Síndrome de Usher

8 septiembre 2024

AUTORES

  1. Hugo Gómez Alves. Técnico Laboratorio Clínico, TAF Farmacia Hospitalaria. Hospital Universitario Miguel Servet.
  2. Ángela Delgado Monge. Matrona. Atención Primaria Alcañiz. Teruel.
  3. Laura Sanz Ascaso. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Mercedes Verónica Carhuaricra Martínez. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Pilar Artisen Izquierdo. Telefonista. Hospital Universitario San Jorge. Huesca.
  6. María Liesa Azanza. Fisioterapeuta. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza.

 

RESUMEN

El síndrome de Usher es una enfermedad genética que afecta tanto la audición como la visión, siendo la causa más común de sordoceguera hereditaria. Este artículo aborda los distintos tipos del síndrome, su etiología, manifestaciones clínicas, métodos diagnósticos y opciones de tratamiento. Se destaca la importancia del diagnóstico temprano y el manejo multidisciplinario para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Además, se presentan avances recientes en la investigación, incluyendo terapias génicas y enfoques innovadores para la rehabilitación auditiva y visual.

PALABRAS CLAVE

Síndrome de Usher, ceguera sordera hereditaria, terapia génica, rehabilitación audiovisual, diagnóstico genético.

ABSTRACT

Usher syndrome is a genetic disorder that affects both hearing and vision, being the most common cause of hereditary deafblindness. This article discusses the different types of the syndrome, its etiology, clinical manifestations, diagnostic methods, and treatment options. Emphasis is placed on the importance of early diagnosis and multidisciplinary management to improve patients’ quality of life. Recent advances in research, including gene therapies and innovative approaches to auditory and visual rehabilitation, are also presented.

KEY WORDS

Usher syndrome, hereditary deafblindness, gene therapy, audiovisual rehabilitation, genetic diagnosis.

DESARROLLO DEL TEMA

El síndrome de Usher es una enfermedad rara de origen genético caracterizada por la pérdida combinada de audición y visión. Fue descrita por primera vez por el oftalmólogo británico Charles Usher en 1914, quien observó una asociación entre la retinitis pigmentosa y la hipoacusia en varias familias. Se estima que afecta aproximadamente a 4 de cada 100,000 personas en todo el mundo, aunque la prevalencia puede variar según la población estudiada. El síndrome de Usher se clasifica en tres tipos principales (I, II y III), cada uno con características clínicas y patrones de herencia distintos1.

Etiología y Patogénesis:

El síndrome de Usher es una enfermedad autosómica recesiva, lo que significa que ambos padres deben ser portadores del gen mutado para que un hijo desarrolle la enfermedad. Hasta la fecha, se han identificado al menos 11 genes diferentes implicados en los distintos tipos de síndrome de Usher. Estos genes codifican proteínas esenciales para la función adecuada de los cilios en las células sensoriales del oído interno y la retina, lo que explica las manifestaciones auditivas y visuales de la enfermedad2.

Tipos de Síndrome de Usher

-Tipo I: Los pacientes presentan hipoacusia profunda desde el nacimiento y suelen desarrollar retinitis pigmentosa antes de los diez años. Además, pueden tener problemas de equilibrio debido a la disfunción vestibular.

-Tipo II: La pérdida auditiva es moderada a severa y está presente desde el nacimiento, mientras que la retinitis pigmentosa aparece durante la adolescencia. Estos pacientes no suelen tener problemas de equilibrio.

-Tipo III: Es el menos común y se caracteriza por una pérdida progresiva tanto de audición como de visión, con un inicio variable en la edad. Los problemas de equilibrio son menos frecuentes3.

Manifestaciones Clínicas

Audición:

La pérdida auditiva en el síndrome de Usher puede variar desde moderada hasta profunda y suele ser bilateral. En el tipo I, la hipoacusia es profunda y congénita, mientras que en el tipo II es menos severa pero también está presente desde el nacimiento. En el tipo III, la pérdida auditiva es progresiva y puede no ser evidente hasta la adolescencia o adultez temprana4.

Visión:

La retinitis pigmentosa es la característica distintiva del síndrome de Usher. Esta enfermedad degenerativa de la retina conduce a una pérdida progresiva de la visión nocturna y del campo visual periférico, eventualmente resultando en ceguera completa. Los síntomas visuales suelen aparecer en la infancia o adolescencia en el tipo I, y en la adolescencia o adultez temprana en los tipos II y III5.

Equilibrio:

Los problemas de equilibrio son comunes en el tipo I debido a la disfunción del sistema vestibular. Los pacientes pueden presentar dificultades para caminar, especialmente en la oscuridad o en terrenos irregulares. En los tipos II y III, los problemas de equilibrio son menos frecuentes y menos severos6.

