AUTORES
- Alba Ortiz Gómez. Enfermera Especialista en Salud Mental, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza, España).
- María Poves Ruiz. Enfermera Generalista, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza, España).
- Maddi Fernandez Goñi. Enfermera Especialista en Salud Mental, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza, España).
- Laura Tejerina Tejedo. Enfermera Especialista en Pediatría, Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España)
- Martina Ibañez Baró. Enfermera Especialista en Pediatría, Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida, España).
Introducción: El aumento de la demanda asistencial en salud mental por conflictos vitales cotidianos requiere modelos de intervención eficientes que eviten la psiquiatrización innecesaria. El Programa de Seguimiento de Alta Resolución de Enfermería (SARE) surge como una respuesta basada en la capacidad de la enfermera especialista para gestionar procesos de adaptación mediante intervenciones breves y herramientas de afrontamiento. En el periodo perinatal, esta atención es crítica para abordar el sufrimiento derivado de la discrepancia entre la maternidad idealizada y la real.
Presentación del caso: Mujer de 37 años, derivada a salud mental meses después de un parto por cesárea. Presenta un cuadro de desbordamiento emocional, labilidad, apatía y conflictos de rol con su pareja, sumado a un duelo por las expectativas de parto incumplidas y una percepción negativa de su imagen corporal.
Intervenciones: Se aplicó un plan de cuidados liderado por enfermería especialista dentro del programa SARE. Se priorizaron los diagnósticos NANDA de «Patrón de sueño ineficaz» y «Afrontamiento desadaptativo». Las intervenciones se centraron en la higiene del sueño, la renegociación de roles familiares, la delegación de tareas y la recuperación de espacios de identidad propia fuera de la maternidad.
Conclusiones: Tras el seguimiento, se observó una estabilización del ánimo y una mejora significativa en el descanso y la autonomía de la paciente. El caso demuestra la efectividad del programa SARE como una alternativa terapéutica de alta resolución que favorece la desmedicalización de los trastornos adaptativos en el puerperio, promoviendo una transición saludable al rol maternal.
PALABRAS CLAVE
Trastorno adaptativo, puerperio, salud mental perinatal, proceso de enfermería, desmedicalización.
ABSTRACT
Introduction: The increasing demand for mental health services due to daily life conflicts requires efficient intervention models that avoid unnecessary psychiatrization. The Nursing High-Resolution Follow-up Program (SARE) emerges as a response based on the specialist nurse’s ability to manage adaptation processes through brief interventions and coping tools. In the perinatal period, this care is critical to address the suffering derived from the discrepancy between idealized and real motherhood.
Case presentation: A 37-year-old woman, referred to mental health services months after a cesarean delivery. She presented with emotional overflow, mood lability, apathy, and role conflicts with her partner, added to grief over unfulfilled birth expectations and a negative perception of her body image.
Interventions: A care plan led by a specialist nurse was applied within the SARE program. NANDA diagnoses of «Ineffective Sleep Pattern» and «Maladaptive Coping» were prioritized. Interventions focused on sleep hygiene, renegotiation of family roles, delegation of tasks, and the recovery of personal identity spaces outside of motherhood.
Conclusions: After the follow-up, mood stabilization and significant improvement in the patient’s rest and autonomy were observed. The case demonstrates the effectiveness of the SARE program as a high-resolution therapeutic alternative that favors the de-medicalization of adjustment disorders during the postpartum period, promoting a healthy transition to the maternal role.
KEY WORDS
Adjustment disorder, postpartum period, perinatal mental health, nursing process, de-medicalization.
La demanda asistencial en los Centros de Salud Mental (CSM) ha experimentado un aumento exponencial en los últimos años, saturando los recursos disponibles. Existe un perfil creciente de usuarios que acuden por malestares asociados a «problemas de la vida cotidiana», cuadros que, sin constituir patologías psiquiátricas graves, colapsan la atención especializada si no son abordados de forma eficiente desde la red sanitaria.
Ante este escenario, resulta imperativo desarrollar líneas de trabajo que optimicen los recursos y eviten la psiquiatrización de los conflictos vitales. En respuesta a esta necesidad, surge el Programa de Alta Resolución de Enfermería de Salud Mental (SARE). Este modelo se fundamenta en la capacidad de la enfermera especialista para proporcionar una atención basada en la evidencia científica, avalada por el uso de las taxonomías internacionales NANDA-I, NOC y NIC 1-3. Como señala la literatura actual, uno de los grandes desafíos para la enfermería de salud mental tras la crisis sanitaria ha sido precisamente el abordaje de la alta demanda y la necesidad de empoderar al paciente en su proceso de recuperación4.
El objetivo central del SARE es la adquisición de herramientas personales de afrontamiento y el manejo de la ansiedad a través de un proceso de consulta estructurado. La estrategia terapéutica clave es la resignificación de la demanda. Siguiendo el planteamiento de las guías de práctica clínica, la intervención busca ayudar a la persona a lograr un cambio de perspectiva, evitando que se perciba a sí misma como «un enfermo», sino como alguien sano en una situación problemática que requiere una respuesta adaptativa5.
Dentro de los malestares asociados a las crisis vitales, la salud mental en el periodo perinatal requiere una atención diferenciada. El puerperio es una etapa de extrema vulnerabilidad en la que confluyen cambios biológicos, psicológicos y sociales que exigen una alta capacidad de adaptación. El sufrimiento emocional derivado de la discrepancia entre la «maternidad idealizada» y la «maternidad real», sumado al agotamiento físico y la reestructuración de roles, a menudo se traduce en cuadros de ansiedad y desbordamiento que corren el riesgo de ser patologizados 6. En este contexto, el programa SARE se presenta como una herramienta idónea, ya que permite ofrecer un espacio de validación y refuerzo de estrategias de afrontamiento, previniendo que estas crisis transitorias derivan en trastornos más graves y promoviendo un vínculo saludable entre la madre y el lactante sin recurrir a la psicofarmacología innecesaria.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Mujer de 37 años que es derivada al Centro de Salud Mental por el servicio de Ginecología tras detectar clínica afectiva de perfil depresivo y desbordamiento emocional en el periodo de postparto.
No presenta antecedentes de consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias tóxicas. Previo a la maternidad, mantenía una vida activa, destacando la práctica deportiva como su principal vía de escape, actividad que ha abandonado tras el parto debido a una percepción negativa de su imagen corporal.
La historia de la paciente está marcada por una vulnerabilidad reproductiva previa debido a patologías ováricas que la llevaron a percibirse como infértil durante años. Esta situación generó una carga emocional significativa que requirió un proceso de psicoterapia de dos años de duración para gestionar el impacto de los problemas de fertilidad.
Seis meses después del parto, la paciente manifiesta un cuadro de desbordamiento emocional, labilidad y apatía reactiva. Este estado se encuentra condicionado, en primer lugar, por un mal descanso nocturno debido a los despertares del lactante ya la ansiedad que le generan ciertas pautas de crianza externas con las que no se siente alineada
A nivel relacional, presenta un conflicto por la desigual distribución de las cargas de cuidado con su pareja. La paciente tiende a la hiper-responsabilidad, asumiendo la mayor parte de las tareas por la desconfianza en la capacidad del otro para realizarlas correctamente, lo que refuerza su sensación de agotamiento y su incapacidad para delegar. Asimismo, este malestar ha impactado en su autopercepción física y en su alimentación, provocando un abandono de sus actividades sociales y de ocio habituales
A pesar de este cuadro adaptativo, en la valoración inicial no se han objetivado síntomas psicóticos ni riesgo autolítico, por lo que se decide incluirla en el programa de Alta Resolución de Enfermería.
A continuación, se presenta la valoración integral realizada a la acogida, estructurada bajo el modelo de patrones funcionales de Marjory Gordon. Se han reseñado únicamente aquellas áreas con hallazgos significativos para el diagnóstico y tratamiento de la patología dual de la paciente.
Patrón Percepción – Manejo de la salud: La paciente muestra una buena adherencia al plan terapéutico, acudiendo de forma puntual a todas las sesiones del programa SARE. No consume tóxicos (tabaco ni alcohol), aunque refiere un estilo de vida actualmente sedentario debido a la carga de cuidados.
Patrón Nutricional – Metabólico: Presenta una situación nutricional desorganizada, refiriendo comer «mal y a deshoras» debido a la exclusividad en la crianza, aunque mantiene el apetito conservado.
Patrón Actividad – Ejercicio: El ocio se encuentra inicialmente anulado, con abandono de sus actividades deportivas previas por insatisfacción con su imagen corporal
Patrón Sueño – Descanso: Se identifica un patrón de sueño alterado con mal descanso nocturno, condicionado por los despertares del lactante y la ansiedad generada por pautas de crianza externas. Existe un agotamiento físico evidente derivado del cuidado exclusivo.
Patrón Cognitivo – Perceptivo: La paciente se encuentra alerta y orientada, con un discurso coherente y estructurado. No obstante, durante las primeras entrevistas, el discurso está marcado por una fuerte labilidad emocional y llanto frecuente.
Patrón Autopercepción – Autoconcepto: Se observa un estado de ánimo hipotímico, con sentimientos de frustración por no haber cumplido sus expectativas de un parto natural. Su autoestima se ve afectada por un sentimiento de «desbordamiento» ante el nuevo rol. Asimismo, presenta una percepción negativa de su imagen corporal, sintiéndose «distinta» tras la cirugía de parto, lo que condiciona su seguridad personal.
Patrón Rol – Relaciones: Presenta una relación de apoyo familiar infrautilizada, con un vínculo positivo con su hermana pero «tirante» con su madre. En la unidad familiar, ejerce un rol de hiper-responsabilidad y cuidadora exclusiva, manifestando un conflicto de rol por la sobrecarga y la dificultad para delegar tareas en su pareja.
Patrón Adaptación – Tolerancia al estrés: Se observa una marcada dificultad para gestionar la nueva situación vital, utilizando el llanto como mecanismo de ventilación emocional ante la sensación de falta de control.
PLAN DE CUIDADOS (NANDA, NIC, NOC)
La planificación de los cuidados en este caso se centró en la desmedicalización del malestar emocional, utilizando la metodología del programa SARE para transformar una crisis vital en un proceso de adaptación saludable. Se priorizaron diagnósticos que abordan tanto la base fisiológica del agotamiento como el núcleo del conflicto adaptativo de la paciente.
Se estableció como diagnóstico prioritario “[00337] Patrón de sueño ineficaz”, identificado como la base fisiológica del malestar de la paciente. Esta alteración, condicionada por la excesiva carga de cuidados y la dificultad para delegar, actúa como un factor mantenedor de su labilidad emocional y baja tolerancia al estrés. Las intervenciones se dirigieron a implementar pautas de higiene del sueño y, fundamentalmente, a negociar una redistribución de las cargas familiares para permitir un descanso reparador como paso previo a cualquier trabajo cognitivo.
De forma simultánea, se trabajó sobre el diagnóstico “[00405] Afrontamiento desadaptativo”, que constituye el núcleo de la intervención especializada en salud mental perinatal. Este diagnóstico explica la incapacidad inicial de la paciente para gestionar sus recursos personales ante el cambio de rol tras la cesárea, manifestándose en una tendencia a la hiper-responsabilidad y el abandono de sus actividades gratificantes. La intervención de la enfermera especialista permitió fomentar la asertividad en la pareja, la recuperación de espacios de identidad propia (como la costura y la vida social) y el establecimiento de límites saludables para facilitar una transición exitosa a su identidad materna.
El plan de cuidados integral, incluyendo los resultados (NOC) y las intervenciones (NIC) detalladas, se presenta en la Tabla 1 del apartado de anexos.
EVOLUCIÓN
Fase 1: Acogida e inicio de la intervención (Sesiones iniciales). En el contacto inicial, la paciente manifestó un profundo sentimiento de desbordamiento emocional y labilidad, vinculado a un duelo por las expectativas de maternidad no cumplidas tras una cesárea y a un agotamiento físico derivado de la carga exclusiva de cuidados. Las primeras intervenciones de enfermería se centraron en la psicoeducación sobre el cambio de rol y en el análisis de la dinámica relacional. Se trabajó la necesidad de establecer límites y delegar tareas de forma efectiva, identificando que la resistencia de la paciente a compartir las responsabilidades actuaba como un mecanismo de control derivado de su propia inseguridad
Fase 2: Estabilización y recuperación de la autonomía (Sesiones intermedias). A medida que avanzó el seguimiento, se objetivó una mejoría significativa en el estado anímico, facilitada por la adopción de una comunicación más asertiva en el núcleo familiar. Un hito fundamental en esta etapa fue la recuperación de espacios de identidad propia y actividades de ocio fuera del rol maternal, lo que actuó como un factor protector frente a la ansiedad. Asimismo, la mejora en el patrón de descanso resultó determinante; al permitir la implicación activa de su pareja en las tomas nocturnas, la paciente logró un sueño más reparador, reduciendo así su irritabilidad y aumentando su seguridad en la toma de decisiones
Fase 3: Consolidación y gestión de recaídas (Sesión final). En la etapa final del seguimiento en el programa SARE, se observó una consolidación de los cambios estructurales en el reparto de tareas y la dinámica de pareja. No obstante, la paciente experimentó una reactivación puntual de la sintomatología ansiosa relacionada con la insatisfacción por su imagen corporal postparto, lo que derivó en conductas de evitación. Ante este retroceso, la intervención de enfermería se reorientó hacia el fomento de la autocompasión y la importancia de mantener las actividades gratificantes como herramientas de resiliencia, estableciendo objetivos realistas para el autocuidado sin caer en la autoexigencia punitiva.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Discusión. El presente caso clínico pone de manifiesto la eficacia del Programa de Seguimiento de Alta Resolución de Enfermería (SARE) ante el aumento exponencial de la demanda en salud mental por conflictos de la vida cotidiana. La intervención demuestra que el abordaje de los trastornos adaptativos no requiere necesariamente una psiquiatrización del malestar, sino una resignificación de la demanda que permita al paciente transitar de una posición de «enfermo» a la de una persona sana afrontando una situación problemática. En el ámbito de la salud mental perinatal, este caso ilustra la vulnerabilidad extrema del puerperio, donde la discrepancia entre la maternidad idealizada y la real genera un sufrimiento emocional significativo. El duelo por las expectativas de parto no cumplidas (cesárea) y la crisis de identidad derivada de la renegociación de roles fueron los ejes centrales del conflicto. La intervención enfermera permitió abordar estos aspectos de forma holística, facilitando que la paciente recuperará espacios de autonomía y delegará responsabilidades, lo que resultó determinante para estabilizar su estado anímico y mejorar su patrón de descanso
Análisis Ético. El seguimiento se rigió por los principios de la bioética, equilibrando la gestión técnica con el respeto a la singularidad de la paciente. Desde la ética de mínimos, se garantizó la no maleficencia al evitar la medicalización innecesaria y el etiquetaje psiquiátrico de una crisis vital, protegiendo a la paciente de intervenciones iatrogénicas. Asimismo, el principio de justicia se reflejó en el uso eficiente de los recursos del Centro de Salud Mental, proporcionando una atención especializada de alta resolución a una población, como la de las mujeres en el puerperio, que a menudo carece de espacios específicos de validación.
Desde la ética de máximos, se priorizó la autonomía de la paciente, respetando sus decisiones sobre la crianza y su vida laboral, y proporcionándole herramientas para que recuperara el control sobre su cuerpo y sus decisiones tras una vivencia de parto percibida como traumática. Finalmente, el principio de beneficencia guio todas las acciones dirigidas a aliviar su sufrimiento y fortalecer el vínculo con el lactante, promoviendo el bienestar de la díada madre-hijo a través del descanso y la recuperación del ocio.
Conclusiones. El programa SARE se consolida como una herramienta terapéutica de primer orden para la enfermería especialista en salud mental, permitiendo gestionar de forma autónoma y eficaz los trastornos adaptativos en el puerperio. La implementación de un plan de cuidados estandarizado (NANDA-NOC-NIC) facilitó la consecución de objetivos vitales como la mejora del descanso y la reestructuración de roles familiares
Como conclusión principal, este caso reafirma la importancia de desmedicalizar los procesos vitales del postparto. El acompañamiento basado en la escucha activa y la intervención breve de enfermería no solo alivia la sintomatología depresiva y ansiosa, sino que empodera a la mujer en su transición al rol maternal, favoreciendo una recuperación funcional y emocional plena sin recurrir a psicofármacos innecesarios.
BIBLIOGRAFÍA
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- Oates M. Perinatal mental health services: recommendations for provision of services for childbearing women. Adv Psychiatr Treat. 2001; 7(1):10-18.
ANEXOS
Nota sobre la puntuación: La escala utilizada es de 1 (Gravemente comprometido/Grave) a 5 (No comprometido/Ninguno).