Síncope vasovagal

13 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Eva Giménez Salvador. DUE, HRV. Zaragoza.
  2. Silvia Aranda Andreu. DUE, HRV. Zaragoza.
  3. Román Moreno López. DUE, HRV. Zaragoza.
  4. Laura Gullón Martínez. DUE, HRV. Zaragoza.
  5. Noelia Hernández Jurado. DUE, HRV. Zaragoza.
  6. Sonia Salvador Lanzuela. DUE, Residencia Javalambre Teruel.

 

RESUMEN

El síncope vasovagal, también conocido como desmayo vasovagal o síncope neurocardiogénico, es un trastorno común que se caracteriza por una breve pérdida de conciencia debido a una disminución temporal del flujo sanguíneo cerebral. Este fenómeno ocurre cuando la respuesta del sistema nervioso autónomo se ve desequilibrada, lo que lleva a una dilatación de los vasos sanguíneos periféricos y una disminución del retorno venoso al corazón. Como resultado, la presión arterial disminuye y se produce una falta transitoria de oxígeno en el cerebro, lo que provoca el desmayo.

PALABRAS CLAVE

Pérdida, conocimiento, flujo, oxígeno, desmayo, retorno y vasos.

ABSTRACT

Vasovagal syncope, also known as vasovagal fainting or neurocardiogenic syncope, is a common disorder characterized by a brief loss of consciousness due to a temporary decrease in cerebral blood flow. This phenomenon occurs when the response of the autonomic nervous system is unbalanced, leading to a dilation of peripheral blood vessels and a decrease in venous return to the heart. As a result, blood pressure decreases and a temporary lack of oxygen occurs in the brain, causing fainting.

KEY WORDS

Loss, consciousness, flow, oxygen, fainting, return and vessels.

DESARROLLO DEL TEMA

El síncope vasovagal, también conocido como desmayo vasovagal o síncope neurocardiogénico, es un trastorno común que se caracteriza por una breve pérdida de conciencia debido a una disminución temporal del flujo sanguíneo cerebral. Afecta a personas de todas las edades y puede desencadenarse por diversos factores, como el estrés emocional, el dolor o permanecer de pie durante períodos prolongados. Aunque generalmente es benigno, puede ser preocupante para quienes lo experimentan y requiere una comprensión adecuada para su manejo1.

Causas:

  • Estímulo emocional: situaciones de estrés, ansiedad, miedo, o emociones intensas pueden desencadenar una respuesta vasovagal, especialmente en personas susceptibles.
  • Dolor: experimentar dolor agudo o intenso, ya sea debido a una lesión, procedimiento médico o enfermedad, puede desencadenar una respuesta vasovagal.
  • Exposición a altas temperaturas: el calor extremo, como en ambientes calurosos o durante el ejercicio intenso, puede provocar una dilatación excesiva de los vasos sanguíneos, lo que contribuye al desmayo.
  • Permanecer de pie durante periodos prolongados: la falta de movimiento, especialmente al estar de pie durante mucho tiempo, puede interferir con el flujo sanguíneo adecuado y desencadenar una respuesta vasovagal.
  • Deshidratación: la falta de hidratación adecuada puede afectar la presión arterial y contribuir al desarrollo de un episodio de síncope vasovagal.
  • Situaciones desencadenantes específicas: algunas personas pueden experimentar síncope vasovagal en respuesta a desencadenantes específicos, como la vista de sangre, heridas, agujas u otras situaciones que les resulten desagradables o estresantes.
  • Trastornos del sistema nervioso autónomo: en algunos casos, el síncope vasovagal puede estar asociado con trastornos del sistema nervioso autónomo, que pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular adecuadamente la presión arterial y el ritmo cardíaco2.

 

Diagnóstico:

  • Historia clínica y examen físico: el médico realizará una evaluación exhaustiva de la historia clínica del paciente, prestando especial atención a los síntomas experimentados antes, durante y después del episodio de desmayo. También se llevará a cabo un examen físico completo para descartar otras posibles causas de síncope.
  • Pruebas de laboratorio: se pueden realizar pruebas de laboratorio, como análisis de sangre, para evaluar la función cardíaca, la función tiroidea y los niveles de glucosa en sangre, y para descartar otras condiciones médicas que puedan contribuir al síncope.
  • Electrocardiograma (ECG): se puede realizar un ECG para evaluar la actividad eléctrica del corazón y detectar posibles anormalidades en el ritmo cardíaco que puedan estar asociadas con el síncope.
  • Monitorización ambulatoria: en algunos casos, se puede recomendar la monitorización ambulatoria de la presión arterial y el ritmo cardíaco durante un período prolongado para detectar posibles anormalidades que puedan desencadenar episodios de síncope.
  • Pruebas de provocación: en situaciones en las que el diagnóstico no está claro o cuando se sospecha un síncope vasovagal, se pueden realizar pruebas de provocación, como la prueba de inclinación o la prueba de la mesa basculante, para inducir un síncope controlado mientras se monitorizan la presión arterial y el ritmo cardíaco2.
  • Pruebas de imagen: en algunos casos, se pueden realizar pruebas de imagen, como ecocardiogramas o resonancias magnéticas, para evaluar la estructura y la función del corazón y descartar otras posibles causas de síncope.

