250 pacientes con retinopatía diabética, 130(52%) clasificados como moderado, al realizar el análisis se encontró que existe relación estadística entre el grado de severidad de la retinopatía, el control glucémico (p= 0.0092) y el tiempo de evolución (p= 0.0000).

Conclusiones: de acuerdo con los resultados se confirma la asociación del grado de retinopatía diabética con el tiempo de evolución de la diabetes y el control glucémico de estos, en donde se encontró que a mayor tiempo de evolución y mal control glucémico mayor la severidad de retinopatía.

PALABRAS CLAVE

Diabetes, retinopatía, edema macular, complicaciones.

ABSTRACT

Introduction: according to the WHO, 422 million adults have diabetes mellitus (DM). DM affects the eyes in different ways, such as retinopathy, certain types of cataracts, increased intraocular pressure, among others. Diabetic retinopathy (DR) is one of the most common diabetic adversities; It is associated with a long duration of DM and inadequate glycemic control. According to estimates, 99% of patients with DM1 and 60% of patients with DM2 develop some form of DR after 20 years: DR is the most common cause of acquired blindness among adult individuals.

Objective: determine the severity of diabetic retinopathy in patients evaluated at the Regional General Hospital of Orizaba.

Material and methods: observational, cross-sectional, analytical study, from May 2021 to July 2022; to which. The results obtained were represented by simple frequencies and percentages for the qualitative variables and measures of central tendency and dispersion for the quantitative variables.

Results: this study was made up of 250 patients with diabetic retinopathy, 130 (52%) classified as moderate, when performing the analysis, it was found that there is a statistical relationship between the degree of severity of retinopathy, glycemic control (p= 0.0092) and the evolution time (p= 0.0000).

Conclusions: according to the results, the association of the degree of diabetic retinopathy with the time of evolution of diabetes and their glycemic control is confirmed, where it was found that the longer the time of evolution and poor glycemic control, the greater the severity of retinopathy.

KEY WORDS

Diabetes, retinopathy, macular edema, complications.

INTRODUCCIÓN

La diabetes es uno de los desafíos sanitarios de mayor crecimiento del siglo XXI: el número de adultos que viven con diabetes se ha triplicado durante los últimos 20 años. La diabetes mellitus (DM) es una de las enfermedades con mayor impacto sociosanitario, no sólo por su alta prevalencia, sino también por las complicaciones crónicas que produce y por su elevada tasa de mortalidad1.

La retinopatía diabética es una de las complicaciones específicas de la diabetes más comunes con una prevalencia global estimada de 382 millones (32%) La prevalencia de las distintas complicaciones crónicas varía en función del tipo de DM, tiempo de evolución y grado de control metabólico. El Edema Macular diabético (EMD) es la causa más frecuente de disminución de la agudeza visual en los diabéticos y la RD proliferativa la responsable de los déficits visuales más severos. Más del 75% de los pacientes con más de 20 años de evolución tienen alguna forma de retinopatía, que es la primera causa de limitación visual y ceguera en la población laboralmente activa. El 3,6% de los diabéticos tipo I y el 1,6% del tipo II son legalmente ciegos. El 25% de la población diabética padece algún grado de retinopatía y el 5% la padece en un grado avanzado; En los Estados Unidos, casi 1/3 de los pacientes con diabetes mayores de 40 años tienen retinopatía diabética, esta enfermedad genera el 17% de la ceguera en los Estados Unidos y Europa, un 7% en Latinoamérica, un 3% en la India y una cifra desconocida en África2.

Aproximadamente el 25% de las personas afectadas de diabetes mellitus (DM) tienen algún grado de RD y entre el 2 y el 10% de los diabéticos presentan edema macular clínicamente significativo (EMCS). Incluso, entre los diabéticos con DM tipo 2, un 20% presentará algún grado de RD a los 2 años del diagnóstico. La incidencia del problema aumenta con la duración de la enfermedad, de forma que a los 15 años de evolución el 15% de los diabéticos tienen EMCS y a los 20 años más del 90% presentará algún grado de RD. La primera retinografía debería realizarse a los 5 años del diagnóstico en los diabéticos tipo 1 y en el momento del diagnóstico en los diabéticos tipo 23.

La retinopatía diabética se describe clásicamente por alteraciones progresivas en la microvasculatura que conducen a isquemia retiniana, neovascularización, permeabilidad retiniana alterada y edema macular. Aunque la retinopatía es común, el cumplimiento deficiente del paciente con el cribado ocular anual (solo el 35-55% de cumplimiento) y las técnicas que se basan en el examen médico de la retina o la fotografía retiniana centrada en los cambios vasculares, la detección a menudo se retrasa hasta después de que se haya producido un daño grave y los tratamientos no puedan restaurar sustancialmente la visión (solo el 25-28% demuestra una mejoría de _3 líneas ETDRS)4.

La RD es una complicación neurovascular de la diabetes mellitus tipo I y II. De todas las complicaciones que la DM puede ocasionar en el ojo, la retinopatía diabética (RD) es la que con mayor frecuencia conduce a la ceguera en la población adulta trabajadora (80%), y afecta principalmente a la población laboralmente activa y adulta mayor. Existen dos tipos de RD; la RD proliferativa (RDP) y la RD no proliferativa (RDNP). Esta última tiende a progresar a RDP, y se caracteriza por un crecimiento anormal de nuevos vasos sanguíneos en la retina. Se estima que más de un tercio de los pacientes con DM tiene algún grado de RD5,6.

Existen varias clasificaciones que distinguen en cada una de estas formas distintos estadios de gravedad, pero las más utilizadas son, la del ETDRS y la escala de gravedad de la RD y el EM. De acuerdo a la clasificación original de la ETDRS (Early Treatment Diabetic Retinopathy Study) la RD se divide clásicamente (según la presencia de neo-vasos inducida por la isquemia retinal), en dos grandes grupos: no proliferativa (RDNP) y proliferativa (RDP). La RDNP, a su vez, se subdivide en cinco niveles de severidad: mínima, leve, moderada, severa y muy severa. La extensión de las hemorragias retinales, los rosarios venosos y los IRMA (intra retinal microvascular abnormalities) determinan el nivel de severidad de la RDNP. Por su parte la RDP se subdivide en moderada, de alto riesgo y avanzada7.

En el año 2002, un grupo de expertos (Global Diabetic Retinopathy Task Force) propuso una nueva clasificación para la RD de más fácil manejo, que es la escala clínica internacional de gravedad de la RD y del EMD, que ha sido asumida por la AAO. Incluye cinco estadios:

  1. Sin retinopatía aparente. – sin anomalías.
  2. RDNP leve. – Sólo microaneurismas.
  3. RDNP moderada. – más que microaneurismas, pero menos que los hallazgos de la gravedad.
  4. RDNP grave. – Más de 20 hemorragias en cada cuadrante, irregularidades venosas en dos cuadrantes o anomalías vasculares en uno, no se evidencian signos de RDP.
  5. RD proliferativa (RDP) caracterizada por neovascularización del disco, la retina, el iris o el ángulo camerular, hemorragia vítrea o desprendimiento de retina traccional.

 

El edema macular diabético (EMD) puede estar asociado a cualquier tipo de RD o presentarse de forma aislada8.

Los mecanismos patogénicos exactos implicados en el desarrollo de la RD no se conocen del todo. Actualmente se admite que las distintas lesiones que aparecen en el fondo de ojo son la consecuencia final de las alteraciones metabólicas que se originan como respuesta a la existencia de una hiperglucemia crónica mantenida y a los cambios bioquímicos, fisiológicos, hematológicos, endocrinológicos y anatómicos que de ella se derivan. Es un proceso de desarrollo lento en las fases iniciales. Se necesita un período mínimo de cinco a diez años de hiperglucemia mantenida para que comiencen a manifestarse las lesiones microangiopáticas9.

La retinopatía avanza a partir de anomalías no proliferativas leves, con el aumento de la gravedad, hay un aumento de la permeabilidad vascular y la oclusión y la progresión, caracterizada por el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en la retina y la superficie posterior del vítreo. La pérdida de visión debido a la retinopatía diabética es el resultado de varios mecanismos:

Primero: la visión central puede verse afectada por el edema macular como resultado del aumento de la permeabilidad vascular y / o la no perfusión capilar. En segundo lugar: los nuevos vasos sanguíneos de la RDP y la contracción del tejido fibroso pueden distorsionar la retina y provocar un desprendimiento de retina por tracción, produciendo una pérdida de visión grave y, a menudo, irreversible. En tercer lugar: los nuevos vasos sanguíneos pueden sangrar, agregando la complicación adicional de la hemorragia prerretiniana o vítrea. Estos cambios vasculares clínicamente evidentes se acompañan de daño a las neuronas de la retina, la última vía común para la pérdida de visión10,11.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que la RD representa el 4,8% del número de casos de ceguera (37 millones) en todo el mundo. Un análisis agrupado de 22 896 personas con diabetes de 35 estudios poblacionales en EE. UU., Australia, Europa y Asia (entre 1980 y 2008) mostró que la prevalencia general de RD fue del 34,6% (95 % IC 34,5–34,8), y en Latinoamérica se estima que se encuentra entre 20 a 30%. La incidencia, puede aumentar hasta 97 % después de 25 años de diagnóstico de diabetes. La prevalencia más baja a nivel mundial fue reportada en asiáticos, con un 19,9 %. En total un 5% presenta complicaciones que pueden derivar en ceguera12.

El conocimiento de los factores de riesgo para la retinopatía diabética es la base de la prevención de las complicaciones oculares. En diversos estudios se menciona que el sexo, la raza y la edad influyen en la aparición o desarrollo de retinopatía diabética asociadas al tiempo de evolución de la diabetes. Después de 15 años del diagnóstico de Diabetes, el 77.8% de los pacientes con Diabetes tipo II, padecen algún grado de RD. La edad de diagnóstico de la DM, está relacionada con una mayor prevalencia de RD, sobre todo en los pacientes tipo 2 diagnosticados entre los 40 y 50 años de edad, pero su acción se explicaría por el mayor tiempo de evolución de la DM, que es el factor de riesgo más importante en todos los estudios epidemiológicos publicados13.

De acuerdo a la raza, los caucásicos ocupan un 45.7% de la población con RD debido a los altos índices de obesidad asociada a hábitos alimenticios, y factores genéticos y ambientales, para la población afroamericana hay una incidencia de 49.6%, cifra que se asocia con el estatus socioeconómico medio o alto, y con los individuos que residen en zonas urbanas y la población hispana, con un 34.6%, si bien cuenta con un alto índice de obesidad, no sobrepasa a la caucásica y pese a la poca información en estas regiones, no se establece un factor predominante para el desarrollo de RD14.

El tipo de Diabetes Mellitus es otro factor estrechamente relacionado con la presencia de RD. El 98% de los pacientes con diabetes tipo 1 desarrollan retinopatía diabética y sólo el 60% de las personas que padecen diabetes tipo 2 llegan a desarrollarla. Estudios han demostrado que se presenta después de 20 años de inicio de la enfermedad. Sin embargo, el mal control glucémico y los altos niveles de hemoglobina glicosilada puede influir en la progresión de aparición de la RD, igualmente el control de cifras tensionales si padecen hipertensión arterial y control metabólico como la hiperlipidemia15.

El Control Metabólico es de crucial importancia para prevenir la aparición o disminuir la progresión de la retinopatía diabética. El control intensivo de la glucemia reduce el riesgo de desarrollar retinopatía diabética en un 76%, y retrasa su progresión en un 54%. La determinación de la HbA1c es el mejor parámetro para valorar el control glucémico y decidir cambios terapéuticos y, además, se relaciona estrechamente con la aparición de complicaciones de la diabetes y su gravedad. Goldenstein, demostró que la RD aparece a los dos años en aquellos pacientes que presentan niveles superiores al 9% de HbA1c16.

La Hipertensión Arterial, se encuentra asociada a mayor riesgo de progresión del edema macular y de la retinopatía diabética en general cuando los valores de presión sistólica se mantienen por encima de 130 mmHg y diastólica superior a 80 mmHg. La Hiperlipidemia, está asociada con la presencia y severidad de exudados céreos en la RDNP, y con el edema macular diabético; También se ha demostrado una relación directa entre los valores elevados de colesterol y el deterioro de la retinopatía17.

La Nefropatía tiene un efecto adverso en la RD, se ha observado que los Diabéticos tipo I con microalbuminuria tienen tres veces más probabilidades de tener retinopatía diabética proliferativa18.