Diagnóstico:

El diagnóstico del síndrome de Usher se basa en la evaluación clínica, pruebas audiológicas, exámenes oftalmológicos y estudios genéticos. Las pruebas audiológicas incluyen audiometrías y potenciales evocados auditivos para determinar el grado y tipo de hipoacusia. Los exámenes oftalmológicos, como la electroretinografía y la tomografía de coherencia óptica, son esenciales para evaluar la función y estructura retinal7.

El análisis genético es fundamental para confirmar el diagnóstico y determinar el tipo específico de síndrome de Usher. La secuenciación de nueva generación (NGS) ha revolucionado el diagnóstico genético, permitiendo la identificación de mutaciones en los genes asociados con la enfermedad de manera rápida y precisa8.

Tratamiento:

Actualmente, no existe una cura para el síndrome de Usher, pero hay varias estrategias para manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. El manejo multidisciplinario es crucial e incluye audioprotesistas, oftalmólogos, genetistas y especialistas en rehabilitación.

Audición:

Los implantes cocleares son una opción efectiva para los pacientes con hipoacusia profunda, especialmente en el tipo I. Los audífonos pueden ser útiles para aquellos con pérdida auditiva menos severa, como en el tipo II9.

Visión:

No hay tratamientos efectivos para detener la progresión de la retinitis pigmentosa, pero el uso de ayudas visuales, como lentes especiales y dispositivos electrónicos, puede mejorar la capacidad funcional. Además, las terapias génicas están en desarrollo y muestran promesa en modelos animales10.

Equilibrio:

La fisioterapia vestibular puede ayudar a mejorar el equilibrio y reducir el riesgo de caídas en pacientes con disfunción vestibular. Las técnicas de rehabilitación incluyen ejercicios de equilibrio y entrenamiento de la marcha11.

Avances Recientes:

La investigación en el síndrome de Usher se ha centrado en la identificación de nuevas mutaciones genéticas y el desarrollo de terapias innovadoras. Las terapias génicas, que buscan corregir las mutaciones subyacentes mediante la entrega de copias funcionales de los genes, han mostrado resultados prometedores en estudios preclínicos. Además, se están explorando enfoques de edición génica, como CRISPR/Cas9, para reparar directamente las mutaciones en el ADN de los pacientes12.

Otra área de interés es la regeneración celular y la terapia con células madre, que podrían ofrecer nuevas posibilidades para restaurar la función auditiva y visual. Aunque estas terapias están aún en fases experimentales, representan un avance significativo hacia el tratamiento efectivo del síndrome de Usher13.

 

CONCLUSIÓN

El síndrome de Usher es una enfermedad compleja que requiere un enfoque multidisciplinario para su manejo. El diagnóstico temprano y preciso, junto con el tratamiento adecuado de los síntomas auditivos y visuales, es fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los avances en la investigación genética y las terapias innovadoras ofrecen esperanza para el desarrollo de tratamientos efectivos en el futuro. La colaboración entre investigadores, clínicos y pacientes es esencial para continuar progresando en la comprensión y tratamiento de esta enfermedad debilitante.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Kimberling WJ, Hildebrand MS, Shearer AE, Jensen ML, Halder JA, Trzupek K, et al. Frequency of Usher syndrome in two pediatric populations: Implications for genetic screening of deaf and hard of hearing children. Genet Med. 2010 Aug;12(8):512-6.
  2. Mathur P, Yang J. Usher syndrome: Hearing loss, retinal degeneration and associated abnormalities. Biochim Biophys Acta. 2015 Sep;1852(3):406-20.
  3. Hope CI, Bundey S, Proops D, Fielder AR. Usher syndrome in the city of Birmingham–prevalence and clinical classification. Br J Ophthalmol. 1997 Nov;81(11):857-61.
  4. Reiners J, Nagel-Wolfrum K, Jürgens K, Märker T, Wolfrum U. Molecular basis of human Usher syndrome: deciphering the meshes of the Usher protein network provides insights into the pathomechanisms of the Usher disease. Exp Eye Res. 2006 Feb;83(1):97-119.
  5. Hartong DT, Berson EL, Dryja TP. Retinitis pigmentosa. Lancet. 2006 Nov 18;368(9549):1795-809.
  6. Kremer H, van Wijk E, Märker T, Wolfrum U, Roepman R. Usher syndrome: molecular links of pathogenesis, proteins and pathways. Hum Mol Genet. 2006 Oct 15;15 Spec No 2:R262-70.
  7. National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD). Usher Syndrome [Internet]. Bethesda (MD): National Institutes of Health; 2018 [cited 2024 Jul 25]. Available from: https://

 

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