Síndrome de Kabuki.

8 febrero 2024

AUTORES

  1. Victoria Monterde Legido. CEIP-Vadorrey Les Allées, Zaragoza.
  2. Alejandra Pérez Tesa. UCI HCULB, Zaragoza.
  3. Sara Gil Jiménez. Oncología HUMS, Zaragoza.
  4. Sara Moreno Alhambra. Medicina Interna HRV, Zaragoza.
  5. Julia Garcés Lázaro. Cardiología HUMS, Zaragoza.
  6. Ángela Garrido Ruiz. Hospital de día HSJD, Zaragoza.

 

RESUMEN

El síndrome de Kabuki es una enfermedad caracterizada por el desorden cognitivo que presenta, caracterizada principalmente por las facciones faciales características de ellas. Existe una prevalencia de 1 de cada 32000 nacidos, y en España se aproxima la existencia de tan solo 5 casos. Es considerada una enfermedad “rara” o de baja frecuencia5,6.

PALABRAS CLAVE

Enfermedades raras, niño, predisposición genética a la enfermedad.

ABSTRACT

Kabuki syndrome is a disease characterized by the cognitive disorder it presents, mainly characterized by its characteristic facial features. There is a prevalence of 1 in every 32,000 births, and in Spain there are approximately only 5 cases. It is considered a “rare” or low frequency disease.

KEY WORDS

Rare diseases, children, genetic predisposition to disease.

DESARROLLO DEL TEMA

El síndrome de kabuki fue mencionado por primera vez en el año 19981, también es conocido por los nombres de Niikawa o Kuroki, ya que estos fueron los doctores que le dieron voz y describieron este caso. El nombre kabuki viene del origen del maquillaje japonés que tenían los actores del teatro original tradicional de Japón en el que los papeles femeninos eran interpretados por hombres. Los rasgos faciales tienen cierta similitud con estos maquillajes y así apodaron a este síndrome. Actualmente si intenta no referenciarse así (como maquillaje) y a que se entiende como algo despectivo4,6.

Causas:

Aunque la causa no es al 100% contrastada se especula en varios artículos de genética (en un estudio publicado el 20 de noviembre 2003 por el Dr. Milunsky et al. descubrieron una duplicación submicroscópica) que dicho síndrome podría estar causado a la microsuspensión de un cromosoma (concretamente en el 8, porción 8p 22-23) aunque está por confirmar en su totalidad ya que existen tantas características y rasgos de esta enfermedad que es probable de que no todos los niños tengan la duplicación de exactamente los mismos genes5,10.

Un cambio tan pequeño del cromosoma que sería imposible detectarse en un análisis rutinario de estos

Además, a día de hoy también se culpa a otros dos genes diferentes de sufrir mutaciones espontáneas: Existen mutaciones en dos genes, por una parte, el llamado KMT2D que es responsable del 75% de los casos ya que también pueden existir mutaciones en el gen KDM6A3. Al existir mutaciones en estos genes se puede desencadenar la disfuncionalidad de varios órganos y sistemas del cuerpo. Al ser genes epigenéticos están relacionados con los mecanismos biológicos responsables de cómo se expresan los genes, entonces al estar interrumpida la forma en la que se expresan hace que pueda haber un desarrollo celular anormal lo que también conlleva a dicha enfermedad9.

El gen KMT2D está alojado en el cromosoma 12q13 y KDM6A se localiza en Xq11.3, sin embargo, como hemos mencionado antes al existir diversas características entre los individuos se dice que aún quedan muchos genes por descubrir que puedan ser los causantes de esta enfermedad ya que existen estudios en los cuales el 30% de personas con Kabuki tienen una causa desconocida5.

Factores de riesgo:

Existe un factor de riesgo relacionado con la herencia, pero sin contrastar.

Síntomas y características:

Los pacientes presentan anomalías menores y mayores en diferentes sistemas.

Por una parte, podemos diferenciar características faciales como sería:

Fisuras palpebrales largas con eversión del párpado inferior, puente nasal deprimido, cejas arqueadas, orejas displásicas, se destaca por unos ojos grandes y de forma almendrada.

También pueden presentar el paladar hundido que puede dar problemas de lenguaje o de alimentación10.

A nivel cognitivo:

La mayoría de los casos, retraso mental. La discapacidad suele ser leve o moderada, existen casos de grave, pero es muy poco frecuente. Pueden llegar a ser personas totalmente independientes si cuentan con el apoyo social y familiar7,8.

Anomalías en el cuerpo:

Son personas muy flexibles a nivel articular, tendones, músculos y cartílagos. Con la edad suele mejorar. Además, presentan hipotonía hiperlaxitud articular ambas cosas hacen que este retrasado el desarrollo motor. La media de edad de los niños que comienzan a caminar es de 20 meses 9.

Si hablamos del crecimiento en niños suele ser normal hasta que según la edad de cada uno se empieza a presentar un retraso en el crecimiento, aunque no haya problemas de alimentación de por medio. Es posible que se presente reflujo gastroesofágico llegando a casos graves en los que sea necesario una sonda gastroesofágica9.

Tienden a tener más riesgo de presentar convulsiones

A nivel cardíaco es frecuente encontrar estrechamiento de la aorta (coartación de la aorta) y comunicaciones entre las cavidades cardiacas (defectos septales)7,8.

Además, cabe destacar que es muy característica de esta enfermedad la pérdida auditiva, el 40% de los casos se ve afectado, la causa suele ser tener infecciones de manera repetitiva. Los problemas visuales también son comunes, presentando estrabismo y coloración azul de la esclera7,8.