Se considera que el tratamiento en todos los casos primero es de prevención, buen control del paciente diabético, tanto de la glucemia y de los factores de riesgo sea como perfil lipídico y metabólico ideal, hemoglobina glicosilada menor de 7 así mismo de las cifras tensionales para evitar complicaciones. Respecto al tratamiento de retinopatías avanzadas se evaluará la posibilidad de un panfotocoagulación en retinopatías proliferativas, también se utilizan inyecciones intravítreas como de corticoide. 1. Fotocoagulación retinal con rayos láser. 2. Tratamiento con inyecciones intravítreas de fármacos anti angiogénicos y/o corticoesteroides. 3. Tratamiento quirúrgico: Vitrectomía. Antes de evaluar el tratamiento de la retinopatía hay que tener en cuenta la importancia del edema macular, en donde están implicadas muchas citoquinas (como la del factor de crecimiento endotelial vascular VEGF), para así tratar la retinopatía diabética19.

En España, en un estudio descriptivo, para identificar factores riesgo para RD en pacientes de dos unidades oftalmológicas de la ciudad de Montería-Córdoba, se estudiaron 62 pacientes, se recolectó información como HTA, ERC, obesidad, y progreso de la enfermedad, encontrándose que la edad promedio de los participantes fue de 57,9 años DE=10,5, predominó el sexo masculino (62,9%), el 75% presentó una evolución de la DM mayor a 10 años, niveles de glicemia basal mayor a 130 mg/dl, el 61,2%, además presentaron comorbilidades como hipertensión arterial y Enfermedad Renal Crónica. Se concluyó que se encontraron variables que pueden actuar como factores predisponentes para el desarrollo de esta entidad, aunque no se encontró significancia estadística20.

En Cantabria, España, se realizó un estudio para evaluar la prevalencia, severidad y factores de riesgo asociados a la retinopatía diabética (RD). Muestra aleatoria de 442 pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Se les realizó retinografía no midriática, clasificándolas según la International Clinical Diabetic Retinopathy Disease Severity Scale. Se encontró una prevalencia de RD del 8,56% (IC: 5,81-11,32). RD no proliferativa leve: 5,07% (IC: 2,89-7,25); RD no proliferativa moderada: 1,38% (IC: 0,17-2,60); RD no proliferativa severa: 0,27% (IC: 0,006-1,28); RD proliferativa: 1,84% (IC: 0,46-3,22); edema macular diabético: 2,30% (IC: 0,77-3,83). Edad media: 70 años, edad de diagnóstico 58,97 años; índice de masa corporal 29,86; hipertensos 78,40%; dislipidemia 67,30% y HbA1c mediana 6,76%. El déficit de 25 (OH) D fue del 77%. En el análisis multivariante los factores independientes fueron tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2, índice de masa corporal, años de evolución y control de la diabetes21.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

Determinar la severidad de la retinopatía diabética en pacientes valorados en el Hospital General Regional de Orizaba.

Objetivos específicos:

-Clasificar a los pacientes de acuerdo con sus características sociodemográficas (sexo, edad y escolaridad).

-Valorar las comorbilidades presentadas en los pacientes (dislipidemia, hipertensión, sobrepeso y obesidad).

-Determinar el control glucémico y el tiempo de evolución de la diabetes de los pacientes.

-Relacionar la severidad de la retinopatía diabética de acuerdo con el control glucémico presentado y el tiempo de evolución.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Diseño de estudio: Observacional, transversal, analítico. Realizado de mayo 2021 a julio 2022, en 250 pacientes diabéticos valorados en el servicio de oftalmología del hospital general regional de Orizaba entre 35 a 65 años.

Los datos se recolectaron en una base de datos específicamente diseñada en Excel y posteriormente se analizaron en el programa estadístico GraphPad Prism 8.0.1.

Se estimaron frecuencias simples y porcentajes, medidas de frecuencia central y dispersión para variables numéricas y se representaron en gráficos de dispersión y de barras.

Se estimó x2 de Pearson para determinar asociación estadística entre el grado de retinopatía diabética con el tiempo de evolución y el control glucémico y se representó en una tabla.

Resultados

Este estudio quedó conformado por 250 pacientes con retinopatía diabética, los pacientes presentaron una edad mínima de 38 años y una edad máxima de 84 años, presentando un rango de edad de 46 años. La media de edad de los pacientes fue de 62.63 años presentando una desviación estándar de +/- 10.26.

Se clasificó a los pacientes de este estudio de acuerdo a su sexo, en el cual mediante el análisis estadístico se encontró que 163 (65.2%) fueron mujeres y 87 (34.8%) fueron hombres.

Se determinó la escolaridad de los pacientes de este estudio, en donde se encontró que 49 (19.6%) tuvieron educación primaria, 78 (31.2%) se encontraron que tenían educación secundaria, 97 (38.8%) tuvieron el bachillerato y 26 (10.4%) tuvieron alguna licenciatura.

Se evaluó el tiempo de evolución de la diabetes mellitus en donde se encontró que 14 (5.6%) pacientes tenían menos de 5 años de diagnóstico, 90 (36%) tuvieron de 6 a 10 años de diagnóstico, 40 (16%) se encontraron con un tiempo de evolución de 11 a 15 años, 77 (30.8%) tuvieron 16 a 20 años y 29 (11.6%) tenían más de 20 años de diagnóstico (ver Gráfica 1).

Se evaluó el control glucémico de los pacientes, en donde se observó que 69 (27.6%) estaban controlados, mientras que 181 (72.4%) no estaban controlados (ver Gráfica 2).

Se clasificaron los pacientes de acuerdo con su IMC en donde se observó que 34 (13.6%) se encontraban en su peso normal, 130 (52%) se encontraron con sobrepeso y 86 pacientes (34.4%) tuvieron diagnóstico de obesidad.

Se valoraron las comorbilidades de los pacientes en donde se observó que 131 (52.4%) presentaron diagnóstico de dislipidemia, de igual forma 124 pacientes (49.6%) cursaban con hipertensión.

Se clasificó el grado de retinopatía diabética mediante la observación de fondo de ojo de los pacientes, en donde 20 (8%) tuvieron un grado de retinopatía leve, 130 (52%) se encontraron con un grado moderado y 100 (42%) un grado severo (ver Gráfica 3).

Se realizó mediante la prueba estadística de x2 asociación entre el grado de retinopatía diabética con el control glucémico y el tiempo de evolución desde el diagnóstico de la diabetes. En donde se encontró relación estadística con el control glucémico (p= 0.0092) y el tiempo de evolución (p= 0.0000) (ver Tabla 1).

 

DISCUSIÓN

En este estudio se determinó el grado de retinopatía diabética en los pacientes, en donde el 8% presentaron un grado de retinopatía leve, además se observó que predominó el grado moderado de retinopatía representado por el 52%, el 42% restante tuvo un grado severo, en contraste con esto Jiménez-Sierra JM et al, en el año 2021, en su artículo de revisión “Primer consenso nacional de edema macular diabético” observó que en Chiapas el 38.9% de los adultos mayores de 50 años con diagnóstico de diabetes, tenían retinopatía diabética, de los cuales el 21% tenían retinopatía diabética proliferativa grave. De igual forma en Argentina, Boietti B et al, en su estudio “Prevalencia de retinopatía diabética en una zona rural de Argentina”, realizado en el año 2022 en un grupo de 2743 pacientes determinó el 52.5% una retinopatía diabética no proliferativa (RDNP) leve, el 33.2% una RDNP moderada, el 12.6% una RDNP grave y el 1.5% una retinopatía diabética proliferativa (RDP)22, 23.

Se evaluaron las comorbilidades de los pacientes de este estudio en donde se encontró que 52.4% de los pacientes presentaron diagnóstico de dislipidemia, además se encontró que el 49.6% de los pacientes tuvieron diagnóstico de hipertensión arterial. En el estudio realizado por Boietti B et al, “Prevalencia de retinopatía diabética en una zona rural de Argentina”, se determinó que el 63.4% tuvieron diagnóstico de hipertensión arterial y 42.6% de dislipemia. De las características sociodemográficas que se observaron en este estudio fue la escolaridad, en este estudio se encontraron pacientes con educación primaria hasta pacientes con licenciatura, la escolaridad que predominó fue el bachillerato que se encontró en el 38.8%, la escolaridad con menos frecuencia fue la licenciatura que se observó en el 10.4%. En el estudio realizado en Argentina los pacientes solo se encontraron con escolaridad primaria completa, incompleta y secundaria, en donde lo que se encontró con más frecuencia fueron los pacientes con primaria completa que se encontró en el 57.9% de los pacientes23.

Al relacionar el grado de retinopatía diabética con el control glucémico de los pacientes se obtuvo asociación estadísticamente significativa (p= 0.0092), en donde se observó que los pacientes que presentaron una retinopatía moderada y severa, en su mayoría no tenían adecuado control glucémico. En el estudio “Diabetes Control and Complications Clinical Trial/Epidemiology of Diabetes Interventions and Complications Study”, realizado en el 2013 por Nathan DM et al, en donde se realizó un seguimiento de 10 años; este estudio determinó la asociación entre el control glucémico y el grado de retinopatía y la progresión de esta, además, describió las diferencias de las complicaciones retinianas entre dos grupos con diferente control glucémico y esquema de tratamiento (tratamiento convencional frente a tratamiento intensivo) durante los 10 años; también encontró que disminuir un 1% la hemoglobina glucosilada (HbA1c) disminuye la progresión de la retinopatía diabética en un 30 a 40%24.

El tiempo de evolución de diagnóstico de la diabetes de igual forma se encontró asociada estadísticamente al grado de retinopatía (p= 0.0000) en donde se encontró que mayor tiempo de diagnóstico de la diabetes mayor fue el grado de retinopatía, en contraste con esto, Tenorio G en su artículo de revisión “Retinopatía diabética; conceptos actual” publicado en el año 2019, confirma que el tiempo de evolución de la diabetes así como el tipo de diabetes son factores de riesgo que impactan en el desarrollo y el grado de retinopatía diabética, además de esto encontrando que el 98% de los diabéticos tipo 1 y el 60% de los tipo 2, sufren retinopatía diabética en algunos de sus grados después de 20 años de evolución de su enfermedad25.

 

CONCLUSIONES

De acuerdo con los resultados obtenido en este estudio se confirma la hipótesis alterna “La Severidad de la retinopatía diabética en pacientes valorados en el servicio de oftalmología del Hospital General Regional de Orizaba, Veracruz, se diagnostica como retinopatía diabética moderada”. Ya que en los pacientes de este estudio se encontró que predominó la retinopatía diabética moderada, la cual se encontró en el 52% de los pacientes.

Con respecto a las variables sociodemográficas el sexo que predomino en esta población fue el de mujeres el cual se encontró en el 65.2%, la escolaridad encontrada con mayor fue el bachillerato encontrado en el 38.8% de los pacientes.

Las comorbilidades encontradas en estos pacientes fue la dislipidemia y la hipertensión observada en 52.4% y 49.6% respectivamente, la categoría de IMC que predominó en estos pacientes fue el sobrepeso el cual estuvo presente en 52%.

Se reafirma la asociación del grado de retinopatía diabética con el tiempo de evolución de la diabetes y el control glucémico de estos, encontrándose una p= 0.0092 y 0.0000 respectivamente, en donde se observó que los pacientes a mayor tiempo desde el diagnóstico de la diabetes el grado de retinopatía diabética fue más severo, además de esto también se observó que los pacientes que no tenían un adecuado control glucémico el grado de retinopatía fueron de igual forma más severo.

 

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ANEXOS

Gráfica 1. Tiempo de evolución de la diabetes mellitus.

La mayoría de los pacientes se encontraba con un tiempo de evolución de 6 a 10 años (36%).

 

Gráfica 2. Control glucémico de los pacientes.

La mayoría de los pacientes se encontraban no controlados (72.4%).

 

Gráfica 3. Grado de retinopatía diabética.

El grado de retinopatía más frecuente fue moderada (52%).

 

Tabla 1. Asociación de la severidad de la retinopatía diabética.

Severidad de la retinopatía diabética p
Leve

f (%)

Moderada

f (%)

Severa

f (%)

Control glucémico

-Controlado

-No controlado

7 (2.80)

13 (5.20)

45 (18.00)

85 (34.00)

17 (27.60)

83 (72.40)

0.0092
Tiempo de evolución

<5 años

6 – 10 años

11 – 15 años

16 – 20 años

>20 años

13 (5.20)

7 (2.80)

0

0

0

1 (0.40)

75 (30.00)

38 (15.20)

11 (4.40)

5 (2.00)

0

8 (3.20)

2 (0.80)

66 (26.40)

24 (9.60)

0.0000

El tiempo de evolución y el control glucémico se encontraron asociadas estadísticamente.

 

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