 

Tratamiento:

  • Identificación de desencadenantes: el primer paso en el tratamiento es identificar y evitar los desencadenantes conocidos del síncope vasovagal. Esto puede incluir evitar situaciones de estrés emocional, mantenerse bien hidratado, evitar permanecer de pie durante largos periodos, y evitar ambientes calurosos o abarrotados.
  • Maniobras de contrarregulación: cuando una persona comienza a experimentar síntomas de síncope vasovagal, puede intentar ciertas maniobras de contrarregulación para aumentar la presión arterial y prevenir el desmayo. Estas maniobras pueden incluir cruzar las piernas, tensar los músculos de los brazos y piernas, y apretar los puños. Estas acciones pueden ayudar a mejorar el flujo sanguíneo al corazón y al cerebro.
  • Cambios en el estilo de vida: se pueden recomendar cambios en el estilo de vida para reducir la frecuencia y la gravedad de los episodios de síncope vasovagal. Esto puede incluir mantener una dieta saludable y equilibrada, hacer ejercicio regularmente, evitar el consumo excesivo de alcohol y cafeína, y mantener un horario de sueño regular.
  • Medicamentos: en algunos casos, los medicamentos pueden ser recetados para controlar los síntomas del síncope vasovagal. Estos pueden incluir beta bloqueadores para ayudar a regular el ritmo cardíaco y la presión arterial, así como agentes vasoconstrictores para aumentar la presión arterial3.
  • Terapia de inclinación: la terapia de inclinación, también conocida como terapia de entrenamiento ortostático, puede ser recomendada en algunos casos para ayudar a aumentar la tolerancia ortostática y reducir la frecuencia de los desmayos. Este tratamiento implica pasar tiempo en una mesa de inclinación en diferentes ángulos para acostumbrar al cuerpo a mantener la presión arterial mientras está de pie.
  • Dispositivos médicos: en casos graves y recurrentes de síncope vasovagal, se pueden considerar dispositivos médicos como marcapasos o desfibriladores implantables. Estos dispositivos pueden ayudar a regular el ritmo cardíaco y prevenir los desmayos.

 

Complicaciones y pronóstico:

Rara vez representan un riesgo grave para la salud. Sin embargo, en algunos casos, pueden ocurrir lesiones secundarias a caídas durante un episodio de desmayo. Estas lesiones pueden incluir contusiones, fracturas óseas, o lesiones en la cabeza. En general, el pronóstico del síncope vasovagal es favorable. Muchas personas experimentan sólo episodios esporádicos y leves de síncope vasovagal y pueden manejarlos eficazmente con cambios en el estilo de vida y estrategias de prevención. Sin embargo, en casos más graves o recurrentes, puede ser necesario un tratamiento más intensivo para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. La mayoría de las personas con síncope vasovagal pueden llevar una vida normal y activa con las estrategias adecuadas de manejo y prevención. Es importante trabajar de cerca con un médico para desarrollar un plan de tratamiento personalizado y aprender a reconocer los desencadenantes y síntomas del síncope vasovagal para minimizar la frecuencia y la gravedad de los episodios. Con el manejo adecuado, la mayoría de las personas con síncope vasovagal pueden vivir una vida plena y saludable4.

CONCLUSIÓN

El síncope vasovagal es un trastorno común y generalmente benigno que resulta de una respuesta exagerada del sistema nervioso autónomo. Si bien puede ser preocupante para quienes lo experimentan, es importante comprender que rara vez conduce a consecuencias graves y que existen estrategias para prevenir o manejar los episodios. La educación sobre los desencadenantes conocidos y el fomento de medidas preventivas son clave para reducir la frecuencia y el impacto de este fenómeno en la vida diaria.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Síncope vasovagal [Internet]. Mayoclinic.org. 2023 [citado el 15 de marzo de 2024]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/vasovagal-syncope/symptoms-causes/syc-20350527
  2. Síncope vasovagal: síntomas, causas y recomendaciones [Internet]. Clínica Cardiosalus. Cardiosalus; 2017 [citado el 15 de marzo de 2024]. Disponible en: https://cardiosalus.com/article/sincope-vasovagal-sintomas-causas-y-recomendaciones/
  3. Ríos-Martínez BP, Huitrón-Cervantes G, Márquez MF, González-Hermosillo JA, Rangel-Rodríguez GA, Pedraza-Moctezuma LG. Estudio descriptivo de la personalidad y psicopatología en pacientes con síncope vasovagal. Arch Cardiol Mex [Internet]. 2009 [citado el 15 de marzo de 2024];79(3):207–11. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-archivos-cardiologia-mexico-293-articulo-estudio-descriptivo-personalidad-psicopatologia-pacientes-X1405994009459841
  4. Causas del síncope [Internet]. Tu canal de salud. [citado el 15 de marzo de 2024]. Disponible en: https://www.tucanaldesalud.es/es/teinteresa/enfermedades-afectan-mujeres-hombres/sincopes-riesgo-mujeres

 

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