El sistema inmunológico también se ve afectado ya que las personas con esta enfermedad presentan características similares siendo sensibles a infecciones y alergias, así como enfermedades autoinmunes.

Los genitales pueden ser subdesarrollados provocando problemas urinarios o descenso testicular incompleto7,8.

Entre los síntomas y características destacan en este orden6:

  1. Características faciales peculiares (100 %).
  2. Anormalidades esqueléticas (92 %).
  3. Anormalidades de los dermatoglifos (93 %).
  4. Retraso mental (92 %).
  5. Baja estatura (83 %).

 

Diagnóstico:

Se han descrito más de 400 casos en todo el mundo, se presenta en ambos sexos e independientemente de la raza. Se estima la prevalencia de esta patología en 1/32 0004.

El diagnóstico temprano es necesario para el buen desarrollo del niño, por ello es necesario el buen entendimiento de la familia.

El síndrome de kabuki es una enfermedad de origen génico en la cual no está especificado que genes se encuentran implicados (KMT2D, KDM6A según estudios). A raíz de las mutaciones espontaneas de estos genes se manifiestan diferentes síntomas y características que son pieza clave para el diagnóstico de la enfermedad ya que el diagnóstico es puramente clínico: discapacidad intelectual asociada con múltiples anomalías sistémicas, dismorfias faciales típicas, anomalías esqueléticas menores, persistencia de las almohadillas del pulpejo de los dedos y déficit de crecimiento posnatal1,2,5.

Otros hallazgos incluyen cardiopatía congénita, anomalías genitourinarias, fisura de paladar y/o labial, atresia anal y déficits funcionales, como mayor susceptibilidad a infecciones, enfermedades autoinmunes y endocrinológicas e hipoacusia. El objetivo de este trabajo es describir dos pacientes con diagnóstico clínico de síndrome de Kabuki, destacando los hallazgos fenotípicos y malformaciones asociadas1,2.

Tratamiento:

El tratamiento vendrá dado a la resolución de aquellos síntomas y características hablados anteriormente, de forma individual ya que no existe una cura para la enfermedad como tal. Es importante la búsqueda de la explotación de su capacidad por eso muchos de estos niños son llevados a colegios de educación especial9.

Estos niños acuden a Atención temprana para realizar intervenciones dirigidas a su correcto desarrollo, así como la adaptación al entorno y el acompañamiento personalizado a nivel educativo y a todos los ámbitos biopsicosociales. Con especial atención al lenguaje y valorar la necesidad de introducción en algunos casos de lenguaje de signos7,8.

Todo esto engloba a la necesidad de terapeutas ocupacionales que les ayudan a mejorar las capacidades motoras fuerza y destreza7,8.

CONCLUSIÓN

El síndrome de kabuki es una enfermedad rara que actualmente no tiene una base sólida en la que se apoyan sus causas, sin embargo, las características y el tratamiento es claro. Es necesario el abordaje a edades tempranas con un diagnóstico precoz de forma individual para poder explotar al máximo las capacidades de los niños y así facilitar su paso a la era adulta.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Adam MP, Banka S, Bjornsson HT, Bodamer O, Chudley AE, Harris J, et al. Kabuki syndrome: international consensus diagnostic criteria. J Med Genet. febrero de 2019;56(2):89-95.
  2. Andersen MS, Menazzi S, Brun P, Cocah C, Merla G, Solari A. Diagnóstico clínico en el síndrome de Kabuki: fenotipo y anomalías asociadas en dos casos nuevos. Archivos argentinos de pediatría. febrero de 2014;112(1):26-32.
  3. Boniel S, Szymańska K, Śmigiel R, Szczałuba K. Kabuki Syndrome-Clinical Review with Molecular Aspects. Genes (Basel). 25 de marzo de 2021;12(4):468.
  4. De Souza JC, Ribeiro TC, Ribeiro RC. [Kabuki make-up syndrome]. J Pediatr (Rio J). 1996;72(5):341-4.
  5. Genes KMT2D y KDM6A [Internet]. Share4Rare. [citado el 5 de diciembre de 2023]. Disponible en: https://www.share4rare.org/es/library/sindrome-de-kabuki/3-genes-kmt2d-y-kdm6a
  6. Lugones Botell M, Ramírez Bermúdes M, Pichs García LA, Ríos Rodríguez JJ. Síndrome de Kabuki. Revista Cubana de Pediatría. junio de 2006;78(2):0-0.
  7. Síndrome Kabuki [Internet]. Cinfasalud. [citado 3 de julio de 2023]. Disponible en: https://cinfasalud.cinfa.com/p/sindrome-kabuki/
  8. Síndrome de Kabuki | Proyecto de Discapacidades Dúo Sensoriales | University of Nevada, Reno [Internet]. [citado 3 de julio de 2023]. Disponible en: https://www.unr.edu/ndsip/spanish/recursos/causa-de-la-sordera-y-ceguera/sindrome-de-kabuki
  9. Síndrome de Kabuki: una enfermedad con pronóstico heterogéneo – ScienceDirect [Internet]. [citado 6 de julio de 2023]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0048712014000279
  10. Suarez Guerrero JL, Ordónez Suarez AA, Contreras García GA. Síndrome de Kabuki. An pediatr (2003, Ed impr). 2012;51-6.
  11. Trigueros-Becerra BI, Homar Páez-Graza J. Síndrome de Kabuki; informe de un caso en México. Revista Mexicana de Oftalmología. 1 de julio de 2010;84(3):176-80.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos