AUTORES
- Beatriz Alfaro Abellanas. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Arrabal. Zaragoza, España.
- Sandra Marzo Beltrol. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Parque Goya. Zaragoza, España.
- Paula Ortega Poza. Graduada en Enfermería por la Universidad San Jorge. Especialista de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Parque Goya. Zaragoza, España.
- Ignacio García Ascaso. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermero del Centro de Salud Parque Goya. Zaragoza, España.
- Cristina Forner Roque. Graduada en Enfermería por la Universidad San Jorge. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Arrabal. Zaragoza, España.
- Cristina Morales Sánchez. Graduada en Enfermería por la Universidad San Jorge. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud La Jota. Zaragoza, España.
RESUMEN
El síndrome del cuidador destaca la importancia de que los cuidadores reciban apoyo emocional, físico y social, y de que gestionen adecuadamente su propio bienestar para evitar el desgaste excesivo. Es fundamental que se ofrezcan recursos de apoyo, como grupos de ayuda, educación sobre el cuidado y servicios de relevo para aliviar la carga del cuidador.
PALABRAS CLAVE
Ansiedad, depresión, insomnia.
ABSTRACT
Caregiver syndrome highlights the importance of caregivers receiving emotional, physical, and social support, and properly managing their own well-being to prevent excessive burnout. It is crucial to provide support resources such as support groups, education on caregiving, and respite services to alleviate the caregiver’s burden.
KEY WORDS
Anxiety, depression, insomnia.
INTRODUCCIÓN
El síndrome del cuidador se refiere a un conjunto de síntomas físicos, emocionales y psicológicos que experimentan las personas que asumen el rol de cuidadores principales de individuos con enfermedades crónicas, discapacidades o condiciones graves. Este síndrome puede llevar a un desgaste significativo en la salud del cuidador debido a la sobrecarga de responsabilidades, el estrés constante y la falta de apoyo adecuado.
Entre los síntomas comunes del síndrome del cuidador se incluyen:
- Estrés y ansiedad: Los cuidadores pueden sentir presión debido a la constante preocupación por el bienestar de la persona que cuidan.
- Agotamiento físico y emocional: El cansancio extremo, tanto físico como emocional, es frecuente, ya que los cuidadores a menudo descuidan sus propias necesidades.
- Aislamiento social: La dedicación total al cuidado de otra persona puede hacer que el cuidador se aleje de amigos, familiares y actividades sociales.
- Depresión: El cuidador puede experimentar sentimientos de tristeza, desesperanza o incluso depresión debido al agotamiento y la falta de tiempo personal.
- Problemas de salud: El estrés prolongado puede generar problemas de salud como insomnio, dolor crónico, hipertensión, entre otros1,3.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Mujer de 76 años casada con varón de 88 años. Viven juntos. Siempre ha sido ama de casa. Su marido se jubiló hace 14 años. La pensión no es muy elevada y les da justo para cubrir los gastos. Siempre ha fumado mucho, ahora cada vez menos, aunque aún no ha abandonado este hábito. Es católica y practicante.
Tiene 2 hijos. Tiene muy buena relación con ambos, pero a su hijo no lo ve tanto debido a la distancia. No padece ninguna enfermedad que haya que destacar. Siempre ha tenido muy buena salud. Su marido ha sufrido 3 ictus en los últimos 10 años. Esto le provocó reducción de la movilidad en ambas piernas y un brazo. Además, la inflamación de las carótidas le impide tragar bien y hablar adecuadamente. Todo esto junto con el deterioro por el paso de los años hace que ella se encargue de su cuidado. Al principio era sencillo porque se valía por sí solo. Hoy en día, su marido apenas puede moverse y realizar las actividades de la vida diaria sin ayuda. Hay ciertas cosas en las que ella ya no puede ayudarle sola como en la movilización, puesto que también tiene una edad y se cansa.
Siempre ha sido una mujer muy activa. Solía quedar todas las semanas con sus amigas a tomar café, iba de compras con su hermana y sus nietas y en verano nadaba y tomaba el sol en la piscina. El bajón que ha pegado su marido ha hecho que tenga que cambiar su estilo de vida y dedicarse a él al 100%. Ahora prácticamente no sale de casa por miedo a dejarlo solo y que le pueda pasar algo. Dice que lleva muy mal el estar encerrada todo el día en casa porque a ella siempre le ha gustado estar ocupada y hacer cosas en su tiempo libre. Además, tampoco tiene ninguna afición con la que poder entretenerse.
Lleva una dieta equilibrada, pero desde que a su marido le dio el primer ictus ha adelgazado muchos kilos. A veces pierde el apetito porque está muy nerviosa y hay alimentos que no le sientan bien porque tuvo una úlcera péptica. En cuanto al sueño, nunca ha necesitado dormir muchas horas, pero ahora dice que descansa peor. Suele estar intranquila y pendiente de su marido por las noches por si necesita algo.
Últimamente se siente desanimada y rompe a llorar con facilidad. No tiene ganas de hacer nada y cuando van sus familiares a visitarla tiende a quejarse de la situación en la que se encuentra.
VALORACIÓN GENERAL SEGÚN EL MODELO DE VIRGINIA HENDERSON
1) NECESIDAD DE RESPIRAR NORMALMENTE:
Es fumadora desde hace años. Las vías respiratorias son permeables y la frecuencia respiratoria adecuada.
TA: 110/74, FC:58x´, SatO2:95%.
2) NECESIDAD DE NUTRICIÓN E HIDRATACIÓN:
Pesa 50 kg. Realiza una alimentación equilibrada y variada y mantiene horarios fijos de comidas. Bebe mucha agua. Últimamente no tiene mucho apetito y no come mucha cantidad. Con frecuencia le sienta mal la comida.
3) NECESIDAD DE ELIMINACIÓN:
Nunca he tenido un buen ritmo intestinal. Suele padecer estreñimiento. Por ello, dice que come mucha fibra y de vez en cuando se toma un laxante.
Buena eliminación urinaria ya que bebe mucha agua.
4) NECESIDAD DE MOVIMIENTO:
Autónoma. Muy activa y en movimiento, aunque sea en casa. Le gusta mucho caminar y cuando sale da largos paseos.
5) NECESIDAD DE SUEÑO Y DESCANSO:
Suele depender del día, aunque no duerme muchas horas y se suele despertar a mitad de la noche. Madruga mucho por la mañana para prepararle el desayuno a su marido y ayudarle a levantarse y ducharse. Acaba el día cansada, pero cuando llega la noche tarda mucho en conciliar el sueño.
6) NECESIDAD DE VESTIRSE Y DESVESTIRSE:
Autónoma. Se viste sola y sabe combinar perfectamente la ropa. Le gusta ir siempre bien arreglada.
7) NECESIDAD DE TERMORREGULACIÓN:
Tª: 36,5ºC
No presenta ninguna incidencia.
8) NECESIDAD DE HIGIENE Y PROTECCIÓN DE LA PIEL:
Presenta aspecto limpio y aseado. Es totalmente autónoma y tras la ducha se hidrata siempre bien la piel.
Buena higiene bucal y de uñas de las manos y de los pies.
9) NECESIDAD DE SEGURIDAD:
Consciente y orientada. Siempre pendiente de que no le ocurra nada a su marido antes que de su propia seguridad.
10) NECESIDAD DE COMUNICACIÓN:
Necesidad no alterada. Se comunica correctamente con las personas de su entorno, aunque en ocasiones evita expresar cómo se siente para no suponer una carga para los demás.
11) NECESIDAD DE VIVIR SEGÚN CREENCIAS Y VALORES:
Católica practicante. Siempre ha ido los domingos a misa, pero ahora prefiere quedarse en casa cuidando de su marido.
12) NECESIDAD DE TRABAJO Y REALIZACIÓN:
Ha sido ama de casa, por lo que no ha sufrido el cambio brusco de la jubilación. Tampoco lleva a cabo ninguna actividad que le haga sentirse bien y por eso no se siente realizada.
13) NECESIDAD DE JUGAR/PARTICIPAR EN ACTIVIDADES RECREATIVAS:
No participa en ninguna actividad ya que está prácticamente todo el tiempo cuidando de su marido y de la casa. En alguna ocasión, se queda con sus amigas o con su hermana, o va a ver a su madre a la residencia.
14) NECESIDAD DE APRENDIZAJE:
Cada día aprende algo nuevo sobre la enfermedad de su marido y cómo ofrecerle buenos cuidados. Ha aprendido a sacrificar su vida y las cosas que le gusta hacer por él, aunque no lo lleve muy bien.
DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NOC, NIC2
Tras la valoración del caso a través del modelo de Virginia Henderson podemos deducir que padece el SÍNDROME DEL CUIDADOR. Se define como aquel trastorno que sufren las personas que se encuentran a cargo de una persona dependiente y que se caracteriza por el agotamiento físico y psíquico y el consumo de su tiempo y energía1.
El diagnóstico principal en el que se basa el plan de cuidados es:
Ansiedad (00146) r/c amenaza al estatus habitual y conflicto sobre los objetivos vitales m/p angustia, nerviosismo, irritabilidad, anorexia, insomnio, debilidad y tendencia a culpar a los demás.
➢ NIC:
✓ 5820 Disminución de la ansiedad:
- Utilizar un enfoque sereno que de seguridad.
- Tratar de comprender la perspectiva del paciente.
- Explicar todos los procedimientos, incluidas las posibles sensaciones que se han de experimentar durante el proceso.
- Animar a la familia a permanecer con el paciente, si es el caso.
- Establecer claramente las expectativas del comportamiento del paciente.
➢ NOC:
✓ 1402 Autocontrol de la ansiedad:
- Monitorizar la intensidad de la ansiedad.
- Eliminar precursores de la ansiedad.
- Disminuir los estímulos ambientales cuando está ansioso.
- Planificar estrategias de superación afectivas.
- Utilizar técnicas de relajación para reducir la ansiedad2.
BIBLIOGRAFÍA
- Servicio de Neurorrehabilitación. Síndrome del cuidador: Cómo cuidar del que cuida. Neurorhb.com: Servicio de Neurorrehabilitación. [Internet]. [6 de febrero 2013]. Disponible en: https://neurorhb.com/blog dano-cerebral/sindrome-del-cuidador-como-cuidar-al-que-cuida/
- NNNConsult
- Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas. Escala de Depresión y Ansiedad de Goldberg. Infomed Red de Salud de Cuba: GZEMPP. Disponible en: http://www.sld.cu/